A pedido de Gustavo, o Eternauta em seu devido lugar

Das minhas compras em Buenos Aires, não podia faltar uma história em quadrinhos. Depois de ouvir falar por anos e nunca ter achado, consegui comprar um álbum do Eternauta. É um clássico argentino de 1957 que conta a história de um homem, seus amigos e família enfrentando uma invasão extraterrestre que nada mais é do que a metáfora do mundo pós-guerra, com suas ameaças atômicas e superpotências que decidem o futuro do planeta sem se importar com países periféricos. Ganhou continuações, revisões, polêmicas e fez aniversário no ano passado. Mas eu falo disso melhor quando terminar de ler tudo. Do Blog de Alexandre Maron
Los cincuenta años de la aparición de El Eternauta y los treinta de la desaparición de su guionista, Héctor Germán Oesterheld, imponen una nueva, necesaria visita a la historieta que logró convertirse en un relato clave de la narrativa argentina
Por Pablo de Santis
Para LA NACION, Buenos Aires – 2007
Sobre Buenos Aires ha caído a menudo la lluvia de la imaginación, con su amenaza de cambios y catástrofes. Leopoldo Marechal excavó, bajo la ciudad, un infierno llamado Cacodelphia; en el “Informe sobre ciegos”de Sabato es la Secta Sagrada de los Ciegos la que domina las profundidades. En los cuentos de Cortázar, Buenos Aires se conecta de improviso con el imperio azteca o con París; en Invasión , la película de Hugo Santiago, la ciudad se recibe de mito, la bautizan Aquilea y la visitan tecnócratas de traje. También Héctor Germán Oesterheld imaginó la invasión, pero extraterrestre. En la secuencia inicial de El Eternauta -de cuya publicación se cumple medio siglo-, un guionista de historietas recibe la visita de Juan Salvo, un hombre del futuro, que llega para advertirle que la ciudad será invadida. Toda la historieta, con sus 350 y pico de páginas, es un largo racconto : la promesa de la nevada mortal y de los horrores que seguirán.
Ese comienzo es ejemplar. El guionista se empeña en trabajar en medio de la noche, en una casa de las afueras. El lector se siente cómodo en esa noche fría y estrellada, con el rasguido de la pluma contra el papel como único sonido. Esa escena, en la que es precisamente un guionista de historieta el testigo del largo relato, ha hecho de El Eternauta un símbolo y un umbral de la historieta argentina. Nuestra literatura -como señaló Juan Sasturain- se alimentó siempre de libros heterogéneos, raros, imprevisibles, como el Facundo de Sarmiento o la Operación masacre de Rodolfo Walsh. También debe su vitalidad a la capacidad de poner en el centro del interés y del prestigio géneros como el fantástico y el policial. Nacida en una revista barata, la Hora Cero Semanal , de formato apaisado y tapa a dos colores, El Eternauta también pasó a formar parte de nuestros grandes relatos.
Oesterheld volvió a la invasión en una nueva versión que hizo para la revista Gente en 1969; para entonces, la gráfica experimental de Alberto Breccia y los cambios ideológicos del guionista -ya los malos no eran solo los extraterrestres, sino también las grandes potencias, que entregaban América Latina al invasor- hicieron que la historieta fuera insostenible en ese medio. Los autores tuvieron que compactar el argumento en pocas páginas. El Eternauta tuvo una segunda parte y luego la tercera (a la que se le agregó en años recientes una cuarta), pero la historia esencial sigue siendo la primera. Umberto Eco -pionero en este asunto de hablar de historietas bajo el rótulo de la semiología- señaló, a propósito de la serie de Charlie Brown, que el genio es aquel que convierte los condicionamientos en posibilidades. Oesterheld trabajó así, convirtiendo el formato episódico – El Eternauta se publicaba por entregas- en un potenciador de la historia. Sus invasores, a diferencia de los de tantas otras películas, novelas e historietas, se renuevan: después de la nieve, cascarudos y gurbos, y los manos, y esa especie de zombis Los defensores, en cambio, siempre son los mismos, aunque van cambiando: algunos temerosos se convierten en valientes, otros hacen el camino inverso. Nadie saca para siempre el carnet de héroe; todos lo tienen en sus manos por un rato.
Los dibujos de Francisco Solano López se convirtieron en imágenes imborrables para todos los lectores. Como ocurre con Chester Gould, el autor de Dick Tracy , en los dibujos de Solano López la sencillez y el despojamiento le han permitido seguir encantando a las sucesivas camadas del lectores. Un dibujo más complejo hubiera perdido su eficacia con los años. Solano López, frontal y directo, inventó caras inolvidables y postales definitivas de una Buenos Aires arrasada.
Una curiosidad dentro de la bibliografía de Oesterheld es El Eternauta y otros cuentos de ciencia ficción , que forma parte de una colección que Juan Sasturain dirigió para la editorial Colihue hace más de diez años, y que se proponía rescatar la obra literaria de Oesterheld. Ese volumen incluye unos fragmentos narrativos (quiero decir: pura prosa, sin dibujos) que el autor ensayó en los años sesenta sobre su memorable invasión y también algunos de los cuentos que publicó en revistas de ciencia ficción.
El Eternauta fue leída por varias generaciones: los primeros lectores fueron los de Hora Cero Semanal , la revista que Oesterheld publicaba en su propia editorial Frontera; después vino la edición en libro a color, más distintas versiones en las páginas de la revista Skorpio o como fascículos coleccionables. En los últimos años hubo un par de ediciones que se propusieron devolverle a la historieta el blanco y negro original, alejándola del color intrusivo (al que muchos lectores nos habíamos acostumbrado: después de todo, para cada lector la versión original es la primera que cayó en sus manos, no la que anotan las cronologías).
Las analogías entre El Eternauta y la desgracia personal de Oesterheld (desaparecido desde 1977, igual que sus cuatro hijas) resultan cansadoras; en cada homenaje se compara a los extraterrestres con la represión de los años setenta. Esa lectura quiere quitarle a la aventura su alegría y energía. Porque lo cierto es que, si prescindimos de alegorías y premoniciones, vamos a disfrutar como se debe de la persecución implacable, de la destrucción y el horror de la historieta, tanto como de los rasgos humanos de los personajes. Toda historia cuenta un secreto y ese secreto es, sobre todo, el porqué nos importan cosas que sabemos irreales, imposibles. Ese secreto nunca lo descubrimos del todo y por eso seguimos leyendo.
Tags: , Argentina, arte, aventuras, blogs, desaparecidos, Eternauta, Extraterrestres, Fantástico, gibis, historietas, Literatura, novela, quadrinhos