10/04/2013 - 09:57h Las 7 claves del planeamiento de marcas basado en storytelling

Consumer Psyco

Cristina Quiñones

GESTIÓN

9/04/2013

“Las marcas con historias relevantes son las que realmente cuentan”.

Esta vez quería compartirles un artículo que escribiéramos conjuntamente con Beatriz Donayre, Planner de Consumer Truth y que encuentro útil para cualquier estratega o comunicador a cargo de la Estrategia de marcas.

El “érase una vez” vuelve a salir a escena

¿Qué hace que una marca sea significativa frente a otras en la mente de la gente?, ¿por qué nos emocionan las marcas cuya historia de vida se inserta en la vida de las personas?

Las comunicaciones actuales enfatizadas en el querer y en los vínculos emocionales muestran sustentos claros sobre la importancia de incluir a los afectos en las narrativas de branding. Detrás de cada marca hay toda una historia que requiere ser contada. El Storytelling propugna que la historia de vida de las marcas se inserte en la historia de las personas, pues al final las marcas con historias relevantes son las que verdaderamente cuentan.

TNT: “Tu dosis diaria de Drama”

Caribou Coffee: “Life is short, stay awake for it”

RFK: “Life is a long weekend”

Son los mismos escritores quienes nos recuerdan esta necesidad innata de vivir de las historias. En palabras de Antonio Muñoz Molina, uno de los expertos de Storytelling español,: “necesitamos la ficción para encontrarle sentido a lo real”. La literatura danesa, Isak Dinesen afirma de manera más profunda que “ser una persona es tener una historia que contar”. Será que debe haber una categoría del tipo homo historius para fundamentar esta peculiaridad intrínseca sobre lo significativo de las historias en nuestras vidas, pueda que esto no sea una propuesta errónea.

El concepto de Storytelling es una técnica ancestral que ha cobrado fuerza en los últimos años debido a la necesidad de las marcas de captar la atención de sus audiencias. Fernando Palacios, Experto en Storytelling brasilero y que recientemente estuvo en el Perú invitado por la PUCP nos comenta: “Las historias siempre trabajaron como caballos de troya, haciendo presente que hay algo dentro de ellas. Esto resurge ahora como un pensamiento de las marcas que deciden usar las historias y los relatos para transmitir los mensajes y ofertar un producto o servicio”.

El Storytelling tiene 2 partes el “Story” es la historia contada, la materia prima sobre la cual la marca está basada” y el “Telling” es la forma como cuentas la historia y que requiere de cierto talento técnico.

En la economía de la atención las marcas necesitan más drama

Hacer comunicación basada en personas desencadena miradas con aportes más sustanciosos, motivadores y sobretodo que vayan a la par de la evolución natural de las necesidades del consumidor. Hablar actualmente, por ejemplo, de la economía de la atención no es gratuito. Pongamos una pausa y detengámonos a observar la gran comunicación multimediática y la fragmentación a nivel de audiencias en diferentes rubros y contextos. Hoy, resulta difícil captar las mentes del público que realmente queremos si no se establece un plan ideal de pregnancia narrativa. Al respecto, Joan Costa había tocado ya el tema y comentado que el público suele inmunizarse frente a los tradicionales contenidos publicitarios. Los públicos están en constante evolución y como bien se sabe el consumidor se ha convertido en el centro de los esfuerzos del engagement marketing. Es impensable bajar la guardia en plena era y apogeo del denominado marketing de contenidos y conformarnos con las actuales formas de decir, sino que debemos evolucionar a significativas formas de contar. La consigna radica en pasar de contenidos estáticos a contenidos dinámicos y de carácter bidireccional. Es decir contenidos de marca que logren mayor relevancia en la vida del consumidor.

Modelo de planning basado en storytelling

El branding actual debe ser exigente consigo mismo y evaluar sus esfuerzos para participar en relatos con verdaderos valores narrativos, pues como nos dice Antonio Núñez “una gran marca de hoy es como una teleserie con un número ilimitado de capítulos”. De esta forma, branding y storytelling se dan el encuentro para fortalecerse y ejecutar en la medida de lo posible que los capítulos diarios de la marca no se minimicen en la mente del público que se interese captar.

Para fundamentar este fortalecimiento podemos establecer un modelo de planning basado en storytelling donde la inspiración es la constante que motive el logro de estrategias sobresalientes. El Modelo estaría conformado por los siguientes ejes modulares:

1. Consumer insights: una historia o “story” no surge de la nada, se alimenta de experiencias, anécdotas y modos de vida de las personas. Es importante escuchar y ver al público, saber qué piensa, qué hace, sus motivaciones, miedos y ocurrencias. Los imaginarios colectivos estarán dispuestos a unirse o no a las convicciones de una marca. El insight saca a la luz estas verdades humanas con miradas innovadoras y fuera de convencionalismos, los mismos que ayudan a sustentar un adecuado vínculo entre marcas y públicos. El Insight intenta explicar que hay más allá de un uso utilitario y funcional de una marca. Por tanto, qué mejor manera de desencadenar historias potentes a través de estas verdades reveladoras del consumidor. Un buen ejemplo de Consumer Insight atado a una marca surge cuando por ejemplo la cadena Starbucks comenta que su negocio no es “café sirviendo a la gente, sino gente sirviendo café” (Howard Schultz). Es decir su negocio es la experiencia alrededor del café, y no el producto mismo “thinking outside the cup”.

2. Propósito: Luego de hallar el Insight relevente para la historia, es importante que se cuente con un propósito inspirador para la marca. De nada sirve plantearse la necesidad de una buena historia si no hay un objetivo que motive su logro. El propósito es inherente al público que se precisa cautivar. El propósito se traduce en el objetivo y deberá ser definido de modo inspiracional y actitudinal. Por ejemplo: “Coca Cola: hacer de la felicidad el sabor del día a día” pues cree que “el mundo sería mejor si viéramos el vaso como medio lleno en lugar medio vacio”. (BigIdeal Ogilvy).

3. Drama: Luego de hallar el Insight del consumidor y el propósito de la marca, la historia deberá establecer un argumento sólido con diferenciales narrativos sostenibles en el tiempo y el espacio: un DRAMA con conflicto y acción, tal como lo planteaba Aristóteles, el padre de la Retórica. Ambos son tan necesarios para que el homo historius (la audiencia) se sienta involucrada y motivada a ser parte de la historia. Es aquí donde surge el concepto narrativo de la marca, que determina el ser real de la marca para decodificarlo en un saber contar persuasivo (BrandTeller). De este punto de vista, el Drama de Nike gira en torno al impulso de auto-motivación, lanzándose al mundo con valentía y positivismo “if you have a body, you are an athlete”. El lema “just do it” condensa este explosivo concepto que hace de cada ejecución o pieza publicitaria un llamado a la acción único. “cuando ya no puedas correr con las piernas, corre con el corazón”

4. Chemistry: Luego del insight, el propósito y el drama, surge la química! Es importante definir el vínculo que tu marca en la historia de la vida de las personas. La Química intentará inscribir la marca desde el lado más humano posible y determinar qué papel o rol cumplirá: villano, héroe, rival, rebelde, guerrero, amante, aventurero. El arquetipo seleccionado lo ubicará de manera firme en la historia que se ejecute. La definición de emociones y roles humanos harán posible el establecimiento de una química adecuada entre el consumidor y la marca. De esta forma podrán encontrase, vincularse, quererse y recomendarse mutuamente. Apple se ubica como una marca con un poderoso Chemistry. Los productos Apple van más allá de sus atributos y funcionalidades, es un amor a primera vista donde la química surge al instante. Propone un modelo de inspiración o mindset (”Think different”) mas que un modelo de computadora. El rol que juega es de “rebelde” que se opone a los formatos convencionales de pensar la tecnología.

5. Telling: Una vez definida la historia y su drama, es preciso escoger el “telling” del mensaje; es decir el concepto narrativo de la marca de una forma que inspire, movilice y genere una respuesta positiva del consumidor. El story es lo que cuentas, y el “telling” como lo cuentas! La química debe producirse cuando existe un buen relato o narración. Cuando Sprite salió a escena con “las cosas como son”, su drama le permitió ejemplificar las ejecuciones de la campaña con una ruta narrativa frontal y directa y capaz de ser entendida de modo directo por el público juvenil “cuando les hablas a los perros no te escuchan”, “el peluquero no sabe tu ultimo corte”, “tu novio le cuenta a tus amigos lo que hace con vos” etc. El sentido de los mensajes eran claros a tal punto que cualquier usuario podría estar en condiciones de armar sus propias frases siguiendo el modelo narrativo propuesto por la marca.

6. Dialogo: marcas y públicos conversan. No hay diálogos sin historias y no hay historias sin que nos hagan dialogar. Procter & Gamble es una marca que ha sabido aplicar el diálogo sobre todo en sus campaña de social media. Los contenidos que aplica en cada post o actualización en alguna de las redes sociales digitales que maneja, recibe apoyo y gran aporte por parte de los usuarios, generando un ida y vuelta de la información, donde los roles emisor-receptor se intercambian y enriquecen constantemente.

7. Media: una vez que el drama y la química se han establecido, será vital determinar los soportes mediáticos en los que la historia deberá ser narrada. Es aquí donde se eligen y determinan secuencias narrativas on line / off line. Sin duda, muchas de estas estrategias pueden tener aplicaciones de blended marketing o marketing integrado dependiendo de las pautas previas establecidas. La campaña de Familias peruanas de San Fernando presentó las ejecuciones de su campaña a través de medios tradicionales, alternativos, outdoor y digitales, sin perder en ningún momento la esencia narrativa. Cada medio fue ejemplar con la misión de transmitir el insight y drama de la marca “no existen familias perfectas, sino auténticas”; y no sólo complementaba, sino que tenía autonomía y validación propia. Incluso los camiones repartidores fueron efectivos durante esta campaña!

Como hemos visto, el storytelling resulta útil y relevante en el campo del branding. Cada una de las claves de planeamiento presentadas fortalece el vínculo entre públicos y marcas.

¡El Storytelling nos recuerda que detrás de cada consumidor hay una historia que necesita ser contada!

Fuentes Relacionadas:

ALONSO COTO, Manuel, 2008, El plan de marketing digital. Madrid: Pearson Educación.

NUÑEZ, Antonio, 2007, Será mejor que lo cuentes: los relatos como herramientas de comunicación. Empresa Activa

MARTI, JOSE, 2008, Engagement Marketing. Madrid: Pearson Alhambra.

Briefing, 2012, Storytelling y el poder de la atención. Revista de Comunicaciones de la PUCP. Entrevista a Fernando Palacios por Beatriz Donayre.

Mag. Beatriz Donayre Guerrero. Brand Planner en ConsumerTruth. Comunicadora y creativa publicitaria de la Pontificia Universidad Católica del Peru. Ha desarrollado su carrera en Perú y Argentina. Licenciada en Comunicaciones de la PUCP. Postgrado en Gestión de Contenidos en la Universidad Austral de Buenos Aires-Argentina y grado de Magíster en Comercialización y Comunicación Publicitaria en la Universidad de El Salvador, Argentina. Profesora del curso de Branding Digital y Medios Publicitarios en la PUCP y Taller de Creatividad en Toulouse Lautrec. Scouting Creativo. Blogger (@beatrizdonayre).

28/08/2012 - 17:00h Um debate sobre os limites morais do mercado

Bloomberg / Bloomberg
Sandel: os mercados deixam sua marca nas normas sociais, aponta no livro “O Que o Dinheiro Não Compra”


Por Oscar Pilagallo | Para o Valor, de São Paulo

Um dos intelectuais públicos mais populares da atualidade, o americano Michael Sandel, autor do best-seller internacional “Justiça: O Que É Fazer a Coisa Certa”, está de volta sob os holofotes midiáticos ao propor o debate sobre os limites morais do mercado em “O Que o Dinheiro Não Compra”.

Sandel concede que há pouquíssimas coisas que o dinheiro não compra. Não compra, por exemplo, um prêmio honorífico, como o Nobel, uma vez que a própria venda dissolveria o bem que dá lhe valor. “Comprá-lo significa comprometer o bem que se busca”, raciocina o autor.

Com poucas exceções como essa, a maioria das coisas pode ser comprada. Sandel escreveu o livro para argumentar que muitas dessas coisas não deveriam ser objeto de negociação envolvendo dinheiro, e talvez “O Que o Dinheiro Não Deveria Comprar” fosse um título mais próximo da tese central do autor.

Professor de política de um concorrido curso da Universidade de Harvard, nos Estados Unidos, Sandel introduz um elemento estranho no debate econômico: a dimensão moral do mercado. Não que ele tenha qualquer viés socialista. Ao contrário, trata-se de um admirador convicto da economia de mercado, que descreve como “valiosa e eficaz”. O que ele critica é a sociedade de mercado. A diferença é que, enquanto a economia de mercado é apenas uma ferramenta, a sociedade de mercado “é um modo de vida em que os valores de mercado permeiam cada aspecto da atividade humana”, afirma. “É um lugar em que as relações sociais são reformatadas à imagem do mercado.”

Sandel não está preocupado com a ganância, denunciada depois da crise de 2008 como a “falha moral” no cerne do triunfalismo do mercado, que o levou a assumir riscos de maneira irresponsável. Para ele, esse diagnóstico é apenas parcial. “A mudança mais decisiva ocorrida nas últimas três décadas não foi o aumento da ganância, mas a extensão dos mercados, e de valores do mercado, a esferas da vida com as quais nada têm a ver.”

O livro é construído sobre uma sequência infindável de exemplos que, com mais ou menos eficiência, ilustram a mesma conclusão: “Os mercados deixam sua marca nas normas sociais”.

Mesmo os exemplos mais prosaicos, como o desrespeito às filas, ajudam a compreender aonde o autor quer chegar. Ele detalha o mecanismo de fura-fila diante das salas de audiência do Congresso americano. É simples: os lobistas chegam a pagar mais de mil dólares para que outras pessoas fiquem horas guardando um lugar para eles. Não há nada de ilegal nisso, mas a prática foi considerada desmoralizante para o Congresso e insultuosa para o público, opinião que Sandel endossa. Afinal, a fila remunerada priva o cidadão comum da possibilidade de comparecer às audiências.

O autor conhece bem o argumento dos entusiastas da presença do mercado em todas as esferas da vida. Eles falam em liberdade individual e no caráter utilitário da ação. Se compradores e vendedores estão de acordo em relação ao preço, se não são coagidos a fazer o que fazem, se ambas as partes ganham com a transação, então por que não realizá-la? Simplesmente porque extrapolam os limites morais, responde Sandel.

O autor está ciente de que não é tarefa simples introduzir a perspectiva moral na lógica do mercado. Ele cita o caso da permissão de caçar rinocerontes negros, uma espécie em risco de extinção. Onde a caçada limitada é permitida, como na África do Sul, a população de rinocerontes vem crescendo, pois é do interesse econômico dos fazendeiros proteger os animais para que possam no futuro ser caçados. Já no Quênia, onde a caça é proibida, o número de rinocerontes continua caindo em decorrência da transformação de florestas em pastagens.

Nesse caso, o que é moralmente errado leva ao resultado desejável e vice-versa. O que é melhor? Sandel não tem uma resposta. Já no início do livro havia advertido que seu objetivo é menos encaminhar soluções do que estimular o debate. No caso do mercado de rinocerontes, ele apenas constata que estamos diante de algo “moralmente complexo” e segue adiante.

Outro exemplo gerador de ambiguidade é o mercado de créditos de carbono. Por um lado, é uma espécie de “licença moral para poluir” (Sandel lembra que os críticos do sistema o comparam às indulgências papais, aqueles pagamentos à Igreja Católica que compensavam transgressões nos tempos medievais). Por outro lado, os créditos têm tido algum impacto na redução da emissão de gás carbônico.

Na maior parte dos exemplos, no entanto, é fácil concordar com o autor. Filhos, amizades, vistos de refugiados políticos, rins, há quase um consenso de que tais coisas não deveriam ser tratadas como mercadoria. O “quase” fica por conta de Gary Becker, economista americano que defende que tudo pode ser reduzido a uma transação comercial. Becker surge no livro como antípoda de Sandel, que chega a citá-lo nos agradecimentos por ter lhe dado a oportunidade de, num seminário de que ambos participaram, testar em público seus argumentos contra a supremacia das escolhas racionais, “ponto de partida da abordagem econômica em qualquer questão”.

“O Que o Dinheiro Não Compra” vai além da questão ética. Sandel está preocupado com as consequências, para a sociedade, da “marquetização de tudo”. Ele acredita que, em tempos de desigualdade crescente, tal atitude amplia o abismo entre as pessoas abastadas e as de poucos recursos. “Vivemos, trabalhamos, compramos e nos distraímos em lugares diferentes. Nossos filhos vão a escolas diferentes. Estamos falando de uma espécie de ‘camarotização’ da vida.” O autor se refere aos Estados Unidos, mas a noção pode ser aplicada também ao Brasil, onde o camarote da elite econômica é ainda mais exclusivo.

O professor de política não deixa de apontar a interseção entre esse vácuo cívico e uma ameaça aos princípios democráticos. “Democracia”, lembra ele, “não quer dizer igualdade perfeita, mas de fato exige que os cidadãos compartilhem uma vida comum.” Embora Sandel não liste a democracia como algo que não possa ser comprado, não há dúvida de que aí está um valor que não tem preço.
“O Que o Dinheiro Não Compra”

Michael Sandel. Tradução: Clovis Marques. Civilização Brasileira. 240 págs., R$ 24,90

Oscar Pilagallo é jornalista e autor de “História da Imprensa Paulista” (Três Estrelas) e “A Aventura do Dinheiro” (Publifolha)

26/08/2012 - 17:35h Do teatro grego ao Facebook


A figura do político com seu programa é sucedida pelo ativismo dos tecnoatores, que se articulam pelo livre acesso à informação

26 de agosto de 2012

MASSIMO DI FELICE – O Estado de S.Paulo

Num fim de tarde e no começo da primavera, todos os moradores das cidades gregas tinham que cumprir a obrigação de subir as colinas para chegar ao teatro e assistir às apresentações cujas temáticas abordavam questões éticas e políticas. Sempre construídos numa posição estratégica, geralmente numa parte alta que se debruçava sobre o mar, os teatros gregos apareciam como um lugar irreal no interior dos quais, através de efeitos técnicos e narrativos (o coro, as máscaras, a música), o público era conduzido ao delírio e à comoção. Era exatamente por meio desse elemento emotivo e nesse excesso de empatia (hybris) que o cidadão grego recebia os valores morais e a ética sobre os quais fundavam-se as leis e a vida de sua cidade.

Tal função político-pedagógica do teatro antigo demonstra claramente a importância da cultura do espetáculo e sua profunda relação com a política na cultura ocidental.

Desde seus primórdios no Ocidente o público, o espetáculo e a cultura política formaram um único universo, incindível, que foi o verdadeiro embasamento da democracia – nascida, como observava criticamente Platão, como “teatrocracia”, isto é, como a ditadura do espetáculo e do julgamento popular. Evento fútil para os seguidores das verdades, competição imprevisível e prazeroso entretenimento para moradores das antigas cidades da Magna Grécia, de fato, as representações teatrais marcaram o nascimento do encontro entre a comunicação, o espetáculo e a política.

Do teatro grego para as competições de oratória no foro romano, até os palanques midiáticos da era televisiva, a democracia e a competição política apresentaram-se no mundo ocidental em forma de espetáculo público, ou seja, de apresentação de argumentações e programas submetidos ao julgamento dos espectadores. Estes eram chamados a opinar e escolher suas peças preferidas, o discurso mais bonito ou seus candidatos.

Teatro, imprensa, rádio, cinema e TV construíram na historia da nossa civilização a forma/conteúdo da participação e as arquiteturas para a disputa do consenso. Embora com características distintas e diferente poder de difusão das informações, tais práticas mantiveram a mesma arquitetura analógica comunicativa, baseada na distribuição unidirecional das informações de um emissor (ator, jornalista, locutor, apresentador televisivo ou político) para o público espectador, que batia palmas, vaiava, opinava, escolhia e votava. Tal distinção identitária entre quem produzia e distribuía a mensagem e o público espectador chega inalterada à época da eletricidade e da TV. Se a sociedade do espetáculo e o marketing político têm origem antiga e anteriores às estratégias comunicativas descritas por Maquiavel em O Príncipe, é evidente que a interação entre política e televisão introduz um conjunto de elementos novos na linguagem e nos conteúdos da política moderna.

Em primeiro lugar, o incremento da importância das estéticas e do visual do candidato. Em segundo, sua capacidade de adaptação à necessidade de elaboração de respostas rápidas e agilidade na contra-argumentação impostas pela velocidade da linguagem e pela especificidade da temporalidade televisiva. E terceiro, só para citar os mais notórios, sua total submissão à audiência e à programação televisiva. Nesse sentido, o mais conhecido conceito de Marshall McLuhan, “o meio é a mensagem”, pode nos orientar para entender a relação entre TV e política. É suficiente observar como a atuação dos marqueteiros e as estratégias comunicativas mudaram nas últimas décadas a forma de fazer política e a qualidade do seu discurso.

A linguagem televisiva tornou os discursos e os programas políticos mais visuais e transformou os profissionais da política em personagens midiáticas preocupadas com suas rugas, a cor do seu cabelo e o ângulo de tomada da câmera. Mas, sobretudo, o alto custo de produção da mídia de massa aumentou os custos da política e, consequentemente, favoreceu a difusão de atuações ilícitas e da corrupção, chegando a fazer coincidir na opinião pública do mundo inteiro a imagem do político – e mesmo a atividade política – com aquela da corrupção e da desonestidade.

Com o advento da comunicação digital esse modelo comunicativo, que permaneceu presente no decorrer da história nas distintas épocas midiáticas e culminou com a forma da espetacularização da política televisiva, entra definitivamente em crise. Com a difusão das mídias móveis e das redes sociais digitais, muda a arquitetura de produção e distribuição das informações, alterando aquele modelo antigo que uniu o teatro grego à TV. Se a mídia e a política de massa criavam público e buscavam consenso através da comunicação frontal, as arquiteturas interativas digitais nos propõem a forma de produção colaborativa de conteúdo que se desenvolve mediante a interação reticular de sujeitos ativos. Do YouTube ao Facebook e à Wikipedia assistimos à passagem de uma forma receptiva de comunicação a uma forma interativa e coletiva.

Se por milênios os fluxos comunicativos foram unidirecionais e a forma de distribuição dos conteúdos mantinha as dinâmicas piramidais da emissão de informações de um centro (emissor) para uma periferia (receptor), a revolução comunicativa digital introduz, pela primeira vez na história da humanidade, um modelo comunicativo interativo, baseado no sistema de rede que, anulando a distinção identitária entre emissor e receptor, oferece a todos os internautas (tecnoatores) o mesmo poder comunicativo e igual oportunidade de acesso. Além disso, tal ruptura comunicativa inaugura um tipo de interação que ativa a comunicação e a torna possível somente no interior das interações dinâmicas entre interfaces, redes e internautas, conferindo aos últimos o papel de construtor das informações e produtor de conteúdos.

Os pressupostos dessa nova cultura midiática interativa são o exato contrário da forma analógica. Para a descrição das arquiteturas comunicativas das interações digitais parece, consequentemente, necessário substituir o conceito de público para aquele de redes, nas quais o significado e o conteúdo do comunicar não são mais pré-codificados e estabelecidos pelo emissor, mas construídos e viabilizados pelo processo interativo.

Essa passagem da mídia de massa para a personal mídia, do analógico para o digital e do ver para o tecnoagir não deixará de alterar a natureza da sociedade e os significados da ação política.

De um ponto de vista político midiático, nossa época é marcada por uma paradigmática transformação que vê o advento de uma nova forma de democracia. Ela é baseada na articulação de consenso através da construção colaborativa de redes informativas que articulam novas formas de sinergia entre indivíduos e informações. Mais que sobre o consenso e apresentação de candidatos, essas novas formas de atuação produzem mudanças diretamente sobre os territórios por meio da participação e da troca informativa de rede de cidadãos. À figura do político portador de um programa e líder de uma corrente partidária sucede o ativismo dos tecnoatores, que através do livre acesso às informações articulam-se, discutem e produzem informações de forma colaborativa. Em todos os continentes produz-se uma forma tecnoinformativa de participação, cidadania e processos de transformações sociais. Foi assim que os cidadãos das antigas cidades gregas tornaram-se autores e atores das tramas encenadas no final da tarde no começo de outras primaveras.

14/08/2012 - 17:30h É preciso repensar o que entendemos por mídia, diz filósofo

Luis Ushirobira/Valor / Luis Ushirobira/Valor
Para Zielinski, o conceito de modernidade na América Latina ainda é muito impregnado com a influência europeia


Por Diego Viana | VALOR

De São Paulo

Com o avanço das tecnologias midiáticas na modernidade, descobrimos que não entendemos mais nem a mídia, nem a modernidade, nem o papel da tecnologia: é hora de questionar novamente todos esses conceitos. Esta é a proposta do pensador alemão Siegfried Zielinski, fundador da arqueologia da mídia, que estuda o tema segundo um paradigma de multiplicidade e diferença que ultrapassa as fronteiras da modernidade como a conhecemos.

Fundador da Academia de Artes e Mídia de Colônia (Alemanha) e professor de teoria da mídia, arqueologia e variantologia na Universidade das Artes de Berlim, Zielinski esteve no Brasil na última semana para uma série de eventos em Salvador, Fortaleza, Rio de Janeiro e São Paulo.

Em suas apresentações, desenvolveu temas abordados na série “Variantologia”, de cinco volumes, que deve ganhar uma versão brasileira. Também tratou de questões presentes em “Arqueologia da Mídia” (Annablume, 2006), seu único livro traduzido no Brasil. Para ele, é preciso reencontrar as articulações entre técnica, ciência e arte para além da influência europeia.

Nesta entrevista, Zielinski fala também da redescoberta do pensamento do filósofo tcheco naturalizado brasileiro Vilém Flusser, que viveu de 1941 a 1972 no Brasil e foi professor da Universidade de São Paulo. Zielinski dirige o Arquivo Flusser em Berlim.

Valor: Sua obra recente gira em torno da articulação entre técnica, arte e ciência. São áreas que, por muito tempo, o Ocidente viu como incomunicáveis.

Siegfried Zielinski: Em outras culturas, a separação não é tão forte. Na tradição árabe-islâmica não é assim. A modernidade europeia foi baseada na criação de diferentes disciplinas e campos bem separados. O poeta Novalis e outros românticos, há 200 anos, viram que corríamos o risco de entrar num beco sem saída com tanta separação. A unidade de pensamento do mundo, combinando a natureza, o corpo e a mente, era fundamental para a poesia romântica. Isso incluía a unidade entre ciência e poesia. Talvez tenha sido a última ideia saudável de universalização.

Valor: Sua série “Variantologia” já atingiu cinco volumes. O que define a variantologia?

Zielinski: O conceito de variantologia é muito poroso. É um neologismo que inventei para falar da multiplicidade das formas de relação entre artes, ciências e tecnologias em diferentes partes do mundo, entrando profundamente na questão histórica. Uso o exemplo do termo América “Latina”. É uma construção europeia: o conceito de modernidade no continente tem uma referência forte na tradição europeia. A pesquisa de tempo profundo tenta ir além dessas constelações históricas. Que tipo de heterogeneidades funcionaram antes da chegada dos europeus, que poderiam ser usadas para criar um tipo diferente de futuro?

Valor: Como é o procedimento?

Zielinski: Primeiro, constrói-se um modelo aberto de pensamento, um convite a repensar as relações entre arte, ciência e tecnologia. Como teórico da mídia, penso que o conceito de mídia que temos chegou a um beco sem saída. A mídia se tornou sistêmica e não se pode mais fazer revoluções com ela. Temos de repensar seu contexto sistêmico e redescobrir as múltiplas possibilidades das tecnologias de mídia. Buscar a variedade das relações históricas, que nos expliquem diferentes maneiras de entrar no futuro.

Valor: No ano passado, o senhor publicou um manifesto em que defendia a “esquizofrenia normal”, ou seja, “viver on-line e ser off-line”. Qual é o núcleo do argumento?

Zielinski: A ideia é simples: há partes da vida que não são formalizáveis e acessíveis para as máquinas. Temos de garantir que permaneçam assim. Nas demais partes, altamente formalizáveis, é útil trabalhar com máquinas e redes, capazes de comunicar a informação formal. Proponho, simplesmente, a separação. Concentrar as partes que não são formalizáveis no “ser off-line” e a capacidade de calcular e organizar no on-line. Não vejo outra alternativa. A conectividade como dispositivo geral é uma armadilha. Convivo muito com gente jovem na universidade, e recentemente uma estudante exemplificou essa armadilha. Enquanto falava sobre a dependência da internet entre jovens, ela mandava mensagens de texto para 20 colegas que estavam sentados na sala, escutando-a. Ao final, ela tinha recebido 18 respostas. Mesmo nessa situação em que temos de ouvir um semelhante, estamos on-line. Talvez “esquizofrenia” seja um termo forte demais, mas temos de aprender a dançar nessas duas cordas-bambas, evitar o que chamo de psicopatia midiática, danos psíquicos permanentes por excesso de conexão.

Valor: Sua apresentação no Rio sugere a formação de um instituto da modernidade no Sul.

Zielinski: Não há um único conceito de modernidade, há muitos conceitos que competem entre si. Penso a modernidade como uma atitude experimental sobre o mundo, então tenho de aceitar que há muitas posturas assim. E diferentes períodos em que esse experimento acontece. Vamos deixar esse conceito florescer, para então se perguntar se ainda temos de pensar em termos de modernidade. Talvez acabemos por descobrir que não precisamos mais. E tudo bem. Talvez essa instituição termine em sua própria dissolução.

Valor: A obra de Vilém Flusser, que viveu no Brasil, foi quase esquecida no país e agora é redescoberta. O que motiva esse retorno?

Zielinski: A recepção de Flusser acontece em ondas. Ele deu muitas ideias, não respostas, e perguntou coisas relevantes para a atualidade. As relações homem-máquina e as tecnologias de comunicação estão num ponto difícil de discernir. Não sabemos aonde ir. Ninguém tem boas soluções e é aí que Flusser entra. Suas perguntas são provocantes, ajudam a ter ideias para lidar com fenômenos tecnológicos. Sua família quase inteira foi morta pelos nazistas, e mesmo assim Flusser é esperançoso, diferentemente de outros teóricos da mídia, que são apocalípticos. Sua construção antropológica do mundo é algo que se dirige para o futuro, não para o passado. Estamos nos atirando no futuro e há possibilidades de torná-lo concreto.

Valor: A certa altura da Primavera Árabe, as sublevações foram apelidadas de “revolução do Twitter”…

Zielinski: É uma interpretação superficial da relação entre técnica, política e comunicação. A tecnologia exerce um papel importante nos processos culturais, mas não os causa, como os apologistas da internet creem. Vejo assim a questão da computação: computadores e máquinas de rede são basicamente dispositivos de pensamento: “Denkdinge”. São dispositivos para pensar e calcular. Não substituem partes da vida ligadas às sensações e às emoções. São máquinas racionais. Calcular é a forma mais extrema de razão. Precisamos delas e elas de nós, mas essa distância deve ser resguardada.

Valor: Onde se deve estabelecer a fronteira entre o físico e o virtual?

Zielinski: Em 1991, quando montei a academia de Colônia, os primeiros visitantes vieram da maior loja de departamentos da Alemanha. Havia 1.300 pessoas trabalhando para preparar o futuro da distribuição de mercadorias, com uma visão absolutamente clara. Haveria a separação entre dois grupos de consumidores: os de massa, para os produtos de massa, que usariam sistemas on-line; e os elitistas, de artigos de luxo, que rejeitariam a compra on-line.

Valor: O luxo é off-line, então?

Zielinski: É preciso ser luxuoso no sentido cultural. Sou fã de Georges Bataille, um propugnador de uma relação poética com a vida. É a recusa a contar todo o tempo, calcular tudo. E inclui estar fora do ar às vezes. Trabalho em casa, tenho uma assistente e um escritório. Não preciso ficar conectado. Meus colegas americanos passam várias horas por dia em suas máquinas. No meu tempo livre, faço coisas sensacionais que os outros não fazem, porque estão on-line.

12/08/2012 - 18:22h Uma nova obsessão

12 de agosto de 2012

LEE SIEGEL – O Estado de S.Paulo

Diga-me o que comes e eu te direi quem és, disse famosamente o gastrônomo do século 19 Brillat-Savarin. Se isso for mesmo verdade, então a obsessão selvagem por comida e culinária que se apossou da América é muito reveladora.

Veja também:
link Veja a versão em inglês

Nos últimos dez anos, aproximadamente, cada aspecto do consumo de alimentos foi hiper-racionalizado. Há dezenas de reality shows concorrentes associados a aspirantes a chefs, chefs celebridade aparecendo inesperadamente num restaurante decadente para salvá-lo, um chef celebridade abrindo uma escola de culinária e pondo seus alunos à prova. Há o Cake Boss que acompanha a vida diária de uma família que possui uma confeitaria em Hoboken, Nova Jersey. Há uma coisa chamada The Chew, em que o participante que fizer uma imitação mais perfeita de Julia Child vence.

Ademais, há os livros. Centenas de livros. Há livros que nos dizem como comer de maneira saudável, como comer de maneira elegante, como preparar uma grande variedade de peixes, como assar pão, como cozinhar para seu (sua) amado (a), como cozinhar quando se é um atleta, como cozinhar quando se é solteiro (a), como cozinhar um jantar em 20 minutos… Há memórias na forma de livros de culinária: Como eu parei de amar demais e comecei a comer bem, Como cozinhei para 25 diferentes namorados, Como preparei comida francesa enquanto aprendia sobre pintura impressionista. (Todas invenções minhas, só para dar uma ideia). Há livros que nos ensinam como cultivar a própria comida, livros expondo as práticas desumanas e anti-higiênicas da indústria alimentícia, livros classificando cada tipo de substância comestível conhecida como saudável ou não.

E há o movimento do alimento orgânico. Ele começou com um estilo consciencioso de alimentação saudável, em que os alimentos eram cultivados de acordo com critérios rígidos que excluíam pesticidas e herbicidas. Ele ainda é isso, mas também foi assimilado por corporações gigantes do ramo alimentício que aplicam o rótulo “orgânico” em tudo, até onde a categoria orgânico não faz sentido, como “batata chips orgânica”. Ao mesmo tempo, as corporações alimentícias estão introduzindo cada vez mais alimentos artificiais na categoria orgânica. Elas podem fazê-lo porque a agência do governo que supervisiona a produção de alimentos – a Food and Drug Administration – ainda não determinou precisamente o que “orgânico” realmente significa. Enquanto isso, nas mercearias, nos supermercados, e nos mercados de produtores rurais por todo o país, a busca pela comida perfeita continua.

Há duas tendências nacionais que a obsessão por alimentos incorpora. A primeira é a transformação do lazer em mais uma forma de competição. O que pode ser mais agradável e gratificante que uma bela refeição? A cozinha sempre foi o centro da vida familiar. A sala de jantar sempre foi o centro da vida social. Agora, cozinhar, comer e servir comida foram arrastados para o mesmo reino competitivo de fazer carreira ou ganhar dinheiro. As pessoas costumavam ir do trabalho para casa e espairecer na cozinha. Agora, as pessoas voltam para casa para um outro tipo de trabalho, enquanto chefs celebridade, escritores sobre culinária, e gurus da saúde espreitam por cima dos seus ombros enquanto elas cozinham.

A razão de fazer da culinária uma arte sempre foi transformar a necessidade em prazer; enfatizar o lado agradável de nossa natureza animal, em vez do duro lado da sobrevivência. Agora, porém, nos Estados Unidos, o lazer de cozinhar e comer bem virou a luta darwiniana pela supremacia: ser o “melhor” cozinheiro, comer a “melhor” comida, ter o “melhor” físico, e assim por diante. Perdi a conta das vezes em que me sentei para jantar num restaurante em Nova York enquanto meu acompanhante de jantar exibia sua robustez física para mim comendo cada item empanturrado de gordura do cardápio.

A outra tendência nacional é o controle. Seja porque as pessoas se sentem cada vez menos no controle de suas vidas, seja porque a mágica nova tecnologia as encorajou a sentir que administração de seu ambiente está ao alcance, os americanos parecem acalentar a ilusão de controle total. Boa parte disso se manifesta, como já escrevi anteriormente, na ânsia de micro-gerir as vidas de nossos filhos, e também no prevalecimento da escrita sociobiológica, que promete aplicar uma fórmula pró-ativa de existência. Mas o ato de comer agora foi trazido também para a obsessão pelo controle. É como se pela racionalização de cada aspecto do consumo de alimentos nós pudéssemos começar a consertar a própria moralidade. Afinal, nenhuma atividade de lazer está tão conectada às fontes da vida como o comer.

Há anos que se fazem comparações entre os Estados Unidos e a Roma antiga, na maneira como os EUA conduzem suas relações exteriores, na ascensão de uma casta plutocrática, na decadência da cultura. A mim me parece que essa analogia está completamente errada. Enquanto seu império se expandia a ponto de ruptura e depois começava a ruir, os romanos se entregavam ao prazer. Os americanos estão abandonando o prazer para trabalhar, na medida em que cada aspecto da vida é racionalizado e transformado em algum tipo de competição. Pouco importa o que você come. Diga-me o que pensa sobre comer, e eu lhe direi se você é saudável ou não.

01/08/2012 - 09:00h Brasil é 72º em ranking de inclusão digital

Por Guilherme Serodio | VALOR

Do Rio

O Brasil é o 72º país no ranking mundial de inclusão digital. Com uma taxa de inclusão de 51,2%, o país está acima da média mundial de 49,1%, aferida em 156 países.

O levantamento foi divulgado ontem pela Fundação Getulio Vargas a partir de dados do Instituto Gallup, que aferem o índice ITIC de inclusão digital. O ITIC mede o acesso de pessoas com 15 anos ou mais à telefonia móvel e à telefona fixa, além do computador residencial e ao acesso à internet em casa.

A Suécia, com ITIC de 95,8%, lidera o ranking, seguida pela Islândia (95,5%) e Cingapura (95,5%). Os piores países do ranking estão na África: são a República Centro Africana (5,5%) e o Burundi (5,8%).

Para o economista do Centro de Políticas Sociais (CPS/FGV) Marcelo Neri, que coordenou a pesquisa, “o celular é a plataforma que puxa a inclusão digital no Brasil”. Sem contabilizar o acesso à telefonia móvel, o ITIC brasileiro cairia para 39,3%.

No país, as desigualdades também são grandes. Os municípios com melhor desempenho são aqueles onde a população possui maior renda e nível escolar. A lista é liderada por São Caetano do Sul (SP), com ITIC de 82,6%, seguida por Santos, com 78,1%, e Florianópolis, com 77%. As três têm índices semelhantes aos dos países considerados os mais inclusivos do mundo.

No outro extremo, os municípios de Fernando Falcão, no Maranhão (3,7%); Chaves, no Pará (3,78%); e Uiramutã, em Roraima (4,5%) assemelham-se às nações africanas de pior desempenho.

A mesma lógica se aplica aos bairros das metrópoles brasileiras. Moema, em São Paulo, é o distrito com maior índice de inclusão digital (93%). No ranking global, o bairro ficaria na quinta melhor posição, entre a Nova Zelândia e a Holanda. No Rio de Janeiro, a Lagoa é o distrito com maior índice de inclusão (88,9%).

Nos centros urbanos brasileiros, mesmo as favelas apresentam taxa de inclusão digital acima da média mundial de 49,1%. O complexo da Maré, com ITIC de 55,9%, Jacarezinho (54,4%) e Complexo do Alemão (50,8%), todos no Rio, também estão acima da média brasileira, de 51,2%.

Para Neri, o bom desempenho das favelas está baseado na propagação do uso dos telefones celulares. Por ser um dispositivo mais barato e tecnologicamente acessível, “o celular é a tecnologia que está onde os pobres estão, seja na África ou no Norte e Nordeste [do Brasil]“, disse o economista. O aumento da telefonia móvel na última década acompanha o crescimento da classe C, afirmou Neri. “O celular é o símbolo da nova classe média”. Para o economista, o aparelho é a plataforma ideal para a inclusão digital das classes mais pobres.

Entre 2001 e 2009, o acesso dos brasileiros à telefonia móvel cresceu 165%, passando de 30% para 81,5% dos domicílios, segundo dados da Pesquisa Nacional de Domicílios (Pnad) do IBGE. O salto se contrapõe ao recuo de 14% da telefonia fixa nas residências no mesmo período.

Atualmente 87% dos domicílios brasileiros têm cobertura de telefonia móvel, enquanto os computadores com internet estão em apenas 40% dos lares do país. Na média mundial, esses números são respectivamente de 79,9% e 36,2%.

29/07/2012 - 20:00h Fait-on l’amour de façon gratuite?

Le fait que des femmes et des hommes ne puissent plus, librement, procurer des services sexuels ne changera rien au business juteux des trafiquants de chair humaine. Au contraire. La prohibition de l’alcool, aux Etats-Unis, avait dopé la mafia. Que cache cette volonté bien-pensante de protéger l’image d’Epinal d’une sexualité parfaitement «gratuite»?

Agnès Giard – les 400 culs

Fortinandsanders

Il y a quelque chose de compliqué avec la sexualité, c’est qu’il ne s’agit jamais uniquement de plaisir… ou plutôt que le plaisir s’y entache de mille et une impuretés: le goût du pouvoir, le désir de surmonter ses limites, la peur de rester seul(e), l’arrivisme, la possessivité, etc… Il y a dans la sexualité plein de choses sales ou dérangeantes: combien de femmes avouent faire l’amour uniquement pour que leur mari n’aille pas voir ailleurs? Combien d’hommes font l’amour, sans réel désir, uniquement pour se prouver qu’ils sont «capables»? Officiellement, la sexualité sert à s’épanouir (accessoirement à avoir des enfants). Mais dès que l’on gratte un peu… on se rapproche beaucoup des primates qui font l’amour ou se masturbent réciproquement pour se «rendre service» et, ainsi, atténuer les tensions ou obtenir des faveurs. D’une certaine manière, la sexualité est toujours marchande, puisqu’il s’agit d’une monnaie d’échange. Dans notre société, cette vision de la sexualité est taboue car il s’agit de bien faire la différence entre la maman et la putain. D’un côté la compagne officielle qui fait l’amour par amour, d’un autre côté la femme qui loue son corps parce qu’elle a été battue, violée, forcée. Ou parce qu’elle est complètement perverse. Ou parce qu’elle est trop bête et trop pauvre pour se rendre compte de l’exploitation dont elle est la malheureuse victime…

Dans sa volonté d’abolir la prostitution —alors que toutes les politiques abolitionnistes ont fait la preuve flagrante de leur échec (1)—, le gouvernement français ne fait jamais que renforcer cette vision hypocrite des choses : il s’agit de purifier la sexualité de sa part d’ombre, en obligeant les hommes (et les femmes car il y a aussi des clientes) à ne faire l’amour que dans le cadre légitime d’une relation gratuite, si possible conjugale. L’idéologie dominante entend ainsi imposer sa morale: les hommes et les femmes ne doivent faire l’amour que par affection ou pour le plaisir. Et il ne faut surtout pas que cet échange ait quoi que ce soit à voir avec «une prestation de service».

Mais c’est oublier un peu vite que nous sommes tous et toutes des êtres de séduction qui jouons de nos charmes pour obtenir l’attention, la chaleur et la protection, parfois même la sécurité matérielle. Nous avons besoin d’être rassuré(e)s. Nous avons envie qu’un être mouille ou bande pour notre corps vieillissant. Nous avons besoin de la sexualité pour restaurer l’image que nous avons de nous. Touché(e)s par la baguette magique d’une érection, nous nous sentons soudain plus fort, plus pur, plus beau, ce qui explique peut-être pourquoi la plupart des fantasmes mettent en scène une relation de pouvoir… Pourquoi les contes parlent-ils d’un prince?

Les fantasmes courants reposent sur des relations de force, qui sont parfois retournées avec délices (lorsque les ouvriers de chantier se tapent la bourgeoise, par exemple ou lorsque le palefrenier subjugue brutalement son maître). Il n’est pas si étonnant que le mot pornographie, qui désigne les productions masturbatoires, soient dérivé du mot «prostituée» (porno). Nous baisons tous et toutes comme des prostitué(e)s, même si ce n’est pas forcément pour de l’argent. Au moment même ou Najat Vallaud-Belkacem s’apprête à prohiber le sexe tarifé, il serait donc intéressant de se poser la question: sous prétexte de faire disparaître l’exploitation des femmes (ce qui dans les faits, risque fort de renforcer la puissance des proxénètes), le gouvernement n’est-il pas en train de légiférer notre sexualité?

Sept questions à Morgane Merteuil, travailleuse du sexe et secrétaire générale du STRASS.

1/ Beaucoup de prostituées affirment que ce métier est un métier comme un autre. Dans quelle mesure est-ce juste ?
On peut considérer que c’est un métier comme un autre dans la mesure où c’est une activité de laquelle on tire des revenus.
Mais qu’est-ce qu’un métier comme un autre? Je ne crois pas qu’un métier soit comparable à un autre… Mettre des gens à la rue ou dans des charters, est-ce un métier comme un autre?

2/ Beaucoup de prostituées affirment parallèlement que ce métier ne rend pas heureux. Même Grisélidis Real écrit dans ses correspondances: “Je continue mes nuits de souffrance, à marcher seule dans le grand Gouffre noir de la Nuit.” Pourquoi, à votre avis, le fait de procurer du plaisir sexuel et/ou une compagnie affective est-il si déstabilisant ?
On ne peut pas faire de réponse générale là-dessus. Les raisons pour lesquelles on choisit ce métier plutôt qu’un autre peuvent être très diverses.
Mais je ne pense pas que ce soit le fait de donner du plaisir à quelqu’un qui déstabilise; dans cet extrait de Grisélidis que vous citez d’ailleurs, il apparaît bien que c’est de “marcher dans la nuit” qui est ici cause de souffrance. La stigmatisation, les conditions d’exercices dans lesquelles on se retrouve obligées de travailler, là sont les principales raisons du possible mal-être des prostituées.

3/ Le métier de prostitué(e) est-il déstabilisant uniquement lorsqu’il est exercé dans des pays qui condamnent moralement les prostitué(e)s?
Encore une fois on ne peut apporter UNE réponse à ce genre de questions… Derrière chaque prostituée il y a une vie individuelle, un parcours particulier, etc. Et puis on ne peut pas dire “les prostituées le vivent bien”, “les prostituées le vivent mal”… A chaque fois c’est une partie des prostituées qui le vit bien, une qui le vit mal… et même ce “bien” ou ce “mal” est complexe. Ce qui est certain c’est que si l’activité en elle-même est mal vécue, il faut aider les personnes à trouver une autre activité professionnelle. Mais encore une fois il faut des réponses personnalisées, on ne peut faire des généralités sur la prostitution, car elle met en jeu des mécanismes individuels souvent complexes.
Il faut avant tout écouter les besoins de la personne, quels qu’ils soient (que ce soit le besoin d’arrêter, où ses attentes pour continuer de manière à mieux le vivre, etc)

4/ Comment expliquez-vous le fait que certaines personnes choisissent de devenir prostitué(e)s et décident de le rester malgré la souffrance que ce métier semble générer ?
Là encore, ces raisons varient en fonction des personnes. Quel métier ne fait pas mal, n’est pas usant ?
Celui de prostituée n’y échappe pas plus qu’un autre… Si les personnes continuent malgré tout, c’est qu’à un moment elles estiment qu’elles préfèrent tout de même faire ça qu’autre chose. Et les raisons sont aussi nombreuses qu’il y a de prostituées… à chaque fois ça peut être un ensemble de raisons, de mécanismes…

5/ Beaucoup de gens choisissent une profession qui les obligera, de façon parfois brutale, à surmonter un problème. Par exemple: la plupart des journalistes souffrent de timidité. Pensez-vous que le métier de prostitué(e) permet de vaincre des peurs, des complexes, de se guérir de certains traumas? Lesquels?
Je ne peux parler que de mon expérience, mais aussi de mes lectures et de témoignages que j’ai pu entendre. Pour ma part ce métier m’a redonné confiance en moi, m’a appris à porter un regard différent sur les gens aussi, sûrement. A essayer de voir derrière chacun de mes clients l’être humain, souvent souffrant, qui s’y cache, et ainsi à moins mépriser les personnes, à ne plus les juger sur l’image qu’elles renvoient, mais à prendre conscience que chacun(e) est un être complexe, potentiellement aimable pour certaines raisons, en même temps détestable pour d’autres…
Virginie Despentes explique pour sa part que se prostituer a été une étape cruciale de reconstruction après son viol : à prendre conscience que si elle pouvait continuer à vendre du sexe, c’est qu’au final ça ne lui avait pas été pris.

6/ Sur le plan psychologique, quels sont les points communs entre les prostitué(e)s ? Pourriez-vous dégager des caractéristiques communes, qui permettrait de comprendre la démarche de se prostituer ?
Je ne peux pas établir de tels profils. Il n’y a pas besoin de comprendre une démarche pour la légitimer.
Si une personne fait un choix, ces raisons ne regardent qu’elle. Pourquoi toujours avoir à se justifier? On ne fait pas une “bêtise”, pourquoi devrait-on donner des excuses?

7/ Beaucoup de féministes disent qu’il est scandaleux qu’une personne se sacrifie pour les autres… “Tout le monde peut avoir une vie sexuelle, affirment les abolitionnistes, il suffit de se masturber. Les sociétés qui légitiment l’exploitation des corps, sous prétexte qu’il faut bien offrir un exutoire aux frustrations collectives, est une société inique…“. Que pourriez-vous répondre à ce genre d’argument ?
D’une: que je me sacrifie pas plus que quiconque donne de son temps en échange de fric et pour offrir des services pour lesquels il y a une demande. Je ne vois pas en quoi je me fais plus exploiter que les autres travailleur(se)s… D’autant qu’on peut aussi trouver des satisfactions personnelles dans ce métier, ce qui n’est pas le cas de nombreux métiers (la satisfaction personnelle à vider des culs de poulets, parlons-en !).
De deux: que nos clients ne viennent pas chercher que du sexe auprès de nous, mais aussi de la tendresse, de la compagnie, bref, tout ce que sa main ne peut pas offrir.
De trois: qu’il est très facile de juger les autres, surtout quand on a une bonne situation, un métier “socialement reconnu” et un partenaire similaire à soi, oui, c’est facile de mépriser l’autre!
J’y vois surtout un besoin de vouloir absolument trouver plus malheureux que soi afin de se sentir supérieur…

PLUS DE RENSEIGNEMENTS : le portrait de Morgane Merteuil sur Libération
Son débat avec Guy Geoffroy sur LCP
Une interview pour Rue89
Une pour Le Monde

Note 1/ Dans une lettre ouverte à Najat Vallaud-Belkacem, Georges Kaplan suggère : «Les politiques de prohibition – de l’alcool, de la drogue comme de la prostitution – n’ont jamais eu d’autres conséquences que de nourrir le crime organisé aux dépens du reste de la société. C’est le gouvernement des États-Unis qui a fait la fortune d’Al Capone plus que n’importe qui d’autre. Si, comme j’en suis sincèrement convaincu, votre objectif est d’aider ces jeunes femmes, c’est précisément la politique inverse qu’il vous faut mettre en œuvre : légalisez la prostitution et abrogez la loi de 1946 qui interdit les maisons closes. Vous porterez ainsi un coup fatal aux réseaux de proxénétisme clandestins et vous permettrez aux prostituées de travailler de leur plein gré dans des conditions d’hygiène acceptables.» (source : Causeur)

29/07/2012 - 18:55h Sociedade em negação

29 de julho de 2012

Lee Siegel – O Estado de S.Paulo

NOVA JERSEY – Quando teve início o tiroteio naquele cinema em Aurora, Colorado, na semana passada, o filme chegou ao fim. Depois do término do tiroteio, um novo filme começou. Poderíamos chamá-lo de filme da negação, da ilusão e dos fins felizes. Trata-se do filme nacional que vem sendo exibido desde o nascimento da república americana.

Veja também:
link Veja a versão em inglês

Bertolt Brecht inventou a ideia do “efeito de distanciamento” como ferramenta teatral. Em vez de criar para uma peça um final repleto de soluções agradáveis, Brecht recomendava fins cheios de sofrimento, dor e injustiça. Assim, pensou ele, o público sairia tão perturbado, indignado e até enfurecido a ponto de se tornar intolerante diante da injustiça social ao seu redor. Gostaria que a mídia americana empregasse a convenção de Brecht.

O que ocorreu em Aurora foi aleatório, sem sentido, vazio de significado e desprovido de narrativa. O rapaz de 24 anos que cometeu os assassinatos, James Holmes, não se enquadra em nenhum tipo de perfil típico para os assassinos em massa. Não existe perfil típico para um assassino em massa. A única constante são as armas que os assassinos em massa usam para matar. Mas, como os infantis Estados Unidos são incapazes de reunir a coragem necessária para deter o lobby das armas, e como os românticos e eternamente inocentes EUA são fanáticos pela felicidade e os fins felizes, a classe comentarista americana volta sua atenção para os homens que empunham as armas. E, quando os comentaristas e especialistas terminam sua investigação e análise, eles acabam por tecer um conto perfeitamente estruturado, reconfortante nos seus esclarecimentos e explicações.

Assim, deixamos para trás O Cavaleiro das Trevas Ressurge e nos vemos agora no meio de A Lenda Heroica do Massacre de Aurora. Muitas das pessoas que estavam naquele cinema de fato agiram de maneira heroica. Lágrimas me vêm aos olhos quando penso no jovem – ele cresceu na cidade que fica bem ao lado daquela onde moro – que se jogou na frente da namorada para salvá-la. Ele foi morto por uma saraivada de balas, mas ela sobreviveu. Ao se concentrar nos feitos heroicos das vítimas e não nos atos horrendos do assassino, a mídia implica que, longe de ser uma atrocidade sem sentido, todo o evento foi uma afirmação do espírito humano. Isso me parece algo nojento e depravado. Uma das conclusões que poderíamos tirar de uma afirmação tão perversa seria a de que a doentia permissividade das leis atuais de controle das armas não deveria ser revista. Como vemos, as pessoas são capazes de suportar qualquer coisa. Mas os mortos não podem suportar nada, nem aqueles que ficaram marcados, seja mental ou fisicamente, para o resto da vida.

Depois da distorcida caricatura daquilo que realmente ocorreu no cinema naquela noite, fomos então apresentados a outro longa metragem: A História Daquilo Que Leva Um Assassino a Agir. Somos informados que Holmes tinha sido reprovado nos exames orais para seu doutoramento em neurociência. Ele sempre foi “esquisito”. Parece que nunca teve uma namorada. Apesar do fracasso no exame oral, ele era um cientista “brilhante”; e é claro que a esquisitice social e a preferência por assuntos cabeça equivalem ao assassinato em massa. Mais uma vez, não há motivo para mudar as leis de controle de armas. Basta tomar cuidado com pessoas tímidas de aparência intelectual, denunciando-as à polícia sempre que as encontrarmos.

Nenhuma revelação a respeito da vida de Holmes vai consolar alguém cuja vida tenha sido tocada pelo massacre. O fato é que as informações a respeito de sua vida e personalidade que estão agora vindo à tona são irrelevantes. Quem é religioso o considera mau, e quem é racionalista secular o vê como insano. Em ambos os casos, ele não passa de uma entidade genérica e pouco distinta. Maldade e insanidade são condições extremas e niveladoras. O que quer que tenha feito de Holmes um indivíduo desapareceu numa categoria genérica no segundo em que ele começou a matar.

Mas o posicionamento e a criação de narrativas por parte do público continuam, mesmo quando a solução para o problema está encarando todos diretamente. Logo após o massacre, o prefeito de Nova York, Michael Bloomberg, foi ao ar para castigar Obama, Romney e todo o establishment político por sua passividade diante do tema do controle de armamentos. “Discursos reconfortantes”, disse Bloomberg, são bem-vindos, mas não servem como substitutos de medidas que possam levar a uma mudança real. Quanta coragem, prefeito! Infelizmente, suas palavras de indignação são tão repreensíveis quanto as palavras de conforto que criticou.

Afinal, o prefeito Bloomberg é dono de uma fortuna de US$ 18 bilhões. Dezoito bilhões de dólares. Trata-se de uma soma superior ao orçamento anual de um país pequeno. O obstáculo que impede a aprovação de leis de controle das armas é a National Rifle Association, que faz contribuições anuais de milhões de dólares para os legisladores que, então, vetam todos os esforços no sentido de limitar o acesso dos americanos às armas. Bloomberg poderia usar uma parte de sua fortuna – 1 bilhão de dólares, digamos -, bater a melhor oferta da NRA e comprar, por meio do suborno legal conhecido como “contribuição de campanha”, cada um dos políticos que defendem a indústria dos armamentos no país. Em dois anos, os EUA de fato tornariam ilegal – vejam vocês! – a posse de armas semiautomáticas.

Mas é melhor ainda fazer pose e condenar eloquentemente os próprios pares a partir do cume do Olimpo. Trata-se de algo mais grandioso e de um maior heroísmo aparente. Quem sabe alguém transforme Bloomberg e sua posição ousada num frenético filme de ação. Então o tiroteio poderá recomeçar, assim como a negação e as narrativas delirantes.

29/07/2012 - 18:49h A society in denial

29 de julho de 2012

Lee Siegel – O Estado SP

NEW JERSEY – When the shooting began in that movie-theater in Aurora, Colorado last week, the movie came to an end. After the shooting stopped, a new movie began. Call it the movie of denial, illusion and happy endings. It is the national movie that has been playing since the dawn of the American republic.

Bertolt Brecht invented the idea of the “alienation-effect” as a theatrical device. Instead of a play’s finale consisting of neat resolutions, Brecht recommended endings full of suffering, pain and injustice. That way, he reasoned, audiences would leave so unfulfilled, indignant and perhaps enraged, that they would become intolerant of the social injustice around them. I wish the American media would make use of Brecht’s convention.

What happened in Aurora was random, meaningless, senseless, devoid of a narrative. The 24-year-old man who committed the murders, James Holmes, does not fit into any kind of typical profile of a mass killer. There is no type of the mass killer. The only constant is the guns mass murderers use to kill. But because infantile America cannot muster the courage to stop the gun lobby, and because romantic, eternally innocent America is fanatic about happiness and happy endings, the American commenting class turns its attention to the men who hold the guns. And by the time, the commenters and experts have finished their scrutinizing and analyzing, they have woven a tidily structured tale, comforting in its illuminations and explanations.

So from “The Dark Knight Rises” we now are in the midst of “The Heroic Tale of the Aurora Massacre.” Many of the people in that theater did indeed act heroically. Tears come to my eyes when I think of the young man – he grew up in the next town over from where I live – who threw himself in front his girlfriend to save her. He was killed by a shower of bullets, but she survived. Yet by concentrating on the heroic deeds of the victims and not on the heinous actions of the killer, the media implies that, far from being a senseless atrocity, the whole event was an affirmation of the human spirit. I find that disgusting and depraved. One of the conclusions one could draw from such a perverse affirmation is that the sick permissiveness of current gun laws should not be revised. People, you see, can endure anything. But dead people cannot endure anything, and neither can people maimed, mentally and/or physically, for life.

After the twisted caricature of what really happened in the theater that night, we were then treated to another major motion picture: “The Story of What Makes A Killer Tick.” Holmes, we were informed, had failed the oral exams for his doctorate in neuro-science. He had always been “awkward.” It seems that he never had a girlfriend. Despite the failed oral exam, he was a “brilliant” scientist; and, of course, braininess and social awkwardness equal mass murder. Once again, there is no reason to change the gun laws. Just be on the lookout for shy intellectual types and report them to the police as soon as you encounter them.

No amount of insight into Holmes’ life is going to console anyone whose life was touched by the massacre. The fact is that the information about his life and personality that is emerging now is entirely boring. He is either evil, if you are a religious person,or, if you are a secular rationalist, he is insane. In either case, he is a bland and undifferentiated entity. Evil and insanity are extreme, levelling conditions. Whatever made Holmes an individual vanished into a generic category the second he started killing.

But the public posturing and storytelling continue, even when the solution to the problem is staring everyone in the face. Right after the massacre, New York Mayor Michael Bloomberg took to the airwaves to castigate Obama, Romney and the entire political establishment for their passiveness with regard to gun control. “Soothing words,” Bloomberg said, are fine, but they are no substitute for action that will lead to real change. Good for the mayor! Unfortunately, his indignant words are just as culpable as the soothing words he deplored.

For Mayor Bloomber is worth 18 billion dollars. Eighteen billion dollars. That is more than the national budget of a small country. The obstacle to gun control legislation is the National Rifle Association, which contributes millions of dollars every year to legislators who then rebuff any effort to limit Americans’ access to guns. Bloomberg could take just a fraction of his fortune – say, 1 billion dollars – top the NRA’s best offer and buy off, in the form of the legal bribe known as the “campaign contribution,” every pro-gun politician in the country. In two years, America would – lo and behold! – actually make it illegal to own a semi-automatic weapon.

Better, however, to grandstand and eloquently condemn your peers from an Olympian height. It is grander, and more heroic-seeming. And, who knows, maybe someone will turn Bloomberg and his bold position into a fast-paced action film. Then the shooting can begin again, and so can the denying and deluding storytelling.

29/07/2012 - 17:52h Evitamania


A imagem da mulher do presidente Juan Domingo Perón está mais viva do que nunca

29 de julho de 2012

ARIEL PALACIOS – O Estado de S.Paulo

BUENOS AIRES – “Evidentemente, a vida de Evita acaba de começar.” Com essas palavras irônicas, a escritora mexicana Alma Guillermoprieto definiu há alguns anos o revival da imagem de Eva Duarte de Perón, popularmente chamada de “Evita”. Também designada de “A porta-estandarte dos humildes”, a “Mãe dos Pobres” e “Protetora dos trabalhadores”, a mulher do presidente e general Juan Domingo Perón transformou-se desde sua morte, há exatos 60 anos, em um mito político que foi usado pela direita e a esquerda peronistas. Assim como nos anos 90 a realização do filme Evita, de Alan Parker – protagonizado pela cantora Madonna e baseado no musical da Broadway -, gerou um boom “evitista” em todo o planeta, a chegada da presidente Cristina Kirchner ao poder, em 2007, fez o mesmo na Argentina.

Nos últimos cinco anos Evita consolidou-se como ícone pop ao decorar com sua efígie canecas de café, chaveiros, camisetas, posteres, adesivos e bonecas de pano. No ano passado a “Mãe espiritual da pátria” – como preferia chamá-la oficialmente o governo de Perón nos anos após sua morte – transformou-se em desenho animado, com o lançamento “Eva da Argentina”. E também protagoniza um videogame junto com seu marido Juan Domingo Perón, enquanto combate e aniquilam “oligarcas”. A própria marcha “Los muchachos peronistas”, sacrossanto hino partidário do peronismo, hoje pode ser vista no YouTube em ritmo de rap e heavy metal.

De quebra, Evita – que era abstêmia – virou marca de cerveja. Uma cerveja loira, comme il faut, seguindo o estilo da platinada tingida que foi a primeira-dama mais famosa da História da Argentina. E os argentinos podem adquirir todos esses produtos usando notas de 100 pesos com a efígie de Eva Perón, lançadas oficialmente na quinta-feira por Cristina, na Casa Rosada.

Há Evitas para todos os gostos e padrões de consumo. Da elegante frequentadora de galas do Teatro Colón – com vestidos levados exclusivamente em avião desde Paris, feitos por Christian Dior, que dizia que Evita havia sido “a única verdadeira rainha que havia vestido” -, à Evita de discursos incendiários na sacada da Casa Rosada, adorada pela esquerda peronista, inclusive pela guerrilha montonera. “Neste mundo virtual, o fato de que o peronismo ocupe todos os espaços disponíveis, inclusive na web, em coisas como um videogame, é uma ponta de lança a mais na batalha cultural”, afirmou ao Aliás o historiador peronista Pablo Adrián Vázquez, diretor do Arquivo do Museu Evita.

A imagem de Evita tem sido “desconstruída” por artistas peronistas ou filo-peronistas. Um deles é a artista plástica Marina Olmi, que mostrou Evita remando em um dia de sol ao lado de Cristina Kirchner ou vestida como uma sexy vizinha. O cartunista Rep exibiu no Museu Evita uma caricatura dela nua, disposta ao sexo. A revista satírica Barcelona publicou um número especial sobre os 60 anos des sua morte com uma fotomontagem na qual a “Protetora dos Trabalhadores” aparece caracterizada como a personagem Mulher Maravilha. Nas páginas internas, a revista ousa algo inimaginável há poucos anos ao propor uma enquete com a pergunta: “Evita era gostosona?”

“No marco dos séculos 20 e 21, da comunicação de massa, todo elemento ou personagem que adquire fama pode ser um ícone pop. O peronismo é antropofágico e devorou, digeriu e ressignificou uma série de elementos. Por isso, hoje é possível que uma canção de um musical transformado em filme que conta de forma errada a vida de Evita, seja utilizada pelos peronistas a seu favor. É o caso de Não chores por mim Argentina. Mas isso é possível porque a ortodoxia peronista é laxa nas novas gerações. E porque o peronismo é muito adaptável às épocas. Ideologias de esquerda na Argentina teriam dificuldade para exibir um bonequinho, um chaveiro ou um videogame do Che Guevara. Nós, peronistas, não”, afirma Vázquez.

Evita está presente na própria geografia argentina. O traçado urbanístico de Ciudad Evita – um distrito do município de Ezeiza, na Grande Buenos Aires – constitui-se em verdadeira “ego-cartografia”: vista de cima, a área, criada como um bairro modelo operário, é uma reprodução proposital do perfil de Eva Perón, incluindo seu tradicional coque. Casos semelhantes foram transitórios, como o da província de La Pampa, cujos deputados, nas últimas semanas de vida de Evita, em 1952, decidiram homenageá-la com a modificação do nome para “província Eva Perón”. Na mesma época, a capital da província de Buenos Aires, La Plata, transformou-se em “Ciudad Eva Perón” – após a queda de Perón, em 1955, voltou a ser La Plata. As denominações referentes a Evita também foram suspensas pelo golpe militar que derrubou o viúvo Perón em 1955.

Evita também salta aos olhos de portenhos e turistas que visitam a cidade em dois megamurais de ferro de seis andares de altura afixados nas paredes do ministério da Ação Social, em plena avenida 9 de Julio, no centro da capital argentina. Esta obra foi criticada pela oposição por ter um “look stalinista”. Inaugurada ano passado por Cristina, os imensos retratos de Evita tornam quase impossível fazer uma foto da principal avenida da cidade, onde está o Obelisco, sem imortalizar junto a imagem da “Porta-estandarte dos humildes”.

29/07/2012 - 17:00h Apaixonados pelo ódio


Para psicanalista, sucesso da novela se deve à exploração do que há de mais negativo no brasileiro: o gosto pela violência

29 de julho de 2012

Novelas só retratam a sociedade em que vivemos’


MÔNICA MANIR – O Estado de S.Paulo

Recém-chegada de Paris, a psicanalista Betty Milan parou para ver a novela. E flagrou exatamente a alternância de poder entre Carminha e Nina, quando a audiência de Avenida Brasil bateu todos os recordes em São Paulo, com 45 pontos de média no Ibope. Com olhar de estrangeira, ficou impressionada. Registrou ali o que entende de mais negativo na sociedade do País: a paixão pelo ódio. “É um traço de nossa cultura, provavelmente de origem mediterrânea”, diz, “mas me pergunto se era o caso de colocar em cena algo que avalize a perversão.” Em ritmo de ensaio para sua peça A Vida É um Teatro, que reestreia em agosto, a também escritora explicou essa ira toda do povo brasileiro e por que não considera novela um exemplo de arte.

O que essa novela espelha da sociedade brasileira?

A começar, o gosto pela violência, que a novela explora para emplacar. Depois o gosto pela vingança, próprio do machismo, cuja ética é tão contrária à mulher quanto ao homem, mas que pode estar tão implícito na conduta feminina quanto na masculina. Nina é tão machista quanto Carminha, as duas se espelham o tempo todo. As duas, por sinal, são mulheres originárias do lixão, onde a sobrevida implica força e, portanto, é o padrão masculino que prevalece. Como eu digo em E o que É o Amor?, o machismo é uma ética infeliz e assassina. Sua história é a que se lê em Tragédia Brasileira, de Manuel Bandeira. Misael, funcionário público, conhece Maria Elvira, tira-a da prostituição, instala e trata. Ela arranja namorado. Ele, para evitar escândalo, muda de bairro, muda 17 vezes, até um dia matá-la a tiros. Misael indubitavelmente fez de tudo para escapar ao imperativo machista, mas não teve como.

O nome ‘Avenida Brasil’ remete a uma avenida que corta 27 bairros do Rio e tem intersecções com várias rodovias. Sua temática aludiria ao País urbano?

Apesar da palavra “avenida”, acho que a novela não diz respeito ao urbano ou ao rural. Veríamos essa mesma cena no campo. Apego-me mais à palavra Brasil e ao que há de mais negativo na cultura brasileira, que é a paixão pelo ódio.

O brasileiro gosta de odiar?

É um traço da nossa cultura, provavelmente de origem mediterrânea. São três as paixões humanas: a do amor, a do ódio e a da ignorância, que é a paixão do não saber, de negar a realidade. A paixão do ódio, o machismo cultiva. Como exemplo temos as peças de Nelson Rodrigues e os romances de Graciliano Ramos. Pense no que diz Jonas em Álbum de Família: possuir e logo matar a mulher que se ama. Ou pense em Paulo Honório, em São Bernardo, que considera que matar Madalena é ação justa. Ele então não a supõe infiel?

O cotidiano dos emergentes é o grande eixo da novela, que tem atraído de A a Z. As classes já misturaram seus gostos?

Não acho que o cotidiano dos emergentes seja elemento forte de identificação. A identificação resulta do gozo sádico do espectador, gozo que a imprensa e a televisão exploram desde sempre – lamentavelmente, porque esse gozo sustenta o gosto pela vingança. Mãe Lucinda pode dizer que a vingança só leva à vingança, procurando fazer Nina mudar de ideia, mas é com esta que o espectador mais se identifica. Porque, de um modo ou de outro, todos somos injustiçados e o gozo sádico nos tenta.

Por que a vingança lhe parece tema central? Por que não a traição ou a chantagem?

Colocar em cena uma mulher vingativa não deixa de ser uma novidade. A vingança aqui no país sempre foi para os homens. Doca Street, Lindomar Castilho… As mulheres, que são ultrajadas de diferentes maneiras, consciente ou inconscientemente, se sentem recompensadas. Pouco antes da novela ouvi no Jornal Nacional que o aborto consentido continua a ser crime e cabe ao médico decidir se a mulher tem ou não o direito de abortar. Como se o médico fosse arcar com a responsabilidade de ser mãe! Chega a ser revoltante.

Os homens da trama parecem facilmente manipuláveis, como se vê nas obras literárias mencionadas em Avenida Brasil, entre elas Madame Bovary e O Primo Basílio. Como entender esse predomínio do feminino?

Acho que não se pode comparar Carminha com Madame Bovary, que é um Quixote francês. Carminha é uma manipuladora altamente realista. A Bovary, como o Quixote, é vítima do seu imaginário. Paga muito caro pelo adultério e acaba se suicidando. Por outro lado, Carminha e Nina são dois machões. A Bovary é muito feminina. O tema dela é o amor, que não é o tema das mulheres de Avenida Brasil.

O horário eleitoral começa daqui a um mês, com figuras reais que mais parecem personagens de folhetim. Nesse sentido, dá para estabelecer um paralelo entre o gênero ‘propaganda eleitoral’ e o gênero ‘novela’?

Não sei. O que eu sei é que a novela brasileira se limita a retratar a sociedade em que vivemos.

E o horário eleitoral não?

Você está tomando o horário eleitoral como se fosse ficção?

A senhora acompanha o horário eleitoral brasileiro?

Graças a Deus, não. Mas os políticos, de fato, parecem personagens de novela.

Jorge Amado, cuja Gabriela está na telinha, já disse que o samba é denominador comum da nossa cultura. E a novela?

A novela também, mas novela não é arte. Tem um caráter absolutamente documental. Não chega a se constituir uma grande metáfora da sociedade brasileira.

A senhora mencionou que o que há de mais negativo na cultura brasileira é a paixão pelo ódio. O que haveria de mais positivo?

O fato de privilegiarmos a cultura do brincar, uma cultura da sátira, senão da zombaria. Ela zomba do que é sério, cultua o riso e se realiza através do gracejo. O impossível para ela não existe porque, dispondo de várias máscaras, ela o contorna. Assim sendo, não é de briga, é pacífica, não faz guerra nem mesmo contra a guerra, brinca, e essa é sua maneira de resistir a tudo o que a contraria. Sua coragem é a do humor, a de quem dribla a tristeza e só aposta na alegria. Inadvertidamente sacrílega, essa cultura não reverencia senão irreverentemente as outras culturas que ela, brincando, dessacraliza.

O Brasil é uma grande avenida de ficções?

Não. A grande avenida de ficções é o carnaval, que não é uma ficção, é uma realidade por meio da qual o Brasil se reinventa todo ano, propiciando ao mundo inteiro a alegria de que este precisa.

20/07/2012 - 13:26h Guido Magnone, un conquistador de lo inútil

Fue un adelantado del alpinismo de vanguardia con hazañas como la primera ascensión del monte Fitz Roy

Oscar Gogorza – El País

19 JUL 2012

Guido Magnone. / MUSEO NAZIONALE DELLA MONTAGNA-CAI (TURÍN)

El Fitz Roy, el Dru, la Torre de Muztagh, el Makalu o el Jannu son montañas majestuosas, de una estética irreprochable, bellas a rabiar. Guido Magnone (Turín, 1917) participó en su conquista, mediado el siglo XX, cuando casi todo estaba aún por explorar, cuando un alpinista con sueños era alguien llamado a vivir experiencias pioneras.

Nacido en Turín pero francés a todos los efectos desde que se trasladó allí con sus padres a los tres años, uno de sus compañeros de cuerda fue el gran Lionel Terray, que describió entonces a los actores principales de la función del alpinismo como “Los conquistadores de lo inútil”. Puede que esta fuese la mejor manera de definir a toda aquella brillantísima generación de hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a explorar el mundo vertical. De hecho, los alpinistas de nuestro tiempo podrían suscribir tal definición para no tener que explicar con pereza, torpeza o desagrado por qué hacen lo que hacen.

Aseguran que los mejores alpinistas mueren de vejez, como hace poco Walter Bonatti o Guido Magnone, que falleció el pasado 9 de julio, a los 95 años. Pero lo cierto es que son muchos los que se van en plena juventud, atrapados por un alud, sorprendidos por una mala caída, congelados cuando solo pretendían descansar o tragados por una grieta inadvertida.

Si Bonatti dejó las montañas con 35 años para abrazar la literatura de viajes, Magnone supo hacer con sus manos y su intelecto algo más que escalar: se dedicó a la escultura (estudió en la Academia de Bellas Artes de París), especialmente a partir de 1977. Antes, una visita a Chamonix, en 1942, cambió su existencia. Bajo el Mont Blanc, decidió que su búsqueda de la estética abrazaría los caminos del alpinismo. De hecho, él fue de los primeros en aseverar que la apertura de una vía en una montaña tenía mucho de gesto artístico: el paso de una cordada dibujaba una línea quizá invisible, pero no por ello menos real y digna de contemplarse. Son obras que se exhiben en el imaginario de otros alpinistas, al aire libre, sin el cofre de los museos.

Si Bonatti dejó las montañas con 35 años para abrazar la literatura de viajes, Magnone supo hacer con sus manos y su intelecto algo más que escalar: se dedicó a la escultura

Magnone sobrevivió a Terray, desaparecido prematuramente en una salida rutinaria de montaña, pero resulta complicado evocar al primero sin mencionar al segundo. Ambos conquistaron el Fitz Roy, icono de la Patagonia, en 1952. Ni se trataba de la cima más elevada, ni la más compleja, pero las condiciones extremas de esa parte del planeta convirtieron la tarea en una gesta de locos. Soplaban vientos de 200 kilómetros por hora. Magnone y Terray juraron desde entonces que aquella ascensión les obligó a rebasar la razón, su capacidad de sufrimiento, todos los preceptos de seguridad que seguían religiosamente. Sencillamente querían esa cima, puede que para ofrecérsela a Jacques Poincenot, su compañero ahogado al tratar de pasar el río Fitz Roy.

Apenas unos meses después, en compañía de Lucien Berardini, Adrien Dagory y Marcel Lainé, firman la primera ascensión de la cara Oeste de los Drus, una conquista adelantada a su época y que sirve para introducir el alpinismo de vanguardia. Lanzado en una carrera desenfrenada y en plena efervescencia de la pugna nacionalista por conquistar las cimas más destacadas del Himalaya, en 1955 Magnone forma parte del equipo francés que holla por vez primera el Makalu (8.463 metros). Pisó la preciada cima un día después de que lo hiciesen Terray y Jean Couzy. Apenas un año después, el mismo Magnone se adjudica la segunda ascensión de la bellísima Torre Muztagh (7.273 m). Aquí, los franceses fueron adelantados por un equipo británico con el que pugnaban por apuntarse la primera ascensión.

Con todo, Magnone siempre lamentó la rivalidad entre ambos equipos, la necesidad de correr montaña arriba en un ataque con lo puesto y sin víveres ni abrigo, que se eternizó por espacio de 36 horas. En cambio, tres años después, con la cima del preciado Jannu (7.710) en sus manos, mintió de forma deliberada para bajar lo antes posible y ayudar a un compañero que aguardaba ciego en el campo base. No soportaba saber que sufría. Nunca se arrepintió.

17/07/2012 - 16:27h En hommage à Guido Magnone, un grand de l’alpinisme

Jean-Michel Rodrigo

Lionel Terray et Guido Magnone
Lionel Terray et Guido MagnoneLundi 9 juillet, Guido Magnone nous a quitté. Figurant parmi les grands de l’alpinisme français, il était aussi le fondateur de l’Union des centres de plein air (UCPA). Photographe, journaliste et réalisateur de documentaires en particulier sur les questions économiques et sociales, Jean-Michel Rodrigo, qui l’a bien connu et a été influencé par lui, lui rend hommage et retrace sa formidable vie.

Lundi 9 juillet, à l’aube, s’en est allé tout doucement un vieux monsieur qui n’avait plus la force de parler, lui qui avait tant à raconter. Plus l’envie de bouger, lui qui avait défié les plus grands sommets de l’Himalaya et des Andes. Plus même le désir de regarder par la fenêtre alors qu’il avait consacré sa vie à explorer la planète. Guido Magnone était un grand bonhomme, un monument même dans ce cercle désormais restreint des grands alpinistes qui, les premiers, ont conquis les plus hauts sommets de la planète, mais les millions de jeunes qui grimpent, plongent, skient, randonnent grâce à l’UCPA ne savent rien de lui.

Pourtant c’est Guido qui a fondé la maison dans l’idée de faire partager à la jeunesse de son temps, le plaisir du sport de nature. Guido Magnone a beaucoup écrit. La Face Ouest des Drus, récit d’une ascension réputée impossible et qui l’a projeté aux sommets de l’alpinisme, a été traduite en quinze langues, mais ses livres sont épuisés depuis si longtemps. Guido a filmé aussi, peint et sculpté surtout. Quelque part, au cœur d’un petit village de la vallée d’Aoste, à Etroubles exactement, une de ses œuvres majeures défie les vents et les tempêtes de neige. Un bloc de bronze glacial qui dégage une chaleur immense. Guido a taillé dans le brut de matière une sorte de génie de la montagne que les passants caressent doucement pour en recueillir l’énergie…  C’était bien ça Guido, un passeur d’énergie et d’envie. De rêves et de vie…

Je l’ai connu grâce à sa fille Sophie, il y a plus de trente ans. C’était l’époque où nous refaisions le monde ensemble sur les bancs de l’université Jussieu, ou plutôt dans les AG enfumées et les manifestations à répétition. Guido nous observait de loin, commentait nos engagements, raillait parfois nos certitudes. Et, souvent, avec Claudine sa compagne, ils nous invitaient à leur table. Ce n’étaient pas des parents comme les autres… Ils faisaient la fête, partaient au bout du monde en été, traversaient la méditerranée en catamaran… Et le dimanche, hiver comme été, ils se retrouvaient avec d’autres fêlés du même âge à « Blo » ( lisez Fontainebleau) pour casser une croûte avant d’aller tâter du granit. C’était un peu notre « belle équipe » à nous avec la même gouaille que Gabin pour certains.

Personnellement, le rocher glissant,  ça n’a jamais été ma tasse de thé, mais je manquais rarement à l’appel, parce que lors de nos escapades, Guido et ses potes de cordées passaient beaucoup de temps à parler. Et chaque dimanche, je savais que j’aurais droit à un épisode différent de leurs aventures. Tour à tour, il était question de Patagonie argentine, de divinités incas, de vents fous balayant les sommets du Fitzroy, de traversées des fleuves indiens rendus déchaînés par la mousson, des armées de sherpas, des colonies de porteurs cachemiris. C’était le grand bonheur. Guido fait partie de ceux qui m’ont donné envie d’aller voir le vaste monde de près, après en avoir étudié l’histoire et la géographie sur les bancs des amphis et dans les bouquins. Pendant les années qui ont suivi, j’ai trimballé appareils photos et caméras un peu partout en Amérique latine et je n’ai jamais cessé de penser à lui. C’est sur les hauts plateaux des Andes que je crois avoir compris ce qu’il avait pu ressentir, ce qui l’avait poussé à aller toujours plus loin. Cette impression d’immensité qui ne vous écrase pas, mais vous donne, au contraire, envie de voler, vers le haut, les sommets, les cieux, l’espace… Le vertige.

Il y a quelques années, en 2006 je crois, Guido, qui allait souffler ses quatre-vingt dix bougies, nous a à nouveau emmené à « Blo » pour une balade en forêt, histoire de sentir le sable sous les pieds et, à l’occasion, caresser le granit du bout des doigts. C’était un après-midi d’automne, un dimanche, pour ne pas rompre avec les traditions. Les vieux potes Robert Paragot et Pierre Lesueur étaient là, comme autrefois. Seul Pierre grimpait, toujours souple et sûr de lui, Guido et Robert, se contentaient d’applaudir, maudissant le temps qui passent et les os qui se cassent. Robert a souligné qu’il était mal venu de se plaindre lorsque la vie vous avait tant donné.  Guido a bougonné, comme à son accoutumé. Un vrai carafon, le vieux, se moquent gentiment les amis.

Quelques grimpeurs se sont discrètement rapprochés du trio. Un adolescent leur a demandé leur âge, en s’excusant. Ils ont rigolé, fiers d’eux. Non, cela n’avait rien d’indiscret : 79, 80 et 90… Le jeune grimpeur a écarquillé les yeux, ouvert grand la bouche, et murmuré la question suivante confus. Leurs noms ? Dans l’ordre, Lesueur, Paragot, Magnone. Vainqueurs des Drus, du Makalu, du K2, du Fitzroy, de l’Aconcagua et du reste… Un groupe s’est formé pour écouter la suite. Une bonne demi-heure a passé, les années cinquante se sont écoulées, les plus hauts sommets de la planète ont été conquis, les amis disparus ont été évoqués. Une occasion pour ce trio de vieillards majestueux de souligner son amour de la vie, de la liberté, de la fête. D’exprimer un regard singulier sur le vaste monde, forgé sous l’Occupation et conforté par le souffle de la Libération. Tout y est passé, l’Histoire, les légendes, les mythes.

Guido a raconté que pour lui tout avait commencé par un banal plongeon dans le canal de l’Ourq qui en avait fait un champion international de natation, puis de water-polo. C’était avant-guerre et avec la Fédération sportive de la CGT. Il a évoqué aussi son incroyable entrée aux Beaux-Arts et sa rencontre avec les sculpteurs César et Féraud, qui devinrent ses amis. Et enfin, cette envie soudaine de gravir l’impossible face Ouest des Drus, qui l’avait pris au hasard d’une ballade à Chamonix, et devait faire de lui le « précurseur » de l’alpinisme des temps modernes (dixit les experts en la matière). Avant de prendre congé, Guido a confié qu’adolescent il était monté sur un tapis volant et n’en était jamais redescendu. A ce moment précis, j’ai vu briller la magie dans les yeux de ceux qui l’écoutaient. J’ai eu envie que d’autres partagent ces instants d’exception.

J’ai mûri l’idée d’un film et dans les jours qui ont suivi, je l’ai proposé à Guido… Il a tout de suite dit oui, et m’a ouvert sa malle au trésor pour être bien certain que je ne reviendrai pas en arrière. Il y avait des dizaines de photos, de coupures de presse, des bouts de films surtout. Des kilomètres de rushs oubliés. Nous les avons regardées ensemble. Guido n’a pratiquement rien dit, mais j’ai eu l’impression d’entendre les vents, de sentir le froid, la peur, l’excitation de la victoire. Je me suis soudain senti redevenir tout petit. Guido, c’était Tintin au Tibet, Le dernier des Mohicans, l’aventure avec un grand A. L’imagination, le rêve…

Il faut dire qu’elles sont inouïes, ces images. Le moindre pas dans la glace, la plus petite faille, la pire des crevasses, les visages crispés, les corps épuisés. On y est. Dans la tête des grimpeurs autant qu’à flanc de glacier. On souffre avec eux, on se hisse, on retient son souffle, on serre les poings. Les paysages sont vertigineux. Nos héros, des géants, eux qui osent défier les Dieux. Et puis, cerises sur le cadeau, il y a ces scènes de vie quotidienne prises dans les hameaux du Cachemire ou avec les sherpas népalais qui progressent pieds nus dans la neige.

Filmer la montagne à l’époque était une épreuve que l’on a du mal à imaginer aujourd’hui. Au sommet, la caméra pesait une tonne… Par moins quarante, il fallait la réchauffer à même la peau pour qu’elle ne « cale » pas. À plus de six mille mètres, retenir sa respiration pour ne pas trembler et obtenir un plan stable, était une prouesse physique incroyable. Guido a filmé en vrai pro avec, en plus, le regard du gars des Beaux-arts qui n’aurait pas détesté emmener chevalet et carton à dessin dans sa besace. De surcroît, et parce qu’il ne faisait jamais rien à moitié, avant chaque expédition Guido écoutait  les conseils de Jean Jacques Languepin, futur directeur de l’Idhec (actuelle Femis). Le cinéaste, lui aussi alpiniste chevronné, a enseigné à Guido les rudiments de la lumière, du mouvement, la construction d’une narration, la dramaturgie d’une ascension. Ces images ont soixante ans, mais sortent étonnement grandies de l’oubli. Elles sont irréelles. Magiques. Comme la vie de Guido.

Tout commence donc dans un petit village du nord de l’Italie, où Guido naît en 1917.  Un détail de la vie qui ne mériterait pas d’être souligné s’il n’avait, plus tard, une influence majeure. Les parents migrent à Paris, travaillent jour et nuit pour des patrons peu scrupuleux, puis s’installent à leur compte. Ils n’ont pas le temps de s’occuper de leurs fils qu’ils confient aux soins des bons pères. Guido vit mal l’éloignement familial, mais surtout le rejet des mômes de son âge. Dans la cour de récréation, c’est le rital, le souffre-douleur. Il apprend à se défendre. Ça refroidit les méchants, mais n’attire pas pour autant les gentils. Guido est un enfant seul, et il en souffre.

Un beau jour, il se promène le long du canal de l’Ourq et assiste à l’entraînement du club de natation des Libellules. La plupart sont des enfants de russes blancs, des migrants comme lui. Il se lie d’amitié, apprend à nager. Vite, très vite. Adolescent frêle et timide, il gagne sa première médaille, grimpe sur le podium. Sa vie bascule. À partir de ce jour-là, tout s’enchaîne à une vitesse vertigineuse. Il devient champion de natation, national, international, passe au water-polo, connaît le même succès… Fait le tour de l’Europe, collectionne les médailles, les records, les articles de presse.  Guido prend du coffre, du muscle, de la carrure…

Entre deux compétitions, il dessine à la main des boîtes en carton pour la petite entreprise de ses parents. Une amie artiste peintre aime son coup de pinceau et le pousse à se présenter aux Beaux-Arts. Il passe un concours externe, le remporte, se prend d’amitié pour les sculpteurs César et Féraud, des surréalistes, une poignée de bohèmes. Guido est bien monté sur un tapis volant…

Il est bientôt minuit dans le siècle et les affiches allemandes, placardées sur les murs du village de Bagnolet, dressent la liste des fusillés. Des juifs, des communistes, des immigrés. La famille Magnone, qui a fui l’Italie de Mussolini, survit à la folie. Guido n’entre pas en résistance. Il subit, tombe assez sérieusement malade, rate le tourbillon de la Libération. Une connaissance l’entraîne à Chamonix pour se « refaire les poumons ». Il fait l’ascension du Mont-Blanc et c’est le coup de foudre pour l’esthétique des sommets. Guido rentre à Paris, se lie d’amitiés avec Robert Paragot et la bande des grimpeurs de Fontainebleau. Une école d’excellence qui lui permet de perfectionner sa technique d’escalade en s’attaquant à des rochers lisses comme des savonnettes. Pour l’éprouver, il repart dans la vallée de Chamonix et s’attaque à la face Ouest des Drus, cette paroi triangulaire et abrupte de plus de mille mètres qui surplombe la mer de glace. Imprenable, dit-on d’elle depuis cent ans. Guido s’y reprend à deux fois, se colle littéralement à la roche, profite de la moindre faille, du plus petit relief  pour se hisser, mètre après mètres. Au point où les autres ont abandonné, il bivouaque dans un hamac suspendu au milieu du vide, reprend des forces, finit par atteindre le sommet.

Dans la vallée de Chamonix, la victoire sur les Drus résonne comme un coup de tonnerre. Plus rien ne sera jamais comme avant. Les experts affirment même aujourd’hui que l’ascension marque le début de l’alpinisme moderne. Nous sommes en 1952… Guido le parisien, qui a utilisé cordes et mousquetons pour « rendre possible l’impossible »,  entre dans la légende.

La même année, il accompagne Lionel Terray aux confins de la Patagonie argentine pour s’attaquer au Fitzroy, en Argentine. Un mythe de glace et de rocs déchiquetés, balayés par des bourrasques polaires. L’aventure commence par un drame. L’ami Poincenot se noie sous les yeux de ses compagnons en traversant un torrent. On retrouvera son corps trois jours plus tard. Le  coup est dur, mais n’empêche pas Guido de poursuivre, d’affronter des vents de plus de deux cents kilomètres heures, d’aller jusqu’au bout de ses capacités physiques, de soutenir à bout de bras l’ami Terray et de parvenir enfin à l’ivresse des sommets.

Lionel Terray et Guido Magnone lors de l'ascension du Fitzroy, en Argentine
Lionel Terray et Guido Magnone lors de l’ascension du Fitzroy, en Argentine

Lors de l'ascension du Fitzroy, en Argentine
Lors de l’ascension du Fitzroy, en Argentine

L’arrivée à Buenos Aires est un triomphe. Guido, le rital, est reçu en héros. Juan Peron le décore, lui offre son avion personnel, l’invite à migrer. Guido hésite, se voit un instant en gaucho au milieu de la pampa, mais finit par rentrer à Paris. La Fédération française de la montagne lui propose de participer aux prochaines expéditions officielles dans l’Himalaya. Marcher sur les traces de Maurice Herzog ne se refuse pas.

Guido se jette tête levée et caméra au poing sur le Makalu (8 480 mètres). À l’époque, aucun Occidental n’a vu cette montagne de près et personne ne sait par quel côté l’attaquer. À partir de Katmandu, l’approche dure des semaines, use des dizaines de sherpas, pourtant aguerris. La fatigue se fait déjà sentir alors que la véritable ascension n’a pas commencé. Il n’empêche, un matin, Guido filme le médecin de l’expédition qui chronomètre le sprint d’un membre de l’équipe dans la neige. On a du mal à y croire… Le camp de base est à six mille mètres. C’est comme ça tous les jours, un rythme surhumain. Une batterie de chercheurs est chargée des prises de sang, de pouls, des tests cardiaques, de l’analyse des globules, de la résistance des tissus. Les alpinistes sont des cobayes volontaires et l’Himalaya une rampe de lancement.  Les conclusions scientifiques de l’expédition serviront quelques années plus tard à préparer les astronautes qui partiront à la conquête de l’espace.

Pour l’instant, Guido et Lionel Terray se fichent éperdument des scientifiques, ils tentent un premier passage, rebroussent chemin, essaient une nouvelle voie, puis une autre, et encore une autre. En vain. Le Makalu est là, magnifique, grandiose, inaccessible. Les corps accusent le coup, ont du mal à tenir à la fois le froid, le manque d’air, le stress de l’avalanche, la peur du décrochage, de la mort. Les nerfs craquent, le moral vacille. Ça aussi, les chercheurs étudient.

Quelques jours de beau temps, un repas de fête et les sourires sont à nouveau sur tous les visages. L’ascension reprend. Pénible, mais sereine cette fois, Guido a trouvé la voie. On avance parfois de vingt mètres dans la journée, mais on est heureux. Le Makalu ne peut plus échapper à la belle équipe… Mieux, tous les membres parviendront au sommet – c’est très rare. Guido filme l’euphorie des hommes ivres de fatigue… Un grand coup, très bref, d’adrénaline collective puis il faut redescendre… Et là, c’est l’enfer. Les silhouettes titubent, trébuchent, les regards sont fixés sur les pieds, vers le bas. Guido, lui, continue de filmer.

Après le Makalu, c’est la Tour de Mustagh (7 273 m), l’ouverture du Jannu (7 710 m) puis le Chacrajaru (6 112 m) dans les Andes péruviennes… Pendant dix ans, Guido semble ne jamais devoir s’épuiser. C’est ce qu’il appelle la « décennie magnifique ». Une époque d’exception où la Fédération française de la montagne accumule les expéditions, les sommets, les victoires. Lionel Terray meurt dans les Alpes, d’autres aux confins des Andes. Guido, lui, a la réputation d’être prudent. Extrêmement.

Bientôt, tous les huit mille de la planète sont conquis. Une page de l’alpinisme se tourne. Guido prend du recul. Pour gagner sa vie – il a une femme, la belle Claudine, deux enfants, Sophie et Bruno –, il projette ses films jusque dans les plus petits villages de France. Le public afflue aux projections de la jeune association Connaissance du monde pour l’entendre commenter ses ascensions. Une séance le matin dans une école remplie de gamins qui ne sont jamais même montés à la capitale, une autre en fin d’après-midi devant un public qui rêve d’aventures, un dîner le soir avec les notables réunis autour de la table de Monsieur le Préfet. Guido se lasse très vite de jouer au héros qui ressasse éternellement le passé. Il a besoin de se projeter dans l’avenir.

La chance lui sourit à nouveau. Le Général De Gaulle rêve d’une jeunesse qui dépenserait son énergie au grand air, loin des cafés enfumés où mijote la révolte. Il demande à l’alpiniste Maurice Herzog de prendre la tête du tout nouveau secrétariat à la jeunesse et aux sports. Herzog fait appel à Guido pour fonder l’Union des Centres de Plein Air (UCPA). Il accepte et en sera le directeur de 1957 à 1978. L’association sportive ouvre le champ de l’aventure à de multiples activités de découverte… De la plongée sous-marine à la marche de randonnée, de l’escalade au vol à voile. L’UCPA compte bientôt ses adeptes par millions. Avec elle, la jeunesse prend d’assaut les Alpes, les calanques de Marseille, la Méditerranée. Cela ne l’empêchera pas de monter sur les barricades du joli mois de mai, mais c’est une autre histoire. Pour bien des gens de sa génération, le véritable héritage de Guido est là. Cette passion de l’aventure « raisonnée », cette quête du plaisir dans la découverte de plein air, transmises au plus grand nombre.

À quatre-vingts ans, Guido se met en retraite sportive et revient à ses premières amours : la sculpture. Ses mains caressent la pierre comme autrefois la roche ou la glace. Il s’acharne sur la représentation du Cholten, ce dieu indien qui, paraît-il, hantait les entrailles du Fitzroy en Patagonie argentine. Il voudrait pouvoir symboliser les crissements, les hurlements, les silences qui résonnent dans son cerveau depuis cinquante ans. La sculpture est à ses yeux une musique faite de creux et d’arrondis, de petites pointes qu’il saisit du bout des doigts. Son atelier de Saint Raphaël est rempli de mousquetons et de cordes dont il se sert désormais pour déplacer ses sculptures. Sa dernière, « Le génie de la montagne », pèse tout de même plusieurs centaines de kilos de plâtre. Sa version en bronze dépasse la tonne. C’est elle qui trône au beau milieu du village d’Etroubles dans la vallée d’Aoste, ce recoin magnifique du nord de l’Italie où l’on parle français. Une bizarrerie de l’Histoire comme Guido les aime. Le rital de Bagnolet est comblé. La boucle est bouclée ou presque, Guido continue des respirer au rythme des projets… un film sur les enfants de l’Himalaya, une exposition de ses œuvres, un livre que Bruno son fils met en page et que Guido voudrait agrémenter de textes poétiques, ou encore ce roman dont il parlait peu et qu’il n’écrira jamais. Il était question de cette légende qu’aimait particulièrement Guido, celle de Sangri-là, une étrange contrée perdue dans l’Himalaya, où, paraît-il, l’on ne vieillit jamais.

Jean-Michel Rodrigo

• • • • •

16/07/2012 - 15:50h Alpes : Décès de Guido Magnone

Publié le 10/07/2012 | 17:12

Par AFP


Le fondateur de l’UCPA, l’alpiniste Guido Magnone est décédé à 95 ans.

L’alpiniste français Guido Magnone, qui a participé dans les années 1950 et 1960 à l’ascension de plusieurs sommets mythiques, puis a fondé l’UCPA en 1965, est décédé lundi à 95 ans, a annoncé l’organisme de vacances mardi.

Après avoir pratiqué la natation et le water-polo de haut-niveau, “il se découvre tardivement une passion pour la montagne à l’âge de 30 ans et devient rapidement l’un des meilleurs grimpeurs de sa génération: Alpes, Patagonie, Caucase, Rocheuses…”, rappelle l’UCPA dans un communiqué.

Les premiers succès viennent en 1952 avec les ascensions du terrible Fitz Roy (Patagonie) et la redoutable face ouest des Drus dans les Alpes. En 1955, c’est la conquête du Makalu (Himalaya) puis la Tour de Mustagh (Chine), le Jannu (Himalaya) etc.

“Compagnon de cordée d’André Contamine, Paul Keller et Robert Paragot mais aussi de Lionel Terray, Gaston Rebuffat et Maurice Herzog, ses expéditions plus prestigieuses les unes que les autres lui ont assuré une entrée remarquée dans la cour des alpinistes de renom”, poursuit l’UCPA.

Cet ancien élève des Beaux-Arts de Paris, dont il est sorti major de promotion “devant César”, comme il aimait à le rappeler, a dirigé l’Union nationale des centres de montagne (UNCM), puis fondé en 1965 son héritier l’UCPA, organisme qu’il dirigera pendant 20 ans.

“Tout le bien de ma vie est venu de n’être jamais resté en repos dans ma chambre”, écrivait Guido Magnone, “rital” né à Turin en 1917 et arrivé en France à l’âge de trois ans, dans son autobiographie, “Sculpteur de cimes” (2005).

Expert auprès de l’Etat pour le développement des structures touristiques, il a également été président du Groupe de Haute Montagne de 1961 à 1965.

“Avec le recul, écrivait-il en 2005, je sais que c’est l’UCPA qui m’a apporté la plus grande richesse. Les vingt ans investis dans la création et le développement de cet organisme d’action sociale ont été, à bien des égards, autrement plus importants que les 8.000 mètres d’une conquête himalayenne”.

A la fin des années 1970, Guido Magnone, qui vivait entre Paris et Saint-Raphaël, a renoué avec la sculpture, discipline à laquelle il avait pris goût dans sa jeunesse en dessinant des plans pour sa mère qui dirigeait une cartonnerie.

13/07/2012 - 20:52h L’échangisme : un contrat de confiance

http://sexes.blogs.liberation.fr/libe_logo.png

Agnès Giard – les 400 culs

Peut-on être fidèle en couple tout en faisant l’amour avec d’autres personnes ? «Oui» répondent les échangistes. Pour les adeptes des “parties”, le sexe à plusieurs est la façon la plus efficace de garder la flamme. Je t’offre mon cœur, disent-ils. Je t’offre aussi d’autres corps. Mais attention…

Melissa-steckbauer-1

Quand le désir laisse place à une forme de paresse insidieuse, et qu’on reste incrusté dans le canapé plutôt que d’aller faire l’amour, le conjoint devient progressivement une sorte de co-locataire. C’est le début des tromperies. «-Tu viens te coucher chéri ? -Regardons plutôt ce qu’il y a sur le cable… Et puis les enfants. Ah ! les enfants, ce bonheur immense, l’aboutissement d’un couple… Mais aussi la mort de la vie sexuelle si l’on n’y prend garde». Dans un livre écrit à quatre mains, Marie et Stanislas racontent –chacun de leur côté- comment ils ont vécu cette progressive perte d’envie et comment, grâce à l’échangisme, ils sont parvenus à redevenir fougueux. Leur témoignage – Bienvenue sous la couette, comment le libertinage a sauvé notre couple -, est une forme de journal intime (très intime), stupéfiant de réalisme. Il est presque impossible de ne pas se reconnaître dans certaines des situations ici décrites avec une franchise sans détour.

Melissa-steckbauer-2

«On début, on faisait l’amour à chaque rencontre». Ca pourrait être l’histoire de n’importe quel couple. Stanislas et Marie se sont mis en ménage puis, suivant cette sorte de fatalité liée au travail, aux biberons, aux matins de mauvaise humeur et aux soirs où l’on rentre épuisé du bureau… ils ont fini, au bout de sept ans, par aller voir ailleurs. Quand vous ne vous sentez plus désirable et que l’autre ne vous fait plus envie, l’infidélité (réelle ou imaginaire) apparaît toujours comme la solution miracle: il y a le frisson de l’interdit et puis ce petit jeu du chat et de la souris qui permet de raviver des sentiments qu’on croyait morts… On aime plus quand on se sent en danger, certainement, et que la personne convoitée se dérobe ou menace d’en choisir un(e) autre.

On aime aussi plus fort quand il y a du risque, parce que le jeu sexuel se double d’un rapport de force: il entre toujours dans le désir une part de prédation et de même que le chat se fatigue de jouer avec un oiseau mort, le désir se détache de celui ou de celle qui ne tente plus de vous échapper… Stanislas raconte: «Par facilité, on cherche alors l’objet du désir à l’extérieur. C’est toujours meilleur dans l’assiette du voisin. (…) Comme tant d’autres, notre couple prenait l’eau. Le livre aurait pu s’arrêter là (nous sommes à la page 17, ndlr). Mais passé le premier découragement, Marie a refusé de voir s’engloutir notre couple plus avant. Par amour, elle a eu le courage de réagir. Secouer ce confort affectif mêlé d’inconfort sexuel hypocrite. (…) Elle a lutté pour changer les règles du jeu

Melissa-steckbauer-3

Marie livre à son tour sa version des faits: «J’ai eu l’intuition plusieurs soirs que Stan allait voir ailleurs. Cela m’a rendue malheureuse, en colère, et particulièrement jalouse. Après avoir envisagé de le quitter, sous réserve d’obtenir vraiment la preuve de son infidélité, j’ai choisi une solution moins radicale pour la famille et plus enrichissante pour moi: faire la même chose que lui. Avec le recul, je conseille vivement à toutes les femmes qui se sentent trompées par leur mari de le tromper à leur tour. Tout apparaît alors sous un autre jour: le sexe descend de son piédestal. La relation sexuelle devient multiple: fusion, partage, communication, émotions, jeux, découverte, aventure…».

Mais cela ne dure qu’un temps. On a beau s’amuser, reprendre confiance en soi, on se retrouve quand même toute seule le soir au lit avec le sentiment que cette vie cloisonnée –d’un côté la famille, de l’autre les amants– a un côté schizophrénique sans lendemain. Comment faire pour concilier sexe et vie conjugale ? Stanislas répond: «Faire de nos pulsions infidèles centriguges une force centripète pour notre couple. L’échangisme – un remède, un espoir». Tirant parti des désirs d’adultère de son époux, Marie lui met le contrat clé en main: «Il fallait échapper à ce piège qui consiste à rechercher à l’extérieur ce qui semblait perdu entre nous». Elle lui propose une «partie à trois», en présentant diplomatiquement le jeu sous sa forme la plus excitante (pour lui): «Cela t’exciterait-il qu’une autre femme te lèche les testicules pendant que nous ferions l’amour ?». D’abord effrayé par l’initiative de son épouse, Stanislas finit par suivre. Le soir de son anniversaire, Marie lui annonce: «C’est pour ce soir». Ce soir-là, ils font leur première tentative dans un club échangiste.

Elle a réservé dans «la Mecque de l’échangisme, “le” club parisien le plus select, celui où l’on croise des célébrités» et lui, la boule à l’estomac, comme s’il allait passer son permis de conduire, se prépare tant bien que mal à ce qui va suivre… Mais aucun des deux n’ayant réellement préparé la soirée, ils ne savent pas –ni l’un, ni l’autre– ce qu’ils sont prêts à se concéder mutuellement comme liberté. «Qu’est-ce que je suis censée faire ou avoir le droit de faire avec une autre partenaire (au cas où l’on me ferait des avances) ?, se demande Stanislas, paniqué. Jusqu’où Marie est-elle prête à aller?». Néophytes, nerveux, ils se présentent à l’entrée… et se font refouler brutalement. «Ce soir est réservé aux habitués» affirme un body-buildé à catogan, qui laisse entrer devant eux un «couple moche».

Dépités, Marie et Stanislas vont dans un autre club, moins sélectif, et découvrent ahuris une «piste de danse où passe un disco sans âme. C’est quasi vide. (…) Assises, deux femmes plutôt plantureuses, entre deux âges, habillées court, discutent. Elles se veulent “sexe” dans leur pose lascive. Pas très efficace. Un homme s’approche d’elles: petit, crâne dégarni, pantalon taille haute, chemise blanche ouverte sur des breloques en or et trois poils. Une sorte de Mike Brandt sur le retour mais qui aurait oublié d’être beau. A y regarder de plus près, une des femmes porte des cuissardes. Elle a croisé ses jambes et un détail pileux me fait constater qu’elle n’a pas de culotte. Je distingue une toison blondasse et éparse, qui ponctue son entrecuisse. Comme détachée de la réalité, une question m’effleure: dois-je bander ? La réponse est incertaine

Ne sachant trop quoi faire, Marie et Stanislas prennent chacun une coupe de champagne et font le tour des lieux. Alors qu’ils se trouvent dans la «pièce à calins» ornée d’un grand lit à baldaquin, une petite cohorte de célibataires leur emboîte le pas. Dare-dare, les voilà qui retournent vers la piste de danse et s’assoient, sans trop savoir quoi faire. Stanislas caresse vaguement Marie, histoire d’occuper ses mains. Nerveusement, elle regarde les deux copines entre deux âges qui se déhanchent en s’admirant dans la glace murale. Le temps passe. Un couple s’est isolé dans une cabine fermée par un rideau et on entend leurs gémissements. Puis, sans prévenir, une main balladeuse se met à jouer avec le string de Marie qui prévient son mari d’une voix basse. «Ca ne le fait pas ! Pas envie de la partager», pense-t-il, donnant l’ordre du départ.

Melissa-steckbauer-5

Marie, déçue, aurait bien voulu faire quelque chose. Peut-être pas avec les inconnus, mais… autre chose? Autrement? «J’ai envie d’être vue, écrit-elle, j’ai envie d’exciter cette faune venue chercher du sexe. J’aimerais danser à moitié dévêtue, sentir les regards sur moi… J’ai l’impression que mon côté exhibitionniste pourrait être sans limite, mais Stan reste de marbre. (…) Nous nous sommes lancés sans avoir pris le temps de vraiment en parler, sans que je puisse lui dire ce que j’attends, ce que j’espère de cette expérience nouvelle. (…) Comment peut-on devenir libertin si l’on reste discret, timide, pudique ? Ne faut-il pas être un peu extraverti, un peu exhibitionniste, et beaucoup joueur ?».

Melissa-steckbauer-6

Sous ses allures d’échec, la première expérience porte quand même des fruits: elle confronte le couple au non-dit qu’il s’agit de vaincre. «On ne tombe pas dans l’échangisme comme Obélix dans la potion magique. L’inhibition due à l’éducation, le malaise face à l’interdit, font qu’un homme qui ne se considère pas comme spécialement coincé peut néanmoins avoir du mal à franchir le pas.» Prenant brusquement conscience qu’il n’a jamais osé demander à Marie ce qui la faisait fantasmer dans l’idée du sexe à plusieurs, Stanislas interroge des amis échangistes et découvre avec étonnement que ceux-ci s’offrent l’un à l’autre des soirées très spéciales: par voie d’annonce, l’homme recrute des candidats, puis fixe avec eux, au fil de longues discussions par téléphone et mail, la date, le lieu et la mise en scène. Sa compagne reçoit ensuite une invitation à se rendre à telle heure, à telle adresse, vêtue de telle manière. «Le scénario le plus fréquent la voit se retrouver quasi nue et frissonnante dans une chambre luxueuse, les yeux bandés. Pour vivre une expérience charnelle intense dans le noir

Melissa-steckbauer-7

Une année passe. Pour retrouver le lien perdu, Stanislas et Marie tentent à nouveau le coup. Naïvement, ils s’accrochent à l’idée qu’une fois la porte du «bon club» poussée, ils rencontreront facilement un couple avec lequel il serait possible d’engager la conversation, voire plus si affinités. En club, il est plus courant que des femmes vous abordent et s’engagent presque sans un mot dans des caresses lesbiennes censées jouer le rôle de «liant». Les couples s’abordent ainsi, par l’intermédiaire des femmes, comme s’il était plus «galant» de laisser s’exprimer les désirs féminins en premier… Et tant pis si ces désirs ne viennent pas forcément d’elles. Il y a des codes de politesse. Stanislas et Marie l’apprennent bien vite, au fil d’expériences parfois un peu déstabilisantes.

«Le club est l’occasion de constater que la démarche échangiste se fait le plus souvent à l’initiative de l’homme, affirme Stanislas. Il n’est pas rare alors d’être le témoin d’un petit psychodrame. Au bout de quelques années de mariage, Monsieur a envie de nouveauté. L’échangisme est à la mode, il tient donc l’opportunité d’aller “voir ailleurs” avec la bénédiction de sa femme, sous prétexte qu’elle peut, elle aussi, en profiter. Sauf qu’il n’est pas évident qu’elle soit sur la même longueur d’onde que lui. (…) Dans d’autres cas, la communication dans le couple a bien marché: Madame s’est laissée convaincre du bien-fondé de cette démarche pour leur vie sexuelle de couple. Mais le jour des travaux pratiques est arrivé, les choses sont déjà moins évidentes

Curieusement acerbe, Stasnislas ne semble pas percevoir que ce discours critique pourrait fort bien s’appliquer à son couple, à une différence près: c’est sa femme qui l’a entraîné dans l’aventure, pour le «sauvetage» de leur vie sexuelle. Et, quoi qu’il en dise, ce n’est jamais évident à gérer. Les couples les plus ouverts d’esprit n’échappent pas à ces moments de malaise qui suivent une étreinte à plusieurs. Mon épouse a-t-elle joui? Ai-je pris autant de plaisir qu’elle? Pourquoi est-elle tendre avec cet inconnu? Pourquoi s’est-il absenté pendant que je faisais l’amour? On se pose toujours plein de questions, dans le cadre de l’échangisme. Même quand on n’est pas jaloux et qu’on ne songe qu’au plaisir de l’autre. Il y a toujours un moment où il faut se retrouver, à deux.

Progressivement, Stanislas et Marie se lassent des boîtes: «Le problème du club, explique Stanislas, c’est qu’on y trouve un condensé brutal d’échangisme. Au mieux, une approche rapide d’autres individus; mais surtout (…) un étalage charnel à disposition.» Pour lui, les clubs offrent surtout de la consommation de masse. Cela peut avoir le «côté libérateur que génère l’abondance palpable de la chair et la multiplicité des possibles», comme dit joliment Georges Marbeck (auteur du livre L’Orgie), mais il y a un côté rébarbatif dans ces fast-food du sexe… Histoire d’échanger autre chose que des fellations dans le noir, Marie et Stanislas s’orientent donc vers les «soirées privées». Nous sommes à la page 70 du livre… qui en fait 220.

Au fil de leur dialogue noué sous forme de textes et de contre-textes, en alternance tantôt lents et tantôt rapides, ils racontent les émotions, les frustrations, les colères et les joies liés à ces rencontres avec des inconnus. Rencontres parfois magiques. Quels que soient leurs origines, leur culture ou leurs âges, les échangistes ne sont jamais, avant tout, que des personnes qui aiment donner et recevoir du plaisir, sous toutes ses formes fantasmatiques. Ce qui les rend si incroyablement séduisants, une fois qu’on a trouvé ceux avec qui on se sent mentalement en accord. Le récit de Marie et de Stanislas éclaire cet univers d’une façon particulièrement salubre, ne serait-ce que parce qu’il s’offre ni comme un guide, ni comme un manifeste, mais uniquement comme un témoignage.

Bienvenue sous la couette ! Comment le libertinage a réveillé notre couple, de Marie et Stanislas, éd. Petite bibliothèque Payot.

«Il  existe certainement des milliers de façon de retrouver le soleil. Le libertinage a été pour nous deux un moyen de renouer le dialogue, de revenir à une relation plus vraie, plus forte, où tout peut être dit, où les choses sont forcément mieux comprises. Cette solution ne convient pas forcément à tout le monde. Néanmoins même si vous ne goûtez jamais à ce genre de jeux lisez ce livre avec votre mari, femme, conjoint, ami ou amie. Parlez de sexe entre vous – et aimez-vous.» (Marie).

Plus d’articles sur l’échangisme : Clubs échangistes: cul, morne plaine, Planète échangiste: témoignages sur le vif (1/2), Planète échangiste: témoignages sur le vif (2/2).

Illustrations : Melissa Steckbauer, artiste défendue par la galerie Van der Stegen.

Sur la page d’accueil de Liberation.fr : Photo Flickr CC BY SA 2.0, RomainGuy.

10/07/2012 - 17:34h Desmascarando o poder enganador dos números

AP
A nave espacial “Challenger” explode, pouco depois do lançamento: cálculos falsificados e sete astronautas mortos


Por Oscar Pilagallo | Para o Valor, de São Paulo

Numa época em que se despeja diariamente sobre o cidadão uma quantidade industrial de números, produzidos por governos, empresas, entidades e institutos de pesquisas, entre outras fontes, é oportuno o alerta de Charles Seife sobre as falácias matemáticas.

Em “Os Números (Não) Mentem”, o autor, mestre em matemática pela Universidade de Yale, define o conceito: trata-se da “arte de empregar argumentos matemáticos enganosos para provar algo que nosso coração diz ser verdade – ainda que não seja”. A manipulação só é possível porque os números, “por trajarem o alvo manto do fato irrefutável, são dotados de um incrível poder”.

O livro de Seife, que é também professor de jornalismo da Universidade de Nova York, é uma tentativa de relativizar tal poder. Com uma série de exemplos, tirados sobretudo da história americana, ele mostra como “um punhado de técnicas poderosas” pode forjar a realidade e fazer a sociedade “engolir inverdades”.

Seife argumenta que é preciso estar atento para o fato de que torcer os números pode ser um bom negócio. Em 1983, por exemplo, a Nasa encomendou um estudo para avaliar os riscos dos ônibus espaciais. O resultado: havia uma possibilidade, em 35, de a nave explodir no lançamento. Como essa proporção era inaceitável, a Nasa ignorou o estudo e seus engenheiros produziram nova estatística: uma em 100 mil. Era um número inventado, como denunciou o prestigiado físico Richard Faynman, mas a subestimação do risco, que provocaria o acidente fatal três anos mais tarde, proporcionou à agência a verba pretendida.

Na década passada, a crise das hipotecas nos Estados Unidos teve natureza semelhante. Os operadores do mercado financeiro sabiam do grande risco de emprestar a clientes que teriam dificuldade em honrar o compromisso, mas isso não os impediu de manter a prática. Quando a crise estourou, em 2008, a economia mundial sentiu seus efeitos, mas os responsáveis não perderam dinheiro, pessoalmente, e muitos até ganharam ainda mais quando o governo foi obrigado a intervir, injetando recursos públicos em suas empresas para evitar o risco sistêmico de uma quebradeira geral.

Para Seife, os riscos das falácias numéricas vão muito além do campo econômico. Na política, ele acredita, a manipulação de dados ameaça a própria democracia, “uma instituição fundada sobre uma operação matemática — a contagem de votos”. Sobre a relação entre estatística e política, embora o Brasil não seja citado, dois tópicos interessam especialmente ao leitor brasileiro neste período pré-eleitoral: as distorções potenciais das pesquisas de opinião e do sistema de voto distrital.

No primeiro caso, o autor argumenta que as pesquisas são pseudoeventos que permitem aos jornalistas manter o assunto em pauta quando não há notícia, o que os liberta da “cronologia nada ideal dos eventos autênticos”. Afirma que, enquanto narram a disputa como “uma corrida de cavalos”, ajudam a distorcer a realidade. Hoje em dia não se fazem mais erros primários, como usar amostragens inadequadas, que levaram a equívocos históricos (como o anúncio da vitória fácil do candidato republicano no pleito de 1936, que acabou consagrando o democrata Franklin Roosevelt), e quem é do ramo dá o devido peso à margem de erro. O problema é o uso de pesquisas tecnicamente frágeis ou, o que é pior, com viés intencional.

Quanto ao voto distrital, proposta recorrente no Brasil, defendida em geral pelos mais conservadores, Seife o associa a uma história de dois séculos de manipulação do sistema eleitoral dos Estados Unidos. O autor traça a gênese da falácia matemática que solapa os mecanismos da democracia. Conta que, no início da década de 1880, Elbridge Gerry, um dos signatários da Declaração de Independência e governador de Massachusetts, reorganizou os distritos eleitorais do Estado para favorecer seu partido. A ideia era agrupar os votos da oposição num mesmo distrito (de forma que muitos fossem redundantes) ou desintegrar os distritos oposicionistas (para que o adversário não alcançasse maioria em nenhum deles). Um distrito ficou geograficamente tão disforme que parecia uma salamandra, daí a expressão “gerrymandra”, até hoje empregada pelos críticos do voto distrital.

O livro dedica espaço generoso à eleição americana de 2000, quando o republicano George Bush venceu o democrata Al Gore depois da confusão sobre a contagem de votos na Flórida. O autor, porém, não toma partido. Ninguém ganhou, diz, e “isso é o máximo que qualquer um poderia afirmar com segurança”. Assim, ele chega à conclusão de que, dadas a apuração cheia de falhas e uma diferença ínfima, o correto seria declarar a eleição empatada, e decidir no cara ou coroa, como manda a legislação estadual, quem seria o vencedor.

Torturar os números, para que confessem o que quer que seja, não tem nada a ver com ideologia. Falácias numéricas surgem à esquerda e à direita, como mostra Seife. O próprio Al Gore, vítima dos números em 2000, teria mais tarde usado estatísticas capengas no documentário “Uma Verdade Inconveniente”, com o fito de tornar mais impressionantes as consequências do aquecimento global. Nas animações que simulam o desaparecimento de cidades litorâneas, o político supôs que o derretimento das geleiras faria o nível do mar subir seis metros, a previsão mais catastrófica e em desacordo com a maioria dos climatologistas, que estimam elevação não superior a um metro no próximo século.

À direita, Seife pinça o exemplo da campanha contra a legalização do aborto, que usa pesquisas segundo as quais mulheres que interrompem a gravidez são mais propensas ao suicídio. É verdade, mas é verdade também que elas têm maior probabilidade de morrer em acidentes ou ser assassinadas. Em todos os casos, os riscos maiores não decorrem do aborto, claro, mas do fato de que as mulheres com quem são comparadas – aquelas com filhos – costumam ter uma vida doméstica menos exposta a perigos.

Embora o autor caia na armadilha que denuncia, ao estimar que as falsificações numéricas são responsáveis pelo desaparecimento de US$ 1 trilhão do Tesouro americano (ele nem se dá ao trabalho de explicar a conta), seu alerta vem em boa hora.

Oscar Pilagallo é jornalista e autor de “História da Imprensa Paulista” e “A Aventura do Dinheiro”.


“Os Números (Não) Mentem”

Charles Seife. Tradução de Ivan Weisz Kuck. Zahar. 264 páginas, R$ 44,90

09/07/2012 - 19:50h Guido Magnone, el artista – Parte de la Película de Jean Afanassieff

Guido Magnone from TVMountain on Vimeo

09/07/2012 - 17:32h Conectados para trocar experiências com colegas


O cardiologista e clínico geral Renato Vieira troca informações sobre diagnósticos com outros médicos por meio da rede social Doctors Way, que reúne 2500 participantes


Por Adriana Fonseca | VALOR

De São Paulo

Recentemente, o cardiologista e clínico geral Renato Vieira recebeu em seu consultório uma paciente de longa data. Ela apresentava uma lesão avermelhada na região da boca e do nariz. Apesar de acreditar tratar-se de rosácea, uma doença de pele, ficou na dúvida em diagnosticá-la dessa forma. Foi então que recorreu, em tempo real e pela internet, aos colegas. “Pedi permissão da paciente, tirei duas fotos da lesão com o meu celular e, no mesmo momento, transferi os arquivos e perguntei o que eles achavam”, explica Vieira.

A pergunta não foi simplesmente jogada na internet. Foi feita em uma rede social voltada apenas para médicos, a Doctors Way, lançada há nove meses. “Quase que instantaneamente, os colegas dermatologistas começaram a responder confirmando que se tratava mesmo de um caso de rosácea”, lembra o médico, que orientou sua paciente a não ficar exposta à luz solar e a evitar alimentos muito quentes, além de encaminhá-la a um dermatologista.

Em poucos minutos, Vieira discutiu o caso que acabara de surgir em seu consultório com outros colegas de profissão. Situações semelhantes já haviam surgido e foi a partir da necessidade pessoal de compartilhar informações médicas que ele e o colega Fernando Maluf fundaram uma rede social que só aceita médicos – é preciso inserir o número de CRM para se cadastrar. Hoje, há mais de 2.500 profissionais cadastrados na Doctors Way.

Na internet, os médicos criam um perfil, como acontece no Facebook. Só que em vez de compartilhar episódios da vida particular, pedem a opinião dos colegas sobre exames e diagnósticos, leem estudos sugeridos por outros integrantes da rede e notícias especializadas da área, publicam artigos médicos e ainda podem assistir a aulas e trechos de congressos. Tudo de forma gratuita. “Tenho 16 anos de formado e atendo apenas no meu consultório, em São Paulo. Às vezes, sinto dificuldade de falar com colegas sobre dúvidas que surgem no dia a dia”, diz Vieira, explicando porque criou o site. “Acredito que profissionais de locais mais remotos sintam ainda mais essa necessidade”, diz. Segundo ele, mais de 160 perguntas já foram feitas nos nove meses de vida do site e cada uma recebe, em média, quatro respostas.

As redes sociais, popularizadas há alguns anos pela troca de informações pessoais entre amigos, estão ganhando a esfera profissional no Brasil. E não necessariamente com a função de expor o currículo ou procurar emprego, como acontece no LinkedIn. A função dos sites segmentados por área profissional, como o Doctors Way, é ampliar o networking, integrar a comunidade e ajudar no dia a dia de trabalho.

Assim como os médicos, os profissionais de recursos humanos também se uniram virtualmente. Capitaneada pela seccional São Paulo da Associação Brasileira de Recursos Humanos (ABRH-SP), a People surgiu no começo de abril com o intuito de ampliar e facilitar a conexão de quem atua na área. “O objetivo é gerar debates virtuais sobre gestão de pessoas, em complemento aos encontros presenciais promovidos pela associação”, explica Donizetti Moretti, diretor da ABRH-SP. Segundo ele, o site já conta com 2.400 cadastros e 23 grupos de estudos. Os temas mais comuns são desenvolvimento de lideranças e engajamento de pessoas. Também são movimentados os debates sobre legislação relacionada a recursos humanos.

Psicóloga e sócia da ASDP Consultores, especializada em seleção e coaching, Yara Leal de Carvalho é uma das participantes da People. Ela é facilitadora do fórum que discute assuntos ligados à geração Y e conta que a rede social ampliou a conexão entre os participantes do grupo, que já se encontravam presencialmente uma vez por mês. “Usamos a rede para trocar textos e vídeos sobre temas de nosso interesse”, afirma Yara, que também participa do grupo de discussão sobre coaching. “A internet amplia a possibilidade de estudos e aprofunda o networking”, ressalta.

Os executivos expatriados também têm na internet um ponto de encontro. Na rede social global InterNations, 480 mil pessoas que estão vivendo fora de seus países de origem trocam informações, quase sempre em inglês, sobre os mais variados assuntos – desde como gerenciar uma pequena empresa no país estrangeiro e administrar a papelada relacionada aos vistos até dicas de onde saltar de paraquedas.

Com a crescente comunidade de expatriados no Brasil, a rede inaugurou, neste ano, duas regionais brasileiras: Campinas e Goiânia. Os novos grupos se juntam a outros três do país já existentes na rede social desde 2009 – São Paulo, Rio de Janeiro e Brasília – e às mais de 300 comunidades ativas do site, uma para cada cidade. “O número de membros da InterNations residentes em Campinas e Goiânia tem aumentado constantemente. Os canais vão atender melhor às necessidades desses expatriados e ajudá-los a se comunicar e a organizar encontros”, afirma Valentina Griffin, gerente de relações internacionais da rede social para a América Latina. No Brasil, o site tem cerca de 10 mil usuários cadastrados.

Na comunidade de São Paulo, por exemplo, a maior da América do Sul, os usuários da rede social marcam happy hours, indicam restaurantes, pedem sugestões de escola para os filhos e até ideias do que fazer em um domingo pela manhã. O site também funciona para troca de informações sobre carreira e negócios. Para organizar melhor o conteúdo da página, os fóruns são divididos em cinco áreas: conversas sobre a cidade, dúvidas relacionadas à expatriação, empregos, moradia e dicas de lojas.

Lançada em 2007, a InterNations surgiu a partir da ideia de três amigos: Christian Leifeld, Philipp von Plato e Malte Zeeck. Os três estudaram e trabalharam em diversos países estrangeiros e descobriram, nessas temporadas longe de casa, como é difícil se ambientar em uma nova cidade. Hoje, quem comanda os negócios é o alemão Zeeck, de 35 anos. O executivo fez o colegial nos Estados Unidos e passou, durante a graduação, por Suíça, Itália e Brasil. Já no mercado de trabalho, atuou na Espanha e na Índia entre outros locais.

Na InterNations, o acesso é gratuito para alguns serviços, como a participação nos fóruns de discussão e a busca por outros membros. Usuários pagantes, identificados como “albatross members”, têm outros benefícios como entrada gratuita nos encontros presenciais promovidos pela rede, prioridade nas listas dos eventos, permissão para ver quais membros visitaram o seu perfil e número ilimitado de mensagens para outros usuários. O custo de se tornar um “albatross member” vai de 3,95 libras mensais no pacote de 12 meses, até 5,95 libras por mês no combo trimestral.

09/07/2012 - 16:04h Guido Magnone e o Fitz Roy

1° Ascención del Fitz Roy expedición francesa, Provincia de Santa Cruz
Revista “Ski y Andinismo” de la Federación Argentina de Ski y Andinismo
Año 2 N° 4 Julio de 1952
Archivo de la Biblioteca del CCAM
- Por Louis Depasse y Francisco Ibañez -

“Es un placer leer en esta nota sobre uno de los anales de nuestra historia andinistica nacional, además quiero agregar la versión que me contó Gerardo Watzl sobre lo que le ocurrió a Jacques Poincenot, ya que el se encontraba en Patagonia en esa misma fecha como uno de los jefes de la expedicion a los Hielos Continentales.
La versión oficial cuenta que Poincenot se ahogo cruzando el río Fitz Roy y lo que me contó Gerardo Watzl fue que un estanciero de la zona lo encontró con su esposa y este lo mató de un escopetazo. La verdadera versión no se dio a conocer para evitar problemas diplomáticos.”

Guillermo Martin
Editorial del CCAM

Cuando el Ingeniero Louis Depasse llegó a la Argentina en abril de 1951, sabía que una expedición francesa vendría para los Andes Patagónicos en el verano siguiente y que, entre sus proyectos, figuraba el Fitz Roy, la hermosa montaña de que se ha ocupado extensamente Ski y Andinismo en su número anterior. Había conversado de este proyecto con Jacques Poincenot y Louis Lachenal en el Hospital Americano de París, mientras visitaba a este último, en tratamiento por las congelaciones sufridas en el Himalaya (Annapurna). Desgraciadamente sus tareas profesionales de ingeniero no lo permitirían participar en la expedición.

Las cosas cambiarían totalmente, merced al azar y al encadenamiento de las circunstancias y Depasse recibió de sus compañeros franceses, el encargue de realizar en la Argentina todos los trámites necesarios para que la expedición pudiese ser llevada a buen término.

Mapa de ubicación del Fitz Roy, Provincia de Santa Cruz, Argentina

Mapa de ubicación del Fitz Roy, Provincia de Santa Cruz, Argentina

>>AMPLIAR MAPA

El prosecretario de la F.A.S.A., Prof. J. F. Finó, había contribuido a hacer conocer el Fitz Roy en Europa merced a un artículo publicado en Alpinisme y que ostentaba hermosas fotografías del Dr. Bruno Guth. Depasse se entrevistó con él y gracias a su amplia colaboración como así también del Presidente de la F.A.S.A., Ing. T. L. Hauthal, y del Director de Turismo Francés en Buenos Aires, Sr. Roland Sadoun – alpinista él también – que fuera encargado de este asunto por el Embajador en Francia, M. Georges Picot, pudieron resolverse, uno tras otro, todos los problemas que planteaba semejante empresa.

La posterior visita de Herzog y Oudot a la Argentina facilitó aún más las cosas. El Dr. Bruno Guth puso a nuestra disposición su gran conocimiento de la zona y su hermoso archivo fotográfico. Roberto Matzi que había realizado una tentativa en 1949 con H. Zechner, G. Lantschner y R. Dangl, nos transmitió valiosos informes. Un grupo de jóvenes andinistas, J. V. Pillet, A. Cazaux, Fr. Boucher y Alfredo Magnani, nos comunicaron toda la documentación que habían reunido en vista a una posible visita al gigante patagónico. Nada diremos sobre los múltiples preparativos previos: compra de víveres, estudio de transportes, etc., etc.

Cruzando el rio Fitz Roy en la carreta de bueyes de Madsen
Cruzando el rio Fitz Roy en la carreta de bueyes de Madsen

El 19 de diciembre todo el grupo se hallaba reunido en Buenos Aires. Se componía de RENE FERLET, Secretario de la Federación Francesa de la Montaña y jefe de la expedición. Socio del G.H.M., es un extraordinario trepador de rocas. Dr. MARC A. AZEMÁ, médico cirujano, socio del G.H.M. y que ha realizado grandes ascensiones en los Alpes. LOUIS LLIBOUTRY, muy buen alpinista, profesor de física en la Universidad de Santiago de Chile, debería encargarse de las observaciones científicas. GUIDO MAGNONE, uno de los mejores especialistas franceses en escalada artificial y que, poco tiempo atrás, en sus tentativas a la faz Oeste del Dru había demostrado una extraordinaria maestría. JACQUES POINCENOT, socio del G. H. M., que figura entre los más destacados trepadores franceses de rocas y que sabe evolucionar con toda soltura en pasos considerados, como marcando el límite de las posibilidades humanas. GEORGES STROUVÉ, trepador de primera línea y que se desempeñaría como cineasta y fotógrafo. LIONNEL TERRAY, antiguo instructor en la Escuela Militar de Alta Montaña y en la Escuela Nacional de Alpinismo; guía y esquiador francés de primera, integrante de la Expedición Francesa al Himalaya 1950. Por último, los informantes LOUIS DEPASSE, antiguo profesor en la Escuela Nacional de Montaña de Chamonix y guía de alta montaña, y el subteniente FRANCISCO IBÁÑEZ, andinista argentino designado por el Superior Gobierno como oficial de enlace.

Antes de nuestra salida para el Sur, S. E. el General Juan Perón nos recibió en audiencia especial. Con una simplicidad y una cordialidad que nos conmovió, nos dijo que deseaba recibirnos sin protocolo y conversar con nosotros “entre montañeses”. En el transcurso de esta audiencia, impartió instrucciones precisas a fin de que se nos prestara todo el apoyo y la ayuda que podríamos necesitar: aviones, radio, soldados y camiones del ejército para el transporte. “Nosotros – nos dijo – asumimos la responsabilidad de vuestro viaje horizontal, a Uds. la responsabilidad del viaje vertical”.
Al retirarnos, nuestra moral estaba muy alta ya que la valiosa ayuda del General Perón resolvía muchas dificultades que nos preocupaban.

Jacques Poincenot
Jacques Poincenot

El viaje

Un avión de las líneas argentinas nos lleva a Santa Cruz y de ahí los camiones del ejército nos transportaron hasta las cercanías de la balsa que permitirá cruzar el Río de las Vueltas.

Es el 25 de diciembre, día de Navidad. Depasse regresa a Santa Cruz en busca de la segunda parte de nuestra carga y, mientras tanto, sus camaradas tratan de atravesar el río, pese a sus aguas crecidas, a fin de instalar el campo base cerca de la estancia Madsen. En el transcurso de la tentativa, nuestro pobre compañero Poincenot, halla una muerte estúpida e ilógica: se ahoga al cruzar el Río Fitz Roy. Cuando Depasse regresa el 31 de diciembre al Río las Vueltas, las aguas comienzan por fin a descender.

3 de enero. Los hermanos Halvorsen de la estancia Túnel, realizan la proeza de pasar con sus camiones sobre la balsa del Río las Vueltas y nos transportan con todo nuestro material hasta la estancia Madsen vadeando el Río Fitz Roy. Establecemos ahí un 1er. campo base.

5 de enero. Con Andrés Madsen llevamos, a caballo, una parte de nuestro material hasta la margen derecha del Río Blanco, al pie de la morena frontal del “Glaciar de los Tres”. Ahí instalaremos un campo base avanzado, con una radio portátil que puede comunicarse permanentemente con el potente camión-radio del ejército argentino estacionado en el Río las Vueltas. El mismo día, Terray, Ferlet y Strouve realizan un reconocimiento.

6 de enero. Penoso acarreo de implementos, en medio del temporal, hasta la depresión que une los glaciares Fitz Roy y el Río Blanco.

7 de enero. Nuevo transporte de material hasta la depresión. Instalamos una carpa de nylon y el grupo Terray-Magnone se queda para pernoctar. En la noche, la tormenta desgarra la carpa y tienen que cavar una gruta en la nieve para protegerse. En adelante todos los campamentos se harán en grutas. En los días subsiguientes instalamos el Camp. II cuya entrada se abre en la rimaya misma del Fitz Roy, a pocos metros de las enormes lajas monolíticas. Mientras tanto Lliboutry y el Dr. Azema vuelven de un reconocimiento sobre la faz Oeste del Fitz Roy. La suerte está echada. Atacaremos aquí.

Lionnel Terray levanta un carguero con cajas, despues del río de las vueltas
Lionnel Terray levanta un carguero con cajas, despues del río de las vueltas

El plan de ataque

Nuestro plan es el siguiente: Ascender la Silla, es decir, la depresión nevada al pie del filo S. E. y que ya fuera alcanzada por la expedición italiana de 1936 -1937. Equipar esta parte de la montaña a fin de poder instalar en la Silla una gruta confortable, provista de víveres y elementos de escalada. Desde esta base se atacaría la pared situada a la derecha del filo S.E. y que está algo protegida del viento. Se trataría de trepar una inmensa “canal-chimenea” que atraviesa en diagonal ascendente (de derecha a izquierda) la muralla y va hacia la parte superior del filo al que alcanza en las cercanías de un pequeño nevé denominado, por nosotros, “la araña”. De este punto se trataría de trepar la parte superior del pilar Sur para llegar al filo terminal, que aparecía como fácil. Esta última parte del plan sería luego imposible de ejecutar y fue necesario volver a atravesar sobre la faz Sur.

11 de enero. A las 8, Terray y Depasse dejan el Camp. II para tratar de llegar a la Silla. Resulta imposible pasar un enorme muro en sobrependiente sobre la rimaya. A la derecha, ésta se halla interrumpida por una laja rocosa. Una cinta, ascendente, inclinada hacia afuera, y cubierta de hielo, atraviesa la laja. Lionnel, con los grampones puestos, se asegura con un clavo y se lanza al ataque. En la maniobra uno de los grampones se suelta pero, pese a ello, consigue pasar después de haber plantado un segundo clavo. El tramo es muy difícil. Más arriba ascendemos una pendiente de hielo que costea la base de la pared y cuya inclinación llega a 55 y 60 grados. Tomamos luego un canal de rocas sueltas con abundante nieve, donde hallamos dos pasos bastante difíciles. Este nos lleva a una depresión situada a la izquierda de la Silla. En el canal, Lionnel pierde definitivamente su grampón flojo. Poco antes del filo, atravesamos a la derecha hacia las pendientes de nieve de la Silla (rocas bastante difíciles) y luego una trepada directa nos lleva sobre la pendiente terminal que hallamos cubierta de hielo inclinado a 60 grados. Sobre esta pendiente, Terray que tiene un solo grampón, se entrega a asombrosas pruebas de acrobacia y, finalmente, alcanzamos la Silla.

Descongelando las botas antes de salir con un calentador a alcohol Marque Déposée, el cual tenemos en nuestro museo del CCAM.
Descongelando las botas antes de salir con un calentador a alcohol Marque Déposée,
el cual tenemos en nuestro museo del CCAM

El espectáculo es impresionante. Jamás hemos visto nada tan salvaje como el Fitz Roy y sus satélites. Un primer plano casi absolutamente vertical se pierde, allá arriba, entre las nubes. Frente nuestro, arriba de un hervor de nubes agitadas por la tormenta, el cerro Torre y el Cordón Adela dejan, por momentos, entrever inmensas paredes de roca y hielo de una inclinación inconcebible.

De inmediato pasamos sobre la faz Oeste que, durante un centenar de metros, baja en pendiente suave y comenzamos a cavar una gruta en la nieve. A los 20 centímetros aparece el hielo y es necesario trabajar con la piqueta. Entre tiempos, Depasse practica un pequeño reconocimiento y halla un acarreo que, de este lado, nos permite salvar los pasos difíciles justo bajo la Silla. Con dificultades, a causa del viento, vuelve hasta Terray y como la tormenta crece de momento en momento, depositamos las cargas en la pequeña gruta y procedemos a cerrarla.

A las 18 hs emprendemos el regreso. No se puede permanecer de pie a causa del viento y tenemos que engancharnos en las rocas. Las cejas se cubren de hielo y resulta imposible sacar las antiparras que llevamos en la mochila. Poco antes de la depresión, las rocas caen a pico sobre 20 mts. Hemos errado el camino de regreso.

Croquis de la ruta de la 1º Ascensión al Fitz Roy francesa
Croquis de la ruta de la 1º Ascensión al Fitz Roy francesa

Decidimos salvar el obstáculo merced a un “rappel” o maniobra de soga doble, pero la cuerda se alarga horizontalmente a causa del viento… Es entonces necesario cargar sus extremidades con dos gruesas piedras. Del otro lado hallamos relativa calma pero las rocas van siendo cubiertas por una capa de nieve. A las 20.30 estamos “en la gruta del Camp. II, en un ambiente de absoluta calma”.

Hasta ahora hemos progresado en condiciones invernales. La tormenta de hoy nos hace comprender que, para atacar la pared final, es necesario esperar el buen tiempo. Con ese viento, sería imposible regresar.
En los días subsiguientes continúa el penoso acarreo de material a la Silla. Cada uno de nosotros lleva, cava, arregla los pasos y prepara la difícil victoria.

Teniente Francisco Ibañez
Teniente Francisco Ibañez

21 de enero. La montaña está equipada. La gruta del Camp. I contiene dos carpas así como víveres y material en cantidad suficiente. La gruta del Camp. II, lo mismo. El paso de la rimaya está equipado con una soga fija y una escala de cuerdas. Más arriba, tres sogas fijas cruzan la pendiente de hielo hasta alcanzar la roca. La gruta del Camp. III resultó inhabitable, a causa de los bruscos cambios de presión provocados por el viento. Hemos entonces cavado otra gruta sobre la faz Este, justo sobre el vacío. Es una gruta amplia, que contiene dos carpas, víveres y material de escalada.

22 de enero. Terray y Magnone atacan la pared. El viento los obliga a regresar. Han superado 25 metros y la pared tiene 600…

28 y 29 de enero. El tiempo empeora. El barómetro bate sus propios record de salto en profundidad. Todos nos hallamos reunidos en el Campamento base, profundamente desanimados.
La victoria

30 de enero. Tiempo magnífico. Subimos todos con pesadas cargas al Camp. II. Lionnel, Magnone y Lliboutry continúan hasta el Camp. III.

31 de enero. Lionnel y Guido atacan la pared a las 10.15 hs. Cueste lo que cueste hay que alimentar el Camp. III que les sirve de base. Salimos pues del camp. II y transportamos todas las cargas al III. Luego, Lliboutry, Depasse e Ibáñez regresan a la base.

A partir de ahora, con nuestros binoculares, desde el campo base y desde el Camp. III seguiremos apasionadamente el desarrollo de la escalada. Lionnel y Guido regresan al Camp. III a las 22 hs. después de haber equipado 120 metros de pared. La tarea cumplida ha sido la siguiente. Salen a las 10.15 del Camp. III y siguen el filo nevado, que concluye contra la pared de la cima y luego, atacan dicha pared, partiendo de unos 10 metros más abajo y escalándola, a la derecha, por una fisura de unos 45 mts., de aspecto poco promisorio. Después de un comienzo difícil, la escala se torna muy ardua y requiere el empleo de medios artificiales. La salida, en sobrependiente, se halla al límite extremo de lo factible. Viene luego una cinta horizontal, un “rateau de chévres” y una laja escarchada, siempre extremadamente difícil, luego una chimenea en sobre-pendiente, cuyo fondo está atascado de hielo, requiere nuevamente el empleo de los medios artificiales y constituye un “paso límite”. Aquí termina la parte ascendida y equipada ese día.

1º de febrero. Terray y Magnone salen nuevamente del Camp. III a las 7.15 hs. En cuatro horas superan la parte equipada el día anterior y se lanzan sobre la pared virgen. Atacan una serie de cintas y gradas que constituyen una travesía ascendente hacia la derecha, de 80 a 100 metros, y que conducen a “la diagonal”. En adelante, los trepadores ascenderán por esta “diagonal”. Después de algunas dificultades, comienza un paso que pone a ruda prueba a los dos ascensionistas.

Lionnel Terray efectua largos rodeos para evitar hondas grietas
Lionnel Terray efectua largos rodeos para evitar hondas grietas

En esta pared inmensa, se necesitarán cinco horas para franquear 25 metros. El día transcurre sin que la altura ganada sea sensible y la inestabilidad del tiempo es un peligro constante. Un “techo”, un diedro y luego un
“Dulfer” de 8 metros que lleva a una plataforma minúscula sobre la que se desciende algo hacia la derecha. Son veinticinco metros de roca, muy mala y cubierta de escarcha, de una dificultad constantemente “límite”, tanto en las partes de escalada libre como en las de escalada artificial, que insumieron cinco horas a dos de los mejores trepadores europeos para vencerlas…

Siguiendo siempre la “diagonal”, la escalada continúa igualmente difícil. La esperanza de ver ceder las dificultades es constantemente burlada y se presiente que el Fitz Roy opondrá defensas hasta el último momento. Merced a unos diedros y a otro “rateau de chevres” llegan a proximidad del filo izquierdo. Se procede a lanzar una cuerda, se coloca un estribo sobre la cuerda sostenida por el segundo trepador y se llega al filo que se abandona muy luego en una travesía hacia la izquierda. Hace ya rato que los trepadores recuperan sus clavos pues éstos empiezan a escasear pese a la gran cantidad que llevaran consigo al salir del Camp. III. Con todo, después de un diedro de 6 mts., muy difícil, es necesario sacrificar un clavo para apoyo, y la escalada, a partir de este lugar, tomará características invernales.

Diedros, gruesos blocs, lajas en sobrependiente, todos estos pasos – ya difíciles de por sí – están revocados con hielo. Lionnel y Magnone entran en el fondo de un canal y entonces la muralla pierde su verticalidad, pese a continuar siendo muy inclinada. Después de un paso en sobre pendiente a unos 30 mts. más arriba y a la derecha de “la araña”, instalan el vivac.

Guido Magnone y Lionnel Terray en la cueba de hielo del campamento Nº 3 a la regreso de la cima. Hace dos dias que casi no comen es el 2 de enero
Guido Magnone y Lionnel Terray en la cueba de hielo del campamento Nº 3 a la regreso de la cima.
Hace dos dias que casi no comen es el 2 de enero

Son las 22.30. Hay una pequeña laja inclinada para cada uno. Se aseguran merced a clavos y a la cuerda y comienza la espera del nuevo día. Cuando Terray abre los ojos y mira hacia abajo, su mirada cae directamente, sin obstáculo alguno, sobre el glaciar que brilla débilmente a unos 800 u 900 metros más abajo.

A la mañana siguiente, a las 8.30, prosiguen la escalada. Después de una travesía hacia la izquierda, en dirección a “la araña”, trepan por la roca cuyas dificultades son siempre grandes y se dirigen hacia el filo S.E. del Fitz Roy, al que, por fin, pueden alcanzar. Este filo se pierde en un conjunto de enormes lajas monolíticas sobre pendientes. Imposible pasar. Es necesario atravesar hacia la derecha, sobre rocas revocadas de hielo. Más arriba se eleva un pilar que parecería conducir hacia el filo superior aparentemente fácil. Los trepadores, casi desprovistos de clavos, se hallan ante dificultades cada vez más grandes. Además, el tiempo se está cerrando poco a poco. El desaliento invade a los dos hombres. Sin embargo, se han vencido las tres cuarta partes de la pared. El filo superior debe hallarse cerca. Pero piensan en el viento, en ese terrible viento patagónico que ya han podido conocer. Si se levanta sobre esta pared, no queda posibilidad de regreso.

Guido, erguido sobre una plataforma inclinada y cubierta de hielo, ataca un diedro que se eleva por el pilar. Tiene que posar clavos y entallar asideros en el hielo. Toma un clavo como punto de apoyo y deja pasar a Terray que lleva los grampones puestos. Gracias a éstos, Lionnel puede izarse sobre un filito de nieve que une un bloc a la pared. La escalada prosigue entonces durante 90 metros en un dédalo de canales-chimeneas, a la derecha del gran pilar. El trabajo de claveteo recomienza en las fisuras atascadas de hielo y que, a menudo, terminan en sobrependiente. Siguen 30 metros relativamente fáciles en un canal-chimenea y una terraza de 5 metros a la izquierda.

Terray y Magnone están ahora muy cerca del filo. Desde abajo vemos que les falta poco para llegar al término de las
dificultades pero el tiempo se cubre cada vez más y las nubes comienzan a rodear la cima.

Ellos, por su parte, “sienten” la cumbre y se apresuran. Sin embargo, el último paso, una laja escarchada de 4 metros y un paredón que concluye bajo un sobrependiente muy pronunciado y también escarchado, tiene realmente mal aspecto. Guido ataca con clavos, y deja pasar a Terray que, gracias a sus grampones, puede franquear la convexidad helada. El Fitz Roy está vencido pero hasta el último momento se ha defendido con ahínco. Son las 16 hs. Ahora los trepadores se apresuran sobre el filo terminal. Nieve y rocas no presenta dificultad alguna para ellos, pero el temporal se acerca.

Guido Magnone entrando a la cueba de hielo del campamento Nº 3 al regreso de la cima son las 22:30 del 2 de enero
Guido Magnone entrando a la cueba de hielo del campamento Nº 3,
al regreso de la cima. Son las 22:30 del 2 de enero

A las 16.40, en la cumbre, hacen flamear las banderas argentinas y francesas. Colocan un mosquetón Cassin en una olla eoliana y arrastran encima el bloc más grueso que les sea dado mover. Comienza entonces una desesperada carrera de descenso. Desde abajo es ya imposible verlos. Las nubes han cubierto la cumbre, pero el viento intenso aún no se ha levantado.

Después de catorce “rappels” de 25 a 30 metros y dos de 50 mts., logran la hazaña de alcanzar la parte ya equipada y, a las 22.30, están en el Camp. III.

El regreso

El 6 de febrero, Ferlet, Lliboutry y Depasse vuelven, por 6º vez ,a la Silla a fin de bajar todo el material allí acumulado y recuperar los equipos de los sucesivos campamentos. Luego, regresamos a Santa Cruz para tomar el avión que nos conducirá a Buenos Aires. Obedeciendo órdenes expresas del Exmo. Señor Presidente de la Nación, el piloto comandante del DC 3 de Aerolíneas nos hace sobrevolar la zona del Fitz Roy. Observamos afanosamente sus inmensas murallas y nada nos permite pensar que por algún otro lado, la ascensión hubiera sido más fácil.

El Fitz Roy, único entre las montañas conocidas, no ofrece ninguna vía cómoda de acceso. Defendido por doquier por
inmensas lajas y gigantescos gendarmes, el Fitz Roy se presenta como la montaña más hermosa y más difícil ascendida hasta hoy.

Ibáñez quería hacer conocer su feudo, el Aconcagua, a la expedición. Gracias al apoyo ilimitado del General Perón, de la Confederación Argentina de Deportes y de las autoridades militares, pudo visitárselo en un viaje relámpago. Pese al escaso tiempo disponible y a lo avanzado de la estación, Ibáñez y Terray llegan el 9 de marzo a la cumbre de América.

Antes de regresar, la expedición en pleno concurre a agradecer al General Perón el amplio apoyo prestado. En presencia del Embajador de Francia y de altas autoridades civiles y militares argentinas, Ferlet y Terray hacen un relato de la ascensión y entregan al Presidente de la República un trozo de roca arrancado de la cumbre del Fitz Roy. Para la señora Eva Perón, entregan una bandera argentina que nos fuera confiada a la ida y que ha flameado en las cumbres del Fitz Roy y del Aconcagua.

El Señor Presidente acepta conmovido nuestro sencillo recuerdo y procede a condecorar a Terray y Magnone con la Medalla del Deporte, imponiendo luego a Ibáñez el Cóndor de Oro de las tropas de montaña y entregando a cada uno de los expedicionarios una medalla recordatoria especialmente acuñada, a la vez que los felicitaba por una victoria a la que tanto había contribuido.

La expedición Francesa a los Andes Patagónicos 1951-1952 había terminado.

EN HONOR DE LOS EXPEDICIONARIOS AL HIELO CONTINENTAL Y AL FITZ ROY

El 25 de marzo, en los salones del Club Universitario de Buenos Aires, nuestra federación organizó una cena de camaradería en honor de los compañeros que escalaron el Fitz Roy y de aquellos que integraron la Expedición Argentina al Hielo Continental. La sala había sido especialmente decorada con les banderines de las instituciones que integran la FASA como así también las insignias pertenecientes al Club Alpin Français y a las Federaciones de los países hermanos de Bolivia y Chile. La numerosa concurrencia reunió a las más destacadas figuras del montañismo en la Argentina y junto a los andinistas de 1951-52 fue dado ver al Dr. Alfredo Koelliker, que realizara en 1916- 1917 la primera recorrida de la zona, como así también a Hans Zechner, que intentara la ascensión del Fitz Roy en 1947, 1948 y 1949.

El presidente Peron procede a condecorar a Guido Magnone con la medalla del deporte por su logro en la cumbre Fitz Roy
El presidente Peron procede a condecorar a Guido Magnone
con la medalla del deporte por su logro en la cumbre Fitz Roy

A los postres hizo uso de la palabra el Vicepresidente de la FASA Dr. Pedro Medina Olaechea, quien destacó en forma breve pero emotiva, las hazañas realizadas por ambas expediciones, entregándoles un banderín de nuestra Federación. Contestaron, agradeciendo, el señor René Ferlet – por la expedición francesa -y el Dr. Bruno Guth, por la expedición argentina. El Sr. Mario Segré, en nombre de la Sección Argentina del Club Alpino Italiano, felicitó a los esforzados expedicionarios y recordó que, en 1937, fue la expedición italiana a los Andes Patagónicos encabezada por el conde Aldo Bonacosa, quien abrió la vía que seguirían los vencedores del Fitz Roy, Lionnel Terray y Guido Magnone, siendo precisamente este último de ascendencia italiana.

El Director de Revista Andina, Dr. Humberto Barrera V., trajo entonces el saludo de los andinistas chilenos y expresó que, hallándose últimamente en Milán, pudo ver en la sede del Club Alpino Italiano una fotografía del Fitz Roy con las banderas argentina, francesa e italiana, unidas en la cumbre en prueba de hermandad entre las tres naciones latinas.

Por último, el Teniente Francisco Ibáñez que acompañara a la expedición francesa y que, al subir con Lionnel Terray al Aconcagua, realizó así su cuarta visita a la cumbre máxima de América, brindó para la muy próxima Expedición Argentina al Himalaya.

Por su parte, el Centro Andino Buenos Aires organizó un asado en honor de sus compañeros del Hielo Continental y del Fitz Roy.

Este tuvo lugar el 23 de marzo en el campo de entrenamiento del C A B A en la fabrica de Escobar, y los expertos escaladores franceses tuvieron sumo agrado de palpar de cerca las paredes, chimeneas y cornisas donde se adiestran los trepadores porteños.

Ferlet recordó que él también había trepado a la Torre Eiffel por la armazón externa y no tuvo a menos probar sus fuerzas contra las murallas… de ladrillos

La magnifica demostración de técnica que realizaron los trepadores franceses y el entusiasmo con que los imitaron los jóvenes del C A B A imprimió singular relieve a esta cordial recepción andinista.

Revista "La Montagne" Ascensión al Fitz Roy Julio 1952 Francia
Revista “La Montagne” Ascensión al Fitz Roy Julio 1952 Francia

Área Restauración Fotográfica del CCAM: Natalia Fernández Juárez

09/07/2012 - 16:00h Guido Magnone

Wikipedia

Guido Magnone, né le 22 février 19171,2 à Turin en Italie, est un alpiniste et sculpteur français.

Sommaire

Biographie

L’alpiniste

Guido Magnone arrive en France à l’âge de trois ans. Après des études artistiques à l’école des beaux-arts, il découvre la montagne et devient rapidement l’un des meilleurs grimpeurs de sa génération3, inscrivant à son palmarès des conquêtes prestigieuses comme la face ouest des Drus dans les Alpes, les premières escalades du Fitz Roy en Patagonie avec Lionel Terray ou le Makalu dans l’Himalaya. Il entreprend également de nombreuses expéditions dans le Caucase, les Rocheuses, … Magnone a également participé à la création de l’UCPA3,4,1 et a été président du Groupe de haute montagne de 1961 à 19654.

Le sculpteur

Depuis 1977 il retourne à sa première passion : la sculpture, pour s’y consacrer pleinement vers 1990. Il recommence à exposer dès 19964,5. En 2002 il expose ses sculptures à Paris, Bourg-la-Reine, Aoste4,6 puis à Étroubles en 20097.

Principales ascensions

Publications

  • 1952 : Expedition française aux Andes de Patagonie (1951 / 1952), Textes par Maurice Herzog, René Ferlet et Guido Magnone, Legrand et fils14
  • 1953 : La Face W des Drus, Amiot-Dumont, préface de Maurice Herzog15
  • 1990 : Les Besoins de loisirs en montagne, Ministère du temps libre, Les Besoins de loisirs en montagne par Guido Magnone, la Documentation française16,17
  • 2005 : Sculpteur des cimes, Arthaud18,3,19

Documentaires vidéos

  • 1997 – Guido Magnone, l’Artiste, documentaire de 26 minutes sur Guido de Jean Afanassieff, alpiniste et réalisateur20
  • 1997 – Guido participe au tournage de La Grande Cordée de Jean Afanassieff21
  • 2006 – Guido Magnone, la voie des sommets, documentaire de 26 minutes sur Guido de Jean-Michel Rodrigo, Mécanos productions et France 3 avec le CNC22

Annexes

Liens externes

Notes et références

  1. a et b (fr) Société explorateurs, membres [archive] sur www.societe-explorateurs.org
  2. (fr) (notice BNF no FRBNF11913910k)
  3. a, b et c (fr) Guido Magnone, au sommet de son art – Par Jean-Michel Barrault, publié le 01/05/2005 – L’alpiniste, un des meilleurs grimpeurs de sa génération, a participé à la création de l’UCPA. [archive] sur www.lexpress.fr
  4. a, b, c et d (fr) Guido Magnone [archive] sur www.arthaud.fr
  5. (fr) Martigny : Un sculpteur atypique ! [archive] sur www.alp-info.com
  6. (fr) Fiche de l’exposition “La permanence de la forme” sur le site de la Région Autonome Vallée d’Aoste, Italie [archive] sur www.regione.vda.it
  7. (fr) (it) [PDF] Collection Fondation Pierre Gianadda – Les gravures du Grand-Saint-Bernard et sa région – ETROUBLES – Vallée d’Aoste – 2009 – Centre d’exposition [archive] sur www.expoetroubles.eu
  8. (fr) Guido Magnone : de l’Himalaya à l’anonymat – Télé. Un documentaire, diffusé samedi sur France 5, rend hommage à un grand alpiniste des années 50 injustement tombé dans l’oubli – Par DIDIER ARNAUD [archive] sur www.liberation.fr
  9. PARIS MATCH no 174 du 12.07.1952 – “Alpinisme : bel exploit à l’Aiguille du dru avec Berardini, Magnone et Dagorie”
  10. (fr) En 1952 G. Magnone et L. Terray font la première ascension du Fitz Roy. Un petit ITV de Guido Magnone de passage à Chamonix en 2002 [archive] sur www.tvmountain.com
  11. (fr) Les bonus du doc > Note d’intention de l’auteur [archive] sur documentaires.france5.fr
  12. (fr) [PDF] Tout savoir sur la Tour Eiffel (p. 14) [archive] sur www.tour-eiffel.fr
  13. (fr) [PDF] Chamonix Nostalgie (p. 154) [archive] sur books.google.fr
  14. (fr) (notice BNF no FRBNF33899082c)
  15. (fr) (notice BNF no FRBNF32407729p)
  16. (fr) (notice BNF no FRBNF36610207d)
  17. (fr) (notice BNF no FRBNF367137081)
  18. (fr) Sculpteur des cimes [archive] sur recherche.fnac.com
  19. (fr) (notice BNF no FRBNF39925382s)
  20. (fr) extrait en ligne [archive] sur www.tvmountain.com
  21. (notice BNF no FRBNF38568051d)
  22. (fr) Guido Magnone, la voie des sommets [archive] sur www.mecanosprod.com

09/07/2012 - 15:58h Faleceu Guido Magnone

Guido Magnone acaba de falecer aos 94 anos de idade. Grande nome do alpinismo mundial, Guido fez questão de conversar comigo no mês passado. Festejamos juntos o dia dos pais. Sua saúde estava frágil, mas era lúcido e manifestou interesse pela situação no Peru e a política de Ollanta Humala. Guido é o pai de minha querida Sophie e o avó de meu filho Lucas.Sinto uma dor imensa pela perda. Guido foi grande Homem, com agá maiúsculo, interessado a tudo, forte de caráter e esportista de alto nível.
É uma grande perda para nossa família.
LF

Reproduzo a seguir duas matérias publicados no blog, en francês, sobre Guido Magnone


Le baladeur

Un documentaire de 52’
de Marina Paugam & Jean Michel Rodrigo

Champion national de natation et de water-polo, Guido Magnone est surtout le vainqueur, en 1952, de la face ouest des Drus, réputée pour être LA montagne impossible.

Il entre aussitôt dans la légende des “grands”, cette poignée d’explorateurs qui vont conquérir le toit du monde au cours des années cinquante.

http://mountainsoftravelphotos.com/ReferenceImagesF/Jannu%20First%20Ascent%20-%20On%20The%20Jannu%20Summit%20April%2027,%201962.jpg
Guido Magnone na ascenção do Jannu

http://www.patagoniamountain.com.ar/images/fotofitzroy21952.jpg
Guido Magnone recebe do General Perón a maior condecoração do esporte argentino por ter vencido o Fitz Roy

Fitzroy, Makalu, Tour de Mustagh, Chacraraju, Jannu, Guido ne se contente pas d’atteindre les sommets les plus insensés, il filme, avec force et talent, le corps à corps des alpinistes avec la paroi. Puis il écrit.

Guido est un conteur qui aime entraîner les autres dans l’aventure.

A l’heure de raccrocher les crampons, Maurice Herzog, son ami devenu ministre, lui demande de fonder et de diriger l’UCPA. Pendant dix ans, Guido consacrera toute son énergie à faire découvrir aux jeunes les plaisirs des sports de nature.

Aujourd’hui, à 92 ans, Guido est revenu à ses premières amours, les Beaux-Arts, la sculpture… et poursuit son ascension.

Inexorablement.

www.mecanosprod.com


Fitz Roy, na Patagonia Argentina

Guido Magnone, o artista do alpinismo

Clique na imagem para ler o artigo de Liberation, em francês

guido_libe.jpg
Nouvelle Observateur
guifo_nouvelobs.jpg

08/07/2012 - 17:00h Divórcio à marciana

Na era dos vídeos virais e do Facebook, se Tom Cruise insistir em proteger a cientologia pode perder mais que sua 3ª mulher

07 de julho de 2012

Lúcia Guimarães – O Estado de S. Paulo

“Como é que eu posso acreditar em Deus se, na semana passada, minha língua ficou presa na esfera da máquina de escrever elétrica?” (Woody Allen)


Andrew Kelly/Reuters

Ao processar o marido 'cientologista-mor', Katie Holmes joga a seita de Tom na centrífuga digital - Andrew Kelly/Reuters

Ao processar o marido ‘cientologista-mor’, Katie Holmes joga a seita de Tom na centrífuga digital

Cientologia, a mais rica e controvertida igreja aparecida nos Estados Unidos nos últimos 50 anos, enfrenta, graças a um casamento desfeito, uma crise que pode decidir seu futuro. Ao mover um processo surpresa de divórcio contra o ator e cientologista-mor Tom Cruise, a atriz Katie Holmes jogou a seita na força centrífuga da mídia digital. A cientologia é objeto intermitente de ridículo e também protagonista do maior número de processos legais já movidos por qualquer instituição americana.

A diferença entre Nicole Kidman, a senhora Cruise número 2, que foi defenestrada de surpresa pelo marido em 2001, perdeu o bebê que esperava um mês depois e cujo silêncio sugeria intimidação, e Katie Holmes, a número 3, “auditada” especificamente como candidata a esposa e reprodutora por membros da seita, não é apenas a dificuldade atual de manter a disciplina através de segredos e chantagens. A cientologia tem sofrido deserções de membros importantes que lavam a roupa suja em websites. Uma série produzida por dois bravos repórteres do Tampa Bay Times na Florida, em 2009, expôs confinamento ilegal de apóstatas e uma unidade de inteligência que um documentário alemão compara à temida Stasi, da era comunista. Não é à toa que a Alemanha, com sua memória recente do nazismo e do comunismo, lidera o antagonismo contra a seita na Europa.

O movimento lançado no livro Dianética, em 1950, pelo medíocre autor de ficção científica L. Ron Hubbard – “a ciência revolucionária da mente humana” – , era um sarapatel de cretinices que misturava ficção, anticomunismo e, mais tarde, ensinamentos orientais. Começou como um pacote de autoajuda. Só se institucionalizou como religião em 1953. Hubbard escrevia cartas para o diretor do FBI, J. Edgar Hoover, denunciando supostos comunistas e oferecendo sua Dianética como arma de combate ao socialismo. Mas acabou agressivamente perseguido pelo FBI e passou os últimos seis anos antes da morte, em 1986, fugindo do governo americano.

O foco negativo da mídia no besteirol intergalático pregado por Hubbard se agravou quando seu sucessor, David Miscavige, assumiu o controle da operação que a revista Time chamou numa famosa capa de 1991 de O Culto da Ganância. E, é bom avisar, boa sorte para o jornalista que se aventurar por uma investigação da seita. Richard Behar, autor daquela capa, teve seu histórico de crédito revistado ilegalmente e enfrentou nada menos do que dez advogados e seis detetives particulares despachados pela máfia de David Miscavige, o capo apontado como o melhor amigo de Tom Cruise.

Não há um supermercado mais ativo de crenças religiosas do que os Estados Unidos do pós-guerra. O país produziu uma linhagem de humoristas à altura de seu fervor. De Mark Twain – “Os deuses não oferecem recompensa pelo intelecto” – a H. L. Mencken – “A fé pode ser definida como a crença ilógica na ocorrência do improvável” -, o zelo piedoso encontrou a pena afiada, sem esquecer o clássico personagem Mickey, de Woody Allen, em Hannah e suas Irmãs, que explica a um hare krishna por que precisa experimentar mais uma religião: “O catolicismo para mim foi: morra agora, pague depois”.

A atriz Katie Holmes está sendo descrita na mídia americana como uma esposa stepford que fugiu do cativeiro para salvar a filha Suri, de 6 anos, da doutrinação da cientologia, marcada por isolamento social e uma educação muito aquém do currículo básico de escolas. Ex-membros da cúpula da seita revelaram como os dois filhos adotivos de Tom Cruise e Nicole Kidman, Bella, hoje com 19 anos, e Connor, com 17, foram alimentados de informação negativa sobre a mãe por membros da cientologia, em 2001. Muito se especulou sobre que informação obtida de Kidman em sessões gravadas de “auditoria” poderia ser tão embaraçosa para despachar a atriz em silêncio, sem os filhos, de volta para a Austrália.

O segredo e o clima de paranoia descritos em inúmeros depoimentos de pessoas que abandonam a seita – duas deserções recentes foram o pai e a sobrinha do líder David Miscavige – não podem mais ser mantidos na era da internet. Mesmo que use capangas para aparecer de surpresa com câmeras na porta de ex-membros, a cientologia não tem como controlar o fluxo de informação negativa e de denúncias como o uso de trabalho forçado de menores, que já chamou a atenção do FBI.

Um novo livro sobre a cientologia, do roteirista e colaborador da revista New Yorker Lawrence Wright, é esperado para este ano. O livro é baseado no artigo de 24 mil palavras que a New Yorker publicou em fevereiro de 2011, O Apóstata: Paul Haggis contra a Igreja da Cientologia. A reportagem de Wright narrava o desencanto e a repulsa do diretor de Crash e roteirista premiado com o Oscar por Menina de Ouro, que passou 34 anos envolvido com a cientologia. Haggis tem duas filhas lésbicas e, ao cobrar satisfações sobre o apoio financeiro à campanha contra o casamento gay, em 2008, começou a ler as histórias dos ex-membros online e descobriu um mundo de espancamentos, contratos de “1 bilhão de anos” com crianças e campos de “reeducação”.

O racha público de Paul Haggis com a cientologia, que o livro de Wright vai trazer de volta, há de aumentar a pressão sobre celebridades que ajudam a manter o fluxo de caixa para a seita de apetite inesgotável. Tom Cruise foi a maior bilheteria do cinema de 2011, numa recuperação extraordinária de sua carreira que, no meio da década passada, havia sido afetada pelo comportamento lunático e a defesa da cientologia. Mas, na era dos vídeos virais e da militância via Facebook, se Cruise tentar proteger a cientologia pode perder mais do que sua terceira mulher.

21/06/2012 - 17:00h Deixa o ar entrar nos velhos châteaux


Um dia eles se perguntaram: se eram jovens, produziam e bebiam Bordeaux, por que a região tinha imagem de vinhos caros e difíceis, feitos para magnatas britânicos? Aí resolveram inovar, fazendo vinhos bons, mas pagáveis

21 de junho de 2012

LUIZ HORTA – O Estado de S.Paulo

É falar em Bordeaux e já consulto meu saldo bancário. Também olho no espelho para ver se estou vestido direito, endireito o nó da gravata e mando engraxar os sapatos, porque a região é imediatamente relacionada, na nossa cabeça, a preços altos e solenidade. Foi essa imagem negativa, de coisa inacessível, para banquetes e comemorações esporádicas e garrafas muito caras, que fez surgir o grupo Bordeaux Oxygène (BO2).

O vinho, como parte do mundo da cultura, é afetado pela moda. E a moda atual é gastar menos e beber mais largadamente, sem muito salamaleque. No caso do BO2, grupo surgido cerca de dez anos atrás, composto de jovens produtores, a moda é ser informal. Eles têm mansões, mas preferem morar despojadamente. O château ficou para turismo e visitas.

Fazem vinhos com notas altas da crítica, mas os preços são pagáveis e os vinhos são para serem bebidos e não só comprados e guardados. Não usam ternos ingleses nem parecem banqueiros – estão mais ligados ao street wear e podem aparecer em qualquer evento parisiense sem ares de camponês rústico, nem de financista esnobe.

Estão muito longe da imagem do aristocrático dono de château bordelês. São “oxygenados”, engraçados, animados e bebem vinho porque é bom. Fui visitá-los e voltei aliviado: Bordeaux pode ser para todo mundo e a qualquer hora.

A ideia de modernizar a cara de Bordeaux tem autoria. Todos os produtores do BO2 com quem conversei apontaram Alice Cathiard (agora Tourbier, depois de casada), do Smith Haut-Lafitte, e Benoit Trocard, do Clos Dubreuil, como criadores do conceito. Os pioneiros foram colegas no curso de enologia da Universidade de Bordeaux, alunos de Dennis Dubordieu. Foi ali que nasceu o movimento. Se todos os membros eram jovens, produziam e bebiam Bordeaux, por que a região tinha uma imagem de vinhos caros, difíceis e para magnatas britânicos? Trocard voltava de um estágio na Austrália; Alice chegava com a família vinda de outros negócios.

Fui visitá-los e provei seus vinhos. Estive com 14 dos 18 atuais membros do grupo. A constatação primeira é visível no mapa: eles não são vizinhos nem pertencem à mesma região. No seu meio há Grands Crus de Saint Estephe, de Graves, negotiants e amantes dos vinhos que aprenderam na unha a fazê-los. São, de certa maneira, ou, melhor dizendo, eram outsiders. Nenhum tinha três séculos de produção na região. Os mais enturmados com Bordeaux vendiam vinhos havia gerações, caso das famílias Audy e Mau. Mas a maioria chegou depois, apaixonada pelo vinho e sem tradição na sua produção. Como viam o vinho como prazer e não como obrigação ancestral, foi mais fácil dar uma chacoalhada na imagem da região.

Seus vinhos mantêm o estilo de cada região. Não há um estilo Oxygène de vinho, nem a turma trabalha em conjunto na produção de um vinho identificável como Oxygène. Se há um resumo para sua atividade, eles levaram para os châteaux austeros um estilo de vida, uma maneira de abordar a bebida mais próxima do mundo real.

O grupo original cresceu – Bordeaux atrai novos investidores, várias propriedades vão mudando de mãos e Oxygène só cresce. Ninguém tem a perder se Bordeaux sair dos preços estratosféricos, abandonar o aspecto superior e distante e pousar em todas as mesas.

Olhe bem para essa turma, suas roupas, seus modos e sua simpatia. Eis a nova Bordeaux. O estilo Oxygène vai dar o tom no futuro da bebida.


Provados

Brillette

(Moulis en Médoc). Vinho mais moderno, fino e equilibrado

Malartic-Lagravière

(Pessac-Leognan)

Muito clássico

Produtores de Bordeaux, em geral, não trabalham com uma só importadora, vale pesquisar nas que os importam (Mistral, World Wine, Grand Cru e outras) e comparar ofertas e preços.

Larrivet Haut-Brion

(Pessac-Leognan) Bordeaux de grande estilo, para guarda

Lafon-Rochet

(St. Estephe)

Um dos mais notáveis do grupo, intenso e elegane

Girolate

(Entre-Deux-Mers)

A atrevida ideia de fazer um grand cru dos Despagne

Beau Sejour

(St. Emilion)

Imponente vinho com tradição e evolução

Gloria

(St. Julien)

Clássico e refinado château, bom para guarda

Clos Fourtet

(St. Emilion)

Excelente cru, situado dentro da cidade de St.Emilion

Clos Dubreuil

(St. Emilion)

Vinho de Trocard, um dos fundadores do Bordeaux Oxygene

Brown

(Pessac-Leognan)

Elegante e equilibrado, uma boa aposta para o futuro

Poujeaux

(Moulis en Medoc)

Tradicional e refinado blend do Médoc. Excelente

Bonalgue

(Pomerol)

Comentado ao lado, um Pomerol de fina qualidade

Smith Haut-Lafitte

(Graves)

Um dos meus favoritos do grupo

Thieuley

(AOC Bordeaux)

Um dos mais tradicionais, com ótima qualidade


Copo para beber

Informais, os Oxygènes cultuam o design simples, com praticidade. Seus vinhos estrelados ficam bem na mesa de banquete, mas melhor em almoços de família e piqueniques. Com taça Riedel da linha O, sem haste, boa para não quebrar

Dress code

Estilo é a palavra código para se entender o BO2. Estilo não dos vinhos, mas dos produtores. E a calça vermelha de Jean-Christophe Mau, do Château Brown, marcou a fronteira e virou símbolo do novo. Nenhum vetusto produtor usaria roupas assim, hipster e pop. Mau, com maneiras educadas e fala sutil, é de uma família de comerciantes e dá duro na colheita, apesar do aspecto franzino

Mão na terra

Os Oxygènes querem melhorar o mundo, claro. E adotam a agricultura orgânica. Baniram os químicos do campo e alguns usam cavalo para arar


ALICE CATHIARD-TOURBIER

Região de Bordeaux:

Pessac-Léognan

Vinho: Château Smith

Haut-Lafitte

A inventora do conceito de Bordeaux Oxygène nem está mais diretamente ligada à produção de vinhos. Cuida do seu spa e hotel o Les Sources de Caudalie, que está grudado no château familiar e tem dois restaurantes, um deles com uma estrela Michelin. Claro que os vinhos servidos são os da família e, evidentemente, ela passa a maior parte do tempo lá, cuidando dos filhos gêmeos e dos cavalos que são usados na aragem da propriedade, inteiramente biodinâmica. A foto que bati ficou tensa, porque as crianças não paravam e ela sussurrava “este cavalo morde”, com medo, enquanto tentávamos juntar o grupo para a pose. Alice diz que antes, quando o Oxygène foi formado, eram todos solteiros e as festas eram mais comuns. Não ficaram sérios, mas o tempo ficou menor para se encontrarem.

Ela tem o perfil perfeito de um membro outsider no Oxygène: os pais, campeões de esqui olímpico, enriqueceram com os esportes, investiram em supermercados e não estavam contentes. Passaram a vida ao ar livre, em atividades vigorosas. A administração de negócios trancados em escritórios parisienses não era o que almejavam. Descobriram o château à venda, desfizeram-se dos supermercados e investiram no vinho. As notas altas dos críticos, o reconhecimento do público, mostraram que estavam certos. O Smith Haut-Lafitte 2007 custa R$ 360 (Vinos & Vinos, tel.: 3129-8455)

JEAN-BAPTISTE BOUROTTE-AUDY


Região de Bordeaux:

Pomerol

Vinho: Château Bonalgue

Se Alice Cathiard é a melhor representante dos que vieram de fora e viraram produtores de vinho, Jean-Baptiste é o arquétipo do outro perfil de membro do grupo Oxygène: o insider.

Bordelês, terceira geração de família de negotiants (revendedores de vinhos, estabelecidos nos cais dos dois rios que cortam a região, o Dordogne e o Garonne), dirige hoje a empresa fundada pelo avô. Mas os Audys também foram picados pela mosca vinícola e compraram châteaux (o mais expressivo deles é o Bonalgue), além de exportarem diversos produtores minúsculos da região. Em uma manhã passada com ele, provei duas dezenas de vinhos que negocia, brancos e tintos.

Destaco os que se encontram no Brasil, importados pela Ravin (tel. 5574-5789). O ótimo e elegante Château Bonalgue (no catálogo está o 2007, por R$ 328), um achado, taninos presentes, mas muito finos, carnudo, refinado. Já pode ser bebido, mas vai ganhar com a espera. Em um almoço com a família Audy, bebi um 1985, estava espetacular.

Dos vinhos de negotiant, há o Château La Croix du Duc 2010 (R$ 55), muito frutado, para beber logo e bem fácil de consumir, até pelo preço. O mais classudo, Château Le Vieux Serestin 2006, por R$ 98. E meu favorito, top da minha degustação de bordeleses de bom preço, publicada na coluna meses atrás: o Rocher-Calon 2008, um excelente Pomerol, em que um toque de Cabernet Franc dá vivacidade à Merlot bem madura. Por R$ 104, é um exemplo de que vinho da região mais valorizada do mundo (estão lá o Pétrus, o Chéval Blanc e outros nomes assim…) não precisa explodir o orçamento.

22/05/2012 - 09:07h Brasileiro é mais feliz que ricos, diz pesquisa

Por Assis Moreira | VALOR

De Paris

O brasileiro é mais feliz do que as pessoas que vivem nos países ricos, apesar de o país se situar apenas na 32ª posição entre 36 no “Índice para Viver Melhor”, da Organização para Cooperação e Desenvolvimento Econômico (OCDE). O Brasil fica atrás de todos os países desenvolvidos no índice, somando 11 indicadores com o mesmo peso, indo de renda a emprego, satisfação de vida e segurança, para capturar a diversidade da sociedade e as prioridades de cada um.

No entanto, no que é mais comparável, o Brasil fica na frente de Rússia, Turquia, México e China. “O Brasil está relativamente bem, há uma melhor dimensão de bem-estar no país”, diz Romina Boarini, assessora da OCDE.

A entidade anunciará hoje a entrada do Brasil no índice, lançado no ano passado, e pelo qual espera ajudar cada cidadão a avaliar e comparar a sua própria qualidade de vida, por meio de instrumentos que vão além das tradicionais estatísticas do Produto Interno Bruto. Sem surpresa, a Dinamarca e o Canadá lideram o ranking.

Quando perguntados se estavam satisfeitos com sua vida, numa escala de zero a dez, a resposta dos brasileiros foi de 6,8 na média, ante 6,5% no caso de pessoas de países ricos.

Um indicador que reflete a satisfação dos brasileiros é o vínculo social. Mais de 91% acham que podem contar com os amigos em caso de necessidade, ante 82% no México e 90% nos países ricos.

Os brasileiros dizem ser bem integrados socialmente. Ao mesmo tempo, o Brasil é o país com maior número de homicídios entre os 36 pesquisados. São 36 mortes por 100 mil habitantes, em comparação com a média de 2,1 na OCDE.

Também o número de agressões físicas declaradas no ano precedente da pesquisa é grande, de 9,4% dos consultados, só atrás do México, com 11%. Na OCDE, o percentual foi de 4%. A esperança de vida no Brasil, de 73 anos, é inferior à dos países da OCDE, de 80 anos, em média.

Por outro lado, o Brasil destaca-se na participação no mercado de trabalho, com mais de 68% da população entre 15 e 64 anos empregados, em comparação com 66% nos países ricos. A diferença é que 80% dos homens e 56% das mulheres trabalham. Nos ricos, a taxa é de 70% e 66%, respectivamente.

Na harmonia entre trabalho e vida privada o quadro é outro: 12,5% dos brasileiros pesquisados dizem trabalhar mais de 50 horas por semana, em comparação com 9,5% na média da OCDE.

A renda do brasileiro melhorou, mas em termos de paridade de poder de compra fica ainda em US$ 2 mil per capita, enquanto quem mora num país rico recebe, em média, US$ 22 mil. O número de residências sem equipamentos sanitários é seis vezes maior nos países ricos do que no Brasil.

No Brasil, 41% das pessoas dizem ter estudado até o segundo grau, em comparação com 74% nos países desenvolvidos. O índice mostra também, conforme Romina Boarini, que os brasileiros estudam cada vez mais, reduzindo um atraso histórico. “O índice não traz um ranking único, depende de cada utilizador usar os indicadores que acha importantes”, diz ela.

11/05/2012 - 10:15h Qual a verdadeira causa da morte de Lenin?


Há 18 anos, especialistas se reúnem nos EUA para especular sobre os cadáveres mais conhecidos da história e elaborar as teorias mais fantásticas

11 de maio de 2012

É JORNALISTA, MANUEL , ROIG-FRANZIA, THE WASHINGTON POST, É JORNALISTA, MANUEL , ROIG-FRANZIA, THE WASHINGTON POST – O Estado de S.Paulo

A morte nunca morre por aqui. Em vez disso, ela se torna cada vez mais interessante. Ela se torna viva em cada detalhe chocante, em cada pista envolvendo suas causas, em cada fragmento de prova que espera para ser somado a outro fragmento, e outro e outro, até que uma imagem comece a se formar a partir de migalhas de informação reunidas décadas ou séculos atrás.

A morte, ao menos para os médicos e amantes da história que se reúnem todos os anos na Faculdade de Medicina da Universidade de Maryland, é o mais divertido dos enigmas, que os leva às teorias mais fantásticas. Será que era possível salvar Abraham Lincoln? Sim. Será que George Custer era vítima tanto dos índios contra quem combatia quanto de um distúrbio de personalidade? Pode apostar que sim. O que levou Florence Nightingale a se tornar uma reclusa? Ela pode ter sido bipolar.

Eles fazem isso há 18 anos, analisando registros de autópsias, consultando textos históricos e fazendo perguntas a especialistas de renome nacional que viajam à cidade para participar de uma conferência anual promovida pela Associação de Ex-Alunos de Medicina, que se converteu numa mistura de sanguinolência antiga, tripas velhas e glória do passado.

Investigação. A morte pode parecer assustadora, mas, para Philip Mackowiak, professor que teve a ideia da conferência, a investigação do fim do ser humano pode ser “muito divertida”. Esses sujeitos eram como House muito antes de House ser House, mas, diferentemente do médico que soluciona charadas na TV, a preocupação deles é com os mortos, e não com os vivos.

Mackowiak preside esse universo de intriga médica num grande e antigo anfiteatro semicircular onde o ar é mofado, como se tivéssemos entrado numa antiga adega ou numa cripta. A luz chega ao Davidge Hall por meio das janelas distribuídas no formato de uma teia de aranha.

Robustas fornalhas de metal ficam incrustadas na parede de trás do anfiteatro, construído há mais de 200 anos. Eram utilizadas em experimentos químicos, diz-me um dos organizadores da conferência, e não para os cadáveres que um dia foram examinados no “salão de anatomia” do andar superior.

Mackowiak tem uma extensa lista de personalidades históricas cuja morte lhe interessa. Ele adoraria investigar o histórico médico do pintor espanhol Francisco de Goya. “De acordo com a biografia dele, o homem era completamente surdo”, diz Mackowiak. Ou quem sabe Buda ou o general sulista Stonewall Jackson.

Revolucionário. No entanto, o cadáver que protagonizou a conferência atual parece ter gostado de bater a cabeça. O metal pesado pode ter desempenhado um papel na sua morte. Partes do seu cérebro tinham a textura de uma rocha.

Infelizmente, o morto não pôde participar da investigação. Ele é mantido sob uma redoma de vidro na Praça Vermelha, em Moscou. No entanto, os dados a respeito de sua vitalidade crescente e então minguante estavam expostos no anfiteatro para que todos pudessem ver.

Vladimir Lenin, antigo revolucionário bolchevique e líder soviético, nasceu com pernas curtas e fracas e uma cabeça desproporcionalmente grande, descobriram os médicos e investigadores. Quando era criança, ele tinha o hábito de bater com a cabeça no chão sempre que ficava frustrado, o que fazia sua mãe pensar que ele tivesse algum tipo de deficiência no desenvolvimento, de acordo com os dados históricos.

A solitária bala de chumbo disparada por uma assassina estava alojada perto de sua clavícula direita, introduzindo no corpo dele um metal pesado. No entanto, era no cérebro dele que estavam as anomalias. Os glóbulos sanguíneos dele “eram duros como pedra”, disse Harry Vinters, respeitado professor de patologia e medicina laboratorial da UCLA.

Causa da morte. Mas qual seria o real motivo por trás disso? Por que um homem que morreu em 1924, a apenas três meses de completar 54 anos, teria glóbulos sanguíneos tão incomumente duros em seu cérebro? Durante sua apresentação e, posteriormente, nos pequenos grupos de frequentadores, Vinters enumerou uma lista de fatores de risco que poderiam resultar em glóbulos sanguíneos cerebrais duros como pedra.

Diabetes? “Não.” Fumante? “Não”. Além de não fumar, Lenin parecia se queixar muito quando outros tentavam fumar perto dele. Estresse? Quase. De acordo com a teoria de Vinters, o estresse pode ter desempenhado um papel. Histórico familiar? Parece que estamos chegando a algum lugar. O pai de Lenin morreu aos 54 anos depois de sofrer uma série de derrames.

Lenin também teve derrames. Na plateia formada por aproximadamente 200 espectadores, canetas anotavam furiosamente nos cadernos e no verso do material da conferência. As engrenagens estavam se movimentando. Teorias estavam se formando.

Alguns levantaram a hipótese de Lenin ter sido uma vítima da sífilis. Vinters não acredita nisso. Não há provas, disse o professor depois de sua palestra, enquanto os frequentadores apresentavam seus melhores palpites. Talvez os médicos dele tenham pensado que Lenin tinha sífilis, doença que costumava ser tratada com arsênico naquela época.

O roqueiro. O que levou todos os presentes a uma teoria que nada tem a ver com evidências médicas e tudo a ver com o bom e velho exercício histórico de ligar os pontos.

Os participantes receberam a ajuda de um escritor russo, Lev Lurie, que especulou dizendo que Lenin poderia ter sido exterminado por um envenenamento ordenado pelo rival Stalin, por mais que já estivesse muito debilitado em razão dos derrames.

Depois das palestras da conferência, durante o momento do dia dedicado ao lanche e à troca de teorias, Dahlia Hirsch, cirurgiã aposentada, reuniu todas as evidências numa heroica conclusão. Foi o histórico familiar, o estresse, a bala de chumbo e o arsênico. Isto fazia todo o sentido do ponto de vista da medicina, mas Doris Cowl, professora de matemática da Universidade Towson, defendeu uma resposta que mais parecia ser um desejo histórico. “O envenenamento é mais interessante”, opinou.

No estacionamento, do lado de fora da conferência, os manobristas se perguntavam a respeito do tema do encontro. Um dos participantes contou a eles quem era o objeto dos estudos, mas eles só conseguiram pensar em um quase homônimo: Lennon, o roqueiro britânico, e não em Lenin, que tinha glóbulos sanguíneos duros como pedra. Depois de esclarecida a confusão, um dos manobristas exclamou: “Ah, aquele sujeito russo!” / TRADUÇÃO DE AUGUSTO CALIL