25/08/2008 - 19:37h Gordos famintos

gordos hambrientos

Civilización & Barbarie de Cristina Civale

Cuando investigaba uno de los capítulos de mi libro sobre el abuso infantil, me topé con una contradicción flagrante que sucedía en el East Harlem, en plena New York, el barrio habitado por latinos y negros.

Allí el 60 por ciento de la población infantil sufría de obesidad pero esa misma población también padecía hambre. El mismo fenómeno se reproduce en otras megalópolis, desde San Pablo a Nápoles, desde Nueva Delhi a Tijuana. Las franjas más pobres de la población sólo pueden consumir, mayoritariamente, comida chatarra y aún así hasta cierto día del mes. Luego del 20, cuando se acaba el efectivo, empieza el hambre. Así se van formando las nuevas generaciones en el reparto de la comida: generaciones pobladas de gordos hambrientos.

montage%20of%20covers_0.jpg

Acaba de publicarse en España a través de Ediciones del Lince, Obesos y famélicos: El impacto de la globalización en el sistema alimentario mundial (Stuffed and Starved: the Hidden Battle for the World Food System), una obra que ya araña los primeros puestos en el ranking del New York Times.

Su autor es el inglés Raj Patel, tiene 36 años y vive en San Francisco.

Con una pluma desaforada y una tenacidad de militante, este graduado en Matemáticas, Filosofía, Política y Economía por Oxford y doctor en Sociología del Desarrollo por la prestigiosa Universidad de Cornell, narra con ímpetu y datos bien concretos (más de 100 páginas están dedicadas a las fuentes en las que basa sus afirmaciones) por qué sucede esta aberración en nuestra aldea global. No se queda en la descripción del fenómeno, también aporta las soluciones para que la comida alcance para todos, la buena comida, la que evita tanto la obesidad como el hambre, muchas veces habitantes de un mismo cuerpo.

Aquí la introducción de Stuffed and starved.

Una contradicción muy gorda

La humanidad produce actualmente más alimentos que en toda su historia, y sin embargo una cifra superior al diez por ciento de la población padece hambre. El hambre de esos 800 millones de personas ocurre al mismo tiempo que otro récord histórico: mil millones de seres humanos sufren hoy en día sobrepeso.

El hambre y el sobrepeso globales son síntomas de un mismo problema. Es más, el camino que podría conducirnos a erradicar el hambre del mundo serviría de paso para prevenir las epidemias globales de diabetes y afecciones cardíacas, y para hacer frente a un montón de males medioambientales y sociales. Los obesos y los famélicos están vinculados entre sí por las cadenas de producción que llevan los alimentos desde el campo hasta nuestra mesa. Guiadas por su obsesión por los beneficios, las grandes corporaciones que nos venden comida delimitan y constriñen nuestra forma de comer y nuestra manera de pensar sobre la comida. En los puntos de venta de la comida rápida es donde con mayor claridad se ven las actuales limitaciones, pues allí apenas podemos elegir entre el McNugget y el McMuffin. Pero aun cuando creemos encontrarnos lejos del ámbito de Ronald McDonald también hay limitaciones ocultas y sistémicas.

Incluso cuando queremos comprar algo sano, algo que nos mantenga alejados del médico, estamos atrapados por el propio sistema que ha creado las “Fast Food Nations” [Países de Comida Rápida, en alusión al libro homónimo de Eric Schlosser].

Intente, por ejemplo, comprar manzanas. En los supermercados de Norteamérica y de Europa, las elecciones están restringidas a media docena de variedades: Fuji, Braeburn, Granny Smith, Golden Delicious y quizá un par más. ¿Por qué éstas? Porque son atractivas: nos gusta su piel lustrada e inmaculada, y tienen un sabor que, para la mayoría del público, es inobjetable; pero también porque soportan ser transportadas a través de largas distancias y su piel no se daña si son sacudidas en el trayecto desde el huerto hasta la góndola; además, toleran las técnicas de lustrado y los compuestos que permiten el transporte y que las mantienen atractivas en los estantes, son fáciles de cosechar y responden bien a los pesticidas y a la producción industrial. Éstas son las razones por las cuales nunca encontraremos manzanas Calville Blanc, Black Oxford, Zabergau Reinette, Kandil Sinap o las antiguas y venerables Rambo en los estantes. No somos nosotros los que elegimos por nuestra cuenta porque, ni siquiera en el súper, no elaboramos nuestro menú a partir de lo que nosotros elegimos, o de la estación o el país en que nos encontramos, ni por la amplísima variedad de manzanas existente, ni por la amplísima gama de alimentos y sabores existentes, sino sometiéndonos al poder de las empresas de la alimentación.

Los intereses de las empresas que producen alimentos tienen ramificaciones que van mucho más allá de lo que nos ofrecen los estantes del súper. Son esos intereses lo que huele a podrido en el corazón mismo del sistema alimentario actual. Demostrar que la habilidad sistémica de unos pocos afecta a la salud de la mayoría requiere una investigación global que implica viajar desde los “desiertos verdes” de Brasil hasta la arquitectura de la ciudad contemporánea, y moverse a través de la historia desde la época de los primeros cultivos hasta la batalla de Seattle. Es una pesquisa que descubre las verdaderas causas de las hambrunas en Asia y en África, por qué hay una epidemia mundial de suicidios entre los agricultores, por qué ya no sabemos qué contiene nuestra comida, por qué en Estados Unidos los afroamericanos presentan mayor tendencia al sobrepeso que los norteamericanos blancos, por qué hay vaqueros en el sur de Los Ángeles y cómo el movimiento social más grande del mundo está descubriendo maneras, a mayor o menor escala, de que pensemos y vivamos de un modo distinto respecto a la comida.

La forma de comer alternativa a como lo hacemos actualmente promete solucionar el tema del hambre y las enfermedades relacionadas con la dieta mediante una manera de nutrirnos y de cultivar alimentos ecológicamente sostenible y socialmente justa.

Entender qué problemas plantea el modo en que se cultivan los alimentos y cómo se ingieren también ofrece la clave para una mayor libertad y un camino para recuperar el placer de comer. Tan urgente es la tarea como enorme el premio.

En todos los países, las contradicciones entre la obesidad, el hambre, la pobreza y la riqueza se están agudizando cada vez más. Por ejemplo, la India ha destruido millones de toneladas de cereales permitiendo que se pudran en silos mientras que la calidad de los alimentos que comen los indios pobres es la peor desde la independencia, en 1947. En el año 1992, en los mismos pueblos y aldeas donde la malnutrición había comenzado a atacar a las familias más pobres, el gobierno indio permitió que se colaran en su sistema económico, hasta entonces muy protegido, los fabricantes de refrescos extranjeros y multinacionales de la alimentación. En el plazo de una década, la India ha logrado la mayor concentración de diabéticos del mundo: personas -muy a menudo niños- cuyos cuerpos se han quebrado bajo el peso del consumo excesivo de alimentos inadecuados.

La India no es el único país que padece estos contrastes. Son globales, y están presentes incluso en el país más rico del mundo. En 2005, en Estados Unidos 35,1 millones de personas no sabían si iban a poder pagarse la siguiente comida. Y esto coincide con el momento en que hay en Estados Unidos más comida que nunca en su historia, y también mayor número de personas aquejadas por dolencias relacionadas con la alimentación.

Resulta fácil acostumbrarse a esta contradicción; su versión cotidiana sólo provoca una desazón pasajera cuando, de camino a los supermercados llenos de comida a reventar, nos cruzamos con carteles que nos hablan de gente “hambrienta” y “sin techo”. Hay excusas morales que sirven para calmar a una conciencia atormentada: los pobres tienen hambre porque son perezosos, o los ricos son gordos porque comen alimentos que engordan. Esta clase de sabiduría popular es muy antigua. De alguna forma, todas las culturas han comprendido que nuestros cuerpos son libros contables donde queda registrado el catálogo de nuestros vicios privados. Sin embargo, las frases inculpatorias no nos sirven para comprender las razones por las cuales hemos llegado a una situación inédita en la que hambre, abundancia y obesidad son más compatibles que en toda nuestra historia.

La condena moral sólo funcionaría si los afectados hubiesen podido hacer las cosas de forma diferente, si hubiesen tenido opciones. La prevalencia del hambre y de la obesidad afecta a la gente con demasiada regularidad y en demasiados lugares distintos como para que sean consecuencia de algún defecto personal. En parte, nuestro juicio yerra de forma tan notable debido a que todavía interpretamos los cuerpos a la manera antiintroducción gua, sin darnos cuenta de que los tiempos han cambiado. Aunque en algún momento fuese cierta, la suposición de que tener sobrepeso es ser rico ya no es válida: la obesidad no puede explicarse exclusivamente como la maldición de la opulencia individual. Hay rasgos sistémicos que marcan la diferencia. Por ejemplo en México, un país en desarrollo con unos ingresos medios de 6.000 dólares anuales, hay más adolescentes gordos que nunca, aunque el número de mexicanos pobres aumenta. La riqueza individual no explica por qué los hijos de algunas familias son más obesos que otros: el factor crucial no son los ingresos, sino la proximidad con la frontera de Estados Unidos. Cuanto más cerca viva una familia mexicana de sus vecinos del norte y de sus hábitos de comida procesada rica en grasas y en azúcar, más sobrepeso sufrirán los niños de esa familia. Que la geografía tenga tanta importancia desmiente la idea de que la elección personal es la clave para prevenir la obesidad o, del mismo modo, prevenir el hambre. Y sirve para retomar el lamento de Porfirio Díaz, el dictador de México a finales del siglo XIX: “¡Pobre México! Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.

Uno de los efectos perversos del modo en que nos llega la comida a la mesa consiste en que ahora existe la posibilidad de que padezcan obesidad personas que carecen de los medios necesarios para comprarse alimentos. Los niños que se crían mal nutridos en las favelas de São Paulo, por ejemplo, sufren mayor riesgo de obesidad cuando llegan a adultos. Sus cuerpos, afectados por la pobreza de la niñez, metabolizan y almacenan mal los alimentos, por lo que presentan mayor riesgo de retener como grasa la comida de mala calidad a la que tienen acceso. A lo largo y ancho del planeta, los pobres no pueden permitirse comer bien, y esto es cierto incluso en el país más rico del mundo: en Estados Unidos son los niños quienes sufren las consecuencias. Un equipo de investigación indicó recientemente que, si persisten los actuales modelos de consumo, los niños norteamericanos de hoy vivirán cinco años menos, debido a las enfermedades relacionadas con la dieta a las que estarán expuestas en el transcurso de sus vidas.

En cuanto consumidores, se nos incita a pensar que un sistema económico basado en la elección individual nos salvará de los males comunes del hambre y la obesidad. Sin embargo, es precisamente la “libertad de elección” la que ha incubado estos males. Aquellos que pueden dirigirse al súper se quedan pasmados ante la posibilidad de escoger entre cincuenta marcas de cereales azucarados, media docena de tipos de leche que sabe a tiza, estantes de panes tan saturados de productos químicos que nunca se pudrirán y estantes repletos de productos cuyo ingrediente principal es el azúcar. Por ejemplo, los niños británicos tienen la posibilidad de escoger entre veintiocho marcas de cereales para el desayuno cuyo marketing está dirigido directamente a ellos. El contenido de azúcar de veintisiete de éstos excede las recomendaciones del gobierno. Nueve cereales para niños tienen un contenido de azúcar del 40 por ciento. Así pues, no es para nada sorprendente que en Reino Unido el 8,5 por ciento de los niños de seis años y más de uno de cada diez chicos de quince años sean obesos. Y los niveles están aumentando. El ejemplo de los cereales para el desayuno es un signo de un rasgo sistémico más amplio: las corporaciones que producen alimentos tienen todos los incentivos para vender comida sometida a un procesamiento que la hace más rentable, aunque menos nutritiva. Por cierto, esto también explica por qué hay a la venta muchas más variedades de cereales para el desayuno que de manzanas.

Nuestras opciones tienen límites naturales. Por ejemplo, la gente está dispuesta a comer un número limitado de frutas, hortalizas y animales disponibles en la naturaleza. Pero incluso en este caso, un poco de publicidad nos puede persuadir a expandir el alcance de nuestras opciones. Pensemos en el kiwi, que hace mucho era conocido como la grosella china: para adecuarse a los prejuicios de la guerra fría la empresa de Nueva Zelanda que lo lanzó al mercado a finales de los años cincuenta le cambió el nombre. Era un sabor con el que nadie se había criado, aunque ahora parece que siempre haya existido. Y mientras agregan lentamente nuevos alimentos naturales a nuestros menús, la industria alimentaria suma todos los años decenas de miles de nuevos productos a los expositores, algunos de los cuales se convierten en elementos indispensables hasta tal punto que, después de una generación, no se puede pensar en vivir sin ellos. Esto es un signo de cuán limitada puede ser nuestra imaginación gastronómica, y también de que no estamos totalmente seguros de cómo, de dónde o por qué ciertos alimentos llegan a nuestra mesa.

©Raj Patel y Libros del Lince
Publicado por Cristina Civale

07/08/2008 - 17:44h “Dona Cida”, a cozinheira da história de Habib’s

A imagem “http://www.projetosinteligentes.com.br/pi/tecno/imagens/54HABIBS5.jpg” contém erros e não pode ser exibida.

“Dona Cida”, a cozinheira do presidente do Habib’s diz que vai votar na Marta porque o PT é o pai dos pobres.

Os argumentos de “Dona Cida” seguramente sensibilizaram Antônio Alberto Saraiva, presidente do Habib’s. Na elite poucos prestam atenção as opiniões da cozinheira.

“Dona Cida” poderia acrescentar que a diminuição da desigualdade, o crescimento da renda, do emprego e a ascensão social de milhões à classe média asseguram a rede habib’s um crescimento do seu lucro e a expansão dos seus negócios.

Ou seja, além de ser o “pai dos pobres”, o PT no governo Lula tem permitido um crescimento econômico com benefícios para todos. Talvez “Dona Cida” não consiga explicar isto a seu patrão, mas Antônio Alberto Saraiva sabe isto muito bem e pode explicar para sua cozinheira o quanto seu negócio prosperou com o governo Lula.

O PT é o “pai dos pobres”, dos trabalhadores e assalariados, mas é também a mãe dos empresários empreendedores, dos comerciantes e dos agricultores. Ou seja da imensa nação brasileira que produz a riqueza nacional e que encontra no governo Lula as condições para o progresso, com distribuição de renda.

Antônio Alberto Saraiba e “Dona Cida” têm, como se vê, um ponto de encontro e não é só na sala de jantar. LF

18/07/2008 - 16:16h Cada vez mais subsidios agricolas nos Estados Unidos

La ley más desastrosa de EE.UU.

Por Andrés Oppenheimer publicado por Clarín de Argentina

biocarburant_milho.jpgMIAMI.- Mientras muchos estábamos distraídos con otros temas, el Congreso estadounidense aprobó una ley agrícola que difícilmente podría ser peor: subsidia a los agricultores más ricos del país, perjudica a la mayoría de los consumidores, contamina el medio ambiente, no ayuda a reducir el hambre en el mundo y perjudica a los países latinoamericanos productores de alimentos. Lo que es peor, la ley hace todas estas cosas -y más- en un momento en el que muchos productores estadounidenses tienen ganancias récord gracias a los altos precios internacionales de las materias primas.

Todo esto sería difícil de entender si no fuera porque estamos en un año de elecciones. Pero el amplio respaldo ofrecido a esa legislación por la mayoría demócrata y de 100 legisladores republicanos logró que el Congreso invalidara un veto de la Casa Blanca por 318 votos contra 106.

Además de los US$ 5000 millones que el gobierno norteamericano pagará directamente a agricultores que en muchos casos ganan muy buen dinero, la nueva ley está repleta de dádivas propias de un año electoral. Ellas incluyen US$ 170 millones a la industria salmonera de la Costa Oeste; US$ 93 millones en recortes impositivos a criadores de caballos de carrera de Kentucky; US$ 260 millones de reducción impositiva a la industria maderera, y US$ 15 millones para los productores de espárragos, que en el pasado no recibían estos subsidios.

“Es una desgracia nacional”, me señaló Gary C. Hufbauer, ex funcionario de la Secretaría del Tesoro que se desempeña actualmente en el Instituto Peterson para la economía internacional. “Estamos en una época de prosperidad para muchos productores agrícolas. Si alguna vez hubo un momento adecuado para liberalizar la industria agrícola, es precisamente el actual.”

El probable candidato presidencial demócrata Barack Obama -que ha sido objeto de elogios en esta columna en las últimas semanas- dio su apoyo a la ley. Los partidarios de la norma señalan que la legislación prevé US$ 209.000 millones para programas de nutrición, incluyendo fondos para bonos de comida para los pobres.

El probable candidato presidencial republicano John McCain criticó la ley. Dijo que en un momento en que las materias primas han alcanzado un precio récord los agricultores no necesitan subsidios. Entre los peores efectos de la ley agrícola se cuentan:

• Perjuicio a la mayoría de los consumidores estadounidenses con el subsidio al etanol de maíz, que desvía el 25% de la producción maicera a la producción de etanol subsidiado. Como resultado, los precios del maíz en el supermercado aumentan al igual que los precios de la carne de vaca y pollo.

• Perjudica el medio ambiente, entre otras cosas, porque en vez de eliminar las trabas a la importación de etanol de azúcar procedente de Brasil -que se produce de manera más eficaz, es más barato y menos contaminante-, la nueva ley conserva las barreras tarifarias que protegen a los productores estadounidenses de etanol de maíz.

• Perjudica a América latina porque mantiene las barreras, tanto tarifarias como no tarifarias, para los productos agrícolas de la región. En vez de contribuir a la reducción de los precios del azúcar en Estados Unidos facilitando la importación de países centroamericanos o del Caribe, la ley mantiene los cupos de importación para proteger a los magnates azucareros de Palm Beach. Como resultado, los estadounidenses pagan mucho más que los precios internacionales por el azúcar que consumen.

• Está en abierta contradicción con la prédica oficial de Washington a favor del libre comercio. Hasta ahora, Estados Unidos les decía a los productores latinoamericanos: “Nosotros vamos a reducir los subsidios agrícolas si la Unión Europea hace lo mismo . Ahora, con este voto bipartidista, el Congreso le dice al mundo que no le permitirá a ningún presidente norteamericano reducir los subsidios.

Mi opinión: el daño ya está hecho. Ahora, Bush debería hacer algo realmente audaz, que lo ayudaría a dejar la presidencia en algo menos que un descrédito absoluto.

Tal como me dijo Hufbauer, Bush debería anunciar después de las elecciones de noviembre la propuesta más ambiciosa que haya hecho Estados Unidos para reducir sus subsidios agrícolas a cambio de concesiones razonables de sus socios comerciales.

Esto no tendría ningún resultado inmediato, pero obligaría al próximo presidente estadounidense a ocuparse del tema y, tal vez, le daría al próximo gobierno una excusa para continuar con una política heredada de su antecesor. La alternativa, que es no hacer nada, será desastrosa para Estados Unidos, y desastrosa para el mundo.

02/07/2008 - 14:59h Lula: tem quem torce por inflação para atacar o governo

http://oglobo.globo.com/fotos/2008/03/15/14_MHG_pais_lula3.jpg

FABÍOLA SALVADOR E EVANDRO FADEL - Agencia Estado

CURITIBA - O presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticou hoje, em Curitiba, pessoas que, segundo ele, “estão torcendo para ter inflação para falar mal do governo”. “Vocês acreditam nisso? Estão há três anos sem ter o que falar. Tem gente torcendo para ter inflação para ter um discursinho para atacar o governo”, repetiu. “Quem torce para esse País não dar certo vai simplesmente quebrar a cara.”

Durante o lançamento do Plano Agrícola e Pecuário 2008/09, destinado à agricultura empresarial, o presidente adiantou que amanhã, em Brasília, será apresentado um plano para a agricultura familiar. Entre outras coisas será anunciado financiamento para que 60 mil tratores sejam entregues aos agricultores. “Queremos fazer uma revolução”, destacou o presidente.

Ele quer que os agricultores familiares não se restrinjam à produção de subsistência. “Quando o mundo precisar comer, o Brasil tem que dizer venha comprar porque o Brasil tem para vender”, afirmou. “É para plantar o que puder”, disse. “Tem que falar para os pequenos que é bom ganhar dinheiro, comprar televisão nova, comprar carro novo, comprar roupa nova para os filhos”, acrescentou. “Não está escrito na Bíblia que pequeno tem que ser pobre.”

Lula também adiantou parte do discurso que pretende apresentar na semana que vem, em Tóquio, no Japão, durante a reunião do G8. “Os bancos que perderam dinheiro na especulação imobiliária estão agora querendo ganhar dinheiro especulando com alimento e petróleo”, afirmou.

Pela terceira semana, inflação recua na maioria das capitais

Maior recuo do IPC-S foi registrado no Rio de Janeiro. Alta menor dos alimentos contribuiu para queda.

G1 - Portal da Globo

A inflação calculada pelo Índice de Preços ao Consumidor – Semanal (IPC-S) recuou em seis das sete capitais pesquisada pela Fundação Getulio Vargas (FGV) na passagem da terceira para a quarta semana de junho. O maior recuo foi maior recuo foi verificado no Rio de Janeiro, onde o indicador passou de 0,88% para 0,65% - um recuo de 0,23 ponto percentual.

Editoria de Arte

A alta menor dos preços nas capitais foi puxada pelo recuo da inflação dos alimentos no período, segundo a FGV. Na média entre as capitais, os alimentos subiram 1,85% no fechamento de junho, na terceira queda consecutiva da taxa. Na coleta encerrada em 22 de junho, os alimentos haviam apontado alta de 2,24%.

Destaque ainda para o recuo das taxas de inflação em Brasília (de 0,98% para 0,13%), Recife (de 1,03% para 0,90%) e São Paulo (de 0,97% para 0,86%). Também tiveram queda as taxas do IPC em Salvador (de 1,14% para 1,08%) e Belo Horizonte (de 0,41% para 0,36%), levando a capital mineira a apontar a menor taxa entre as capitais.

Na ponta contrária, apenas a capital gaúcha registrou alta no IPC. A variação passou de 0,56% na terceira semana de junho para 0,64% na semana seguinte.

23/04/2008 - 10:13h “Se o Brasil ceder, será como ato de generosidade”

Mercado Aberto

GUILHERME BARROS - guilherme.barros@uol.com.br

Para Barbosa, não há hipótese de contrapartida do Paraguai

rubens_barbosa.jpg A revisão dos contratos de Itaipu está longe de ser a única pendência entre Brasil e Paraguai, cuja solução poderá ser desfavorável ao país.

“A agenda entre os dois países é muito pesada”, afirma o embaixador Rubens Barbosa, presidente do conselho de comércio exterior da Fiesp. “Se o Brasil ceder, será como ato de generosidade. O que poderemos exigir em contrapartida do Paraguai?”

Além do tratado de Assunção, há na pauta a questão agrária, que pode colocar em risco os negócios de 300 mil a 400 mil agricultores brasilguaios. Eles produzem 98% da soja plantada naquele país.

Entram na agenda ainda os ilícitos da fronteira, como são chamados os contrabandistas. Projeto de lei em tramitação no Senado, que prevê a cobrança de 42,25% de imposto sobre todos os produtos importados do Paraguai, é encarado como formalização da pirataria por diversas entidades empresariais.

“Tais produtos, principalmente os industrializados, competem diretamente com os brasileiros”, diz Barbosa. “Já estamos fazendo uma grande concessão nesse sentido, atendendo ao governo paraguaio.”

Segundo o embaixador, que foi embaixador em Washington durante o governo Fernando Henrique Cardoso, a questão energética é o tema mais delicado na relação entre os países. Isso porque há ameaças para os consumidores brasileiros: aumento das tarifas e o possível início da venda de energia a outros países latinos, em época de escassez do insumo.

“Durante as negociações sobre o gás boliviano, o discurso era que não haveria aumentos e o consumidor acabou pagando a conta”, diz ele. “O Brasil já cedeu a pressões do Paraguai para rever parâmetros financeiros do tratado, no fator de conversão. Precisamos pensar no interesse nacional.”

Outra questão levantada por Barbosa diz respeito ao preço pago pelo Brasil pela energia gerada em Itaipu. Somados royalties, compensações financeiras e outros custos, a energia que o Paraguai não consome comprada pelo Brasil custa US$ 41,32, e não US$ 2,70, como foi alardeado na campanha presidencial daquele país.

“O maior problema é que o governo brasileiro tem uma posição ambígua sobre o assunto”, diz Barbosa. “Só que temos toda a nossa fronteira feita na base de tratados e, se um for refeito, haverá uma avenida para demandas por mudanças.”

Fonte Folha de São Paulo

22/04/2008 - 11:55h ‘Não há nada contra o etanol do Brasil’

biocombustivel.jpg

Produção americana de biocombustível de milho é o que causa a alta no preço dos grãos, e não o etanol de cana, diz economista

Lourival Sant’Anna - O Estado de São Paulo

Roma - O secretário-geral da ONU, Ban Ki-Moon, prometeu criar um grupo de estudos sobre a crise dos alimentos. Na ONU, a pessoa a ouvir sobre isso é o economista Abdolreza Abbassian, secretário do Grupo Intergovernamental sobre Grãos da Organização das Nações Unidas para Alimentos e Agricultura (FAO): “Quando falamos da influência dos biocombustíveis na economia dos grãos, estamos falando do milho dos Estados Unidos, não da cana-de-açúcar do Brasil”, diz Abbassian, um iraniano de 49 anos, há 17 na FAO.

“Não temos nada contra o etanol brasileiro”, garante o economista, que antes trabalhou na Organização para a Cooperação e Desenvolvimento Econômico (OCDE) e no Fundo Monetário Internacional (FMI). Entretanto, pondera, isso não quer dizer que, no futuro, não possa haver relação, ainda que indireta, entre a produção de etanol no Brasil e a redução de terras para a criação de gado e, com ela, o avanço dos pastos na Amazônia.

Em entrevista ao Estado, na sede da FAO em Roma, Abbassian reconhece que os subsídios nos EUA e na Europa inviabilizam projetos de biocombustíveis em países pobres. Mas estima que, independentemente dos subsídios, com exceção do Brasil e outros poucos que podem produzir álcool da cana, é “discutível” que países da África ou a Índia venham a ter produção comercialmente viável de biocombustíveis, como quer o presidente Lula.

A partir da revolução verde, há 30 anos, dizia-se que o mundo passou a produzir alimentos mais que suficientes para a população mundial, e o problema era de distribuição e de renda. Isso deixou de ser verdade?

Não. O problema principal, seja no Haiti ou no Egito, continua sendo o mesmo: acesso. A fome existia antes do boom de biocombustíveis e segue existindo com ele.

O fato de os asiáticos estarem comendo mais não mudou isso?

Não. A produção mais do que triplicou nesses 30 anos, acompanhando o crescimento da população e da renda e a mudança na dieta tanto na Ásia quanto no resto do mundo.

A produção de biocombustíveis pode prejudicar a de alimentos?

Pode. Os biocombustíveis introduzem uma nova demanda. Mas nossas afirmações têm sido tiradas do contexto e por isso estamos nessa confusão. Em junho, quando expusemos nossa posição sobre a influência dos biocombustíveis na economia dos grãos, não mencionamos açúcar. Quando citamos etanol, estávamos falando do derivado do milho.

Mas fomos alvo de um bombardeio do Brasil: “O que vocês têm contra o nosso etanol?”

Nada. Leiam o relatório. Não falávamos do Brasil, que tem uma história de 30 anos de produção sustentável de álcool de cana-de-açúcar. Quando falamos de grãos, estamos falando dos Estados Unidos - o maior produtor, consumidor e exportador de milho. É lógico que, quando uma demanda tão forte de grãos emerge tão depressa, terá de ter implicações. Quem disser que não, deve morar em Marte. No ano passado, 84 milhões de toneladas de milho foram destinadas ao etanol. O comércio mundial de milho é de cerca de 90 milhões de toneladas. Em quatro anos, a produção dobrou. Os fazendeiros americanos foram capazes de aumentar a produção tão rapidamente que não só houve milho suficiente para a expansão dos biocombustíveis, mas os EUA ainda exportaram mais, destinaram mais milho à ração de animais e aumentaram ligeiramente seu estoque.

Então, qual o problema?

Os EUA tiveram de reduzir sua produção de soja e de trigo na mesma proporção em que aumentaram a de milho. A partir de março do ano passado, há um gargalo de suprimento de soja. A produção de trigo dos EUA e de outros países também caiu. Resultado: os preços dos dois grãos subiram. E o milho, apesar da produção recorde nos EUA, começou a subir também. Na safra 2007-2008, os biocombustíveis foram um dos principais fatores, não o único. Houve seca também. Na próxima safra, os biocombustíveis podem ser o fator determinante, se os preços continuarem altos.

A soja brasileira pode entrar substituindo o milho para alimentar rebanhos?

O aumento da demanda do milho para o etanol (nos EUA) pressionará o preço da soja. O Brasil é um dos poucos países com potencial de crescimento da produção de praticamente qualquer coisa, e talvez aumente a produção de soja, para atender à demanda da China e dos EUA, que têm capacidade limitada de expandir o uso da terra. O que acontecerá com as terras destinadas ao pasto? Se elas se deslocarem, irão para onde? Muitos ambientalistas têm nos dito que terão de avançar na floresta. Sabemos que o desmatamento não é para plantar cana. Essa é a cadeia que torna o biocombustível responsável. O grau de influência dele é assunto para futuras pesquisas. É um fenômeno recente demais para fazermos análises estatísticas. O que não se pode dizer é que o biocombustível é irrelevante.

No Brasil se argumenta que há terras improdutivas suficientes para a expansão da produção.

É possível. Mas, com o crescimento da demanda por grãos, as terras para pasto vão encolher, o preço da terra vai subir e a fronteira agrícola subirá para o norte. Não será do dia para a noite, não há relação direta e depende de quanto crescerá a demanda por soja e biocombustível no mundo.

O governo brasileiro se defende dizendo que os subsídios e barreiras americanos e europeus prejudicam muito mais o acesso dos pobres aos alimentos do que o biocombustível, porque impede a venda de produtos agrícolas aos seus mercados, que aumentaria a renda dos países em desenvolvimento. O que o senhor acha desse argumento?

Os subsídios foram a causa dos preços baixos no passado. De repente, o mundo está tentando ver esses preços baixos com simpatia, mas é uma falácia. Eram preços artificialmente baixos, que prejudicaram os países em desenvolvimento, que não puderam aumentar sua produção por causa desse dumping. Seus preços eram sempre mais altos. Mas isso tem mudado sob a Rodada Doha (da Organização Mundial do Comércio) nos últimos dez anos. Não vamos chegar a nenhum lugar discutindo o que é pior: subsídios ou biocombustíveis. Ambos são prejudiciais.

E quanto à possibilidade de os países pobres gerarem renda produzindo biocombustíveis?

Há cerca de um ano, a FAO recebeu propostas de projetos nesse sentido. Isso nunca foi adiante porque os EUA, a União Européia e mais alguns países desenvolvidos começaram a dar enormes subsídios para seus fazendeiros produzirem grãos. Se não fosse isso, seria válido pensar em estimular a produção de grãos na África e na Índia, que fixaria o homem no campo e geraria renda. Quando começou esse boom, houve muita discussão sobre o volume de recursos necessário para criar as condições de os países pobres produzirem biocombustíveis para os EUA e a Europa. Eu mesmo tenho três pequenos projetos de sorgo na Ásia, mas o que existe são projetos-piloto para fixar agricultores aqui e ali. Nada na escala do Brasil ou dos EUA. E provavelmente continuará assim, porque os subsídios e todos os mecanismos de dedução de impostos que os EUA colocam na produção de milho tornam impossível para esses países competir. Se é a isso que o presidente Lula se refere, faz sentido. Mas há outra questão: faz sentido para os africanos e indianos destinar a sua terra e água à produção exclusiva de matéria-prima para biocombustíveis? Isso tem implicações econômicas e ambientais, e ainda está em estudos. A economia terá a palavra final, e não a emoção ou o interesse nacional.

20/04/2008 - 07:09h ‘O etanol passou a incomodar’

Produto brasileiro é vítima de campanha lançada por agricultores europeus e por ONGs financiadas por petroleiras, diz o ministro

miguel_jorge.jpg


Lu Aiko Otta - O Estado de São Paulo

O crescimento do etanol no mercado internacional lançou Brasil e União Européia em uma batalha comercial, disse ao Estado o ministro do Desenvolvimento, Indústria e Comércio Exterior, Miguel Jorge. Pressionados pela perspectiva de abrir seu mercado com a conclusão da Rodada Doha e pela decisão do bloco de adicionar 10% de biocombustíveis até 2020, os agricultores europeus lançaram uma campanha contra o produto brasileiro. Querem mais proteção e subsídios. Os ataques são engrossados por ONGs financiadas por petroleiras, disse o ministro.

O Brasil vem sofrendo derrotas em um front: o da comunicação. Por outro lado, no mundo dos negócios surgem investimentos de bilhões de dólares e a lista de países que começa a utilizar biocombustíveis está aumentando. Para o ministro, a transformação do etanol de cana em commodity internacional é questão de tempo. A seguir, os principais trechos da entrevista.

Por que o etanol brasileiro está apanhando tanto?

Primeiro, porque há de fato uma crise de alimentos causada por vários fatores - e nenhum deles tem a ver com biocombustíveis. Além disso, o etanol atingiu um nível de produção de aceitação muito grande. Passou a incomodar comercialmente. Passa a ser mais um elemento de guerra comercial no mundo.

Estamos no meio de uma guerra comercial? Mas o biocombustível está só engatinhando no mercado internacional.

Durante muito tempo, engatinhou. Mas agora começa a se levantar porque a União Européia tomou a decisão de aumentar o etanol na gasolina. A Índia vai começar, em outubro, a misturar 10%. Outros países fazem o mesmo. Certamente, os chamados “inimigos” pensam que é melhor agir preventivamente.

Os inimigos, pelo que indicou o presidente, estão localizados na Europa. É isso mesmo?

Hoje, sim. Existe um enorme protecionismo. Parece-me que há uma forte ligação: com o etanol e a Rodada Doha, a Europa teria de se abrir mesmo. Alguns países já se manifestaram contra qualquer concessão que reduza o protecionismo. Mas, para implementar a mistura de etanol na gasolina, a Europa terá de abrir o mercado, porque não é capaz de produzir o etanol necessário para atingir a meta. Para os agricultores europeus, interessa muito uma guerra ao etanol. Não é coincidência ter uma substituição de mercado (produto brasileiro substituindo o europeu) e começar um contra-ataque.

Não é a primeira vez, então?

Eu me lembro que, no ano passado, alguns pecuaristas brasileiros ligaram aqui me dizendo que tinham conseguido substituir em grande parte os produtores de carne irlandeses. Um único frigorífico brasileiro substituiu toda a venda de boi em pé que a Irlanda fazia para o Líbano. Dois meses depois, começou uma enorme campanha na Irlanda contra o boi brasileiro. Estive na Inglaterra no ano passado e vi na televisão os anúncios que eles faziam. Com fotos do zebu, diziam que o Brasil enganava o consumidor irlandês, vendendo um boi que não era boi.

Ah, não?

Não. Zebu não era boi. Era zebuíno, outra coisa. E eles conseguiram impedir que o Brasil exportasse carne para a Irlanda. Ganharam pelo menos uma batalha, explorando um detalhe. E lideraram o processo que levou ao bloqueio da carne brasileira na Europa.

A resistência é só de agricultores?

Algumas ONGs - isso já foi identificado pelo governo brasileiro - são apoiadas por grandes petroleiras. Evidentemente, elas não querem ver o mercado ameaçado, principalmente quando se vê o petróleo a US$ 115 o barril. Cada litro de gasolina que ela deixa de vender é prejuízo. Aliás, uma das grandes razões para a alta dos alimentos no mundo - e isso não está sendo dito - é a enorme alta do petróleo, que causou um problema sério para transporte, para produção, para os fertilizantes e defensivos que têm origem no petróleo. E tenta-se colocar a culpa da alta dos alimentos no etanol. É justamente o contrário!

Então, estamos perdendo uma batalha no campo da comunicação?

Acho que sim. E não porque sejamos incompetentes, mas porque há poucos produtores de etanol no mundo, ainda, e não são organizados. Por outro lado, há grandes interesses de dezenas de anos, tanto dos agricultores europeus com seu protecionismo quanto pelos produtores de petróleo. Acho que não estávamos preparados para esse recrudescimento tão grande da campanha contra o etanol. O presidente, no ano passado, em todas as viagens, fez campanha pelo etanol. Nunca teve reação.

Há um ano, quando a União Européia promoveu um seminário internacional sobre biocombustíveis em Bruxelas, havia cheiro de protecionismo no ar. Já se falava em exigir uma certificação ambiental e trabalhista para o etanol.

O produtor brasileiro quer a certificação, porque ela responde a acusações absolutamente desprovidas de fundamento. Por exemplo: trabalho infantil e trabalho escravo. O único fato foi uma fazenda do Pará que tinha trabalhadores em condições subumanas. É uma fazenda que produz 0,000 alguma coisa do etanol brasileiro, no entanto isso foi notícia na Europa inteira.

Claro. E se acharem mais alguma coisa, vai ocorrer o mesmo.

Por isso, temos de ter enorme cuidado com a questão do trabalho. A questão da Amazônia: a cana para etanol ocupa 1% da área agricultável do Brasil. As pastagens, 20%. E ninguém nunca se manifestou contra as pastagens. Nas pastagens, as vacas e os bois, com sua flatulência, têm enorme efeito no aquecimento global. Ninguém nunca falou sobre os puns das vacas e dos bois brasileiros.

Esse impacto já foi calculado?

Não tenho esse dado. A briga se dá no campo da comunicação.

Como está o contra-ataque?

O presidente pediu para o ministério coordenar o contra-ataque. Vamos montar um grupo de trabalho. Uma das idéias é contratar uma empresa de relações públicas que possa trabalhar isso no exterior. E asseguraremos que todos os ministérios falem a mesma língua e todos os ministros, em todas as ocasiões, defendam o programa brasileiro. Nós estivemos com o presidente do Inmetro, pedimos para que acelere ao máximo o trabalho da certificação na área trabalhista, ambiental, do biocombustível. Eu acredito que a certificação será fundamental para contra-atacar a campanha contra o biocombustível.

A questão ambiental, como será abordada? O etanol é acusado de ser agente indireto do desmatamento.

O desmatamento da Amazônia não é feito por grandes proprietários, mas por pequenos. A grande questão, nesse caso, é dar opção às pessoas. É a mesma discussão que temos com madeireiros e arrozeiros. É muito fácil para o europeu, que já acabou com a floresta toda da Eurásia, dizer que temos de proteger a Amazônia. Temos de proteger a Amazônia e as pessoas que moram na Amazônia. Dar a elas uma alternativa de sobrevivência. É importante haver planos de manejo que possa ter uma ocupação racional, não poluidora.

Isso tem a ver com o etanol?

Não, nada. O processo de desmatamento é independente da produção de etanol. Se você olhar o mapa da produção de cana no Brasil, vai ver que é concentrada no Sudeste, no Nordeste e algumas manchas em Mato Grosso. E tem uma ou outra usina no Norte.

Apesar do tiroteio, há negócios ocorrendo na área, não?

De um ano para cá, grandes multinacionais decidiram investir para produzir etanol no Brasil. Estive em São Paulo no ano passado para dois eventos importantes. Um da Crystalsev em associação com a Dow para instalação de um pólo álcool-químico, que produzirá etanol, depois eteno e numa terceira fase polipropileno da cana. Substituirá uma enorme quantidade de plástico de petróleo por um plástico biodegradável. A Braskem também está em processo para produzir polipropileno. E já tem entendimento com a Toyota para, quando a produção estiver em fase industrial, começar a substituir peças de plástico do automóvel por peças de polipropileno de cana. Será outra revolução, a revolução do carro verde. Uma nova guerra. O investimento da Dow é superior a US$ 1 bilhão, o da Braskem também. O braço alcooleiro da Odebrecht já anunciou investimento superior a US$ 1 bilhão. Estivemos na China há três semanas. Empresas da China ligadas à produção de petróleo investiram US$ 600 milhões em fundos que investem na produção de etanol e na produção de usinas.

Como está o processo de transformar o etanol numa commodity?

É um processo longo. Quando se começa a produzir 3 milhões de veículos, 100% flex fuel, o quadro começa a mudar. A Índia decidiu misturar 10% de etanol na gasolina, os EUA têm um programa, o Japão vai misturar etanol na gasolina gradativamente. A Noruega tirou as tarifas sobre o etanol. Na Suécia, os ônibus da capital, Estocolmo, rodam todos com biocombustíveis. Com isso, percebe-se que o produto está-se tornando internacional. É um primeiro passo para se tornar uma commodity.

01/04/2008 - 04:37h Cristina não negocia e enfrenta os ruralistas

Garantia policial: caminhão passa por rodovia em Gualeguaychú, na Argentina, aberta por um batalhão da polícia

Janes Rocha - VALOR

O governo argentino deu uma nova demonstração de força aos agricultores ontem ao reiterar o sistema de retenções sobre as exportações de soja e girassol, em meio a um pacote de medidas de estímulo ao campo anunciadas à noite pelo ministro da Economia, Martín Lousteau.

As retenções, uma espécie de imposto sobre a venda do produto ao exterior, foram elevadas, no caso da soja, de 35% fixos para uma faixa móvel entre 20% e 44%, de acordo com o preço dos grãos no mercado internacional. A mudança, feita a duas semanas do início da colheita da safra deste ano, foi o motivo do protesto dos produtores rurais que há 20 dias interrompem o trânsito nas estradas e causam desabastecimento de alimentos nos principais centros urbanos.

As medidas de estímulo incluem uma compensação aos pequenos agricultores (que produzem até 500 toneladas), com crédito em dinheiro na conta corrente, além de subsídios equivalentes à metade do custo do frete para os produtores situados nas regiões Nordeste e Noroeste do país - as mais pobres e distantes das zonas portuárias.

Também foi anunciada a reabertura das exportações de trigo e um programa de incentivos à produção de leite; uma nova linha de financiamento com prazo de 5 anos e juros de 6% ao ano e a criação de uma subsecretaria especial voltada aos pequenos e médios produtores. Segundo Lousteau, a compensação às retenções vai atingir 62,5 mil produtores, que representam 80% do total de produtores de soja e girassol, mas respondem por apenas 20% da produção.

As medidas foram recebidas com ceticismo e desagrado pelas lideranças agropecuárias.

Eduardo Buzzi, presidente da Federação Agrária Argentina, disse que faltou “generosidade” por parte do governo e que, com a manutenção das retenções, “não se modificou na essência o motivo do conflito”. Decepcionados com o pacote, os agricultores prometem continuar a paralisação até quarta-feira, quando haverá uma assembléia geral para discutir o assunto.

O pacote era esperado desde a frustrada reunião de sexta-feira de ministros com os representantes das entidades que organizaram a manifestação dos agricultores. Com a perspectiva de anúncio de medidas, o movimento já estava se diluindo nesta segunda-feira, com várias estradas sendo aos poucos liberadas ao tráfego. Havia, entretanto, alguns focos de resistência, como os produtores da província de Entre Ríos que colocavam o fim do sistema de retenções como única condição para que suspendessem o protesto.

Em assembléia na noite de domingo, eles decidiram parar os caminhões brasileiros e uruguaios que entram na Argentina pela Rodovia do Mercosul. Mas foram impedidos por um batalhão da polícia que foi enviado à fronteira com o Uruguai para garantir a passagem de caminhões estrangeiros. Em outros pontos da região, no entanto, o tráfego seguia impedido.

Em um discurso na Casa Rosada, após o anúncio das medidas, a presidente Cristina Fernández de Kirchner negou que as retenções vão causar prejuízo aos produtores. “Mesmo sem a compensação que estamos anunciando, a atividade rural é rentável.” Ela fez um apelo aos produtores para que liberem as estradas, ainda que queiram continuar com seus protestos: “Por favor deixem transitar os caminhões”. E completou: “Pensem como parte e não como proprietários do país”.

Ao enfrentar os produtores agrícolas em sua principal reivindicação, o governo contava também com a pressa deles em uma solução para que pudessem retomar a produção, sob o risco de arcarem com elevados prejuízos.

Segundo um acompanhamento mensal da Bolsa de Cereais, a paralisação dos produtores está atrasando a colheita da soja, cuja produção estimada para a safra deste ano é de 47 milhões de toneladas.

De acordo com a Bolsa, até 28 de março apenas 790 mil hectares (ou 4,7% da área cultivada) tinham sido colhidos. Neste mesmo período no ano passado, 1,68 milhão de hectares estavam colhidos. “A demora implica riscos que podem afetar o rendimento e a qualidade”, alertam os analistas da Bolsa de Cereais responsáveis pelo relatório.

31/03/2008 - 13:54h Ainda sobre os panelaços na Argentina

Oleo do Diabo
cacerolazo.jpg

Vamos esclarecer algumas coisas. O problema não está em pessoas da classe média argentina saírem às ruas batendo panela, embora eu ache isso um tanto ridículo. Os próprios blogueiros de buenos aires estão refletindo sobre os panelaços dos anos 90, que derrubaram ministros das fazenda. Adiantou alguma coisa? Na verdade, não. Derrubaram ministros, inclusive alguns bons ministros, que pegaram o abacaxi incomensurável cultivado pelo governo Menen, o otário que mais levou à sério as reformas neoliberais sugeridas pelos americanos. Aliás, por falar em americanos, nada como um dia após o outro. A cobra está sendo intoxicada pelo próprio veneno. Enquanto o mundo inteiro cresce, só os EUA têm crise, devido à estupidez neoliberal. O neoliberalismo é uma ofensa ao liberalismo. Não tem nada de liberal no neoliberalismo. Até mesmo a teoria do Estado mínimo é uma balela. O neoliberalismo tenta se vender como verdadeiro capitalismo quando não passa de uma tática semi-mafiosa na qual grupos financeiros ligados ao poder ganham milhões às custas de transferir par si a renda de milhões de trabalhadores e empresários.

Voltando à Argentina, o problema não está na panela. Está em quem bota fogo na panela. Em Buenos Aires, há manifestações quase diárias sobre tudo e todos. A maioria são sérias, com faixas explicativas, demandas específicas. Naturalmente, a maioria são de sem-terras pedindo terras, desempregados pedindo empregos, e assim vai. A diferença deste novo panelaço é justamente… a falta de demandas. As pessoas simplesmente saem batendo panelas pelas ruas, à noite, depois de ouvir pelo rádio e pela televisão que outras pessoas estariam indo às ruas “espontaneamente”. O conceito de “espontâneo”, naturalmente, possui um sentido muito especial. Esqueçamos o fato de ser falso, já que manifestações convocadas por locutores de rádio e televisão a cada 10 minutos não podem ser, tecnicamente, classificadas de espontâneas. Esqueçamos isso. O que os blogueiros argentinos, além da falsidade do caso, notaram é que, para a mídia argentina, a espontaneidade diferenciaria o panelaço das passeadas “organizadas” por sindicatos, movimentos sociais, associações e qualquer tipo de organização civil. São espontâneas. Tão espontâneas que as pessoas nem sabem o que estão fazendo lá. A causa da revolta, teoricamente, seria o discurso de Cristina atacando a greve dos agricultores. Bem, não quero entrar no mérito da política agrícola do governo argentino. Certamente, há quem defenda e quem ataque, com argumentos válidos para todos os lados. O caso, como sempre, virou guerrinha ideológica. Muitos lembraram, inclusive a Cristina, que estes agricultores que estão despejando leite na estrada e deixando estragar milhares de quilos de carne, sob o olhar complacente da mídia e dos ricos argentinos, foram os mesmos que defenderam e sustentaram a ditadura militar.

Os blogueiros portenhos estranharam outras coisas. A mídia repete que são pessoas comuns saindo às ruas, novamente distinguindo-os dos “animais” de sindicatos, movimentos sociais e associações. O que eles não notaram, mas eu notei, é a repetição da ladainha na mídia brasileira.

Já disse: em Buenos Aires, que tem características não reunidas em nenhuma cidade brasileira, que é ser capital política, administrativa, financeira, cultural e sindical do país, há manifestações, e grandes, quase todos os dias. Mas a mídia brasileira só quer saber do panelaço dos riquinhos.

27/03/2008 - 05:48h “Son piquetes de la abundancia”

Cristina Kirchner le respondió al campo, habló de las retenciones y se mostró inflexible.

 

ESPERA. CRISTINA KIRCHNER, AYER, ANTES DE HABLAR EN LA CASA DE GOBIERNO.

Estos son los párrafos salientes del discurso de la presidenta Cristina Kirchner, cuyo texto completo puede leerse en Clarin.com:

Los piquetes

“Recuerdo esa Argentina de los años 2003, 2002, 2001, miles de argentinos en piquetes, cortando calles, rutas porque les faltaba trabajo, porque hacía años que habían perdido su trabajo o, tal vez, en el 2001, porque se habían apropiado de los depósitos de pequeños ahorristas de la clase media, Eran los piquetes de la miseria y la tragedia de los argentinos.” “Este último fin de semana largo nos tocó ver la contracara, lo que yo denomino los piquetes de la abundancia, los piquetes de los sectores de mayor rentabilidad.” “La Argentina ha cambiado, se ha transformado de aquella tragedia a esto que parece casi un paso de comedia.”"Allá por 1991, cuando se instaura la convertibilidad, el uno a uno, se eliminaron las retenciones. No había retenciones en la República Argentina; eso sí, casi nos quedamos sin productores con el uno a uno.” “Hay una rara conducta, muchas veces es como que cuando hay pérdidas la sociedad debería absorberlas, es una suerte de socialización de las vacas flacas y cuando las vacas vienen gordas, las vaquitas para ellos y las penitas para los demás.”

El dólar alto

“Es precisamente a partir del gobierno que se inicia en el año 2003 donde realmente comienza a tener competitividad el sector, no es solamente un problema de alza de las commodities. Para los brasileros también subió el precio internacional, sin embargo el sector agropecuario brasilero, que no tiene retenciones, tiene un 16 o 17% menos de rentabilidad que el sector agropecuario argentino. Y ¿por qué? Muy simple: por el tipo de cambio; sostener un tipo de cambio competitivo, como lo hace el Estado argentino a través de un sistema, no de regulación cambiaria, sino de administración cambiaria, es decir, absorbemos dólares cuando entra y se liquida toda la cosecha para que se mantenga el valor porque si no el dólar se cae, se hace con una política que está sustentada por el Gobierno.”

Los subsidios

“Imaginemos, por un momento, que tampoco hubiéramos desacoplado los precios del combustible; el campo consume aproximadamente 4 mil millones de litros de gasoil, que no tienen a un precio internacional, sino a un precio argentino subsidiado por todos los argentinos.”

“La soja se exporta, prácticamente, en un 95%, no se exporta en pesos argentinos, se exporta en euros, en dólares, pero los costos son argentinos, que sostiene el peón rural, que es el peor pagado de toda la escala salarial. Lo sostiene el peor pagado y el que más trabajo en negro hay.”

“Si no hubiera retenciones, quiero decirles a los argentinos que el pollo, la carne, la leche la verían por televisión.”

Distribución de la riqueza

“La retención actúa como un efecto redistributivo que permite también, mediante el pago de compensaciones, porque quiero decirles que también pagamos compensaciones al sector lechero para que el precio de la leche pueda estar accesible para todos los argentinos. Si no pagáramos ese subsidio que se reconoce por cada litro de leche, el precio de la leche, que es uno de los que más creció en el mercado internacional, estaría francamente a precios prohibitivos.”

“Ese superávit fiscal que ayuda a sostener a todos los argentinos, inclusive, los que menos tienen son los que más aportan, porque el IVA, principal ingreso impositivo argentino, lo pagan todos, hasta los desocupados cuando van a comprar un litro de leche o un kilo de pan.”

Las retenciones

“Las retenciones, que contribuyen a conformar el ingreso fiscal en aproximadamente un 10%, no solamente se utilizan entonces para sustentar estas condiciones macroeconómicas del sector y que siga siendo competitivo, sino también, por ejemplo, para infraestructura.”

“La huelga me parece que se la están haciendo a los argentinos, porque las exportaciones siguen viento en popa. Los pedidos de embarque entre el 5 de marzo y creo 18 de marzo, van por 2.900.000 toneladas de granos.”

“¿Cómo se hace la distribución del ingreso si no es, precisamente, sobre aquellos sectores que tienen rentas extraordinarias.”

“Así como les digo y los llamo a la reflexión, también les digo que no me voy a someter a ninguna extorsión.”

“La verdad es que me parece que deberíamos todos hacer un ejercicio de reflexión, pero sepan que voy a seguir representando los intereses de todos los argentinos, de los que me votaron y de los que no me votaron también porque ése es mi deber como Presidenta de la República Argentina y lo pienso ejercer con todos los instrumentos que la ley, la Constitución y el voto popular me han conferido.”