12/10/2009 - 20:49h John Negroponte merece um Nobel da Paz?

DEBATE ABERTO

Em entrevista ao jornal Folha de S. Paulo, John Negroponte ressurge como personagem de uma tela negra de Goya, empenhado em legitimar a truculência, esconjurando a memória histórica por saber que é dela que se elaboram projetos de soberania na América Latina.


Gilson Caroni Filho – Carta Maior

Qual a melhor maneira de superar um golpe? Fazer exatamente o que pretendem os seus autores. É dessa forma, na melhor tradição da realpolitik reaganiana, que John Negroponte, subsecretário de Estado no governo George W.Bush, vislumbra a saída para a crise hondurenha. Eleições presidenciais na data programada, sem restituição do presidente deposto Manuel Zelaya, seguindo à risca os planos do líder dos golpistas, Roberto Micheletti.

Em entrevista ao jornal Folha de S. Paulo, edição de domingo, 11 de outubro, Negroponte ressurge como personagem de uma tela negra de Goya, empenhado em legitimar a truculência, esconjurando a memória histórica por saber que é dela que se elaboram projetos de soberania na América Latina. Ao dizer que ”durante o período em que eu estava lá, a democracia foi restaurada”, falseia o passado para mascarar o presente.

O que tenta esconder o atual presidente do Americas Society/Council of the Americas, “cuja meta é defender livre comércio, democracia e mercados abertos no continente?” Qual foi o seu real papel na América Central? O exército hondurenho, segundo reconheciam os próprios norte-americanos nos anos 1980, foi treinado e aparelhado pelos Estados Unidos, a fim de ajudar a conter os movimentos de libertação nacional na região.

O projeto político das eleições que os EUA promoveram em El Salvador, em março de 1982, não resolveu a crítica situação da convulsionada nação centro-americana. Ao contrário, serviu para mostrar que crise alguma pode ser resolvida por solução eleitoreira que ignore estruturas injustas de uma sociedade capitalista periférica, que ainda tinha remanescentes feudais. A partir das eleições, a comunidade internacional observou um aumento das violações dos direitos humanos por parte dos aparatos militares e dos bandos paramilitares controlados pelo estado-maior das forças armadas e um incremento no número de refugiados nos países centro-americanos. Operações de extermínio foram levadas a cabo contra as zonas rurais e comunidades camponesas.

Após uma fraca resistência, o ditador da Guatemala, Rios Montt, foi deposto no dia 8 de agosto de 1983. Em seu lugar, subiu o general Oscar Mejia, responsável direto por massacres de populações indígenas no interior do país. A participação estadunidense no golpe foi cristalina. Mejia era criatura do Pentágono e, dias antes de tomar o poder, participou de uma reunião, em Honduras com o general Paulo Gorman, chefe do comando-sul norte-americano no Panamá. Negroponte foi o anfitrião do encontro. Não por acaso Honduras e El Salvador foram os primeiros países a reconhecer o novo governo gualtemateco.

Para a Nicarágua, os planos de Reagan eram de intervenção militar direta. O bloqueio naval ao regime sandinista funcionava a pleno vapor. Um cargueiro soviético, com 842 toneladas de medicamentos e máquinas destinadas à agricultura e à construção de estradas, foi interditado por navios norte-americanos sob a alegação de que carregava armas e helicópteros militares. De Honduras, como recorda Atílio Boron, Negroponte “monitorou pessoalmente as operações terroristas realizadas contra o governo sandinista e promoveu a criação do esquadrão da morte, mais conhecido como o Batalhão 316, que sequestrou, torturou e assassinou centenas de pessoas, enquanto nos seus relatórios para Washington negava que houvesse violações dos direitos humanos nesse país.”

Ao diário paulista, John Negroponte é taxativo: “Obviamente, por conta da situação vizinha, nós aumentamos nossa ajuda, não só militar, mas humanitária. Penso que adotamos as políticas certas, que foi justificado o que fizemos, e eu certamente não me arrependo de nada.”

A se dar crédito ao diplomata norte-americano, estudaremos a história como se visita um museu de cera. Embevecidos com a fraude disfarçada de arte, mentiremos sobre o passado para continuar mentindo sobre o presente. Esse tem sido o papel da imprensa ao fabricar o que a direita lhe solicita: a nostalgia da barbárie como tempo de boas colheitas.

É para esse imaginário que boa parte da oposição brasileira daria, se pudesse, um Nobel da Paz. Seria uma primeira página perfeita.

Gilson Caroni Filho é professor de Sociologia das Faculdades Integradas Hélio Alonso (Facha), no Rio de Janeiro, colunista da Carta Maior e colaborador do Jornal do Brasil

17/03/2009 - 08:41h El Salvador: Primeira-Dama defende igualdade de gênero

mauricio_funes_lancamento_v.jpg

  Folha SP
vanda_elsalvador.jpg

16/03/2009 - 19:29h O final da campanha em El Salvador

Vídeo da TV da Venezuela

El presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, celebró junto con sus seguidores la victoria en los comicios que se llevaron a cabo este domingo en ese país centroamericano, con un discurso en el que aseguró que el pueblo ha firmado con su voto “un nuevo acuerdo de paz y reconciliación”.

Poco después que Tribunal Supremo Electoral (TSE) diera el segundo boletín que oficializaba una ventaja a favor del FMLN, Funes se dirigió a la nación felicitando a todos los ciudadanos que participaron en el evento electoral.

“Quiero agradecer a todos los que votaron por mí, a todos los que vencieron el miedo a todos los que prefirieron el camino de la esperanza”, dijo.

Agregó que “este día ha triunfado la ciudadanía que creyó en la esperanza y venció el miedo. Esta es una victoria de todo el pueblo salvadoreño”.

Hizo un llamado a sus contendores para felicitarlos por su trabajo y recordó que “en este momento ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) pasa a la oposición y en ese carácter , debe tener la seguridad que será respetada y escuchada”, aseguró Funes.

Asimismo, invitó a los diferentes grupos sociales y políticos a que construir un nuevo Estado de bienestar para el pueblo.

“Quiero llamar a las demás fuerzas políticas a la unidad”, dijo Funes al tiempo que prometió que realizará “acciones preferenciales” por los pobres para favorecerlos en lugar que a los ricos, para que se consolide una economía eficiente y competitiva y una amplia base empresarial”.

Aseguró que a partir de su juramentación, se trabajará para convertir a El Salvador” en la economía mas dinámica de Centroamérica”.

“Quiero ser el presidente del cambio social y la reconstrucción, es hora de avanzar hacia el futuro y dejar atrás las venganzas del pasado, añadió.

También expresó que colaborará con el ex presidente, Elías Saca, en sus últimos días de gestión.

Con la victoria de la izquierda salvadoreña se rompe con 20 años de poder del partido Arena (Alianza Republicana Nacionalista), que en estas elecciones confiaba en una victoria de su candidato Rodrigo Ávila.

De acuerdo a lo informado por el TSE, 8 mil 654 actas fueron escrutadas, lo que es igual a un 90.68 por ciento. La victoria del FMLN fue de 51,27 por ciento por encima del 48.73 por ciento del partido conservador Arena.
TeleSUR / PR

16/03/2009 - 14:13h Victoria histórica de la ex guerrilla izquierdista en El Salvador

“Hoy hemos firmado un nuevo acuerdo de paz”, proclama Mauricio Funes, líder del FMLN nada más confirmarse su triunfo

PABLO ORDAZ | San Salvador – EL PAÍS

Celebraciones en la calle de seguidores del FMLN

Celebraciones en la calle de seguidores del FMLN.- AFP

La antigua guerrilla salvadoreña logró anoche un triunfo histórico. Por primera vez desde que hace dos décadas dejara las armas y firmara los acuerdos de paz que pusieron fin a la contienda civil, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) conquistó la presidencia de la república de El Salvador. Nada más confirmarse su ajustada victoria -el 51,27% de los votos frente al 48,73% que obtuvo la derecha-, su candidato, el periodista Mauricio Funes, compareció ante la opinión pública escoltado por los viejos comandantes guerrilleros. Con la voz rota por el cansancio y la emoción, Funes dijo: “Esta noche debe tener el mismo sentimiento de esperanza y reconciliación que hizo posible los acuerdos de paz. Hoy hemos firmado un nuevo acuerdo de paz, de reconciliación del país consigo mismo. Por esta razón, invito desde este momento a las diferentes fuerzas sociales y políticas a que construyamos juntos el futuro. No me cabe ninguna duda que este día ha triunfado la ciudadanía que creyó en la esperanza y venció el miedo”.

Funes vestía de chaqueta oscura y camisa blanca sin corbata. Ellos, los viejos comandantes guerrilleros, sus antiguas guayaberas rojas. El FMLN no sólo consiguió anoche derrotar por primera vez a la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), sino también a su propia obstinación inmovilista. Aunque con sus más y sus menos, la vieja guardia de la guerrilla aceptó presentar como candidato a un hombre joven, moderado, cuyo discurso está lleno de la palabra diálogo y de mensajes a la reconciliación nacional. Y ha sido ese hombre el que los ha llevado a la victoria. Durante toda la campaña, la derecha dura que ha venido gobernando este país desde que cesaron los tiros no ha hecho otra cosa que acusar al FMLN de querer vender El Salvador a Hugo Chávez y al comunismo internacional. Pero el discurso de Funes -ya sabiéndose presidente- ni siquiera tuvo un guiño con el presidente de Venezuela. Muy al contrario. La mirada cómplice estuvo dirigida a Estados Unidos, un país donde viven y trabajan más de dos millones y medio de salvadoreños. “Deseo”, dijo el flamante ganador, “una política exterior independiente. Quiero la integración centroamericana y el fortalecimiento de la relación con Estados Unidos”.

Funes, consciente del momento histórico que estaba protagonizando, empezó su discurso diciendo: “Esta es la noche más feliz de mi vida. Y quiero que sea también la noche de la más grande esperanza de El Salvador”. Pero utilizó sus tablas como antiguo corresponsal de la CNN para hacer un discurso equilibrado, con las gotas justas de emoción, aplicándose desde el primer momento la loción de jefe de Estado. De ahí que tuviera unas palabras de homenaje para las Fuerzas Armadas de El Salvador, por su comportamiento durante la jornada electoral. Fue curioso observar el gesto serio de los viejos comandantes, que escuchaban a su joven y mediático líder hablando del Ejército -sus viejos enemigos- y de Dios. También encontró un hueco en su discurso para evocar unas palabras del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, asesinado a tiros en 1980, en el altar de la catedral de San Salvador, un día después de pedir a los soldados que dejaran de matar. “Monseñor Romero”, recordó Mauricio Funes, “dijo que la Iglesia tenía una opción preferencial con los pobres. Eso haré yo. Favorecer a los pobres y a los excluidos”.

El discurso de Mauricio Funes no fue más que el histórico colofón de una jornada larga, donde la sensación de cambio estaba en todas las bocas. Sin embargo, la dureza de la campaña electoral le imprimió también al día una dosis de cierto riesgo que se hizo más patente una hora después de cerrar los colegios electorales. A las 5.53 de la tarde, las cámaras de televisión ya retransmitían en directo el recuento de algunas mesas electorales, en San Salvador, en San Miguel… Eran sólo unas mesas, pero la alegría que se respiraba alrededor de ellas, la contundencia con que las papeletas del FMNL iban saliendo una tras otra, los aplausos, la manera con la que el presidente alzaba cada papeleta para recibir la ovación de la gente arremolinada alrededor de la caja de cartón, los gritos -cada vez más contundentes- de “el pueblo, unido, jamás será vencido” iban confirmando la sensación, nada científica, de que el cambio se estaba produciendo en El Salvador.

Como se vio después, ese cambio no fue resultado de una victoria aplastante, sino de una pugna ajustada. Y había un peligro. Igual que la derecha había acusado sin pruebas a la izquierda de querer vender el país a Chávez, también la izquierda del FMLN había hecho correr la voz de que, si perdían, sólo sería producto de un pucherazo. Así que un hipotético vuelco electoral a favor de Arena hubiese provocado una situación difícil, casi con toda seguridad violenta. Por eso, cuando Mauricio Funes se adelantó unos minutos a la última comparecencia del Tribunal Superior Electoral y dijo las palabras mágicas -”soy ya y sin lugar a dudas en el presidente electo de todos los salvadoreños”- una sensación de alivio recorrió el país. Sobre todo cuando el candidato de la derecha, Rodrigo Ávila, aceptó democráticamente la derrota.

Los ciudadanos -los de izquierdas y los de derechas- demostraron una vez más estar a la altura de las circunstancias. Durante un mes, los políticos les ofrecieron una campaña sucia y violenta. Y ellos, los salvadoreños, les devolvieron ayer civismo y paz. Supieron convertir el 15 de marzo de 2009 en un día histórico. El eco de los tiros quedó definitivamente a resguardo de los libros de historia.

‘Maras’ y remesas

Violencia. El Salvador tiene la tasa más alta de muertes violentas de Latinoamérica debido, sobre todo, a la acción de las maras o pandillas, aunque en 2008 se registraron 3.179 homicidios, lo que supone un descenso respecto a los 3.928 de 2006.-

Pobreza. Afecta al 37% de la población. El 11% se encuentra en la extrema pobreza. La tasa de analfabetismo en 2005 era del 18,9%.-

Crecimiento. El producto interior bruto (PIB) creció un 3,2% en 2008, y la inflación, un 5,5%. Las principales exportaciones son las manufacturas y el café, aunque su saldo comercial es deficitario en 5.200 millones de dólares (unos 4.022 millones de euros).-

Dependencia de EE UU. El país norteamericano es su principal socio comercial y el receptor de más inmigrantes salvadoreños, más de 2,5 millones. Las remesas que éstos envían se han convertido en la segunda fuente de ingresos para el país (17% del PIB) después de los servicios (60%). En 2001 se fijó un tipo de cambio inalterable del colón con el dólar.

16/03/2009 - 06:13h Mauricio Funes, candidato do FMLN, é o novo presidente do El Salvador

http://2.bp.blogspot.com/_zOAxGMzhbJ4/RzrQOgvzbzI/AAAAAAAABXg/2BspGaehLhQ/s400/Mauricio_funes_lan%C3%A7amento_vanda.jpg

da Efe, em San Salvador – FOLHA Online

O jornalista Mauricio Funes se tornou neste domingo no protagonista de uma notícia histórica para El Salvador, ao conquistar o poder para a esquerda pela primeira vez em seu país, como candidato do ex-guerrilheiro Frente Farabundo Martí para a Libertação Nacional (FMLN).

Funes, um dos comunicadores mais influentes no país, deixou sua profissão para se transformar em político, carreira que o levou a ser presidente eleito.

Carlos Mauricio Funes Cartagena nasceu em San Salvador no dia 18 de outubro de 1959 e durante mais de 20 anos se dedicou ao jornalismo com uma grande popularidade, principalmente por seus fortes críticas a diversos setores e especialmente ao governo.

Com seu triunfo, o FMLN, que entre 1980 e 1992 travou uma guerra com o governo, chega pela primeira vez ao poder e coloca fim a 20 anos de hegemonia da direitista Aliança Republicana Nacionalista (Arena), que concorreu nestas eleições com Rodrigo Ávila.

Funes cultivou durante sua campanha uma grande aceitação entre os eleitores de diversas camadas sociais por sua reconhecida carreira na televisão local e por seu nulo passado guerrilheiro, o que atraiu o voto dos indecisos e, inclusive, de antigos simpatizantes da Arena.

O presidente eleito é casado pela terceira vez, com a brasileira Vanda Pignato, representante do PT na América Central.

De média estatura e caráter ferrenho, Funes em algumas ocasiões foi tachado de “arrogante” por seus opositores, embora geralmente se mostre como um homem simpático que até é qualificado como “atraente” pelo setor feminino da população.

Funes foi ratificado como candidato do FMLN em 11 de novembro de 2007, data em que faziam 18 anos da última ofensiva lançada pela ex-guerrilha, e desde esse dia todas as enquetes o situaram na frente das preferências eleitorais.

No entanto, algumas pesquisas davam uma leve vantagem a Ávila, por isso que os dias prévios à votação se caracterizaram por um clima de incerteza e tensão, devido ao acirramento esperado do processo.

Funes cursou seus estudos básicos e universitários com os jesuítas, embora não tenha conseguido concluir a carreira de Licenciatura em Letras na Universidade Centro-Americana José Simeón Cañas (UCA).

Entre 1986 e 1991 trabalhou na televisão local, mas depois se incorporou à UCA para trabalhar na instalação de um centro de audiovisuais. Após alguns meses retornou ao “Canal 12″, onde chegou, em 1997, a ser diretor de notícias e dirigir programas de grande audiência, caracterizados por serem muito críticos ao governo.

Também foi até poucos meses antes de sua postulação como candidato o correspondente em El Salvador da cadeia americana de notícias “CNN” em espanhol.

Em 1994 recebeu o famoso prêmio Maria Moors Cabot, da Universidade de Colúmbia.

Ao escolher Funes como presidente, os salvadorenhos também designaram como vice-presidente do país Salvador Sánchez Cerén, o único membro do Comando Geral do FMLN, durante sua época guerrilheira, que se mantém no partido.

O governante eleito jurará o cargo em 1º de junho para um período de cinco anos e em substituição de Elías Antonio Saca, quarto presidente que a Arena levou ao poder nos últimos 20 anos.

01/03/2008 - 11:29h “Não podemos mais ser antiimperalistas”

Candidato à Presidência de El Salvador pela ex-guerrilha esquerdista FMLN diz que grupo hoje é de centro e precisa dos EUA

Maurício Funes, da FMLN, afirma porém que deseja retirar tropas salvadorenhas do Iraque e pedir revisão do TLC ao Congresso americano

ANDREA MURTA – DA REDAÇÃO FOLHA DE SÃO PAULO

mauricio_funes.jpgNo discurso, o radicalismo acabou. A Frente Farabundo Martí de Libertación Nacional (FMLN), antiga guerrilha esquerdista que lutou contra o governo de El Salvador e forças dos EUA na guerra civil (1979-1992), hoje se moveu ao centro e abandonou o discurso antiimperialista. É o que afirma Maurício Funes, escolhido pelo partido para disputar as eleições presidenciais de 2009 no país. O partido direitista Arena (Aliança Republicana Nacionalista), há 18 anos no poder, contesta a prevalência do rival, mas o status quo político está ameaçado. Levantamento da Universidade Centro-Americana (UCA) mostrava, em novembro, a FMLN com 34,5% da preferência, contra 27% da Arena. O jornal “Diario de Hoy” divulgou nesta semana pesquisa que mostra que a FMLN tem hoje mais simpatizantes na capital do país-33,1%, contra 26,7% dos direitistas. A margem de erro é de 4,9 pontos. A FMLN se tornou partido após os acordos de paz, há 16 anos. Mas “esta é a primeira vez que tem um candidato de fora, que nunca exerceu militância”, diz o ex-jornalista Funes. Leia os principais trechos da entrevista que ele concedeu em dezembro à Folha, em São Paulo.

(mais…)