17/03/2009 - 09:14h Eleito por ex-guerrilha, salvadorenho acena aos EUA

mauricio_funes_lancamento_web.jpg

Mauricio Funes chega à Presidência do país centro-americano após décadas de governos conservadores e prega “reconciliação nacional”

DA REDAÇÃO FOLHA SP

O presidente eleito de El Salvador, Mauricio Funes, da ex-guerrilha de esquerda FMLN (Frente Farabundo Martí de Libertação Nacional), prometeu ontem fazer um governo de reconciliação nacional e de estreitos laços com os EUA, um dia após pôr fim nas urnas a duas décadas de gestão conservadora no país.
“Desejo uma política exterior independente. Quero a integração centro-americana e o fortalecimento da relação com os EUA”, disse Funes a milhares de apoiadores no discurso de vitória, anteontem à noite.
Pouco antes, a Arena (Aliança Republicana Nacionalista), no poder desde 1989, admitira a derrota -51,27% dos votos para Funes contra 48,73% do engenheiro e ex-chefe de polícia Rodrigo Ávila.
Foi uma vitória histórica da ex-guerrilha FMLN, convertida em partido político em 1992, com o acordo de paz que encerrou 12 anos de guerra civil na qual lutou contra o governo, apoiado militarmente por Washington. Cerca de 75 mil pessoas morreram no conflito no país centro-americano.
Funes citou o bispo da Teologia da Libertação Oscar Romero, ícone da resistência na guerra civil, morto a tiros por paramilitares em 1980 enquanto rezava uma missa. “Monsenhor Romero disse que a igreja tinha uma opção preferencial pelos pobres. Isso eu farei: favorecer os pobres e os excluídos.”
Tanto no discurso quanto nas primeiras entrevistas como presidente eleito, o jornalista Funes, 49, seguiu a cartilha de pragmatismo da campanha. “Este não é um tempo de vingança. É de entendimento.”
O Departamento de Estado parabenizou Funes pela vitória e reiterou que Barack Obama cooperará com o novo governo, que toma posse em 1º de junho. A campanha governista havia inflado temores de que seu triunfo atrapalharia as cruciais relações com a Casa Branca -em 2004, essa foi a mensagem da gestão Bush.
O presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que conhece o salvadorenho há anos, também telefonou para felicitá-lo. Funes é próximo do PT e casado com a advogada paulistana Vanda Pignato. Sua campanha foi dirigida por João Santana, marqueteiro petista.

Desafios
Funes assumirá um país com mais da metade da população abaixo da linha de pobreza e, como os vizinhos de América Central, profundamente dependente da economia americana, hoje em crise.
Cerca de 18% do PIB do país vem de remessas enviadas pelos mais de 2 milhões de salvadorenhos que vivem nos EUA. Também enfrentará a maior taxa de homicídios do continente -63 para cada cem mil habitantes- e quadrilhas ligadas aos cartéis mexicanos.
No front político, o presidente eleito também terá de fazer alianças. A FMLN elegeu a maior bancada da Assembleia Legislativa, em janeiro, duas cadeiras a mais que a direita. Para maioria qualificada, porém, terá de fazer acordos com partidos de centro, como o Democrata Cristão.

16/03/2009 - 19:29h O final da campanha em El Salvador

Vídeo da TV da Venezuela

El presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, celebró junto con sus seguidores la victoria en los comicios que se llevaron a cabo este domingo en ese país centroamericano, con un discurso en el que aseguró que el pueblo ha firmado con su voto “un nuevo acuerdo de paz y reconciliación”.

Poco después que Tribunal Supremo Electoral (TSE) diera el segundo boletín que oficializaba una ventaja a favor del FMLN, Funes se dirigió a la nación felicitando a todos los ciudadanos que participaron en el evento electoral.

“Quiero agradecer a todos los que votaron por mí, a todos los que vencieron el miedo a todos los que prefirieron el camino de la esperanza”, dijo.

Agregó que “este día ha triunfado la ciudadanía que creyó en la esperanza y venció el miedo. Esta es una victoria de todo el pueblo salvadoreño”.

Hizo un llamado a sus contendores para felicitarlos por su trabajo y recordó que “en este momento ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) pasa a la oposición y en ese carácter , debe tener la seguridad que será respetada y escuchada”, aseguró Funes.

Asimismo, invitó a los diferentes grupos sociales y políticos a que construir un nuevo Estado de bienestar para el pueblo.

“Quiero llamar a las demás fuerzas políticas a la unidad”, dijo Funes al tiempo que prometió que realizará “acciones preferenciales” por los pobres para favorecerlos en lugar que a los ricos, para que se consolide una economía eficiente y competitiva y una amplia base empresarial”.

Aseguró que a partir de su juramentación, se trabajará para convertir a El Salvador” en la economía mas dinámica de Centroamérica”.

“Quiero ser el presidente del cambio social y la reconstrucción, es hora de avanzar hacia el futuro y dejar atrás las venganzas del pasado, añadió.

También expresó que colaborará con el ex presidente, Elías Saca, en sus últimos días de gestión.

Con la victoria de la izquierda salvadoreña se rompe con 20 años de poder del partido Arena (Alianza Republicana Nacionalista), que en estas elecciones confiaba en una victoria de su candidato Rodrigo Ávila.

De acuerdo a lo informado por el TSE, 8 mil 654 actas fueron escrutadas, lo que es igual a un 90.68 por ciento. La victoria del FMLN fue de 51,27 por ciento por encima del 48.73 por ciento del partido conservador Arena.
TeleSUR / PR

16/03/2009 - 14:13h Victoria histórica de la ex guerrilla izquierdista en El Salvador

“Hoy hemos firmado un nuevo acuerdo de paz”, proclama Mauricio Funes, líder del FMLN nada más confirmarse su triunfo

PABLO ORDAZ | San Salvador – EL PAÍS

Celebraciones en la calle de seguidores del FMLN

Celebraciones en la calle de seguidores del FMLN.- AFP

La antigua guerrilla salvadoreña logró anoche un triunfo histórico. Por primera vez desde que hace dos décadas dejara las armas y firmara los acuerdos de paz que pusieron fin a la contienda civil, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) conquistó la presidencia de la república de El Salvador. Nada más confirmarse su ajustada victoria -el 51,27% de los votos frente al 48,73% que obtuvo la derecha-, su candidato, el periodista Mauricio Funes, compareció ante la opinión pública escoltado por los viejos comandantes guerrilleros. Con la voz rota por el cansancio y la emoción, Funes dijo: “Esta noche debe tener el mismo sentimiento de esperanza y reconciliación que hizo posible los acuerdos de paz. Hoy hemos firmado un nuevo acuerdo de paz, de reconciliación del país consigo mismo. Por esta razón, invito desde este momento a las diferentes fuerzas sociales y políticas a que construyamos juntos el futuro. No me cabe ninguna duda que este día ha triunfado la ciudadanía que creyó en la esperanza y venció el miedo”.

Funes vestía de chaqueta oscura y camisa blanca sin corbata. Ellos, los viejos comandantes guerrilleros, sus antiguas guayaberas rojas. El FMLN no sólo consiguió anoche derrotar por primera vez a la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), sino también a su propia obstinación inmovilista. Aunque con sus más y sus menos, la vieja guardia de la guerrilla aceptó presentar como candidato a un hombre joven, moderado, cuyo discurso está lleno de la palabra diálogo y de mensajes a la reconciliación nacional. Y ha sido ese hombre el que los ha llevado a la victoria. Durante toda la campaña, la derecha dura que ha venido gobernando este país desde que cesaron los tiros no ha hecho otra cosa que acusar al FMLN de querer vender El Salvador a Hugo Chávez y al comunismo internacional. Pero el discurso de Funes -ya sabiéndose presidente- ni siquiera tuvo un guiño con el presidente de Venezuela. Muy al contrario. La mirada cómplice estuvo dirigida a Estados Unidos, un país donde viven y trabajan más de dos millones y medio de salvadoreños. “Deseo”, dijo el flamante ganador, “una política exterior independiente. Quiero la integración centroamericana y el fortalecimiento de la relación con Estados Unidos”.

Funes, consciente del momento histórico que estaba protagonizando, empezó su discurso diciendo: “Esta es la noche más feliz de mi vida. Y quiero que sea también la noche de la más grande esperanza de El Salvador”. Pero utilizó sus tablas como antiguo corresponsal de la CNN para hacer un discurso equilibrado, con las gotas justas de emoción, aplicándose desde el primer momento la loción de jefe de Estado. De ahí que tuviera unas palabras de homenaje para las Fuerzas Armadas de El Salvador, por su comportamiento durante la jornada electoral. Fue curioso observar el gesto serio de los viejos comandantes, que escuchaban a su joven y mediático líder hablando del Ejército -sus viejos enemigos- y de Dios. También encontró un hueco en su discurso para evocar unas palabras del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, asesinado a tiros en 1980, en el altar de la catedral de San Salvador, un día después de pedir a los soldados que dejaran de matar. “Monseñor Romero”, recordó Mauricio Funes, “dijo que la Iglesia tenía una opción preferencial con los pobres. Eso haré yo. Favorecer a los pobres y a los excluidos”.

El discurso de Mauricio Funes no fue más que el histórico colofón de una jornada larga, donde la sensación de cambio estaba en todas las bocas. Sin embargo, la dureza de la campaña electoral le imprimió también al día una dosis de cierto riesgo que se hizo más patente una hora después de cerrar los colegios electorales. A las 5.53 de la tarde, las cámaras de televisión ya retransmitían en directo el recuento de algunas mesas electorales, en San Salvador, en San Miguel… Eran sólo unas mesas, pero la alegría que se respiraba alrededor de ellas, la contundencia con que las papeletas del FMNL iban saliendo una tras otra, los aplausos, la manera con la que el presidente alzaba cada papeleta para recibir la ovación de la gente arremolinada alrededor de la caja de cartón, los gritos -cada vez más contundentes- de “el pueblo, unido, jamás será vencido” iban confirmando la sensación, nada científica, de que el cambio se estaba produciendo en El Salvador.

Como se vio después, ese cambio no fue resultado de una victoria aplastante, sino de una pugna ajustada. Y había un peligro. Igual que la derecha había acusado sin pruebas a la izquierda de querer vender el país a Chávez, también la izquierda del FMLN había hecho correr la voz de que, si perdían, sólo sería producto de un pucherazo. Así que un hipotético vuelco electoral a favor de Arena hubiese provocado una situación difícil, casi con toda seguridad violenta. Por eso, cuando Mauricio Funes se adelantó unos minutos a la última comparecencia del Tribunal Superior Electoral y dijo las palabras mágicas -”soy ya y sin lugar a dudas en el presidente electo de todos los salvadoreños”- una sensación de alivio recorrió el país. Sobre todo cuando el candidato de la derecha, Rodrigo Ávila, aceptó democráticamente la derrota.

Los ciudadanos -los de izquierdas y los de derechas- demostraron una vez más estar a la altura de las circunstancias. Durante un mes, los políticos les ofrecieron una campaña sucia y violenta. Y ellos, los salvadoreños, les devolvieron ayer civismo y paz. Supieron convertir el 15 de marzo de 2009 en un día histórico. El eco de los tiros quedó definitivamente a resguardo de los libros de historia.

‘Maras’ y remesas

Violencia. El Salvador tiene la tasa más alta de muertes violentas de Latinoamérica debido, sobre todo, a la acción de las maras o pandillas, aunque en 2008 se registraron 3.179 homicidios, lo que supone un descenso respecto a los 3.928 de 2006.-

Pobreza. Afecta al 37% de la población. El 11% se encuentra en la extrema pobreza. La tasa de analfabetismo en 2005 era del 18,9%.-

Crecimiento. El producto interior bruto (PIB) creció un 3,2% en 2008, y la inflación, un 5,5%. Las principales exportaciones son las manufacturas y el café, aunque su saldo comercial es deficitario en 5.200 millones de dólares (unos 4.022 millones de euros).-

Dependencia de EE UU. El país norteamericano es su principal socio comercial y el receptor de más inmigrantes salvadoreños, más de 2,5 millones. Las remesas que éstos envían se han convertido en la segunda fuente de ingresos para el país (17% del PIB) después de los servicios (60%). En 2001 se fijó un tipo de cambio inalterable del colón con el dólar.

15/03/2009 - 13:43h Salvadorenho copia Lula em campanha

http://www.bbc.co.uk/worldservice/assets/images/2009/03/090313152002_funes226.jpghttp://softwaredeseloper.files.wordpress.com/2008/04/fmln.jpg

Candidato da ex-guerrilha FMLN, Mauricio Funes contratou marqueteiro petista e testa mensagem de moderação nas urnas hoje

Direita governista usou Chávez contra esquerda; à diferença de 2004, EUA ficaram neutros na disputa, a mais acirrada desde 1992

FLÁVIA MARREIRO – FOLHA SP

DA REPORTAGEM LOCAL

Hugo Chávez é a arma da direita e Luiz Inácio Lula da Silva -e o marqueteiro petista João Santana- são o norte da esquerda na eleição presidencial de El Salvador que acontece hoje, a mais disputada em 17 anos e a primeira na qual um candidato da ex-guerrilha FMLN (Frente Farabundo Martí de Libertação Nacional) tem chances de ganhar.
A julgar pela campanha da governista Arena (Aliança Republicana Nacionalista, direita), no poder desde 1989, trata-se de um referendo na Venezuela. O candidato Rodrigo Ávila, 44, espalhou o bolivariano em outdoors e spots de TV que conclamam os salvadorenhos a salvar o país de Chávez e das “garras do comunismo”.
É um ataque potente contra a FMLN -convertida em partido político no acordo de paz de 1992, que pôs fim à sangrenta guerra civil (1980-1992) do país centro-americano-, numa eleição em que a ex-guerrilha se mostrou mais disposta do que nunca a mostrar imagem de esquerda pragmática.
A frente escolheu Mauricio Funes, 49, popular jornalista de TV, para representá-la. Funes -que lidera as pesquisas por pequena margem- não lutou na guerra civil e ainda mantinha relação próxima com Lula.
“O socialismo do século 21 não é para El Salvador”, disse Funes à Folha. “Considero Lula e seu estilo de governar meu referencial mais próximo.
Quando fui escolhido candidato, não vacilei. Convenci o partido a contratar João Santana, que conheço há anos”, continuou ele, casado com a brasileira e petista Vanda Pignato, funcionária da Embaixada do Brasil em San Salvador.
O marqueteiro lulista encheu a TV com crianças e trabalhadores correndo balançando a bandeira salvadorenha em clipes bem filmados com jingles com variações de “a esperança vencerá o medo”, o slogan “Mudança Segura” e imagens de Lula e Barack Obama, recente adepto do mantra.
Funes lançou até, há três dias, uma Carta à Nação, nos moldes da Carta ao Povo Brasileiro do petista em 2002. Prometeu segurança jurídica aos investidores, negou que vá fazer nacionalizações e disse que não quer rever o Cafta, o acordo de livre comércio dos EUA com a América Central.
Apesar da íntima ligação de Funes com o Brasil, a campanha governista acusa a Venezuela de ingerência. “Lula virou valor agregado. Não havia espaço para criticar”, diz o economista e analista político Roberto Rubio Fabián, do local Funde (Fundação Nacional para o Desenvolvimento).
Questionado sobre o uso da imagem de Chávez, Rodrigo Ávila, engenheiro e ex-diretor da polícia, não titubeou: “A verdade é dura. Foi Chávez quem disse que queria incluir El Salvador na Pátria Grande Bolivariana”. O candidato prometeu construir a “nova direita”.
Para Rubio, Funes não foi suficientemente claro ao marcar distância do venezuelano, sob risco de criar arestas na ala radical da FMLN. “O problema é que ele precisava de um discurso moderado para o eleitorado e um outro tom para dentro.”

Fator EUA e votação
Os governistas não puderam contar com o apoio explícito da Casa Branca como em 2004, na eleição de Antonio Saca. À época, na tradição da Guerra Fria, o Departamento de Estado do governo Bush disse que uma vitória da esquerda atrapalharia as relações com Washington.
Estavam à frente da ofensiva americana pró-Arena Otto Reich e Roger Noriega, que antes trabalharam no governo Reagan (1981-1989), quando os EUA deram assessoria antiguerrilha ao Exército salvadorenho e apoio encoberto aos esquadrões da morte. Um terço da população salvadorenha vive nos EUA, e 18% do PIB vem de remessas dos imigrantes. Os americanos são os principais consumidores das exportações do país, onde quase metade da população vive abaixo da linha de pobreza. O dólar é usado como moeda local desde 2001.
Desta vez, 46 congressistas republicanos dos EUA até que tentaram. O grupo enviou carta a Barack Obama e a Hillary Clinton alertando para “os riscos” de uma vitória da FMLN. Mas o Departamento de Estado disse que trabalhará bem com quem ganhar.
A votação de hoje em El Salvador deve acontecer num clima tenso, dadas as denúncias de tentativa de fraude feitas pela esquerda e as idiossincrasias do sistema eleitoral -o país, um pouco maior que Sergipe, tem 4,2 milhões de eleitores.
A autoridade eleitoral é formada por indicados dos partidos, com maioria da direita. O registro eleitoral é por ordem alfabética, o que obriga eleitores a se deslocarem -e o transporte de eleitores não é crime. Observadores europeus apontaram uso da máquina do Estado e da mídia em favor de Ávila.
Rubio Fabián teme uma guerra de impugnações de urnas na apuração. “Se Funes perder por poucos votos, será difícil para a FMLN aceitar.”


Folha Online
Leia a entrevista com Funes (Ávila não atendeu aos pedidos da Folha)
www.folha.com.br/090729

15/03/2009 - 13:26h El miedo vota en El Salvador

La ex guerrilla izquierdista tiene por primera vez opciones para ganar la presidencia en un país que acude hoy a las urnas tras una campaña feroz

Vendedores callejeros atacan un coche en San Salvador
Vendedores callejeros atacan un coche en San Salvador.

PABLO ORDAZ – San Salvador – El País

En este país hubo una guerra. Duró una década y acabó hace dos. Los herederos de los dos bandos -la derecha que representa el partido Arena y los ex guerrilleros del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional)- se vuelven a enfrentar hoy en las urnas, como lo vienen haciendo, pacíficamente, desde que acabó la contienda civil. Sólo hay una diferencia. La de hoy es la primera ocasión en que el candidato de la izquierda tiene opciones de convertirse en presidente. Y ese miedo ha llevado a la derecha a desatar una campaña feroz en la que no ha dudado en utilizar su poderosa plataforma mediática, toda la maquinaria del Estado y el lenguaje de la guerra fría para hacer llegar hasta el último rincón de El Salvador un mensaje único, apocalíptico: “Si los comunistas ganan, venderán el país a Hugo Chávez”.

Hato Hasbún coloca en el centro de la mesa un cuenco con pipas de calabaza. Acerca su silla a la de su interlocutor. Sonríe. Desde esta villa sin carteles en la puerta, disfrazada en medio de una colonia de clase alta de San Salvador, Hasbún viene intentando desde hace meses la cuadratura del círculo. Que el FMLN consiga la victoria en las urnas mediante la mezcla explosiva de un candidato a presidente de aspecto moderado -el ex periodista de la CNN Mauricio Funes- y un candidato a vicepresidente -el ex comandante de la guerrilla Salvador Sánchez Cerén- que representa a la facción más dura y más comunista de los guerrilleros salvadoreños. Según dicen las encuestas, las suyas y las del prójimo, está a punto de conseguirlo.

Hasbún -de origen palestino y miembro de la comisión política del FMLN- llama a un joven colaborador formado en la Universidad Autónoma de Madrid y le pide: “Oye, papá, dame la previsión más pesimista en el más pesimista de los escenarios posibles”. El experto bucea en su ordenador portátil y resume la respuesta: “Ganamos con una ventaja que puede oscilar entre 9,8 y 11,1 puntos de ventaja”.

La diferencia -de 17 puntos hace unos meses- se ha venido recortando semana a semana. Los analistas lo atribuyen a la influencia combinada de una campaña muy dura de la derecha, en la que el presidente venezolano, Hugo Chávez, se presenta ante la población como el futuro dueño del país, y dos errores clamorosos del candidato Funes. Los dos, para desesperación de los viejos comunistas, relacionados con el bolsillo. Valiéndose de la complicidad del fiscal general del Estado, el partido en el poder y sus numerosos medios satélites divulgaron hace unos días que Mauricio Funes había aceptado dos regalos de un conocido empresario salvadoreño: una mansión y una transferencia de dos millones de dólares a su cuenta personal en el banco HSBC. El ex periodista, cada vez más nervioso, jura y perjura que se trata sólo de préstamos, pero la facción dura de su partido, que siempre lo miró con desconfianza, no se esconde mucho a la hora de manifestar su desprecio al “típico vicio de burgués”.

Y, de paso, los dirigentes del FMLN advierten que si la ventaja llegara a reducirse hasta un porcentaje menor de ocho puntos, la poderosa maquinaria del Estado no tendría mucha dificultad en fabricar un pucherazo. Aunque sin pruebas, los ex guerrilleros están haciendo circular panfletos en los que acusan a Arena de introducir extranjeros en el país para que, provistos de documentación falsa y convenientemente sobornados, engorden las urnas a favor del partido en el poder.

-¿Usted ha matado a alguien?

-Bueno, le tengo que decir…

El candidato a la presidencia por parte de Arena, el ingeniero Rodrigo Ávila, balbucea durante varios minutos. En un país donde hasta el campesino menos preparado habla un español dulce y rico, Ávila no ha sido llamado por el camino de la oratoria. El periodista insiste.

-Pero usted admitió en una entrevista de hace unos años que sí mató…

-Bueno, yo todo lo que hice fue en defensa de mi país…

La campaña ha llegado al domingo a sangre y fuego, saltándose incluso -ante la complacencia del Tribunal Superior Electoral, en manos del partido en el poder- las jornadas de reflexión. Los candidatos -uno y otro- han aprovechado hasta el último minuto para pedir el voto y para meter el miedo ante la opción del contrario. La derecha insiste en el peligro de Chávez, cuyo rostro ha visitado más carteles y más anuncios de televisión que los de los verdaderos candidatos. Y la izquierda insiste en que, si la derecha gana por un escaso margen de votos, sólo será producto del fraude, de un fraude sostenido en el que han participado los empresarios amedrentando a sus trabajadores con huir del país y dejarlos sin trabajo en el caso de que llegue el comunismo.

Esa amenaza, que casi todo el mundo aquí da por cierto, viene a desplomarse sobre una clase trabajadora azotada por el desempleo, la carestía de la vida, las tremendas desigualdades y una violencia en ascenso (12 homicidios al día) protagonizada por las maras o grupos de pandilleros que dominan a sus anchas los barrios ante la ineficacia de la policía. El Salvador sólo dispone de 17.000 policías mal pagados, la mitad que los vigilantes de seguridad privada, uno de los pocos negocios emergentes. Una tercera parte de la población -más de dos millones y medio de personas- vive fuera del país, fundamentalmente en EE UU, trabajando y mandando remesas de dinero que ahora empiezan a flaquear por la crisis. Todo esto hace que la campaña electoral, presentada a vida o muerte por las dos opciones, esté llevando al país a un punto de crispación muy peligroso en el caso de que se produzca un resultado ajustado.

El mejor ejemplo del tono de trinchera en el que se ha desarrollado la campaña lo representa el editorial publicado ayer (jornada de reflexión) por el periódico El Día de Hoy. Se titula “Adiós a la mayoría de empleos” y dice: “Bajo el comunismo la mayoría de profesionales de las sociedades liberales desaparecen o inclusive es perseguida (…) ¿Es esto lo que quieres, estimado lector?”.

15/03/2009 - 13:09h Esquerda tenta vitória inédita em El Salvador

Candidato de ex-grupo guerrilheiro à presidência adota tom moderado para romper hegemonia da direita

http://2.bp.blogspot.com/_zOAxGMzhbJ4/RzrQOgvzbzI/AAAAAAAABXg/2BspGaehLhQ/s400/Mauricio_funes_lan%C3%A7amento_vanda.jpg

William Booth, THE WASHINGTON POST – O Estado SP

Depois de uma guerra civil que durou 12 anos e de uma paz atualmente ameaçada pela criminalidade, a esquerda salvadorenha pode, nas eleições de hoje, concluir uma jornada notável que teve início com a luta armada e pode terminar no palácio presidencial.

O seu candidato nas eleições é Mauricio Funes, de 49 anos, ex-correspondente do canal em espanhol da CNN. Ele foi recrutado recentemente pela Frente Farabundo Martí de Libertação Nacional (FMLN), grupo revolucionário convertido em partido político, e disputa a presidência voto a voto com Rodrigo Ávila, de 44 anos, ex-chefe da força nacional de polícia e candidato da Aliança Republicana Nacionalista (Arena), partido que venceu as quatro últimas eleições em El Salvador.

Apesar de os membros da FMLN fazerem campanha tradicionalmente vestidos de vermelho, Funes prefere uma camisa panamá branca, calças jeans da moda e óculos de grife. E mesmo num partido cuja retórica está mais próxima do estilo dos irmãos Castro, de Cuba, Funes se considera a versão local do presidente americano, Barack Obama.

A comparação é feita abertamente: Funes e a FMLN usam imagens de Obama nos seus anúncios (apesar das objeções do Departamento de Estado americano). A campanha publicitária da FMLN na televisão completa o vínculo ao empregar o slogan de Obama em inglês e espanhol: “Sí, se puede!”

BOLIVARIANOS

Se vencer hoje, Funes colocará outro Estado latino-americano na trilha da “maré rosa” que já chegou a Brasil, Chile, Venezuela, Equador, Bolívia, Uruguai e Nicarágua, onde partidos de esquerda venceram as eleições nos últimos anos. Mas a pergunta que ocupa as mentes dos eleitores, de acordo com entrevistas e pesquisas de opinião, refere-se ao tipo de esquerda que ele representa.

Será a esquerda democrática, globalizada, empresarial e moderada que se mostra amigável aos EUA, como a brasileira? Ou a esquerda populista, linha-dura e nacionalista que antagoniza os Estados Unidos, como se vê na Venezuela?

Funes disse representar a esquerda moderada, e afirmou que a Guerra Fria precisa acabar em El Salvador. “A comunidade empresarial não tem medo de nós e nós não temos medo dos empresários. Trabalharei para fortalecer nosso relacionamento com os Estados Unidos, fazendo deles nossos parceiros, e acho que juntos trabalharemos bem.”

Até 2 milhões de salvadorenhos residem nos Estados Unidos. Estima-se que as remessas de dinheiro feitas pelos salvadorenhos que moram no exterior totalizem US$ 8 bilhões anuais, o equivalente a cerca de 20% do PIB do país.

O direitista Ávila diz que Funes é um fantoche que servirá aos seus verdadeiros mestres – a linha-dura da FMLN que quere fazer de El Salvador um satélite venezuelano, sob a influência do presidente Hugo Chávez.

08/12/2008 - 19:52h “La izquierda ha perdido el miedo a los empresarios y éstos a la izquierda”

ENTREVISTA: MAURICIO FUNES. Candidato a la presidencia de El Salvador

JUAN JOSÉ DALTON – San Salvador – El País

Mauricio Funes, candidato presidencial de lo que fuera la guerrilla salvadoreña del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), mantuvo la semana pasada trascendentales reuniones en Ciudad de México con Carlos Slim, considerado como uno de los magnates más ricos del mundo, así como con Ricardo Salinas Pliego, un poderoso empresario del país azteca.

Al regresar a El Salvador Funes concluyó, en entrevista con EL PAÍS, que “la izquierda le ha perdido el miedo a los empresarios y éstos a la izquierda”.

Funes, un destacado periodista televisivo y ex corresponsal de la cadena CNN en El Salvador, es el favorito de todas las encuestas realizadas hasta ahora para ganar las elecciones presidenciales del próximo 15 de marzo de 2009. “Si no fuera por ello, Slim no tendría por qué reunirse con Funes”, aseveró un analista local al comentar las expectativas que se han generado por la posibilidad del primer Gobierno de izquierda en la historia de esta nación centroamericana.

El temor mutuo entre empresa privada y el FMLN no sólo se debe a causas ideológicas, sino que tiene bases sólidas: en primer lugar, porque la guerra civil (1980-1992) tuvo fuerte origen en la injusticia social y en la represión de los gobiernos dictatoriales, que eran una amalgama de militares y terratenientes; estos últimos también financiaron los Escuadrones de la Muerte de la ultraderecha. Por otra parte, la guerrilla inicial se financió a través de los secuestros y extorsiones de grandes empresarios (fueron víctimas incluso algunos extranjeros); durante la contienda algunas empresas fueron consideradas objetivos militares.

Hoy la realidad es otra. “La izquierda ha tenido una evolución en el discurso y en su plataforma programática; hay un ajuste a las necesidades de El Salvador. Necesitamos la inversión nacional y extranjera para beneficio del país. Reconocer esto implica una madurez política y una comprensión exacta de las exigencias del momento”, aseveró Funes.

“Al igual que en otros países de Latinoamérica, la izquierda salvadoreña le ha perdido el miedo a la empresa privada y la empresa privada le ha comenzado a perder el miedo a la izquierda. Es decir, la empresa privada es consciente de que puede rentabilizar sus inversiones, independientemente del signo ideológico del partido que asuma el Gobierno”, reiteró Funes, al enfatizar que eso es lo que ocurre en Brasil, Argentina o Chile.

Según el político izquierdista, tanto Slim como Salinas han visto que el programa de gobierno del FMLN no afectará sus inversiones actuales, si llega al Gobierno, e incluso podrían acometer nuevas inversiones porque “ello generaría más empleos para los salvadoreños, pero también más rentabilidad para sus empresas”.

La reunión de Funes con los magnates mexicanos contradice la campaña de sus adversarios de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que lleva 19 años en el poder y afirma que de ganar el FMLN “la inversión extranjera huirá de El Salvador”.

Por el momento, Funes ha tenido una estrategia constante y eficaz para ganarse a los sectores moderados. Esta reunión con Slim y Salinas fortalece la idea que los asesores políticos del FMLN desean transmitir: Funes hará un gobierno moderado. De ahí también sus múltiples giras y sus encuentros con organismos financieros internacionales, así como sus reuniones con dignatarios latinoamericanos y europeos de centroizquierda, como Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Michelle Bachelet (Chile), Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), Martín Torrijos (Panamá) y José Luis Rodríguez Zapatero (España).

09/05/2008 - 13:19h Agripino, um amador na inquisição

Recomendo vivamente ler este post de Sergio Leo na integra. Um pedaço da história de latino-américa e do Brasil esta resumida no conteúdo deste artigo. Um bom momento para lembrar que o deputado Agripino Maia, o representante do DEM, ex-PFL, ex-Arena, guarda uma claríssima continuidade com os métodos que defendia no passado. Ele se “saiu mal” porque na sua pergunta mostrou sua identificação com aqueles que também acusavam Dilma Roussef de mentirosa: seus torturadores. Ele ecoou aquele famoso “vamos acabar com essa raça do PT”, do seu correligionário de partido. Eis o que está no coração destes lideres do DEM. LF

Sitio de Sergio Leo

Com essa, nem a Dilma Roussef contava, e os jornais hoje comentam que foi um sucesso a aparição dela para explicar o vazamento de dados sobre despesas no governo FHC, em parte porque ela já saiu marcando gol, graças a uma jogada desastrosa do adversário. O adversário, no caso, era o deputado demo Agripino Maia, e a jogada foi acusar Dilma de mentir, porque ela mesma admitiu que mentiu aos torturadores que a pegaram quando estava na guerrilha. A história está nos jornais; Dilma saiu muito bem e o senador derrapou porque não se tocou com o fato de que eram torturadores aqueles para quem Dilma mentiu (como não ligou para o fato de que seu partido nos anos 70 e 80, a Arena, tinha nos torturadores um apoio no exercício do poder). Agripino deve ter ficado impressionado com a segurança da Dilma, em uma histórica entrevista para o Luis Maklouf de Carvalho, em que a hoje ministra teoriza sobre como mentir em interrogatório:

Pergunta - Como era essa história de mentir diante da tortura?
Dilma - A gente tinha que fazer uma moldura e só se lembrar da moldura, da história que se inventava, e não saía disso. Tinha que ter uma história. Na relação do torturador com o torturado a única coisa que não pode acontecer é você falar “não falo”. Se você falar “não falo”, dali a cinco minutos você pode ser obrigado a falar, porque eles sabem que você tem algo a dizer. Se você falar “não falo”, você diz pra eles o seguinte: “Eu sei o que você quer saber e não te direi”. Aí você entrega a arma pra ele te torturar e te perguntar. Sua história não pode ser “não falo”. Tem que ser uma história e dali para a frente você não sabe mais nada, não pode saber.
Pergunta - É um jogo difícil.
Dilma - É uma arte. A dificuldade é convencê-lo de que você não sabe mais do que aquela moldura. Não é um jogo só de resistência física, é de resistência psíquica. Até porque uma das coisas que você descobre é que você está sozinho.

“Peguei a mentirosa”, deve ter pensado o senador, que fez pouco caso ou não leu o resto da conversa. Que resto. Torna de uma monstruosidade tacanha usar essa história como arma política para atacar qualquer pessoa:

(mais…)

22/04/2008 - 21:46h Periodista o Político

Foto: Arnulfo Franco

Víctor Alejandro Mojica – El Guayacan de Panamá

Mauricio Funes, el candidato presidencial de El Salvador, conversó con El Guayacan

El informal conversatorio del Colegio de Periodistas se desarrolla a espaldas de los turistas del Hotel El Panamá, Mauricio Funes responde largo y tendido, le gusta que lo escuchen y mucho más los periodistas. La terraza está embriagada de brisas y de pizza; el candidato no para de sudar.

A la prensa internacional les habla sobre las relaciones con China, que desea revisar el Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos, y a los locales de su política y sus experiencias.

Funes fue hasta septiembre pasado el periodista más reconocido de las mañanas en El Salvador. A finales de ese mes abandonó su programa “La Entrevista”, que se transmitía por Megavisión, y puso punto final a una profesión que ejerció por más de dos décadas.

El periodista que fue destituido de su anterior trabajo en Canal 12 por denunciar despidos injustificados en su medio, que hizo corresponsalía para CNN, y que era, según encuestas locales, el comunicador con mayor integridad, tenía un lado político. Funes estaba del otro lado de la profesión.

“Un país caracterizado por altos niveles de pobreza, marginalidad y exclusión social, lo que menos que nos deben de llevar es a tomar una actitud de indignidad frente a esa realidad” me comenta tras el conversatorio para sustentar su decisión; estamos sentados frente a frente y con una cámara de por medio.

Mauricio Funes es la cabeza de la fórmula presidencial del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, junto al ex comandante de la extinta guerrilla y ahora diputado, Salvador Sánchez Cerén.

“Abrazo el proyecto histórico del FMLN porque considero que es la fuerza política que en El Salvador tiene la capacidad de transformar, de provocar un cambio, no cualquier cambio, un cambio seguro, que garantiza la seguridad económica, la gobernabilidad democrática y que puede resolver los problemas más preocupantes del país”.

La confrontación
Son los medios que le permitieron capitalizar “altos niveles ciudadanos de respaldo y confianza ciudadana” sus principales adversarios. Mauricio Funes comanda la oposición del país a través del FMLN, una guerrilla convertida en partido político, irónicamente, con una credibilidad ganada en estos medios.

“Los medios de comunicación en El Salvador son medios controlados por la derecha, pero no cualquier derecha, con la derecha económica y política que tiene nexos muy profundos en el gobierno ARENA (partido de gobierno), y que por lo tanto, el partido de gobierno utiliza el gasto publicidad para influir en la línea editorial de los medios” me comenta el candidato que ahora suda a chorros por las luces de la cámara.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional participó de la cruenta guerra civil que se derivó en este país (1980-1990) producto de la guerra fría y que dejó más de 75 mil víctimas.

Esta rivalidad política, ideológica, ha terminado en lo que Funes denomina una “dictadura mediática”. Los medios, asegura, se colocan en primera fila para defender el candidato de sus intereses.

Y la pelea continua…
El 5 de abril llegó el último mísil; la Oficina del Director Nacional de Inteligencia (DNI) de Estados Unidos vínculo a Funes y al FMLN al proyecto bolivariano de Hugo Chávez.

“Prevemos que Chávez proveerá un generoso financiamiento a la campaña del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en El Salvador, en su intento por asegurarse la elección presidencial de 2009” establece el documento de inteligencia que fue revelado por los medios de su país y que provocaron un revuelo en la región.

Funes para descartar los nexos me responde que tiene una mayor vinculación con Estados Unidos “ahí tenemos la tercera parte de la población y el 60% de nuestras exportaciones”. Sostiene que están dolarizados y que defenderá la seguridad jurídica para permitir mayor “inversión”.

El candidato saca su pañuelo, hizo un alto por el sudor, pero no ha terminado todavía. “Al final están utilizando su influencia para infundir temor, están haciendo lo que muchos llaman un terrorismo mediático”.

Anda apresurado, su equipo lo espera, lo mira. Tengo poco tiempo, y muchas dudas. Sólo tengo tres preguntas.

¿Cómo pretendes cambiar este panorama?
Institucionalizando la democracia en nuestro país. Yo no estoy hablando de cerrar medios de comunicación, no va con mi ejercicio profesional, ni con mi vocación democrática, provengo del mundo de los medios, yo estoy hablando de hacer una asignación equitativa de la pauta publicitaria.

¿Hacia dónde van los medios de comunicación con toda esta corriente ideológica que se está dando en Latinoamérica? ¿Hacia el fomento de mayores libertades o hacia la restricción de ellas?
Al final se van a ganar el descredito de la población; los medios le puede pasar lo mismo que le ha pasado a buena parte de nuestras instituciones.

De la misma manera como los partidos políticos han entrado en América Latina en una crisis de legitimidad, de credibilidad y de confianza, de la misma manera van a enfrentar esa crisis, en la medida que no reflejen los principales problemas del país.

En la medida en que no traduzcan la pluralidad de ideas y opiniones que existe en una sociedad, no la traduzcan al ejercicio profesional. Los medios de comunicación tienen que democratizarse para poder sobrevivir en esta sociedad.

Y que de los alternativos
Los medios alternativos son una opción frente al control mediático de la gran prensa que necesita altos niveles de capitalización para poder operar.

En El Salvador los medios cibernéticos, incluso, las radios y televisiones locales, que funcionan para una determinada región, se están convirtiendo en una alternativa. Es una buena opción que hay que cultivarla.

Funes se levanta rápido, se saca unas fotos con los colegas y se marcha. Sus otros colegas lo esperan; la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPAL) todavía no ha terminado.

01/03/2008 - 11:29h “Não podemos mais ser antiimperalistas”

Candidato à Presidência de El Salvador pela ex-guerrilha esquerdista FMLN diz que grupo hoje é de centro e precisa dos EUA

Maurício Funes, da FMLN, afirma porém que deseja retirar tropas salvadorenhas do Iraque e pedir revisão do TLC ao Congresso americano

ANDREA MURTA – DA REDAÇÃO FOLHA DE SÃO PAULO

mauricio_funes.jpgNo discurso, o radicalismo acabou. A Frente Farabundo Martí de Libertación Nacional (FMLN), antiga guerrilha esquerdista que lutou contra o governo de El Salvador e forças dos EUA na guerra civil (1979-1992), hoje se moveu ao centro e abandonou o discurso antiimperialista. É o que afirma Maurício Funes, escolhido pelo partido para disputar as eleições presidenciais de 2009 no país. O partido direitista Arena (Aliança Republicana Nacionalista), há 18 anos no poder, contesta a prevalência do rival, mas o status quo político está ameaçado. Levantamento da Universidade Centro-Americana (UCA) mostrava, em novembro, a FMLN com 34,5% da preferência, contra 27% da Arena. O jornal “Diario de Hoy” divulgou nesta semana pesquisa que mostra que a FMLN tem hoje mais simpatizantes na capital do país-33,1%, contra 26,7% dos direitistas. A margem de erro é de 4,9 pontos. A FMLN se tornou partido após os acordos de paz, há 16 anos. Mas “esta é a primeira vez que tem um candidato de fora, que nunca exerceu militância”, diz o ex-jornalista Funes. Leia os principais trechos da entrevista que ele concedeu em dezembro à Folha, em São Paulo.

(mais…)

01/10/2007 - 17:12h EL Salvador: FMLN lança Mauricio Funes para Presidente

Perfil
Personal
Mauricio Funes nació en San Salvador el 18 de octubre de 1959. Está casado en terceras nupcias con Wanda Pignato, diplomática brasileña y representante del PT en México y Centroamérica. Con ella espera su cuarto hijo.
Jesuitas
Estudió en el Externado de San José, y es licenciado en Letras por la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.
Informador
Desde 1986 ha sido reportero y presentador de televisión. Su programa “Sin censura”, en Canal 12, mereció el premio María Moors Cabot a la defensa de la libertad de expresión. Por años fue corresponsal de CNN en el país.

Apenas 72 horas después de dejar el periodismo y lanzarse a la política, Mauricio Funes, por más de una década el entrevistador de televisión y ahora pieza clave para las estadísticas del FMLN para llegar a la Presidencia, concede una entrevista a uno de los medios de los que desconfía.

Inesperadamente, se muestra más tranquilo y seguro de lo que se le vio las últimas semanas —se podría decir que los últimos años—, envuelto en el “sí-no” de una candidatura que no terminaba de hacérsele realidad. Y menos agresivo que en sus últimos discursos y editoriales. Ahora que ya es la bandera del Frente, atempera y trata de hilar fino. Para empezar, manda mensajes a empresa privada y medios: no quiere más enemigos de los inevitables.

Hace cuatro años se planteó ser candidato y en el FMLN hubo negociaciones para que lo fuera, pero Schafik Hándal vetó esa posibilidad. ¿Se equivocó el FMLN?

No creo. Mauricio Funes hace cuatro años no estaba preparado para ser candidato. De hecho planteé que dejaría el periodismo cuando considerara que había cerrado mi ciclo como periodista, y no era una frase retórica. Pero muchas veces somos rebasados por las circunstancias.

Dijo que solo se lanzaría a la política si se le cerraban los espacios para hacer periodismo. ¿Se los han cerrado ahora?

Sí para el tipo de periodismo en el que creo. En El Salvador, cuando el periodismo fiscaliza el ejercicio del poder y denuncia sus arbitrariedades, acaba enfrentándose con él. Me pasó a mí. Cada enfrentamiento ha ido cerrando espacio al periodismo en el que yo creía y que otros colegas también practicaban.

Sectores del poder económico y político vinculados a ARENA hablaron con los propietarios de los canales para los que yo estaba trabajando, pidiendo que yo saliera.

¿Pasó eso en el 21?

No me cabe duda. Megavisión fue presionado para cerrar mi espacio. Sobre todo, cuando se me mencionó como posible candidato.

¿Qué ha cambiado en el FMLN para que, al contrario de 2003, en este momento sí lo hayan nombrado candidato?

Cuando se aprobó en diciembre la reforma estatutaria que eliminaba las elecciones internas, se dijo que el FMLN estaba retrocediendo y blindando la elección para asegurar cargos a comandantes y dirigentes históricos. No fue así. Mi candidatura es una señal de apertura y evolución sin precedentes en la dirigencia del FMLN. Y en la militancia. Porque aquí la dirigencia respondió a la militancia.

¿Es una apertura de tinte ideológico-político o pragmático?

Es política. Sería pragmática si este paso se diera únicamente aprovechando la buena imagen de Mauricio Funes para remozar la del partido. Pero no es así.

¿Por qué está tan seguro?

El FMLN no puede darse el lujo de llevar un títere a la Presidencia, porque en caso de ganar en 2009 el presidente tendrá que romper con una tradición del ejercicio del poder, y si no tiene carácter, temple, si no ejerce la presidencia con energía, no lo va a hacer bien.

Hace cuatro años el FMLN pensó que no se podía dar el lujo de llevar a alguien que no se identificara plenamente con los principios que encarnaba Hándal.

Esa idea ya no predomina ni en la dirigencia ni en la militancia.

¿Es diferente el proyecto político que el FMLN encarnará en usted del que lanzó hace cuatro años?

Hay ofertas que ya no se defienden con la vehemencia del pasado. Antes hablaba de desdolarizar. Ahora, aunque la dirección del FMLN tiene claro que hay que hacer algo diferente, también coincide en que no se puede repetir la manera en que ARENA aprobó la Ley de Integración Monetaria: de espaldas a la población, sin consultas ni debate. La experiencia de Costa Rica con el plebiscito sobre el TLC ha dado enseñanzas a la región que el FMLN está dispuesto a recoger…

¿Está proponiendo un referéndum sobre la dolarización?

No sé si la figura adecuada es el referéndum, pero sí una consulta amplia. Cuando he preguntado como periodista a Gerson Martínez o Roberto Lorenzana si piensan derogar la Ley de Integración Monetaria me han dicho que no podemos darnos el lujo de implementar una medida que provoque una espiral inflacionaria. No podemos ser irresponsables, me han dicho. La decisión que se tome con respecto al colón y al dólar será meditada, y eso ya es un cambio.

¿Está diciendo que su candidatura o el programa será más pragmático que ideológico frente al de hace cuatro años del FMLN?

Diría que estará más afincado en los problemas de la sociedad y, sobre todo, será más efectivo para resolver los problemas.

El pragmatismo se puede confundir con tomar decisiones de carácter coyuntural, muchas veces para responder a una idea que domina en la sociedad. En este caso no es así. Muchas veces lo popular puede ser irresponsable, y muchas medidas no son populares pero sí necesarias. El FMLN está decidido a aplicar las medidas necesarias, aunque no sean populares.

¿Eso implica enfrentarse también a sus propias bases?

Claro. Las bases pueden exigir algo atractivo pero que no es necesariamente lo que necesita el país. Ese es el desafío de la dirección, y mío como candidato.

¿Qué condiciones ha puesto al FMLN para ser candidato?

Vengo hablando con el FMLN desde que me comunicaron oficialmente que mi nombre estaba sonando, pláticas informales…

¿Habla de cinco o seis meses?

Desde el momento que apareció mi nombre algunos de ellos tomaron contacto informal conmigo…

Quiero que sea preciso, porque se podría leer que el FMLN lleva cuatro años hablando con usted.

Es que lo han hecho. Antes de la elección anterior, en 2003, siete u ocho coordinadores departamentales hablaron conmigo. Y hubo diputados que tenían simpatía con mi posible candidatura y hablaron conmigo… Desde entonces, con baches, por supuesto, esas conversaciones han seguido. Y poco después de la reforma aprobada por la convención en diciembre pasado, hubo diputados, dirigentes, que me decían “las bases mencionaban su nombre”. Pero no me decían “¿por qué no se anima”. No tenían autorización para hacerlo.

Tampoco era parte de mi agenda cotidiana reflexionar ese tema… Lo platicaba con mi esposa, con Wanda, que hace las veces de mi consejera. Tengo muy pocos amigos y mi círculo de allegados es reducido. Por eso lo consulté con muy poca gente. Pero con Wanda sí lo he venido platicando y siempre dijimos: “Esperemos”.

Hasta que, formalmente, el Frente me comunicó hace un mes que mi nombre era el que más sonaba tras consultas con los sectores municipales y departamentales, con otras organizaciones, incluso con otros partidos políticos.

Hablábamos de las condiciones que le puso usted al FMLN.

Le dije al FMLN que asumía esta responsabilidad histórica en la medida en que tuviera los suficientes márgenes de maniobra como para que mi punto de vista fuera tomado en cuenta. No estaba dispuesto a asumir un programa de gobierno ya cocinado.

También pedí participación en la conformación de los equipos técnicos que decidirán, a partir de la consulta ciudadana, los componentes del programa de gobierno. Porque esos equipos, en caso de ganar, pudieran constituirse eventualmente en mi gabinete de Estado.

Y pedí algo todavía más importante, que cae por su peso: desde el momento en que acepto me convierto en el vocero oficial de la candidatura. Es decir, el que tiene la última palabra de cara a los medios es el candidato. No soy una figura decorativa.

¿Entra a la dirigencia del FMLN?

No. No tengo experiencia dentro del partido como para ser un cuadro de dirección.

¿Qué le garantiza que el FMLN cumplirá esos compromisos?

¿Por qué tengo que dudar de eso?

Digámoslo de otro modo: ¿qué hace que confíe tan firmemente en la palabra del FMLN?

Como dices, es una confianza firme… no ciega. Yo no confío ciegamente en nadie. Pero la dirigencia del FMLN me ha dado suficientes señales. No me involucraría en este esfuerzo si tuviera una duda razonable.

¿Qué condiciones le ha puesto el FMLN para hacerlo candidato?

No me han puesto condiciones.

¿El FMLN no le ha pedido nada, ninguna prueba de lealtad?

No me ha pedido nada.

¿Qué piensa de los planteamientos que hizo Arturo Zablah?

No quisiera juzgar ese ofrecimiento, porque es una persona a la que siempre he respetado. De hecho, parte de su notoriedad se debe a que a menudo lo invité a mi programa, porque lo considero un empresario consciente de los problemas del país y con capacidad.

Sus razones tendrá para haberse ofrecido como candidato, pero si lo hizo para presionar hacia una decisión diferente dentro del FMLN fue un error de cálculo.

¿Lo invitaría a su equipo técnico para el programa de gobierno?

Por supuesto. Es un hombre que tiene ideas importantes, un técnico. ¿Por qué no invitarlo a los equipos de trabajo, o al gabinete, en caso de ganar?

El FMLN ha criticado por años al gran empresariado nacional, en parte por su influencia en los gobiernos de ARENA, ¿qué piensa?

Coincido con esas críticas, aunque algunas se han pasado de tono y han generalizado. Yo no critico a los empresarios en general. Lo que ha habido es empresarios, los menos, que han utilizado su posición privilegiada para secuestrar el Estado en beneficio de sus intereses. Y esa relación tiene que acabar.

El FMLN no tiene un planteamiento antiempresarial, solo critica a los empresarios que abusan, y critica un Estado patrimonialista y corporativo.

Las gremiales empresariales ven con cautela, como mínimo, un eventual gobierno del FMLN.

Porque no están debidamente informadas de los cambios al interior del FMLN y del planteamiento programático. Si lo estuvieran, tendrían otra visión. Pensar que el FMLN no cambia es como pensar que las gremiales de ahora son las del pasado, las que articularon el paro empresarial e intentaron desestabilizar a Duarte, cuando impulsó una reforma tributaria. No es así. Las gremiales han cambiado.

Levanta suspicacias la insistencia en el posible cambio del modelo económico. ¿Cree usted que ese cambio debe negociarse?

Ahí hay una discusión semántica delicada que si no se aborda adecuadamente puede profundizar temores. Para el FMLN, y lo deberían decir los dirigentes del partido, de lo que se trata es de garantizar la existencia de un mercado que sea regulado por una autoridad lo bastante fuerte para evitar abusos. Nadie plantea la eliminación de la propiedad privada o del empresario privado, que es importante en el país, que es una fuerza productiva que hay que respetar y promover.

Lo que pasa es que ha habido una desprotección del empresario nacional en detrimento de ciertos empresarios que mantienen un vínculo con el capital transnacional. Aquí se ha desprotegido al agro, a los industriales… Y el Estado tiene que intervenir cuando los empresarios abusan de su posición y sacan de competencia a otros por su afinidad o por su mayor relación con el aparato de Estado. El Estado tiene que ser lo bastante fuerte para intervenir como árbitro, no como un jugador.

¿Contempla nacionalizaciones?

No está sobre la mesa la posibilidad de nacionalizaciones.

¿Qué cambios requiere, según usted el modelo fiscal del país?

Tiene que haber un pacto fiscal. Lo dijo también el ex embajador Barclay: los niveles de evasión y elusión y contrabando que no tendríamos necesidad de adquirir más préstamos internacionales para financiar el desarrollo.

Recurrir a préstamos nos lleva a renunciar a políticas redistributivas del ingreso vía impuestos. No estoy hablando de imponer o establecer más impuestos, sino de cobrar los impuestos que no se cobran.

Vaya… en eso está de acuerdo con el presidente Saca.

El problema es que el presidente Saca dejó la reforma a medio término, y por eso se fue el ex ministro López Suárez: porque no lo dejaron avanzar en la reforma.

¿La reforma original le gustaba?

La reforma en sus inicios sí, pero tenía que avanzar. El ministro renunció porque, aparte de que no pudo llevar adelante la reforma, se encontró con que un funcionario cercano a Saca se estaba apropiando del patrimonio público, y el presidente no quiso enfrentar al ex ministro con su amigo.

Algo está pasando en la administración pública, y hay que destaparlo. La prensa lo está haciendo, y el nuevo gobierno puede destaparlo aún más. A eso tienen miedo: a que haya un destape.

¿Lo habría?

Lo habría. Esa es la diferencia fundamental: que en el país ya no se pueden hacer negocios utilizando al Estado como un socio para favorecer a unos cuantos.