07/09/2009 - 18:07h Silvio Berlusconi, o intocável
Images&Visions

Fotografia do primeiro-ministro da Itália, Silvio Berlusconi aparece em cartaz no lugar do ator Robert De Niro, que interpreta o mafioso Al Capone no filme “Os Intocáveis”.
- Luis Favre

CONTARDO CALLIGARIS
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Berlusconi faz festinhas com prostitutas, e eu com isso? A capacidade de governar é afetada? |
NÃO TENHO simpatia alguma pelo premiê italiano, Silvio Berlusconi.
Para começar, não acho legítimo governar e, ao mesmo tempo, ser um megaempresário em exercício. A decência pede que os políticos, durante seu serviço público, se afastem da gestão de seu patrimônio e, ainda mais, da de suas empresas.
Além disso, Berlusconi é o triste símbolo do fim de uma época em que, na Itália, o fascismo era um divisor de águas. Dos comunistas até aos liberais (passando por socialistas, social-democratas, republicanos, radicais e cristãos-democratas), apesar das diferenças, havia um propósito comum: o passado totalitário não voltaria, nunca.
Berlusconi trouxe para o poder os próprios neofascistas e outros afins, que oferecem planos radicais, sedutores e esdrúxulos para as dificuldades da nação.
Nessa empreitada, a maior aliada de Berlusconi foi a mediocridade da esquerda e do centro, cada vez menos capazes de apresentar um projeto para o país.
Nas eleições de 2008, meus sobrinhos me confessaram que votariam em Berlusconi porque, ao menos, eles entendiam o que ele se propunha a fazer, enquanto não entendiam nada do que dizia Walter Veltroni, que liderava a centro-esquerda. Se meus sobrinhos, rebentos de uma tradição antifascista, preferiam Berlusconi, a batalha estava mesmo perdida.
A Itália continua sendo uma democracia. Do fascismo, Berlusconi ressuscitou (apenas?) a vulgaridade populista, que consiste em fazer apelo ao que há de pior no eleitor, tornando-o cúmplice das soluções mais fáceis, violentas, racistas e machistas.
Com isso, nunca pensei que escreveria um dia em defesa de Berlusconi. Mas, nestes últimos dias, os opositores do premiê adotaram a mesma vulgaridade que o caracteriza.
O semanal “L’Espresso” e o cotidiano “La Repubblica” (fundados por Eugenio Scalfari, um papa do jornalismo italiano) vêm soltando trechos de gravações de telefonemas entre o premiê italiano e Patrizia D’Addario, uma prostituta de 42 anos que, aparentemente, teve encontros sexuais com Berlusconi, comentou elogiosamente sua performance na cama, gravou as conversas e as tornou públicas para se vingar porque Berlusconi não teria cumprido sei lá qual promessa.
Antes disso, o cotidiano espanhol “El País” (outra referência da imprensa europeia) divulgou uma série de fotografias de Berlusconi, em sua vila na Sardenha, com topless feminino e nudez masculina. Tudo isso começou com a publicação em destaque de denúncias ressentidas da esposa do premiê.
A vida sexual de Berlusconi não me indigna. Como não sou fascista, tampouco espero que o líder encarne grotescamente a “virilidade” de todos nós (embora, como notou João Pereira Coutinho, muitos eleitores possam se regozijar com isso). Mas me sinto insultado pela própria suposição de que essas “notícias” me interessem. Berlusconi organiza festinha com prostitutas, E EU COM ISSO? Avisem-me se a coisa afetar sua capacidade de governar.
A invasão da privacidade de um governante se justifica quando ela demonstra sua hipocrisia pública. Se Ahmadinejad, em sua iminente visita ao Brasil, for flagrado dançando numa boate gay, isso me interessaria porque ele é líder de um país que pune a homossexualidade com a morte.
Quando se descobriu que Eliot Spitzer, governador do Estado de Nova York, era cliente de uma rede de prostituição, o escândalo foi relevante porque Spitzer, quando era promotor, tinha sido um ferrenho perseguidor das prostitutas e de seus clientes. Mas Berlusconi nunca pretendeu ser “um santo”.
A ausência de relevância política das fotos e das conversas transforma os melhores órgãos da imprensa europeia em tabloides sensacionalistas e confirma que o problema da Itália de hoje não é Berlusconi, mas a decadência da oposição.
É quase uma regra: quem cata argumentos de moral privada na roupa suja de seu adversário político 1) Quer esconder e censurar seus próprios trapos (tão sujos quanto os do opositor criticado) ou, então, 2) Ele não tem nada para dizer que interesse aos eleitores e apela para uma cumplicidade de botequim (”Cara, viu a de Berlusconi com a puta?”).
Parabenizo o PT, que, em seu “Código de Ética”, aprovado nestes dias, decreta que é terminantemente vedada (artigo 6, 1) “a exploração de aspectos da vida íntima de adversários em disputas políticas ou eleitorais, internas ou externas, de qualquer natureza” (íntegra em www.pt.org.br).
EL MODELO QUE SIGUEN DE NARVAEZ Y MACRI

Con los resultados en caliente, queda en claro que estas nuevas figuras siguen un modelo sin raíces, surgido de los negocios y supuestamente “eficiente”. Y el gran símbolo de este estilo es un señor italiano llamado Berlusconi.
El modelo del Cavaliere
Por José Natanson – Página 12
El surgimiento de una nueva derecha no es un fenómeno limitado a la Argentina, sino una tendencia más general que tiene un origen geopolítico. Entre mediados de los ’80 y principios de los ’90, Estados Unidos decidió que había llegado el momento de dejar que la democracia volviera a América latina. Los brotes guerrilleros y los movimientos populares que en el pasado espantaban a Washington estaban o aplastados o domesticados, y desde 1989 la caída del Muro de Berlín había desactivado el riesgo de que la región siguiera el ejemplo de Cuba y se alineara con la Unión Soviética.
A este Washington más tolerante y democrático se sumó la creciente conciencia internacional acerca de las violaciones a los derechos humanos por parte de las dictaduras, sobre todo en Argentina, Chile y Centroamérica. Y también la imprevisibilidad de los gobiernos autoritarios: al fin y al cabo, fue un militar y no un líder izquierdista quien decidió invadir las Malvinas y declararle la guerra nada menos que a Gran Bretaña.
En el nuevo mundo unipolar, hasta el último rincón del planeta quedó expuesto a la influencia estadounidense, pero era una influencia distinta, más difusa, menos directa. Tras el 11 de septiembre, Washington cerró el círculo de su nueva doctrina de seguridad (el enemigo ya no era el comunismo sino el terrorismo) y desvió su atención a lugares más remotos y urgentes. Esto explica el giro a la izquierda en América latina y el tranquilo ascenso de líderes y partidos que en el pasado seguramente hubieran sido bloqueados por Estados Unidos mediante la desestabilización o el golpe de Estado. Y esto explica también que esté surgiendo, más lenta y dificultosamente, una nueva derecha.
Es nueva porque es democrática: aunque la tentación de la desestabilización y el golpe están presentes, sobre todo en los países institucionalmente más frágiles y económicamente más concentrados, como Bolivia, insistamos en que el componente democrático tiene un sentido más profundo y estructural: es una derecha que defiende electoralmente los intereses (empresariales, económicos) y valores (estabilidad, orden en las calles, propiedad privada) que en el pasado se imponían por las armas. Esa es la novedad.
Entrepreneurs
El progreso individual y el ascenso como fruto del esfuerzo son desde siempre valores importantes para la derecha, que no sólo no reniega del individualismo, sino que incluso lo considera un motor clave para el progreso de la sociedad (lo cual explica, según la famosa tesis de Norberto Bobbio, que la derecha acepte las diferencias sociales, es decir la desigualdad, lo cual produce a su vez una visión definida del balance Estado-mercado y del rol de este último en la economía y en la sociedad). Así, frente a una izquierda que tradicionalmente ha buscado a sus líderes en los movimientos colectivos (sindicatos, partidos, asambleas), hoy existe una derecha que ha hecho del mundo empresarial la cantera de la que salen sus dirigentes más taquilleros.
Un rápido recorrido por América latina ayuda a comprobar esta intuición. El próximo miércoles asumirá la presidencia de Panamá Ricardo Martinelli, millonario propietario de la cadena de supermercados Super 99 y –dato a tener en cuenta– el primer presidente desde la recuperación de la democracia que no proviene de los partidos tradicionales. Hace poco menos de un mes dejó la presidencia de El Salvador Elías Saca, un empresario perteneciente al derechista Arena. En Chile, todas las encuestas señalan como el favorito a Sebastián Piñera, el propietario de LAN y poseedor de una fortuna de 1200 millones de dólares (y el único líder importante de derecha que votó por el No a Pinochet en el plebiscito de 1988). Durante seis años gobernó México Vicente Fox, que ingresó a Coca-Cola como supervisor de reparto y fue ascendiendo hasta convertirse en gerente de la división latinoamericana de la empresa. Y ahí está también el pintoresco magnate ecuatoriano Alvaro Noboa, el rey de los exportadores de banano y camarón, que había salido segundo en tres elecciones presidenciales y quedó tercero en las últimas.
Populismo de derecha
La nueva derecha de Mauricio Macri y Francisco de Narváez, que ayer consolidó su primacía en la Capital y ganó la elección en la provincia, es parte de esta tendencia latinoamericana más amplia. Y como el origen de nuestra política hay que buscarlo siempre en Europa, la comparación transatlántica ayuda a explorar algunas claves de este nuevo fenómeno, aunque el paralelismo más pertinente no sea la reaccionaria y dogmática derecha del PP español, ni la sobria centeroderecha socialcristiana alemana ni el tradicional partido conservador británico, sino la nueva derecha italiana que desde hace un par de décadas lidera Silvio Berlusconi. En ambos casos, en Argentina y en Italia, el origen se remonta a un colapso político y el estallido de una crisis de representación, por imperio de las cacerolas (acá) o de la investigación judicial de la Tangetopoli (allá).
Como los líderes de Unión-PRO, Berlusconi es un símbolo de la alianza entre negocios (aunque hay que reconocerle al Duce que él sí hizo su propia fortuna), medios de comunicación (Berlusconi fue el primer empresario televisivo en romper el monopolio de la RAI) y deporte (es el dueño del club Milan). Pero no es sólo el origen empresarial ni la capacidad de expresar la poderosa fusión entre espectáculo, política y deporte lo que emparienta al líder italiano con los jefes del peronismo disidente, sino también una manera particular de entender la política. Desde un carisma muy mediático pero no por eso menos real, los tres han logrado construir una relación directa con el electorado (Berlusconi, pese a todas sus boutades o debido a ellas, es el dirigente más querido de Italia) y afirmar una popularidad que traspasa las fronteras de clase, lo que da forma a una especie de populismo de derecha.
Hay en ellos un fondo común ultrapragmático que les permite moldear su discurso de acuerdo con la necesidad del momento. De Alsogaray o Cavallo podía pensarse cualquier cosa, menos que alguno de ellos propondría, en la misma campaña, eliminar las retenciones, quitar el IVA a los alimentos y extender masivamente los planes sociales –es decir, desfinanciar totalmente al Estado–, como hizo De Narváez en los últimos meses. Y también hay en Macri y en De Narváez, como en Berlusconi, una tensa combinación de conservadurismo y liberalismo, que si por un lado implica una relación cercana con la Iglesia (Berlusconi acompañó a los obispos italianos en su resistencia a la despenalización de la eutanasia y se opone a la legalización del aborto), por otro se traduce en una libertad muy moderna –y en el caso del italiano muy vistosa– de la vida privada.
Estos vacíos y estas tensiones requieren necesariamente un cemento que los unifique más allá de la popularidad de los líderes. Berlusconi lo encontró en el terror a la inmigración norafricana y su campaña para endurecer las leyes, que la semana pasada quedó crudamente comprobada con la violenta expulsión de los gitanos de Nápoles. ¿Ocupará la inseguridad el lugar en el proyecto nacional de Macri y De Narváez que ocupó la inmigración a la candidatura de Berlusconi en 2007? Podría ser, pero sólo podría. Aunque el tema fue uno de los ejes de la campaña y en buena medida explica el ascenso del peronismo disidente en la provincia de Buenos Aires, la experiencia enseña que las elecciones presidenciales suelen estar dominadas por otras cuestiones, de la economía a la política, y que la inseguridad resulta decisiva básicamente en los comicios distritales. Hasta ahora.
Algo más que jabón en polvo
Macri y De Narváez son empresarios y no economistas ultraideologizados, como sus antecesores Alvaro Alsogaray, Domingo Cavallo y Ricardo López Murphy. Quizás por eso, porque provienen del flexible y pragmático mundo de los negocios y no de las consultoras o las cátedras de economía (en sus propias palabras, del mundo de la acción y los hechos y no del mundo de los discursos), ambos han comprendido una verdad esencial que sus antepasados nunca lograron entender: para ganar una elección y gobernar es necesario contar con el apoyo de al menos un sector de los votos y del aparato del peronismo. Y si Menem consiguió en su momento reconvertirse a la derecha luego de una larga y muy tradicional carrera en el PJ (fue gobernador, estuvo detenido por los militares y acompañó a Cafiero en la renovación peronista), los jefes de Unión-PRO avanzan por un camino inverso: su plan es llegar al peronismo desde la derecha y no a la derecha del peronismo. Menemismo por otros medios.
Por eso, el peor error que se podría cometer en la lectura de los resultados de ayer es pensar que la consolidación electoral del macrismo y el ascenso rutilante de De Narváez se explican simplemente por la astucia de la publicidad, el poder de sus millones o la influencia de los medios de comunicación. Desde que en 1952 Dwight Eisenhower se convirtió en el primer candidato presidencial en apelar a los servicios de una agencia de publicidad, el marketing político ha ido ocupando cada vez más espacio en las campañas. Y aunque las primeras teorías hablaban de vender a un candidato como si se tratara de jabón en polvo, desde hace al menos dos décadas sabemos que esto no es posible, que la publicidad y el dinero y la televisión no alcanzan para ganar una elección (aunque sí para otras cosas, por ejemplo para hacer conocido –instalar– a un postulante). Hay miles de ejemplos de brillantes campañas publicitarias y millones de dólares convertidos en unos pocos votos, el último de los cuales fue el patético ensayo presidencial de Jorge Sobisch.
Del mismo modo, si por un lado es cierto que algunos medios de comunicación contribuyeron al ascenso de De Narváez, el consenso mediático tampoco alcanza por sí mismo para ganar una elección como la de ayer. También hay miles de ejemplos de candidatos que, pese a la oposición de buena parte de los medios, ganaron las elecciones (la reelección de Chávez, por ejemplo, o la victoria de Ricardo Lagos en Chile en el 2000).
Con esto se pretende señalar algo evidente, pero que, a la luz de algunos comentarios de los últimos días, vale la pena subrayar: el ascenso de la nueva derecha no se explica por los consejos de Durán Barba ni por la campaña de Agulla, y ni siquiera por las fortunas de sus candidatos, sino por un contexto geopolítico nuevo y, en la Argentina, por la muy política estrategia de sus líderes de morder un sector del peronismo en el conurbano, construir a una candidata imbatible en la Capital y, sobre todo, ganar la disputa con el panradicalismo por el voto anti K. En suma, un fenómeno que no es ni publicitario ni mediático, sino estrictamente político. Por supuesto, explicarlo en términos de marketing quizás resulte tranquilizador para las conciencias progresistas que se niegan a aceptar que la derecha puede ser popular incluso en los sectores más pobres, pero ayuda muy poco a entender las cosas.


Sociedades raritas
Es cierto, como estipuló Carlos Marx, que los impulsos y conflictos económicos son aquellos que hacen girar las ruedas de la historia. Pero tampoco la plata es todo. Los que así lo creen, intuyó Voltaire, “suelen estar sujetos a hacer cualquier cosa por dinero”. Las razones del corazón -y las de otros órganos, un poco más a mano- hacen también lo suyo. Hasta historia.
Que lo diga si no Silvio Berlusconi -por no hablar del postrer juego sexual del actor David Carradine-, cuya última broma la estrenó el lunes, durante una recepción oficial, acercándose a algunos de los invitados y preguntándoles: “¿Eres menor? Si es así, podemos hablar”. Lo que se toma con tan buen humor el primer ministro italiano es una acusación gravísima por parte de su mujer, quien tramita el divorcio sosteniendo que “Il Cavaliere” se dedica a las muy chicas, especialmente a una que acaba de cumplir 18 años.
La prueba del escándalo ha sido la publicación de fotos tomadas en su villa de Cerdeña, donde el poderoso caballero solía hacer fiestas en las que numerosas lolitas ejercían el top less.
Increíblemente, estas inclinaciones hormonales -por así llamarlas- no hacen mella en la popularidad del gobernante que, furioso, niega todo y le echa la culpa a ¡un complot de izquierda! Lo cual habla quizá más del estado de la sociedad italiana que de Berlusconi mismo.
El que ya no quiere ni oir del tema es Bill Clinton, que anduvo por estos barrios la última semana. Al ex jefe del imperio americano una relación con una jovencita que de pura sólo tuvo el célebre episodio del puro en el Salón Oval, le hizo una espantosa mella en su popularidad y casi le cuesta la presidencia.
Pero la que sabe de amores bien asimétricos es Moria Casán, quien le explicó a una revista: “¿Cómo no voy a tener un novio de 25 años si me siento de 22?”. Abuela y todo, quiso razonar: “Para ellos represento una clase de historia. Me cuentan de pibes que se mueren por mí y yo no lo puedo creer. (…) Algunas que generaron deseo, se les termina la juventud y se vuelven patéticas y decadentes. La gente las ve y reflexiona: ‘Pensar que ésta era una bomba’. A mí no me ocurrió. Estoy en otra dimensión.” Quizá efectivamente no le haya pasado; lo que está fuera de duda es lo de la otra dimensión.
Y allende la Cordillera, Cecilia Bolocco -que no pudo ser primera dama argentina a pesar de haberse casado con alguien que casi podría haber sido su abuelo- se toma venganza de las inclemencias del calendario, noviando a los 44 años, con un joven de 28.
De la asimetría al delito hay bastante más que un paso. Y aunque en muchos distritos de la Argentina esté prohibido fumar en bares, manejar con dos copas de más o cultivar plantas de marihuana, está permitido, en cambio, cometer relaciones sexuales con los hijos, siempre y cuando sean consentidas y los perjudicados hayan cumplido la mayoría de edad.
El incesto no es delito en la Argentina y quizá eso pese en lo ocurrido con el llamado Chacal de Mendoza. Que semejantes monstruosidades no causen una conmoción similar a la que desató en el mundo el monstruo de Amstetten, resulta extraño. Y más raro, porque este caso pinta peor.
Ya han salido hijas de matrimonios anteriores de Lucero confesando que también abusó de ellas. Y su víctima principal -con quien tuvo siete hijos nietos- parece aún bajo el poder psicológico del victimario: sostiene que ya lo perdonó y no se presentará como querellante en su contra.
Todo lo cual habla más de la sociedad que del espanto mismo de los hechos. Sobre todo por estos días de frío medular y luz tímida en que nuestra linda Argentina sólo parece enfrascada en dilucidar si castigará o premiará en las urnas a un matrimonio nada asimétrico pero por demás singular.
(Marcelo A. Moreno, publicado en la columna Disparador de Clarín el domingo 7 de junio del 2009)

MIGUEL MORA 07/06/2009 – EL PAÍS
Jardines infinitos, lagos artificiales, órganos sexuales al aire, juegos lésbicos, efectos especiales, pizza y helado gratis… Un geriátrico lleno de cuerpos imponentes. Las fotos censuradas en Italia por iniciativa de Silvio Berlusconi muestran la rutina desinhibida de la mansión sarda del jefe del Gobierno, en la Costa Esmeralda de la isla de Cerdeña.
Lunes 1, jardines del palacio presidencial del Quirinal, fiesta de la República: cientos de prohombres del régimen suben a saludar al primer ministro, acorralado por las reacciones suscitadas a las noticias de su amistad con Noemi Letizia, una chica de 18 años. Un 70% de esos prohombres acude a saludar a Berlusconi con su hija del brazo, en vez de con su mujer. Bienvenidos a Berluscolandia, el país donde todas las jovencitas quieren ser velinas (azafatas de televisión).
Visitemos ahora Villa Certosa, la misteriosa mansión sarda del magnate milanés que oficia de primer ministro y es el actual presidente de turno del G-8 y líder elegido a mano alzada por el partido Pueblo de la Libertad. Desde que se supo que Noemi Letizia, la joven napolitana de 18 años que llama Papi a Berlusconi, pasó el fin de año en la casa con otras 30 velinas (azafatas televisivas), todos los italianos fantasean con ese nombre: Villa Certosa. La finca es el sueño de cualquier camorrista, sobre todo si está preso: olivos y palmeras, piscinas por doquier, helados y pizza gratis a discreción, lagos artificiales, un anfiteatro donde toca y canta sus canciones napolitanas el inevitable Mariano Apicella, que ha publicado dos discos con Berlusconi como autor de las letras de sus canciones…
El mar turquesa, la gran casa principal, las estancias secretas, el canal subterráneo que comunica el mar directamente con la villa -inspirado en un filme de James Bond-, el parque con sesenta hectáreas de terreno, los bungalós que el dueño pone a disposición de sus invitadas (siempre más chicas que hombres, proporción de 4 a 1), todo ello reformado y renovado en 2006 por unos módicos 12 millones de euros.
Incluso, asegura una fuente muy solvente, la villa esconde un refugio antiatómico en el subsuelo, y las provisiones son renovadas cada poco tiempo. Y luego están las velinas, esas bellezas que quizá, quién sabe, acabarán dando a conocer este extraño periodo de la historia como el berlusconismo-velinismo.
La belleza de la palabra velina (no confundir con bellina) no es menos sugerente que su origen: la velina era la nota que se mandaba a los periódicos desde la oficina de censura del fascismo diciendo qué se podía escribir y qué no. Ese carácter de cosa fuera de contexto se aplicó, con el tiempo, a las azafatas de televisión que aparecían en zonas ajenas a su tarea de florero, por ejemplo junto a la mesa donde el periodista lee las noticias. “Llega la velina”. Cuajó, y así hasta hoy.
Aunque siempre ha sido un secreto a voces, Italia ha convivido sin el menor reparo moral con el hecho de que Silvio Berlusconi haya conocido, cortejado, invitado, recomendado, dado empleo, ayudado y promovido a cientos de velinas durante su carrera política. La lista es demasiado larga y anónima como para reproducirla aquí.
Durante una década de visitas, de fiestas y de escapadas, casi todas ellas, y otras muchas más, habrán pasado lógicamente por Villa Certosa. Los mejores cuerpos de Italia. Las caras más inocentes y bonitas. Aspirantes a modelos, actrices, vedettes, majorettes, presentadoras. Muchachas jovencísimas, de 17 y 18 años hasta 28 o 29, no más: mariposas recién salidas de la crisálida familiar que han entrado a formar parte del harén del jeque. Cuando las acoge en su seno, revela Concita de Gregorio, directora del diario L’Unità, “les entrega una joya en forma de mariposa a modo de contrato o de sello. Es el sello del sultán”.
La política-espectáculo de Berlusconi, su talante personalista y plebiscitario, su fascinación de magnate generoso y mujeriego, han seducido durante tres lustros a las masas de televidentes y votantes italianos con sus chistes, su estilo machista, sus meteduras de pata, su ascenso social, sus triunfos electorales, incluso las victorias y los fichajes de su equipo de fútbol (esta semana paralizó la comunicación del fichaje de Kaká hasta el lunes para no dejarse un solo voto).
Todo eso forma parte natural de su bagaje a-político y a-cultural, de su populismo abierto y mundano, que paradójicamente se apoya a la vez en un no-programa no-político, tradicionalista y católico, lejanamente inspirado en la trinidad “Dios, patria y familia”. Habría que añadir: “y velinas”.
Villa Certosa es el símbolo de estatus del Cavaliere más discreto, su refugio no sólo nuclear. Es su tesoro, su secreto mejor guardado, el lugar donde este hombre de casi 73 años, multimillonario y prepotente, simpático y mediático, recibe a sus amigas y amigos, celebra consejos de ministros informales, cierra o prepara negocios o hazañas políticas, agasaja a los líderes de la derecha mundial, cuida de sus crisálidas, sienta a sus velinas en las rodillas y las pasea en el carrito del golf por el parque, zona militarizada y secreto de Estado desde 2006.
Según narran las fotos de Antonello Zappadu, Villa Certosa es también el lugar donde el magnate megalómano, el personaje excesivo, cómico y mitómano se olvida del abuelo que es (y que se alejó hace una década del dormitorio conyugal) y se convierte en macho otra vez, en el jeque del harén, en el Super-Silvio moreno perpetuo, y operado (también de la próstata), mientras Italia susurra preocupada que toma demasiado viagra y que sus médicos temen por su corazón.
Villa Certosa es además el lugar donde su amiga napolitana Noemi Letizia, de 18 años recién cumplidos, fue invitada a pasar las vacaciones de fin de año con otras treinta colegas y una docena de próceres del berlusconismo, casi todos setentones como él: gerontocracia y chavalas de bandera.
Como dice el filósofo Paolo Flores d’Arcais, “la pregunta no es lo que pasa o ha pasado en Villa Certosa, sino lo que habría ocurrido en Estados Unidos si se hubiera sabido que Obama ha pasado las vacaciones de Navidad con 30 vedettes de 18 años y sin su mujer, o en Alemania si se descubriera que Angela Merkel veranea con 30 gigolós macizos”.
De lo que se trata, en el caso de estas jóvenes mujeres italianas, es de cumplir un sueño, de alcanzar la meta: conocer a Silvio y a sus potentes amigos, trabajar en la televisión y quizá llegar a la política, lo que en el país de la RAI y Mediaset, controladas por el mismo hombre, viene a ser lo mismo.
Muchas de esas jóvenes se han limitado, trágicamente, a encarnar el modelo de sus padres, el conformismo de esa desencantada generación pos-68 que se quedó adocenada ante el televisor en los años ochenta y noventa viendo cómo la Democracia Cristiana se disolvía, cómo Bettino Craxi se exiliaba, cómo la otrora brillante izquierda italiana se convertía a la caída del Muro de Berlín en una casta oligárquica, aburrida y alejada de las necesidades de la gente.
A algunos les parecerá repugnante; a otros, pragmática y humana esa idea del mundo y del ascenso social. Pero, ¿qué mejor forma de triunfar en la Italia de la televisión que estar cerca, muy cerca, del gran patrón de la televisión europea y quizá mundial?
Berlusconi, lo ha escrito Eugenio Scalfari, es el Rey Sol. Como dice un político sardo, “si te acercas al sol, el sol te ilumina y te calienta”. Y según sostiene otro maestro de periodistas, éste represaliado por la derecha, Giancarlo Santalmassi, “media Italia trabaja para Berlusconi, la otra media lo está deseando”.
Acudir a Villa Certosa asegura a las chicas ese lugar bajo el sol, un teléfono al que poder llamar, quizá una recomendación del emperador, un pulgar hacia arriba, un casting al que acudir a la vuelta a Roma o a Milán, el domingo por la noche o el lunes por la mañana, tras las noches largas y divertidas, las charlas políticas de Silvio, los paseos, las salidas a comprar al centro comercial de Porto Rotondo (paga Papi, hasta 1.500 euros por chica), los bailes desenfrenados, algún striptease más alcohólico que pagado, el machismo en su índole peor.
No es fácil estar entre las elegidas, llegar a vestal de Villa Certosa, insiste un político sardo, que prefiere no identificarse por razones de seguridad: “El que va a la villa, cuenta; el que duerme allí, cuenta mucho, y el que pasa las vacaciones, está en el corazón del César”.
El César, que empezó con el ladrillo, tiene siete villas más en Cerdeña, otra en Antigua, incontables mansiones en Roma y en Milán, pero Villa Certosa es la medida de todas las cosas. Incluso los ministros y ministras del Gabinete se dividen entre los muy habituales (como el silencioso Gianni Letta) y los ocasionales que apenas han ido una vez o sólo lo han hecho para participar en algún consejo de ministros (o de administración) fuera de temporada.
Entre las ministras, la que más ha estado es Mara Carfagna, la titular de Igualdad de Oportunidades, a la que por cierto le honra su fidelidad, pues ha sido la única que se ha atrevido a defender su actuación a lo largo del esperpento llamado Noemigate. A su juicio, Berlusconi está siendo atacado por envidia y sin razón, porque es una persona “buena”.
Para las chicas, la mejor forma de entrar es captar el ojo experto del viejo calavera. Como le pasó a Noemi Letizia o a la propia Carfagna y a tantos otros cientos de muchachas. Noemi, una dulce muchacha criada en ambientes cercanos a la Camorra napolitana, quería ser artista. Así que se hizo un libro de fotos y lo mandó a una agencia de Roma. El periodista de Canale 4 Emilio Fede, íntimo de Berlusconi, lo recogió y se lo llevó bajo el brazo, casualmente lo olvidó sobre la mesa, su capo cogió el teléfono y marcó el móvil de la joven. Le dijo que tenía una mirada angelical y que debía conservarse así, pura.
Eso era en octubre, reveló Gino, el obrero que fue novio de Noemi hasta que apareció Papi, en una entrevista a La Repubblica. Poco después, Noemi fue vista en una fiesta de la moda en Villa Madama, y en otra del Milan. En ambos casos la sentaron en las mesas presidenciales. Según han contado tanto Berlusconi como sus padres, la amistad venía de antiguo; Gino y una tía de Noemi lo han desmentido.
El caso es que, en diciembre, Noemi estaba ya en Villa Certosa con su amiga Roberta, una de las tres amigas con las que rodó un vídeo casero que circula por Youtube en el que se declaran fantásticas e inalcanzables. Aunque, bien pensado, quizá fuera antes, porque la propia Noemi declaró al empezar a ser famosa que había visto a Papi a menudo, que él no siempre podía ir a Nápoles con lo ocupado que estaba, y que ambos cantaban juntos las canciones de Apicella. Ahora la joven, en un último intento desesperado de salvar los muebles, ha dicho en una entrevista a la revista Chi, por supuesto de Berlusconi, que sigue siendo virgen.
Otra forma de llegar a Villa Certosa, de alcanzar el rango de mariposa y pasar a formar parte de la colección del gran entomólogo, es conocer a los amigos del Sultán. Mejor si son empresarios VIP del círculo estrictamente judicial (lo judicial une mucho), como Marcello dell’Utri, el patrón de la escudería de Renault y compañero de fatigas off shore Flavio Briatore (que le recomendó a Berlusconi al abogado británico David Mills, creador corrompido del imperio Fininvest B), o el complaciente Fede Confalonieri, presidente de Mediaset.
Tampoco viene mal conocer a esos brillantes periodistas de la tercera edad, estrellas refulgentes del firmamento televisivo oficialista, gente como Fede (autor del telediario más surrealista del continente), o como el siempre genuflexo Bruno Vespa, capaz de entrevistar doce veces al año al amo y sortear siempre la pregunta incómoda.
Todos ellos conforman la esencia decadente del berlusconismo-velinismo, y como tales frecuentan la casa sarda desde hace años. Buscan seguridad, compadreo, calor, calma, relax y cuerpos bonitos para mitigar el estrés y el agobiante ejercicio de la política, la corrupción o el siempre fatigoso (para las vértebras) periodismo de cámara.
Hay, claro, vías intermedias, proveedores diversos, aficionados al deporte del gineceo, madres alcahuetas dispuestas a renovar gratis el cuerpo de magia del prestidigitador, ministros, viceministros y secretarios de Estado dispuestos a aportar novedades a las veladas, ese enorme círculo hecho de hijas de amigos, conocidos, vasallos, empleados, esa prima de curvas prometedoras del portero, el guardaespaldas, la cocinera, la sobrina del carabinero, la aspirante a modelo que manda sus fotos vía e-mail a Palazzo Chigi con su número de móvil escrito en un tipo de letra que imita al lápiz de labios.
Toda Italia está en el juego, todo el país lo sabe, el problema es que todos lo cuentan, pero nadie lo dice con su nombre. Sátrapas, emperadores, monarcas y comendadores han llenado históricamente sus salones de jovencitas, pero ahora la gente tiene miedo, la omertà es condición indispensable para que la hipocresía no termine, la información está bajo control directo o indirecto del emperador (publicidad institucional, subvenciones públicas, promesas, créditos…), si alguien se sale del tiesto le puede costar el puesto, la Iglesia de Roma no debe enterarse (y por eso reclama sobriedad como toda crítica), y encima hay crisis, y vivimos en un país subterráneo por definición, ese maravilloso belpaese que siempre se declara orgulloso de su arte casero para arreglarse improvisando, “da igual Francia o España, lo importante es que se mangia (se come)”.
La entrada de las velinas televisivas en la política, que se encuentra en el origen de esta crisis moral, era la consecuencia inevitable de la historia y del sistema. Forza Italia nunca ha sido un partido, sino un grupo de tifosi, de empleados comandados por Dell’Utri que reclutaron a toda prisa a la plantilla entera de secretarias de Publitalia en 1994 para llenar a tiempo las listas.
Su sucesor, el Pueblo de la Libertad, tampoco es un partido, más bien un aluvión de consejeros medianos, gestores sumisos y rostros bonitos sin tradición, ideología, bases. La televisión y la propaganda como única política; y la política se hace en televisión. Italia sigue siendo el paraíso del enchufe, el que no tiene un amigo está huérfano, y el gran jefe electricista se llama Silvio. Silvio aggiustatutto.
El benefactor es Berlusconi; los colegios y las casas están llenos, rebosantes de bellas Uranitas, y el sitio donde ellas se ponen a tiro es Villa Certosa.
Escuchen a la ex profesora de Noemi Letizia: “Es muy lógico, él le ayudará, a todos nos conviene tener amigos, un médico que te escriba las recetas”.
Elisa Alloro, una de las velinas que han estado en la casa madre, ha publicado esta semana un libro interesante, titulado Noi, le ragazze di Silvio. En él revela que también ella llama Papi a Berlusconi, y no sólo ella, desde mucho antes de que apareciera en la vida del Cavaliere la cenicienta Noemi.
“Es una mina de sabiduría”, escribe sobre el líder máximo la velina periodista, de 32 años. Nacida en Reggio Calabria, Alloro participó en el curso de formación política de 25 jóvenes velinas del PDL, impartido con vistas a las elecciones europeas por, entre otros, el ministro de Exteriores, Franco Frattini, y el vicepresidente del Europarlamento, Mario Mauro, a petición del primer ministro.
Presentadora, Alloro fue preseleccionada por el Cavaliere, junto a, entre otras, Eleonora Gaggioli, aspirante a actriz; Camilla Ferranti, aspirante a presentadora; Angela Sozio, pelirroja de Gran Hermano a la que Zappadu fotografió en 2007 en las rodillas del premier (junto a cuatro más), y Barbara Matera, concursante en el Miss Italia de la Puglia, amiga del doctor Letta, y finalmente (tras el “yo acuso” de Verónica Lario) la única candidata velina de las 25 precandidatas.
La primera que llamó Papi a Berlusconi, revela Alloro, fue Renata, una velina brasileña y milanista. El apelativo se extendió como un virus. “Y ahora, muchas ragazze se dirigen a él con ese nombre, es una costumbre, quizá el fruto de un acuerdo tácito, una especie de nombre en código nacido, quién sabe, del atávico temor a ser interceptadas (por las escuchas telefónicas)”.
El libro, de 100 páginas, está escrito en forma de carta a Verónica Lario, rechaza las acusaciones de “quincalla” y defiende al jefe: “Es una mina de sabiduría, cada minuto pasado con él es como si fuera un don divino”.
Su relato narra que conoció en 2004 a Berlusconi cuando trabajaba para Mediaset. Debía entrevistarle sobre el puente del Estrecho de Messina, pero en apenas un batir de pestañas se encontró catapultada a Cerdeña, “a una comida de trabajo con profesionales del staff presidencial, yo la única mujer”, escribe.
Llegaron juntos desde el aeropuerto romano de Ciampino, sede de los vuelos oficiales de Estado, a bordo del avión presidencial; durante el viaje descubrió que Berlusconi lo sabía todo de ella (”me enseñó un voluminoso dossier”), y éste le hizo una oferta de trabajo que ella rechazó. “Me explicó que estaba organizando una task force de 50 jóvenes periodistas que hicieran de oficina de prensa puente entre Roma y Bruselas. A su currículo le convendría enormemente, me dijo…”.
Acabada la comida, de nuevo vuelo en el avión de Estado hacia San Siro, donde jugaba el Milan. Escolta de coches oficial, las sirenas ululando y luego un nuevo traslado aéreo a Ciampino.
Tras dejar Mediaset, Elisa siguió viendo a Berlusconi: “A veces me ha invitado a ir a Villa Certosa, a cenas con decenas de invitados”. De Noemi tiene recuerdos vagos (”nos presentaron fugazmente durante una fiesta”). Pero imposible olvidar, escribe, a las dos gemelitas montenegrinas que escenificaron “un baile loco y disparatado ante los ojos consternados del primer ministro”. Y las “otras apariciones no anunciadas, femeninas y no, a las puertas de sus habitaciones”.
Eso es Italia, ya lo ha dicho la primera dama, Verónica Lario, mucho menos despechada que harta, lisístrata, patriota y revolucionaria, al condenar la podredumbre del berlusconismo-velinismo: “Padres dispuestos a ofrecer a sus vestales al Dragón”, “quincalla política y machista sin pudor”, un marido y primer ministro que “frecuenta menores y no está bien”. Imposible decir más en menos palabras.
El equipo del Cavaliere está al tanto de las necesidades. Los periodistas que cubren los movimientos del premier cuentan que hay una guapa moza en su escuadra de prensa que viaja con él a todas partes aunque no sabe hacer la o con un canuto. Su asesora de imagen, Miti Simonetto, le cubre las flaquezas como puede e intenta que el César parezca honrado.
Hay otro personaje misterioso, una mujer cuarentona, morena, guapa, siempre con traje de chaqueta, que Zappadu ha fotografiado muy a menudo en el aeropuerto de Olbia. Se trata de Sabina Began (SB), la preferida: la prensa del cotilleo romano le llama la abeja reina. El día de la Liberación de Italia, el 25 de abril de 2008, durante los festejos de la victoria electoral, Berlusconi; el presidente del Senado, Renato Schifani; Apicella y otros jerarcas estaban rodeados por un ramillete de muchachas curvas. Don Silvio sólo tenía ojos para SB, que se tatuó en un tobillo “SB, el encuentro que me cambió la vida”. Mientras la tenía en sus rodillas y le canturreaba Malafemmena, Berlusconi dijo: “Si hubiese aquí un fotógrafo, esta foto valdría 100.000 euros”.
Como ha afirmado Lario, la historia política que está en juego va mucho más allá del caso Noemi, la pobre Noemi es sólo la última víctima de este gigantesco Gran Hermano. ¿Será la casa, Villa Certosa, como Las mil y una noches, un búnker de lujo algo hortera con juegos eróticos o Berluscolandia o algo peor y más lujurioso?
Seguramente, ninguna y a la vez una mezcla de las tres cosas, contestan diversas fuentes sardas. Y las fotos de Zappadu, que nos introducen en ese submundo. Berluscolandia es bello, eso no se puede negar, aunque la naturaleza sarda es mucho más agreste y menos postiza que esas postales de césped bien cortado, ese huerto de hierbas medicinales redondo, esas torres naghuras de imitación.
La primera cosa que salta a la vista es la desmesura. Sesenta hectáreas de terreno son muchas. Sobre todo en Costa Esmeralda. Caben dos playas privadas, tres lagos artificiales, media docena de piscinas, el anfiteatro donde actúan Apicella (el cantautor para el que escribe Berlusconi), las bailarinas y bailaoras (la afición flamenca todavía se pregunta quién es y qué hacía ahí esa intrusa).
A un lado de la finca está el Country, uno de los lugares preferidos del primer ministro, una discoteca con velas, alfombras orientales y un privado llamado, ironías del asunto, Harem. Pero no sufran las almas cándidas. Ninguno de los miles de visitantes de Villa Certosa ha hablado nunca de sexo. Allí no hay sexo. Lo más, helado.
Beppe Severgnini, comentarista de Il Corriere, lo ha explicado así: “Villa Certosa está asumiendo, en las fantasías nacionales, magnitudes legendarias. Los amigos del protagonista, intentando minimizar, contribuyen a enriquecer la puesta en escena. Marcello Dell’Utri: “Hay una heladería. Tú vas y te sirven todo el helado que quieres. Gratis. Si se piensa, es un hallazgo muy divertido”. Flavio Briatore: “Está el juego del volcán. Se charla de esto y aquello cuando el grupo se acerca al lago, Berlusconi finge preocuparse, dice que Cerdeña es una zona volcánica. Y en ese momento se oye una explosión increíble, hay efectos tipo llamas…”. Sandro Bondi, ministro de Cultura, intentando explicar la desnudez de Topolanek, el ex primer ministro checo: “Bah… Por otro lado, piense que la villa está a pocos metros del mar. Un mar, como usted sabrá, de una belleza absoluta”.
Dell’Utri no ha podido negar que sí, que a la vez que hay helado y pizza, la finca siempre está llena de jovencitas bellísimas, que pasean y se bañan, se duchan y se exhiben.
Lo más complicado para Berlusconi no será justificar estas fotos, que ya ha definido como “inútiles”. El problema es que haya otras más comprometidas. “Berlusconi sabe que hay un topo en Villa Certosa. Alguien le ha traicionado desde dentro, pero no sabe quién es”, explica Marco Mostallino, un periodista local. “Berlusconi debe creer que está entre los guardias de seguridad. No por casualidad ha acusado a su mujer desde el periódico de su hermano de estar liada con su guardaespaldas”.
Villa Certosa está vigilada 24 horas como una fortaleza por militares y carabineros. También hay guardias privados, y otros que llegan de todas partes. La historia de la seguridad en Costa Esmeralda está vinculada al agá Jan, el primer promotor turístico de Cerdeña, y empezó con los vigilantes (en español). “Jan contrató a todos los hombres disponibles, y muchos de ellos tenían antecedentes”, asegura Mostallino.
Unos años más tarde, Berlusconi llegó a la isla. “Llegó con su hermano Paolo hacia 1981 o 1982″, recuerda el político sardo. “Su idea era construir dos millones de metros cúbicos sobre el mar, en un terreno de 200 hectáreas al sur de Olbia, entre Le Saline y Capo Cerasso. Para abrumar, venía con unos libros enormes que decía contenían la valoración del impacto económico. Viajaba con un séquito de arquitectos, ingenieros, asesores fiscales, economistas. El proyecto tardó diez años en ser aprobado, sólo se le dejó hacer un cuarto de la extensión inicial, y en la montaña, lejos del mar. Pero cuando se aprobó no tenía el dinero. Era 1993, y en seguida entró en política”.
Silvio y Paolo construyeron la villa en los primeros años noventa. Con el tiempo fueron convirtiéndola en una casa digna de una película de James Bond. El irónico Severgnini ha escrito en Il Corriere della Sera que algún día alguien escribirá la historia de Villa Certosa: “La cínica elasticidad italiana consentiría contar mucho, si no todo. El último escollo es la coherencia oficial. Los políticos, incluso los de menos prejuicios, no están listos todavía para admitir lo que hacen, temiendo que alguien lo confronte con lo que dicen”.
“El Cuaderno”
Editora de Berlusconi censura livro de Saramago na Itália
O Globo
RIO – A editora Einaudi, propriedade do primeiro-ministro italiano, Silvio Berlusconi, censurou o último livro do prêmio Nobel da Literatura, José Saramago, por conter críticas contra “Il Cavalieri”. Segundo o jornal “Corriere della Sera”, em um dos ensaios publicados no livro “El Cuaderno”, que reedita artigos postados pelo escritor português em seu blog nos últimos seis meses, Saramago chama Berlusconi de “delinquente”.
“Realmente, na terra da máfia e da camorra, que importância pode ter o fato comprovado de que o primeiro-ministro seja um delinquente?”
“Realmente, na terra da máfia e da camorra, que importância pode ter o fato comprovado de que o primeiro-ministro seja um delinquente?”, escreve o prêmio Nobel, de 87 anos, no artigo intitulado “Berlusconi & Cía”. “Em uma terra em que a Justiça nunca gozou de boa reputação, que mal há que o primeiro-ministro consiga que se aprove leis de acordo com os seus interesses, protegendo-se contra qualquer tentativa de castigo e seus desmandes e abusos de autoridade”.
Mas as críticas a Berlusconi aparecem em outros textos produzidos pelo premiado escritor. Em outro artigo, chamado “Que fazer com os italianos?”, Saramago diz: “Reconheço que a pergunta poderá soar ofensiva a um ouvido delicado. Que é isto? Um reles cidadão interpelando a um povo inteiro, pedindo-lhe contas pelo uso de um voto que, para regozijo de uma maioria de direita cada vez mais insolente, acabou fazendo de Berlusconi amo e senhor absoluto da Itália e da consciência de milhões de italianos?”.
Saramago começou a escrever seu blog em setembro de 2008, com “Palavras para uma cidade”, uma carta de amor a Lisboa. Depois disso, já escreveu mais de 100 artigos, pensamentos e opiniões sobre a atualidade política internacional. Além de Berlusconi, outros políticos como Barack Obama, atual presidente dos EUA, Nicolas Sarkozy, líder francês e o ex-presidente dos EUA, George W. Bush, também foram citados por Saramago.
Segmento social é a principal vítima da recessão econômica em quase todos os países
Inquietação política pode se agravar, caso programas de estímulo não sejam vistos como favoráveis ao cidadão comum, diz diretor da OIT

JOHN THORNHILL – “FINANCIAL TIMES” – FOLHA SP
A economia está causando convulsões políticas na Europa. Na Islândia e na Letônia, os governos caíram; greves ou protestos irromperam na Grécia, na Irlanda, na França, na Alemanha, no Reino Unido, na Ucrânia e na Bulgária. Os tumultos financeiros abalaram até mesmo os baluartes mais distantes do continente: a ilha francesa de Guadalupe, no Caribe, sofreu greves violentas, enquanto a Rússia teve de enviar policiais de avião para a distante e gélida Vladivostok, a fim de conter protestos de rua.
O surto de inquietação não era esperado no continente. Muitos europeus imaginavam que seriam poupados dos piores efeitos de um desastre gerado nos subúrbios dos EUA.
Mas a crise se espalhou. Na semana passada, os ministros das Finanças da União Europeia revisaram para baixo projeções já desanimadoras para o PIB do bloco e estimaram que a recessão vá perdurar até 2010.
À medida que os governos fazem ações muitas vezes impopulares para salvar suas economias, cresce a raiva, como resultado do desemprego cada vez mais alto, das restrições aos aumentos de salários, dos resgates aos bancos devastados e das quedas nos valores das residências e dos fundos de pensão.
Juan Somavia, diretor-geral da OIT (Organização Internacional do Trabalho), diz que a inquietação social pode se agravar caso os planos de estímulo não sejam vistos como benéficos aos cidadãos comuns, alegando que “há uma sensação de que banqueiros recebem bilhões, e o povo, trocados”.
Por enquanto, é impossível prever os efeitos políticos do terremoto econômico em curso.
A esquerda deveria ser a beneficiária natural. Porém, líderes sindicais recordam, em tom pressago, que foi a extrema direita, e não a esquerda moderada, que ganhou o poder em boa parte da Europa nos anos 30, na última catástrofe capitalista.
Observadores como o sociólogo francês Emmanuel Todd preveem o fim da democracia, ou ao menos sua erosão significativa, com os líderes da direita populista, como o premiê italiano, Silvio Berlusconi, e o presidente francês, Nicolas Sarkozy, tornando-se mais demagógicos e autoritários. Outros preveem uma reversão ao nacionalismo e ao protecionismo.
Maior vítima
Países diferentes estão respondendo de formas diferentes à crise. Mas um traço comum a quase todos é que a classe média é a principal vítima da recessão. Mesmo antes da crise, sociólogos falavam sobre o surgimento de “sociedades-ampulheta” na Europa -a globalização afastando mais e mais vencedores de perdedores.
“A classe média está encolhendo agora, ao menos na Alemanha. Essa é uma situação completamente nova para o país”, afirma Stefan Hradil, sociólogo alemão. A análise também vale para o Reino Unido, onde a mídia destacou os problemas da “classe calada”, formada por profissionais antes seguros de si que agora enfrentam dificuldades financeiras.
O momento político mais explosivo talvez surja quando os europeus tiverem de pagar a conta pelos pacotes de resgate atuais. Os governos só conseguirão reequilibrar as finanças públicas caso cortem os gastos e aumentem os impostos sobre a classe média já sufocada.
Tradução de PAULO MIGLIACCI
Berlusconi faz piada e irrita feministas
Uma gafe cometida pelo premiê italiano Silvio Berlusconi irritou a oposição e entidades feministas. O premiê disse no domingo que, para evitar estupros no país, era preciso ter nas ruas a mesma quantidade de soldados e de mulheres bonitas. Após as críticas, ele disse que a declaração era uma “homenagem às mulheres que têm senso de humor”. Fonte O Estado SP.
Celso Ming, O Estado SP
celso.ming@grupoestado.com.br
O presidente da França, Nicolas Sarkozy, é, no mínimo, um forçador de barra. Ou não tem lá muito compromisso com os fatos.
Ao embarcar ontem em Paris para Washington, onde participará da reunião dos chefes de Estado do Grupo dos 20 (G-20) que se realizará neste fim de semana, declarou aos jornalistas que vai demonstrar que 2008 não é 1945 e que o dólar deixou de ser a principal moeda do mundo. E não era o Berlusconi falando; era mesmo Sarkozy.
Ele não vai passar da primeira parte do objetivo declarado à imprensa. Nem precisa insistir; ninguém acha que 2008 repete 1945. Mas está errado no principal. O dólar continua, sim, reconhecidamente a principal moeda do mundo.
O país mais encrencado pela crise são os Estados Unidos. E, no entanto, na pior hora e apesar de tudo, quando é preciso encontrar um porto seguro, todos correm para o dólar e para os títulos do Tesouro americano (T-Bonds). Como negar isso, presidente Sarkozy?
Declarações assim parecem sugerir que a reunião de cúpula, que se imaginava destinada a traçar as diretrizes para a reformatação do sistema financeiro global, não vai passar de um congraçamento, se chegar a tanto.
Três obstáculos hoje aparentemente intransponíveis impedem que se espere mais do que isso desse encontro. O primeiro deles é que não há muito o que negociar com o presidente George Bush, que ainda representa a maior potência econômica da atualidade.
Bush não tem mais o que dizer. Não está em condições de decidir nada com quem quer que seja, porque o balcão atrás do qual está hoje terá outra administração em questão de semanas. A hora é mais de uma festa de adeus do que de reformatação das pilastras da economia. E Barack Obama, o novo chefe, não quer se meter antes da hora.
O segundo obstáculo é que o momento não é de confronto, por maior que sejam as divergências entre Estados Unidos e Europa. Os mercados estão especialmente vulneráveis a cabos-de-guerra entre os senhores do mundo. Se virem meia dúzia de chefes de Estado apontando para direções opostas, o risco é que se desmanchem.
E, finalmente, com Bush e depois de Bush, os Estados Unidos não querem mudanças. Ao contrário do que vai trombeteando Sarkozy, o mundo adora o dólar, confia nele muito mais do que se imaginava até agora e confia muito mais do que no euro ou na libra esterlina. E confia no título mais cobiçado, que ainda são as promissórias emitidas pelo Tesouro americano. Além disso, quem controla as máquinas que emitem os ativos mais cobiçados do planeta não quer mudar nada.
Para não decepcionar as platéias, os mais ansiosos líderes do G-20 provavelmente encaminharão alguns temas para análise de comissões de trabalho encarregadas de examinar as bases para a reestruturação dos fundamentos do capitalismo.
Se isso se confirmar, vai ser difícil obter dessas comissões mais do que estratagemas para ganhar tempo, sabe-se lá até quando e com que objetivo.
Enfim, não dá para esperar demais desse encontro. O que precisa ser perguntado é até quando a crise espera.
Confira
Disparada – O dólar deu ontem mais um salto, de 3,8%, fechando nos R$ 2,38. A volatilidade ainda é enorme. Basta dizer que, há apenas 43 dias, o dólar estava abaixo de R$ 2.
O Banco Central decididamente não quer esses níveis porque sabe o impacto que provocam na inflação, a partir da alta dos produtos importados.
Mas as intervenções que tem feito, por meio de leilões de dólares e de leilões de títulos amarrados à correção cambial, não estão nem segurando as cotações nem revertendo a tendência de alta. O Banco Central parece sem estratégia na sua política cambial.
Sem pedido de desculpas a Obama
Berlusconi chama de imbecil quem criticou frase sobre o presidente eleito

Rogério Daflon – O Globo
O primeiro-ministro da Itália, Silvio Berlusconi, preferiu manter a polêmica acesa a fazer qualquer autocrítica em relação à sua frase após a vitória de Barack Obama nas urnas. O empresário e político — que declarara que o presidente eleito americano é “jovem, bonito e bronzeado” — se irritou anteontem diante das críticas ao fim da cúpula informal de chefes de Estado e governo da União Européia (UE), em Bruxelas.
— Todos (que o criticaram) deveriam estar numa lista de imbecis — disse ele, que, em seguida, foi indagado por um jornalista se pediria desculpa a Obama. — Você (que fez a pergunta) também deveria estar na lista de imbecis.
Em Roma, manifestantes protestaram contra a frase do premier. Em Chicago, o coordenador da campanha, David Axelrod, decidiu não se pronunciar sobre o assunto, e à noite, o governo italiano anunciou que Berlusconi teve “uma longa e cordial conversa telefônica” com Obama.
Jornalista austríaco faz declaração racista. Ao menos o político italiano pôde dizer que estava brincando.
Já o jornalista austríaco Klaus Emmerich, de 80 anos, nem isso. Ele falou a sério ao criticar a chegada de Obama à Casa Branca. Em transmissão ao vivo de TV sobre a vitória do democrata, Emmerich afirmou que não gostaria de ver o mundo ocidental “liderado por um homem negro”. Emmerich — excorrespondente da TV estatal ORF nos EUA —disse que os americanos ainda são racistas e que devem “estar muito mal se mandam um negro e uma mulher negra muito atraente para a Casa Branca”. Sem baixar o tom, o jornalista emendou, por fim, dizendo-se “curioso para ver como reagirá a América branca.
Seria como se o próximo chanceler (austríaco) fosse um turco; ninguém na Áustria gostaria”.
A estatal ORF condenou as declarações do jornalista. Para Francisco Carlos Teixeira, professor de história da UFRJ, manifestações racistas contra Obama não vão parar por aí: — No caso austríaco, é algo que não surpreende. Naquele país, o Partido da Liberdade é neonazista, e metade da Áustria vota nesse pessoal.
Teixeira disse que também não a vê a frase de Berlusconi como algo inesperado: — A frase mostra uma não aceitação à cor de Obama. Há que se lembrar que Berlusconi está à frente de uma coalizão de direita, com o Partido da Frente Nacional, herdeiro do Partido Nacional Fascista Italiano.
O professor prevê também manifestações racistas em algumas regiões dos EUA.
— Na análise do mapa eleitoral, vê-se forte rejeição a Obama onde houve grande imigração da região da Europa Central. São pequenos fazendeiros e produtores que vivem entre os Grandes Lagos e Golfo do México. E se vê a mesma coisa em alguns estados do Sul ainda com forte sentimento racista — observou Teixeira, ressaltando que Obama fez a a campanha como presidente de todos os americanos.
— Embora a estratégia tenha sido bem-sucedida, ele vai sofrer mais manifestações. Porque o racismo não é um problema social, mas cultural.
LE MONDE

ROME CORRESPONDANT
Jusqu’à présent, il a fait ce qu’il voulait ou presque. Depuis son élection à la présidence du conseil italien, Silvio Berlusconi a imposé le rythme et les thèmes de la vie politique italienne sans avoir à craindre que quiconque ne le fasse choir du piédestal où il trône, fort d’une cote de popularité à 60 %. La rue ? Muette au point que le cinéaste Nanni Moretti a parlé de “disparition de l’opinion publique”. La crise ? Traversée sans dommages pour son image, donnant des conseils boursiers aux petits actionnaires (”Ne vendez pas”) et des assurances aux banques (”L’Etat garantira l’épargne”). La gauche ? Trop faible, trop divisée pour compter.
Aujourd’hui, la rue se réveille. Depuis plusieurs jours, des dizaines de milliers de professeurs, d’étudiants, de lycéens battent quotidiennement les pavés des grandes villes contre la réforme conduite par la ministre de l’instruction, Mariastella Gelmini. Elle prévoit des coupes budgétaires de plusieurs milliards d’euros et la suppression d’environ 140 000 postes dans les prochaines années. Les manifestations ont pris un tour plus violent, illustré par des heurts avec la police, notamment à Milan.
Le “Cavaliere” a menacé de faire intervenir la police pour évacuer les contestataires qui bloquent les lycées et universités. Mais ces déclarations martiales n’ont pas convaincu les étudiants de renoncer à leur action. Au contraire : “Non seulement la mobilisation continue, mais elle augmente. C’est désormais la société dans son ensemble qui se rend compte que le gouvernement met en danger le développement économique du pays”, affirme un communiqué de l’Union des étudiants italiens (UDU). Deux grèves sont annoncées : le 30 octobre dans les écoles et les lycées ; le 14 novembre dans les universités. Jeudi 23 octobre, M. Berlusconi a démenti tout projet de recours à la force, et Mme Gelmini s’est dite prête à recevoir les syndicats et les parents d’élèves. Une première tentative de dialogue ?
A cours d’argument et craignant que cette contestation ne finisse par agir comme un acide sur ses bons sondages, M. Berlusconi s’en est pris à ses cibles habituelles : médias et centre-gauche. Aux premiers, il reproche de “diffuser l’angoisse” et des fausses nouvelles ; au second, de chercher dans la rue une revanche à son échec dans les urnes lors des élections générales d’avril.
C’est une première. Après avoir moqué son principal adversaire, le président du conseil semble lui reconnaître un rôle d’opposant qu’il refusait jusqu’alors de lui accorder. Rendu inaudible et humilié par sa défaite au scrutin d’avril, le centre paraît retrouver une visibilité et une crédibilité que les sondages ne traduisent pas encore. Walter Veltroni, secrétaire général du Parti démocrate, après nombre tâtonnements, semble avoir trouvé la voie d’une opposition résolue qui n’hypothèque pas la possibilité d’un dialogue. Ayant retrouvé son rang de premier opposant au président du conseil, M. Veltroni doit en apporter la preuve chiffrée, en rassemblant un million de personnes – objectif ambitieux qu’il s’est lui même fixé -, samedi 25 octobre, à Rome, contre la politique de M. Berlusconi. Un chiffre que les capacités de mobilisation de l’appareil et un comptage généreux devraient lui permettre d’atteindre.
UNE PREMIÈRE
Pour en arriver là, M. Veltroni a dû faire violence à sa réputation d’homme indécis. Après avoir supporté sans trop broncher les critiques de son principal allié, Antonio Di Pietro, leader du parti de l’Italie des valeurs (IDV), qui lui contestait le leadership de l’opposition au nom d’une vision plus intransigeante de l’antiberlusconisme, l’ancien maire de Rome a rompu son alliance. Une manière de clarifier la ligne du parti et de l’ancrer résolument au centre gauche. “Collaborateur”, lui a lancé M. Di Pietro.
Le succès de ce rassemblement ne signifie pas forcément la fin des contestations pour M. Veltroni. Décrit dans les médias proches du pouvoir comme un homme hésitant et peu charismatique, le secrétaire général du PD doit compter sur une opposition interne active. Certains dans le parti, dont l’autre poids lourd Massimo D’Alema, n’hésitent pas à parier sur une cuisante défaite du PD aux élections européennes, entraînant du même coup le départ de son actuel secrétaire général.
M. Berlusconi, qui connaît les ressorts humains et les arcanes de la politique italienne, le sait mieux que quiconque. La coalition des contestations – une première depuis son élection – peut encore se rompre sous la pression des divisions internes de ses opposants.
Philippe Ridet
Fonte Le Monde
Os organizadores da manifestação dizem que reuniram mais de 2 milhões de pessoas na rua contra Berlusconi e sua política de xenofobia
Estudantes tomam ruas de Roma em protesto contra plano do governo
Flavia Guerra, ROMA – O Estado de São Paulo
As ruas da capital italiana foram tomadas ontem por mais de 20 mil estudantes inconformados com a reforma educacional proposta pelo presidente Silvio Berlusconi para “mudar a história da educação no país”. Uma das medidas mais polêmicas do plano é a separação dos estudantes italianos e estrangeiros nas escolas. A reforma também prevê a demissão de 80 mil professores e a diminuição da carga horária.
“É praticamente um apartheid”, afirmou Simone, de 14 anos, filha de brasileira. “O governo diz que os estrangeiros não entendem italiano, mas como vão aprender se estiverem separados?” Para grêmios estudantis, a reforma representa um retrocesso sem precedentes na educação do país.
O Decreto de Lei Gelmini, de autoria da ministra da Educação, Maristella Gelmini, foi promulgado em setembro e aguarda a aprovação no Senado para passar a valer.
Após uma semana de manifestações estudantis em todo país, Berlusconi e a ministra convocaram uma entrevista coletiva para “responder a todas as mentiras da esquerda”. Segundo Gelmini, as medidas servem para cortar gastos exorbitantes do setor. O presidente também decretou a ocupação das escolas pela polícia.
Outros pontos polêmicos da reforma são o aumento do número de alunos por sala – para 33 – e a adoção de um professor único em todos os níveis do ensino básico. “Um mesmo professor não vai saber ensinar matemática, artes, italiano, física e química”, afirmou um aluno do Liceu Clássico de Roma.
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SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (Madrid) (EFE).– El escritor italiano Antonio Tabucchi considera que la voz crítica de los intelectuales queda apagada en la actualidad “por el inmenso poder de los medios de comunicación”.
La obra de Tabucchi es objeto esta semana de análisis en un curso de la Universidad Complutense en El Escorial y, en una entrevista concedida a EFE, se confesó “escéptico” respecto a la capacidad de intervención de la literatura o de los intelectuales en la sociedad contemporánea, frente a la influencia de los medios.
“Estadísticamente hablando es imposible luchar contra las cuatro o cinco horas que, por ejemplo, pasan los italianos frente al televisor. Hoy cualquier imbécil en la tele puede llegar a millones de personas ¿y un libro a cuántos?”, se pregunta el escritor.
Autor de una docena de títulos, entre ellos “Sostiene Pereira”, “Requiem” y “La cabeza perdida de Damasceno Monteiro”, Tabucchi (Pisa, 1943) se ha caracterizado siempre por su conciencia crítica al firmar todo aquello que reivindique derechos y libertades y por reflexionar acerca de la literatura.
El curso que le dedica la Complutense sirve para recordar a Tabucchi su condición de literato: “La verdad es que estos actos me obligan a pensar que soy escritor, y que tengo que decir cosas inteligentes porque se deben de pensar que lo soy – comenta entre risas-, pero quiero decir que aunque esto me es muy grato yo reivindico constantemente la vida”.
“Si hoy no escribes una hoja no pasa nada, la puedes escribir mañana; sin embargo, lo que hoy no vivas ya no lo podrás vivir mañana, eso seguro, y el mundo está lleno de vida, de complicaciones. Hay que experimentarlas y luego, eso sí, si puedes contarlas”.
Tabucchi habló hoy en este seminario de sus libros y su relación con la historia, y reivindicó la necesidad de la memoria.
“La memoria se mantiene contando las cosas”, y para ello es muy importante la voz. La voz es vida, el silencio nada, y la escritura es el mineral que después queda”.
Este amante de los relatos más que de las novelas, cree que una de las características que debe tener el escritor es la paciencia: “Primero se pone la semilla y luego va saliendo la flor pero hay que tener paciencia”, aconseja.
Amante de Portugal, Tabucchi dice que empezó a escribir por un poema de Fernando Pessoa, de quien es un gran experto y traducto; está además preparando una edición de sus obras completas.
Tabucchi Vive a caballo entre Lisboa y París porque en Italia ya no tiene familia, pero aún así está muy atento a todo lo que pase en su país de origen.
“En Italia son más necesarias las leyes que los intelectuales, porque son las leyes las que tienen que decir al señor (primer ministro Silvio) Berlusconi que no se puede ser presidente de un país, ser el dueño de tres televisiones y también tener el control absoluto de la televisión nacional, pero el Parlamento es así. Él ganó democráticamente”, dice.
Cuando el viernes acabe este seminario, Tabuchhi volverá a la búsqueda de su soledad para seguir escribiendo un libro de relatos que tiene entre manos, con el concepto del tiempo como protagonista, y seguir tomando el pulso a la salud del mundo.
Carmen Sigüenza
Il tempo scopre la verità e fuga la menzogna


Porta-voz diz que decisão de mudar imagem evidente em entrevistas de líder italiano veio de assessores; ex-vice-ministro critica a medida
Quadro é reprodução de obra de pintor veneziano; canais do premiê exploram sexualidade, e sua vida amorosa é alvo de dúvidas
DA REDAÇÃO – FOLHA DE SÃO PAULO
Assessores do primeiro-ministro italiano, Silvio Berlusconi, mandaram cobrir o seio de uma personagem retratada numa tela do século 18, sob o pretexto de que a imagem poderia “incomodar” telespectadores ou leitores de jornais.
O episódio, qualificado de “uma loucura” por Vittorio Sgarbi, vice-ministro da Cultura em um gabinete anterior do premiê, foi o grande assunto na Itália no fim de semana.
O quadro é uma cópia de “O Tempo que Desvenda a Verdade”, pintado provavelmente em 1743 pelo veneziano Giovanni Battista Tiepolo (1696-1770).
Foi o próprio Berlusconi quem o escolheu para decorar o salão em que recebe a mídia no palácio Chigi, em Roma, luxuosa sede do governo italiano.
O jornal “La Stampa” notou que, durante as entrevistas coletivas, o seio nu e arredondado da personagem alegórica “pairava sobre a calva do premiê como se fosse uma auréola”.
Apesar de o patrimônio histórico do país reunir milhares de telas e esculturas em que a nudez é retratada sem nenhum preconceito e com a maior naturalidade artística, o porta-voz de Berlusconi, Paolo Bonaiuti, disse ao “Corriere della Sera” que a decisão partiu “de assessores responsáveis pela imagem do primeiro-ministro”.
Sem moralismos
O chocante, na história, é que o direitista Berlusconi não tem seu comportamento associado ao conservadorismo com relação à sexualidade. As emissoras comerciais de TV de que é proprietário têm programas de variedade em que bailarinas se apresentam quase nuas da cintura para cima. O premiê, lembra o jornal britânico “Guardian”, também não tem travas na língua ao conversar em reservado sobre suas aventuras amorosas de juventude.
O mesmo jornal diz que, no mês passado, Berlusconi, de 71 anos, cancelou uma entrevista coletiva em que seria inevitavelmente indagado sobre suas relações com a ministra da Igualdade, Mara Carfagna, 34. Ela é uma lindíssima morena, foi dançarina e apresentadora numa das TVs do atual primeiro-ministro. O marido de uma outra apresentadora de TV o está processando, sob o argumento de ter sido demitido da emissora depois que Berlusconi assediou sua mulher, versão que os advogados do premiê julgaram fantasiosa.
Mesmo que tudo não passe de pura maldade -que não é politicamente explorada pela oposição de esquerda-, o fato é que pintar uma redinha sobre os seios fartos e arredondados da personagem de Tiepolo foi qualificado de censura.
“La Stampa” comparou os assessores do premiê a Daniele Da Volterra, pintor medíocre que cobriu o sexo dos personagens de “O Julgamento Final”, parte das cenas bíblicas retratadas por Michelangelo na capela Sistina, no Vaticano. Volterra, lembra o jornal italiano, tinha por apelido “Braghettone”, o que significa “cuecão”.
Com agências internacionais
Italia prohíbe a jueces y fiscales las escuchas en casos de corrupción

MIGUEL MORA – Roma – El País
Berlusconi limitará los ‘pinchazos’ a la mafia y el terrorismo
Cinco años de cárcel para el magistrado que ordene un pinchazo telefónico. Cinco años para quien lo realice y para quien lo filtre, y cinco años para los periodistas que lo publiquen. Ése es el núcleo duro del proyecto de Ley que el Gobierno italiano quiere aprobar el viernes. El primer ministro, Silvio Berlusconi, trata de esta manera de prohibir a jueces y fiscales el recurso de intervenir los teléfonos de sospechosos salvo en los casos de delitos más graves: terrorismo, mafia y violencia sexual. La medida excluiría los pinchazos como método de recogida de pruebas en los procesos que afectan a crímenes de cuello blanco: corrupción, prevaricación, sobornos, extorsión, estafas o delitos empresariales.
Las asociaciones de jueces, editores y la oposición advierten de que si se lleva adelante la reforma, Berlusconi dará el golpe de gracia a la Justicia. El presidente de la Asociación Nacional de Magistrados, Luca Palamara, ha mostrado su perplejidad por el plan y ha señalado que, “si el Gobierno selecciona mucho los delitos susceptibles de ser investigados con escuchas, se empobrecerá el Estado de derecho y se restringirán las posibilidades de investigar”. Palamara sugiere que delitos comunes como la extorsión y la corrupción quedarían de hecho “despenalizados”.
Para el líder de la oposición, Walter Veltroni, las escuchas son “un instrumento fundamental de lucha contra toda forma de actividad ilegal”, aunque se ha mostrado de acuerdo en regular a fondo su publicación en los medios de comunicación.
La Liga del Norte, socio de Berlusconi, ha puesto también reservas a la idea, porque considera que puede dañar la imagen de firmeza del Ejecutivo. Pero el Gobierno ha empezado a preparar a la opinión pública para la reforma con dos argumentos: económico y el respeto a la intimidad.
El ministro de Justicia Angelino Alfano recordó ayer que en 2007 hubo 125.000 personas espiadas en Italia, y que “prácticamente todo el país habría sido interceptado alguna vez”. Además, declaró que las grabaciones suponen la mitad del total de los gastos judiciales. “Es necesario reducir ese exceso defendiendo la privacidad de los ciudadanos pero sin debilitar a las fuerzas de seguridad”, concluyó Alfano, quien recordó que en EE UU se hacen 1.700 pinchazos anuales y en Suiza 1.300.
Berlusconi siempre ha declarado su antipatía por el Grande Fratello judicial en un país que ha vivido casos tan llamativos como el Manos Limpias que dirigió Antonio di Pietro a principio de los 90. Il Cavaliere “tiene pesadillas con los pinchazos, y todos los días pregunta al ministro Alfano si la ley está lista”, ha contado La Repúbblica, recordando que, en los últimos años, el propio jefe del Gobierno, decenas de sus amigos y miembros de Forza Italia, diputados, senadores, alcaldes y empresarios de todas las tendencias han sufrido pinchazos y han sido, después, procesados.
Aunque la promulgación de diferentes leyes ha ido dilatando hasta el infinito los procesos y una parte importante acaba prescribiendo, Il Cavaliere ha declarado la guerra a un sistema “que no deja vivir en paz a los ciudadanos”. En la campaña prometió acabar con las escuchas.
Algunos medios críticos han apuntado que el proyecto de ley le favorece antes que a nadie a él mismo, ya que está siendo investigado por corrupción en el llamado caso Saccá, conocido a finales de 2007 gracias a la filtración de los pinchazos de decenas de diálogos mantenidos entre Berlusconi y el director de RAI Ficción, Agostino Saccà. Estos revelaron las presiones del entonces líder de la oposición a Saccà para que éste contratase a algunas actrices de su preferencia.
Algunos juristas han advertido de que la reforma impedirá a los jueces, por el principio del tempus regit actum, utilizar las pruebas obtenidas en pinchazos ordenados antes de la entrada en vigor de la ley. Uno de ellos sería, precisamente, el del caso Saccà.
Cerca de 3.000 ciganos protestaram neste domingo em Roma contra a xenofobia, após sérios distúrbios envolvendo essa etnia na Itália, que culminaram em incêndios de vários acampamentos.
Essa é a primeira vez que eles se manifestam na Itália, onde calcula-se que vivam 150.000 ciganos, muitos de origem romena ou da ex-Iugoslávia mas em sua maioria italianos.
Alessandro Bianchi/Reuters
Ciganos protestaram em Roma contra xenofobia
ao som de música tradicional

Os manifestantes marcharam ao som da música tradicional e levando placas onde se podia ler “Não a xenofobia”, “os ciganos nunca foram a guerra” e “não a informação racista”.
Vários acampamentos de ciganos foram incendiados por populares em maio próximo de Nápoles, no sul.
O episódio que desencadeou os ataques foi a suposta tentativa de seqüestro de um bebê por uma jovem cigana.
Apesar da investigação sobre esse caso não ter encerrado, o jornal “Il Giornale”, do chefe de governo Silvio Berlusconi, teve como manchete de capa, no dia 19 de maio, “Como os ciganos vendem as crianças”.
A justiça da Itália não tem nenhum caso comprovado de seqüestro de crianças por ciganos.
O governo inclusive já nomeou um responsável que irá coordenar a questão cigana em Roma, Milão e outras grandes cidades, com o objetivo de acabar com os acampamentos ilegais.
O novo prefeito de Roma, o ex-neofacista Gianni Alemanno, ordenou que a polícia da capital esvaziasse na sexta-feira um acampamento instalado no bairro popular de Testaccio, próximo do centro. Seus 122 habitantes, todos italianos, foram levados para um bairro da periferia.

Gilles Lapouge* – O Estado de São Paulo
Tempos horríveis estes para os ciganos italianos, principalmente os chamados “romas”, de origem romena. O premiê italiano, Silvio Berlusconi, acaba de conceder poderes extraordinários para os chefes de polícia de Roma, Nápoles e Milão fazerem um novo censo dos ciganos e expulsarem os que têm problemas com a Justiça.
Será que Berlusconi tem o direito, na União Européia, de perseguir as pessoas desse modo? Os romas são três quartos romenos e um quarto italianos. Portanto, são cidadãos da UE e não podem ser detidos ou expulsos. Mas Berlusconi não está nem aí com isso. Bruxelas se comoverá com a sorte deles? Isso não é tão certo, embora seja desejável.
As medidas contra os ciganos têm precedentes assustadores. Em 1939, sob o nazismo, eles foram tachados de “raça inferior”. Cerca de 30 mil foram expulsos para o Leste e começaram os massacres e o confinamento em guetos. Em 1942, Heinrich Himmler, chefe da SS, deportou os ciganos alemães para campos de concentração.
As medidas de Berlusconi não têm nenhuma relação com tais horrores. Mas não podemos deixar de nos sentir chocados ao ver as mesmas pessoas perseguidas pelo mesmo “crime”: o de pertencer a uma determinada etnia. Pode-se até explicar o gesto de Berlusconi: a Itália padece. A crise é feroz. Nápoles, incapaz de administrar o próprio lixo, apodrece ao sol. Em casos semelhantes, todo líder procura um bode expiatório. O que Berlusconi tinha à mão era o povo cigano.
Sem desculpar Berlusconi, é preciso reconhecer que tal comportamento não é exclusivo dele: em 2007, seu predecessor, Romano Prodi, que não é de direita, mas de centro-esquerda, baixou um decreto que lhe permitiu expulsar ciganos.
A maldição que recai sobre os ciganos também é antiga. Eles deixaram seu berço, a Índia, na Antigüidade, e espalharam-se pela região do Mediterrâneo. Tinham uma fama detestável: os gregos os apelidaram de “intocáveis”.
Nas sociedades modernas, a sorte dos romas italianos mostra que o problema da imigração não pára de se agravar. A crise intensifica o ódio pelos imigrantes, esses sujeitos que vêm “tirar o nosso emprego”. Os países europeus endurecem suas leis, expulsam, separam as famílias, desprezam. Hoje, a Europa, que por muito tempo deu lições de direitos humanos, não exibe um rosto bonito. Ela é feia. Em todas as capitais, afiam-se as armas contra os imigrantes. O código civil é reformulado. A imigração é tratada como crime.
Evidentemente, não podemos esquecer que a imigração em massa representa um desafio. Mas a solução não é lotar aviões fretados, como faz o presidente francês, Nicolas Sarkozy. É necessária na Europa uma política de imigração firme, coerente, diferente das histerias anticiganas de Berlusconi. Uma política que tenha dois pilares: no interior, a solidariedade e a integração; no exterior, acordos de cooperação com os países de emigrantes.
*Gilles Lapouge é correspondente em Paris

VERISSIMO – O Globo
A obra de Bach é o exemplo mais alto do rigor com emoção, ou da emoção represada pela pia sobriedade germânica, que definia o barroco alemão.
Depois a música alemã transbordou para o romântico e o bombástico, mas Bach ficou como um parâmetro de gravidade, algo como a gravidade que nos mantém presos à Terra.
Voltamos sempre a Bach para nos certificarmos de que certas leis universais não mudam com os gostos musicais, e nos emocionamos sempre com a redescoberta. Mas o velho parâmetro também dava os seus pulinhos.
Gostava do barroco italiano e foi influenciado pelas suas firulas.
Transcreveu obras de Corelli e outros — inaugurando o hábito, que existe até hoje, de chamar cópia de homenagem — e algumas transcrições ficaram famosas, como a do concerto para quatro violinos do Vivaldi que ele adaptou para quatro cravos, e o concerto em ré menor para oboé e basso contínuo do Alessandro Marcello, que tem um adágio tão bonito que poderia ter sido composto pelo Bach sem intermediário.
Mas Bach não estava livre de críticas pelas suas recaídas da gravidade e teve um contemporâneo que chamou uma das suas homenagens de “um pouco italiana demais”. Não sei como é a frase em alemão, mas ela é um bom alerta em qualquer língua. Pode-se, deve-se ser italiano — tem até aquela outra frase, “sejamos todos italianos, a vida é muito curta para sermos outra coisa” —, mas dentro dos limites do razoável. A própria Itália às vezes exagera e fica italiana demais. Toda vez que elege o Berlusconi, por exemplo. Que ele é um mascalzone todo mundo sabe, mas isto parece fazer parte da sua atração para os italianos. É um empresário de sucesso numa sociedade em que, como poucas, as pessoas de sucesso são a nobreza — como era o caso do Agneli — e o seu sucesso é que faz sucesso. É o dono da TV no país, e ela vende sua imagem de dinamismo e confiança em horário integral.
Mas nada disso explica totalmente as suas vitórias. O que completa a explicação é o hábito italiano de, periodicamente, ultrapassar os limites que na música seriam entre o alegre e o frívolo e o barroco e o rococó, ou entre o que encantava o Bach e o que dava razão aos seus críticos, e na política separam o inusitado do incrível. Vez que outra, os italianos ficam incríveis.Mas é claro que Berlusconi pode cair numa semana. Neste caso, a política italiana seria rococó no bom sentido.

AFP/ANDREAS SOLARO
eux qui ont inventé le néologisme “Raiset” – à partir de RAI, le service public télévisé et Mediaset, la structure regroupant les chaînes privées de Silvio Berlusconi – pour décrire ce qui se passait en Italie du temps où le “Cavaliere” était également chef du gouvernement, n’avaient pas tort.
En parlant de “Raiset”, ils voulaient dire que la RAI se montrait particulièrement complaisante envers le “Cavaliere” qui, à la tête du gouvernement italien, contrôlait financièrement et politiquement les trois chaînes publiques.
Des centaines de coups de fil contenus dans des écoutes téléphoniques, effectuées au cours des années 2004-2005, dans le cadre d’une enquête judiciaire concernant l’un des collaborateurs, à l’époque, de Silvio Berlusconi, publiées par le quotidien La Repubblica, mercredi 21 novembre, ont levé tous les doutes.
Le quotidien de gauche rapporte que des proches de Silvio Berlusconi, placés à des postes de responsabilité à la RAI, s’entendaient avec la direction de Mediaset pour tout ce qui touchait le chef du gouvernement.
Les personnes mises en cause sont, notamment Deborah Bergamini, ancienne assistante personnelle de Berlusconi, à l’époque responsable de la programmation de la RAI et aujourd’hui dirigeante du secteur marketing, ainsi que l’ancien directeur général (2003-2005) de la télévision publique, Flavio Cattaneo.
Selon les écoutes publiées par le quotidien, les présences de Berlusconi à la télévision ou le pouvoir de donner, ou pas, une nouvelle qui pouvait lui nuire étaient minutieusement étudiés. Ainsi, même la mort de Jean Paul II a été gérée “en commun” afin que cet événement ne conduise pas trop d’électeurs – on votait ces jours-là en Italie pour les élections régionales – à l’abstention et donc au risque de tourner le dos au chef du gouvernement. Ou encore comment édulcorer les estimations sur les résultats de ces mêmes élections qui avaient tourné à la catastrophe pour le “Cavaliere”.
A ce sujet, révèle La Repubblica, quelques responsables de la RAI ont suggéré à Mediaset de diffuser une émission de forte audience pour contrecarrer la soirée électorale que le service public était bien obligé, malgré tout, de diffuser.
Ces révélations ont provoqué une onde de choc dans le pays. Avec une kyrielle de menaces de recours en justice et appels à la démission des actuels responsables du service public. Les actuels dirigeants de la RAI ont décidé une enquête interne alors que Mediaset se limite à démentir ce qui peut l’être.
Un communiqué officiel du gouvernement demande que la RAI fasse tout le nécessaire pour clarifier la situation et reconnaît que le temps est venu d’une “réforme vraie et démocratique afin de garantir la liberté d’information et l’autonomie du service public”.
Walter Veltroni, maire de Rome et tout nouveau secrétaire du Parti démocrate, principale force de la coalition gouvernementale, parle, lui, de “l’extrême gravité de ces révélations”. Il ajoute que “le service public a été piétiné. Tout cela est en contradiction avec les principes de libre concurrence, du marché et des devoirs du service public”.
“Personne ne peut nier que l’image de la RAI est gravement endommagée” par les informations de La Repubblica, a reconnu le ministre des communications. De son côté, Silvio Berlusconi a dénoncé “les hyènes et les chacals” qui ont attaqué Mme Bergamini, jugeant “inacceptable et illégitime” la publication d’écoutes par un journal. M. Cattaneo a formellement démenti ces accusations dans une lettre ouverte, tandis que le groupe Mediaset annonçait avoir l’intention de porter plainte contre La Repubblica.
Il y a trois semaines, un projet de loi a été présenté par le gouvernement de Romano Prodi (centre-gauche) pour donner davantage d’indépendance à la RAI, toujours liée traditionnellement aux partis. Ce qui n’avait pas été mis en compte, c’était de trouver la façon pour la préserver de sa 5e colonne.
Salvatore Aloise – Le Monde

Lo hizo el Consejo Superior de la Magistratura, máximo tribunal judicial del país, en una resolución aprobada por unanimidad. Asegura que durante el mandato del ex premier accedieron a documentos y correos electrónicos de los magistrados. El año pasado la Justicia había desmantelado una enorme red de escuchas telefónicas ilegales. Fuente Clarín