19/05/2009 - 12:23h Faleceu Guillermo Lora

del Diário La Razón, de Bolivia

Maestro de juventudes

Ha muerto Guillermo Lora, el formador de generaciones no sólo en el marxismo y el trotskismo sino en la manera de ver la realidad e interpretarla, un signo que marcó de por vida a personalidades.

La consecuencia y coherencia, la distancia que siempre guardó respecto al poder y su posición de cómo alcanzarlo, permiten destacar a Lora, más allá de consideraciones ideológicas.

Por eso muchos personajes influyentes de la política nacional se acercaron a él y a sus postulados ideológicos, pero muy pocos se mantuvieron con él, porque asumieron posturas más mesuradas o dieron un giro de 180 grados.

Más que una posición ideológica, el trotskismo se convirtió en parada obligada de las juventudes hambrientas de política desde los años 40, década en la que surgió la tesis de Pulacayo, de la cual Lora fue autor. El formador de generaciones descansa.

El largo camino del último bolchevique boliviano

PERFIL• Lora fue autor de la Tesis de Pulacayo y de la Historia del Movimiento Obrero.

GUILLERMO LORA • El hombre consecuente con sus ideales, como pocos.

Guillermo Lora Escóbar nació el 31 de octubre de 1922 en Uncía, población colindante con los distritos mineros de Siglo XX y Catavi, en Potosí. De padre chuquisaqueño, en sus 87 años de existencia realizó un trabajo político e intelectual influyendo a más de una generación, con el legado bibliográfico que deja para quienes aprendieron de él: “Obras Completas de 67 tomos”. “Fue un hombre muy importante para el país, más en el sentido intelectual que en el político”, afirma Jimmy Iturri, quien fue militante del trotsksimo y fue cercano a Lora.

Lora fue el militante trotskista más importante del país, haciendo suya las banderas de la revolución permanente planteada por el disidente ruso León Trotsky a principios del siglo XX, tras la revolución bolchevique de 1917. Se incorporó al Partido Obrero Revolucionario (POR) a sus 18 años. Desde entonces “mantuvo un línea de pensamiento tan claramente definida desde un principio que fue por un lado su fortaleza, pero a la vez su mayor debilidad; sacrificó la historia real a una cierta idea de la historia que tenía mucho de fatalista”, según define Jorge Lazarte.

Fue un cuestionador de las tesis estalinistas, cuyas murallas finalmente se derrumbaron en 1990, pero también se distanció de procesos revolucionarios como el cubano de 1959, e incluso hasta el final de sus días cuestionó duramente el “proceso de cambio” que lleva adelante en Bolivia el gobierno de Evo Morales.

Quizás Lora haya sido el político más aislado del repertorio nacional, cuyas relaciones apenas se notaban con la denominada IV Internacional, y con el magisterio paceño a través de dirigentes sindicales como Wilma Plata y de su hermano Miguel.

Pero por otro lado, fue uno de los más influyentes en términos de formación política, de ello pueden dar fe quienes se hicieron personalidades en otros ámbitos como Herbert Müller (ex ministro), Erick Rojas (subalcalde de Mallasa), Jimmy Iturri (delegado del Bicentenario), Fernando Molina (director de Pulso), Alfredo Rada (ministro de Gobierno), Pedro Montes (ejecutivo de la COB), Rodrigo Ayala (cineasta), Vidal Márquez (dueño de Yachaywasi), entre otros.

Lora estudió leyes en universidades de La Paz y Cochabamba. En 1947 fue elegido diputado por la provincia Bustillos del departamento potosino. Es el autor de la Tesis de Pulacayo, postulado que fue un referente importante para la revolución de 1952. Compartía sus ideas en textos que ofrecía a la venta en un subterráneo del centro paceño.


Murió el líder del trotskismo

El líder del Partido Obrero Revolucionario (POR) falleció ayer a los 87 años de edad a causa de un cáncer hepático. Políticos e intelectuales lamentan la pérdida del hombre que fue consecuente con sus ideales.

A los 87 años de edad, Guillermo Lora, principal líder trotskista en Bolivia y líder del Partido Obrero Revolucionario (POR) durante seis décadas, murió ayer aquejado por un cáncer hepático, que se le fue diagnosticado hace aproximadamente tres meses.

“Guillermo perteneció a la segunda generación del POR, se incorporó a la organización por los años de 1952 a 1953, incursionó políticamente en el seno del movimiento minero. Murió a los 87 años, él sufrió una corta enfermedad, se le encontró cáncer hepático hace más o menos tres meses y combatió hasta donde pudo contra la muerte, pero en estos casos es inevitable la llegada de un día fatal como éste”, contó ayer a La Razón su hermano, Miguel Lora.

Lora nació en Uncía, en la provincia Bustillos del departamento de Potosí. “Fue autor de la Tesis de Pulacayo (1947), instrumento de lucha del proletariado boliviano antes, durante y después de la revolución de abril de 1952. Guillermo Lora fue un militante profesional que dedicó su existencia total a la causa popular, enmarcada en el paradigma de la revolución permanente y en el imperativo de la toma del poder por la clase trabajadora y sus aliados”, según el periodista Eduardo Ascarrunz, y allegado a la familia Lora.

Asimismo, José Luis Álvarez, secretario de la Federación de Maestros de La Paz y militante del POR, afirmó que la muerte de Lora es una gran pérdida no sólo para sus familiares y allegados, sino también para el país.

“No es una pérdida sólo para el sector, sino para todo el país, para todo el movimiento obrero popular, porque él (Lora) ha sido quien ha elaborado, luchado e impulsado la independencia política de los trabajadores, de los explotados con referencia al Estado y luchó contra la sociedad capitalista. Forjó la Tesis de Pulacayo”, señaló Álvarez.

Miguel contó que Guillermo no tenía hijos, “pero dejó a su compañera de toda la vida, Reina Pérez”. Agregó que también dejó 67 tomos de sus obras completas, que es un compendio de la historia del movimiento obrero.

Tras el anuncio de su deceso, el Comité de Enlace por la Reconstrucción de la IV Internacional (Cerci) emitió un comunicado en el que destacan el trabajo y el liderazgo de Lora.

“El camarada Guillermo ha sido un verdadero ejemplo de militante profesional, que ha dedicado su vida a dar expresión consciente al proletariado revolucionario”, según el documento.

De igual manera, el Comité Central del POR se pronunció y afirmó que “la vida de Guillermo en un ejemplo de consecuencia revolucionaria, de una vida entregada a la causa de los oprimidos de Bolivia y el mundo (…)”.

Dimensiones

El político • Militó desde su juventud en el Partido Obrero Revolucionario, y así falleció. Es autor de la “Tesis de Pulacayo”, que es referente del accionar de los trabajadores sindicalizados del país.

El intelectual
• Sus obras completas suman 76 volúmenes. Destaca su “Historia del Movimiento Obrero”.

26/11/2008 - 18:33h Malos índices para Latinoamérica

Un informe advierte de que se empieza a vislumbrar la recesión en la región

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La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ayer lunes, durante la reunión con su homólogo mexicano, Felipe Calderón, en Buenos Aires.- AFP

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ – Buenos Aires – El País

Las esperanzas de un aterrizaje suave de las economías latinoamericanas en medio de la crisis mundial empiezan a desvanecerse. Lo que hasta hace unos meses se suponía que podría ser una desaceleración o un deterioro de las condiciones económicas se empieza a vislumbrar como un verdadero clima de recesión. Los últimos datos publicados por la fundación brasileña Getulio Vargas, en colaboración con el instituto alemán IFO, no dejan lugar a muchas especulaciones: el llamado Índice de Clima Económico (ICE), elaborado trimestralmente desde octubre de 1997, se ha colocado cerca del valor más bajo obtenido en diez años: 3,4 puntos.

El ICE estaba experimentando un declive continuado desde octubre de 2007, pero se combinaba con un Índice de Situación Actual todavía positivo y un Índice de Expectativas bajo, pero sostenido. En este nuevo estudio, todos los índices están por debajo de los promedios históricos en 10 años. El bajón en tres meses ha sido enorme: El ICE ha pasado de 4,6 a 3,4, pero la valoración de expectativas ha tocado fondo, pasando de 3,4 a sólo 2,5. La valoración de la situación actual, que se había mantenido invariablemente por encima de los 5 puntos, baja por primera vez a poco más de 4.

La percepción del clima económico de América Latina, asegura la encuesta, ha dejado de estar por encima de la media mundial. “El escenario se puede describir ya como tendencia recesiva mundial”.

Realidades diferentes

El informe de la Fundación Getulio Vargas (creada en 1944 con el objetivo de incentivar la mejora de la administración pública y privada y el análisis y prospectiva económica y convertida en uno de los principales centros de investigación del país) refleja, sin embargo, realidades diferentes, según los países. En Argentina -explica- la situación sigue caracterizada por un muy desfavorable clima económico. Es cierto que el ICE aumentó de 2,7 a 3,2 en el último trimestre, pero partía de niveles muy bajos y además las expectativas siguen siendo “sumamente pesimistas” (1,7 puntos).

Los mejor situados parecen ser Uruguay, Perú y Brasil, que siguen teniendo un índice de clima económico ligeramente por encima del 5. Llama la atención el descenso de la valoración del ICE en México, donde ha pasado de 4 a 2,3 puntos, seguramente como resultado del empeoramiento de la crisis en Estados Unidos.

El problema de la inflación

La encuesta incluye un cuestionario sobre los problemas económicos que enfrentan los distintos países. Los analistas de la fundación señalan que predomina la preocupación por la inflación. Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela la consideran el primer factor, junto a la falta de confianza en las políticas gubernamentales. “La inflación también se menciona en Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. Solamente en Brasil y Paraguay no se señala entre los dos temas principales”.

Lo más significativo de la encuesta es su comparación con los datos del pasado mes de julio. El mundo estaba ya en fase recesiva, pero América Latina en general y Brasil en particular estaban solamente en una fase declinante de ciclo. En la encuesta hecha pública ahora, América Latina entra también en la fase recesiva y Brasil es el único que continua en la fase de descenso del ciclo, todavía no recesiva.

En el ranking por países del Índice de Clima Económico, las primeras posiciones son para Uruguay, Perú y Brasil, que lideran el ICE promedio de los cuatro últimos trimestres. Argentina y Ecuador siguen en las últimas posiciones. “El único cambio es el intercambio de posiciones entre Venezuela y México, en la octava y novena posición”.

Perspectivas

Los datos de la Fundación Getulio Vargas han coincidido con nuevos análisis hechos públicos ayer martes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y también relacionados con la economía latinoamericana. Según la OCDE, nuevas caídas en los precios de las materias primas y las presiones inflacionistas por la depreciación de las monedas, son los dos riesgos principales que afronta América Latina.

Para los expertos de la OCDE, Brasil crecerá sólo un 3% en 2009, pero empezará repuntar en 2010 (4,5%). México tiene perspectivas más difíciles: un crecimiento del PIB de únicamente un 0,4% el año próximo y de un 1,8% en 2010. Para Chile, el crecimiento oscilará entre un 2,6% en 2009 y un 3,1% en 2010.

La OCDE coincide en que la presión inflacionista seguirá siendo importante, porque aunque la actividad económica decae, la depreciación de las monedas aumenta la presión sobre los precios. “El Banco Central de Brasil probablemente tenga que reanudar su campaña de ajuste monetario”. El real brasileño ha perdido ya un 24% de su valor frente al dólar en este año. El peso mexicano ha caído un 19% y el chileno, más del 26%. En Argentina, la industria local lucha por lograr una devaluación, pero el Gobierno de Fernández Kirchner intenta mantener el nivel de cambio entre 3,30 y 3,40 pesos por dólar.

24/11/2008 - 09:33h The Economist olha para 2009 com previsões e desejos

The World in 2009

The Americas

Latin drift

Nov 19th 2008
From The World in 2009 print edition
By Michael Reid

Sorting Latin America’s pragmatists from its populists

Alamy 

After five years in which Latin America’s economies have averaged 5% annual growth with generally low inflation, they face a severe test of their new-found resilience in 2009. Subdued consumption in the rich world will squeeze exports and commodity prices, and finance will be harder to find. Countries with diversified exports and sound policies will be better placed to ride out the storm than those, such as Venezuela and Argentina, that have squandered their commodity windfalls and spurned private enterprise. Politically, tougher times will coincide with, and contribute to, the start of a tentative shift away from the left.

Of the region’s two big economies, Brazil will continue to do better than Mexico, but neither will do well. Softening commodity prices will erode Brazil’s trade surplus (and cause further depreciation of the real), but the diversity of its export markets and the vigour of domestic consumption will keep growth below 3% (down by more than two percentage points from 2008). With a presidential election due in 2010, Brazilian politics will be dominated by preliminary jockeying over candidacies, with President Luiz Inácio Lula da Silva, the social-democratic president, seeking to transfer his own popularity to his chosen successor, probably Dilma Rousseff, his chief of staff.

The intertwining of Mexico’s economy with United States’ manufacturing will cut growth to under 1%. That will bring an increase in social tension: tighter border controls mean it has become harder to cross into the United States, and jobs are harder to find there, so the traditional safety valve of emigration will become blocked. The slowdown comes at an awkward moment for Felipe Calderón, Mexico’s president. In a mid-term congressional election in July, Mr Calderón’s conservative National Action Party is unlikely to win the majority it desperately needs to sweep away the vestiges of corporatism that still hobble the country’s economy. The centrist Institutional Revolutionary Party, which ruled Mexico for seven decades until 2000, will make gains at the expense of the divided left. Whatever happens in the election, Mr Calderón will hope to make headway against powerful drug gangs.

Argentina’s vigorous recovery from its financial collapse of 2001-02 will peter out in 2009, as commodity prices soften. Cristina Fernández de Kirchner, the populist president, will pay a political price for her failure—and that of her husband and predecessor, Néstor Kirchner—to persuade investors that Argentina is a safe place to do business. Despite the government’s manipulation of the inflation index, Argentines know they are getting poorer. The Kirchners’ hold over the Congress and the ruling Peronist party will vanish in a legislative election in October. Rather than the divided opposition parties, Peronist barons of the centre-right may be the big winners. Ms Fernández will govern at their pleasure for the rest of her term until 2012—if she lasts that long.

In Venezuela the cost of Hugo Chávez’s rule will become clearer. Hitherto, a high and rising oil price has paid for ballooning imports and public spending, concealing the growing inefficiencies of the state-dominated economy. Unless oil, improbably, rises above $100 per barrel again, economic growth will slow to a crawl. Mr Chávez still has some room for manoeuvre: he has stashed away perhaps $15 billion in various development funds, and the central bank’s reserves stand at some $30 billion. But as oil dollars become less abundant, the government will tighten import controls and a devaluation may be unavoidable. That will mean a downward spiral of inflation, stagnation and poverty.

Facing the unravelling of his regime, Mr Chávez may become more radical: expect him to unearth more fictitious coup plots and to curtail political freedoms.

Divided they fall

The most closely watched Latin American election in 2009 will be in Chile, where the Concertación, the moderate centre-left coalition that has governed the country since the end of General Augusto Pinochet’s dictatorship in 1990, may lose power. For the first time, the Concertación will probably run two candidates. One would be from the Socialist Party—either Ricardo Lagos, a successful former president, or José Miguel Insulza, the secretary-general of the Organisation of American States. The Christian Democrats may run their own candidate, probably Eduardo Frei, another former president. That division would help Sebastián Piñera, a moderate conservative and successful businessman. He is likely to win the presidency narrowly in a run-off ballot.

Four smaller countries will also choose a new president in 2009. In Uruguay, the ruling centre-left Broad Front will win a second term, provided it unites around the candidacy of Danilo Astori, a moderate former finance minister. Similarly, in Panama the ruling centre-left Party of the Democratic Revolution should retain power. In El Salvador, the left-wing FMLN’s attempts to dislodge the conservative Arena party may founder. In both El Salvador and Honduras the elections may be dominated by attempts by Venezuela’s Mr Chávez to influence the result with money and offers of aid.

In Bolivia Evo Morales, the left-wing president, is likely to win a referendum to ratify a new constitution that “refounds” the country as an Amerindian socialist republic. But he will face continuing unrest in the more capitalist eastern provinces. Another of Latin America’s radical socialists, Ecuador’s Rafael Correa, will organise and win a fresh presidential election under a new constitution. In Colombia, the era of Álvaro Uribe will draw towards a close—assuming that he opts not to change the constitution to allow him to stand for a third consecutive term in 2010. The fastest growing of the larger economies in Latin America will once again be Peru, not least because its government will keep faith in free trade, rather than the socialism fashionable elsewhere.

Michael Reid: Americas editor, The Economist; author of “Forgotten Continent: The Battle for Latin America’s Soul” (Yale)

07/09/2008 - 11:03h Lula, en exclusiva con Clarín: “No existe ninguna hipótesis de que Brasil se juegue solo”

El análisis de Marcelo Cantelmi e imágenes de la entrevista exclusiva de Clarín.


“Brasil deberá ayudar a la Argentina a recuperar su industrializacion para integrarla como socia”. (En Portugués)

El presidente brasileño, montado en su voz grave y áspera, habla con tal pasión que sus respuestas parecen arengas. Hace ademanes, ríe, se levanta para sostener sus puntos. Y enciende un cigarrito de hoja divirtiéndose con el desafío a su ministro de Salud que quiere tabaco cero en los edificios públicos: “Aquí se fuma”, dice y acerca ceniceros a los periodistas. Un reportaje a este político tan peculiar es una experiencia única. Un equipo de Clarín lo entrevistó en Brasil durante bastante más de una hora con una agenda en la que no eludió ningún tema. El encuentro, el primero in extenso que da a un medio argentino desde que es jefe de Estado, tuvo una primera, inevitable, dosis de fútbol. “No hay nadie de Boca aquí, Presidente, así que podemos hablar tranquilos”, le dijimos. Lula tomó el desafío y lanzó un elogio a Argentina por los Juegos Olímpicos pero remató con un sonoro: “Yo sinceramente siento vergüenza”. Ayer siguió por la misma línea con una reivindicación encendida de Messi. Y el arquero de la selección, Julio Cesar le devolvió con pocos cuidados: “Por qué no se va a vivir a Argentina, renuncie a la presidencia”.

Hay mucho más que fútbol en estas pasiones. Pero para Lula, quien pocas horas después recibía a la presidenta argentina Cristina Kirchner, la rivalidad binacional sólo tiene que estar ahí, en el deporte. En el resto “todo lo que deseo en la vida es que Brasil y Argentina crezcan cada vez más”, dirá. Defenderá luego la posición de su país en Doha, lanzará críticas y desconfianzas a EE.UU. y aconsejará que no sirve confrontar todo el tiempo. “Cuanto menos conflictos, mejor”.

La impresión que hay en Argentina es que Brasil juega en otra liga y que sobre todo, como lo demostraría la ronda de Doha, decidió tomar decisiones autónomas.

No existe esta posibilidad. Primero porque personalmente creo, trabajo y apuesto a la integración de América del Sur y con más empeño todavía en el fortalecimiento del Mercosur. Segundo, como dije en el seminario que se hizo en Buenos Aires, es muy importante que Brasil y Argentina no se miren como competidores, sino como socios. Argentina tiene que mirar a Brasil como un mercado de 190 millones de habitantes, que tiene frontera con Argentina. No son precisos barcos y vuelos de 14 horas para exportar. Basta atravesar un puente. Lo importante es que los dos países alcanzarán este año un flujo comercial de más de 30.000 millones de dólares. Y es más: el lunes (mañana) firmaremos con la presidenta Cristina Kirchner el acuerdo que lanza oficialmente el empleo de reales y pesos en nuestro intercambio comercial. Vamos a abolir el dólar como moneda en nuestro comercio. Es importante recordar que más del 70% de lo que Argentina exporta para Brasil son productos manufacturados. Eso significa más valor agregado, más producción, más empleo. Y eso es un potencial extraordinario, porque Argentina está en un proceso de reindustrialización. En función de esa realidad argentina, Brasil tiene conciencia del papel que juega en la Ronda de Doha y de cómo combinar eso con la cooperación con Argentina para su recuperación industrial. Por eso, no existe ninguna hipótesis ni posibilidad de que Brasil se juegue sólo. Brasil tiene claridad que su relación con Argentina cuanto más armónica y más productiva sea, más contribuiremos para fortalecer el Mercosur y la integración sudamericana.

¿Por qué entonces hubo diferencias conceptuales explícitas cuando se negociaba la mayor apertura del mercado para bienes industriales en la Ronda de Doha?

No hubo diferencia de conceptos. Vea, por más que usted trabaje en un proceso de integración, sea de la Unión Europea o de América del Sur, o del mundo asiático, en algunos momentos usted tiene que tomar en cuenta la situación de su Estado nacional. No debemos ver, en nuestras divergencias, situaciones de conflicto sino situaciones de diferencias; diferencias económicas y de potencial industrial. Vea, cuando Brasil estuvo dispuesto en la Ronda de Doha a realizar un acuerdo con los términos negociados para agricultura y productos industriales, es porque el país estaba dispuesto a realizar, en el ámbito del Mercosur, las compensaciones que exigiera Argentina para no tener problemas. Esto lo conversamos con la presidenta Cristina. Muchas veces me he quedado en mi gabinete viendo las noticias de Doha (por TV) y me he sentido muy inquieto porque lo que aparece no es lo que sucedió allí. En un ambiente de negociación llega una hora en que usted acepta o rechaza, no tiene términos intermedios. Ocurre que Brasil trabajó todo el tiempo teniendo en cuenta que Doha debería tener un instrumento: favorecer a los más pobres del mundo, que dependen casi exclusivamente de la agricultura y con un mercado europeo prácticamente cerrado
para ellos. Lo que nosotros queríamos es que ese mercado se abriese un poco.

Pero la realidad es que Doha no parecía traer una gran ventaja para Argentina y Brasil

En la realidad, ni Brasil ni Argentina le deben algo a Europa desde el punto de vista de la capacidad productiva, de los avances tecnológicos en agricultura. Nosotros disputamos con ellos en cualquier situación. Pero otros países no. Lo que queríamos entonces, por un lado, un poco más de oportunidad para esos países y, por el otro, exigir que EE.UU. disminuya los subsidios. Nuestra contrapartida era flexibilizar los productos industriales en un acuerdo a 10 años y que daba el tiempo suficiente para que pudiéramos en el ámbito de la relación Brasil-Argentina hacer las compensaciones que fueran necesarias para no poner obstáculos a nuestra industrialización. Ellos son países industrializados, nosotros somos países más o menos industrializados. Brasil, en cierto modo, está mejor todavía que Argentina porque no hemos sufrido la devastación que sufrió Argentina. Nosotros entendemos que cuanto más crezca la industria argentina, más exportará Argentina para Brasil y más vamos a poder equilibrar la balanza comercial bilateral. Nosotros trabajamos siempre con la idea de que la balanza comercial debe ser una vía de dos manos: tiene que haber cierto equilibrio; uno puede tener una diferencia pequeña, un año tener déficit comercial y al siguiente superávit. Al gobierno brasileño no le interesa que haya una consumación de un superávit comercial grande a favor de Brasil. Es preciso el equilibrio y es por eso que estamos trabajando. Por eso, muchas empresas brasileñas compran empresas argentinas, incluso para exportar a Brasil lo que fuera un excedente, que Argentina no precise usar en su política de industrialización.

Hubo una versión en la Argentina respecto de la eventual renuncia de la presidenta Cristina tras la crisis por las retenciones. Se rumoreó muy fuerte en ese momento que usted intervino para que ella no renunciara ¿Es verdad?

No. No es verdad. Mire, el sentido común no me permitiría tal osadía; semejante interferencia en la política argentina. No es verdad que Cristina Kirchner me llamó y no es verdad que yo la llamé. Conversé con Cristina para prestarle mi solidaridad pero nunca tuve la imprudencia de dar ninguna impresión personal sobre la política argentina.

En febrero, usted y la Presidenta argentina firmaron un plan de acción de 17 puntos. Ahora se lanza el intercambio pesos por reales, pero todo lo demás está pendiente: obras energéticas, el acuerdo con Embraer y el Banco del Sur. Tampoco avanzó la sociedad entre el BNDES, el Banco Nación y el BICE.

Está claro y nadie puede negar que tenemos un problema energético en la región. Sobre todo, un problema que perjudica más a unos países y menos a otros. Por eso, analizamos con Argentina la posibilidad de construir la hidroeléctrica binacional Garabí que dará 3.000 megavatios de energía para repartir entre ambos. Y si llegara a hacer frío en la Argentina, podría ir la totalidad para allí.

¿Y qué pasa con el gas? ¿Hay algún proyecto conjunto?

No podemos depender del gas porque no hay suficiente para explotar. La última vez que estuve con la presidenta Kirchner y con Evo Morales (de Bolivia) fue claro que Bolivia, en este momento, no tiene cómo cumplir los contratos con Argentina. Por otro lado, Argentina no puede construir un gasoducto (para aumentar la capacidad de transporte) sin la certeza de que tendrá ese gas. Bolivia debe proveer a Brasil 30 millones de metros cúbicos diarios; a Argentina debe entregarle 7 millones y a su vez Bolivia usa 6 millones. La suma da 43 millones; pero Bolivia produce sólo 40 millones.

Y por eso nunca llega a entregarle a la Argentina lo acordado por contrato…

Vea, hay inversiones de Petrobras para intentar aumentar la capacidad de Bolivia de producir más gas. El presidente Evo debe estar atrás de otras empresas para conseguir nuevas inversiones. Ahora, para que esas inversiones vayan a Bolivia es preciso que haya contratos con respaldo internacional. Porque ningún país hará inversiones si quedara sujeto a las eventualidades cotidianas de un país. Y en cuanto a la Argentina, lo que hicimos fue establecer una política de compensación porque el gobierno de la presidenta Cristina se quejó de que cuando compró energía de Brasil pagó precios más caros que cuando se la vende. Entonces decidimos eliminar el dinero de la negociación: se entrega megavatio y se devuelve megavatio. Gracias a Dios, este año no tuvimos problemas. Argentina devolvió la energía que le mandamos antes de lo acordado porque el invierno no fue tan violento.

¿El ex presidente Néstor Kirchner le pidió que Brasil cediera gas a la Argentina?

El año pasado, o el antepasado (no recuerdo bien), el presidente Kirchner me reclamó que tenía una urgencia de energía. En aquel momento que él me reclamaba algunos millones más de metros cúbicos de gas, Brasil por cuenta de los juegos Panamericanos (que se realizaron en julio de 2007) precisaba la totalidad de los 30 millones y por lo tanto no podía ceder gas. ¿Qué hice? Cuando volví a Brasilia, un viernes a las 8 de la noche, hice una reunión a las 22 y el sábado, Marco Aurelio García encabezó una delegación de nueve ingenieros del sistema eléctrico brasileño y en la semana siguiente le ofrecimos a la Argentina los megavatios que necesitaba para resolver el problema.

¿Esa estrategia se repite?

Es con esa visión que precisamos trabajar la cuestión energética: o sea, relevar el potencial de los cuatro socios del Mercosur y tratar de explotarlo al máximo. Es urgente porque cada año que pasa tenemos más necesidad de energía y, cada año que pasa, tenemos menos energía para consumir. Es un problema que resolveremos sólo si tenemos la firme convicción de que vamos a hacer sociedades. Y ahí entra la cuestión de la integración sudamericana. La verdad es que durante medio siglo la Argentina y Brasil se miraban preocupados. Nuestros hombres de defensa se veían como enemigos o como eventuales invasores. Sólo hay una forma de recuperar el tiempo perdido: es mirarnos como amigos, como socios, como economías complementarias. Esa cultura está cambiando en Brasil, dentro de Itamaraty, dentro del gobierno y dentro del Congreso. Y tengo certeza que en Argentina también está cambiando en la visión del gobierno, de la diplomacia y de sus políticos. Tenemos que construir los puentes que faltan, las rutas, los trenes, los vínculos en comunicación. Cuanto más trabajemos juntos más fuertes seremos en el escenario internacional.

El gobierno de Cristina Kirchner quisiera ver a Embraer en Argentina ¿Es posible?

La cuestión es que Embraer, aunque esta sea una empresa privada, tiene una relación muy productiva con el gobierno brasileño. Y nosotros tenemos interés que Embraer monte un brazo en Argentina para producir algunas partes. Sé que hubo una reunión del ministro Julio De Vido y de la ministra Dilma Roussef y con la dirección de Embraer. En la conversación posterior que tuve con De Vido él se mostró muy optimista. Pido a Dios que eso resulte y podamos tener a Argentina produciendo algunas cosas de los aviones que se fabrican en Brasil.

¿El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social podría financiar empresas argentinas y extranjeras fuera de Brasil?

Hoy el BNDES no puede invertir en una empresa extranjera porque los recursos que financian sus inversiones provienen del Fondo de Amparo al Trabajador. Nosotros enviamos un proyecto al Congreso Nacional para crear un área internacional del BNDES y ya colocamos una agencia en Uruguay. Segundo, estamos creando un “fondo soberano”, un proyecto que está dentro del Congreso Nacional. Con este fondo podremos tener una parte de ese dinero direccionado hacia el BNDES para que él pueda realizar préstamos inclusive a empresas extranjeras. Financiar esas empresas, financiar nuevas plantas y financiar sociedades entre empresas. El Congreso brasileño puede aprobar antes de fin de año ese proyecto que mandamos con “urgencia urgentísima”, o sea urgencia constitucional. Espero que el Parlamento lo vote y así podremos consolidar el BNDES como una agencia de financiación más allá de Brasil.

¿Y qué ocurre con el Banco del Sur?

Este ya es una realidad. Ya está configurado como institución financiera y se está en la etapa de discutir cuánto va a aportar cada país. Al mismo tiempo se realiza el proceso para la elección de la dirección de ese banco. Esas cosas tienen que ser hechas con mucha seriedad. No vale sólo la pasión. Tiene que tener un sistema estructural para que pueda ganar credibilidad en su funcionamiento y establecer relaciones con otros bancos con finalidades iguales. Entonces tendremos el dinero para financiar la infraestructura en América del Sur. Yo soy optimista con relación al banco.

¿Venezuela entiende al Banco del Sur igual que Brasil? ¿O subsisten diferencias?

Venezuela lo entiende así. Tenemos que comprender que muchas veces mi amigo Chávez, con quien hablo mucho, es impetuoso. Es muy audaz. Desde que lo conocí hasta ahora hubo una evolución extraordinaria. Chávez comprende que dentro de Venezuela los tiempos no son los de Brasil ni los de Argentina. Cada país debe lidiar con su propia realidad económica, política, con la realidad de su Congreso. Todos percibimos hoy que es posible construir sin supremacía de un país sobre otro, sino con un consenso de finalidades. Por eso soy optimista con el Banco del Sur. Hoy tengo claridad, al igual que Chávez y Cristina, de que debemos hacer las cosas muy seriamente para que el resultado sea exitoso.

¿Brasil tiene deudas con Paraguay, por ejemplo con Itaipú?

Es importante comprender la relación entre Brasil y Paraguay. Tenemos un Tratado de 1973 y que establece que mitad de la energía es brasileña y mitad es de Paraguay. Y fija que toda la energía excedente que Paraguay no use, debe vendérsela a Brasil; no puede venderla para otro país. Y esto porque fue Brasil quien financió prácticamente Itaipú. La cuestión del precio que le pagamos a Paraguay por el excedente que nos vende es siempre relativo: hoy Brasil paga más la energía que compra a Paraguay que lo que se paga aquí dentro. Estoy aguardando al presidente Fernando Lugo que vendrá a Brasilia el 17 y debemos comenzar conversaciones. Brasil tiene que hacer todo el esfuerzo necesario para facilitar la vida de Paraguay, un país pequeño. No encuentro justificación que Paraguay, con una hidroeléctrica que genera 12.000 megavatios, todos los días tengan apagones en Asunción. Entonces, Brasil asumió el compromiso de hacer una línea de transmisión, financiada por la parte brasileña de Itaipú, hasta Asunción. Voy a esperar que Lugo presente las demandas paraguayas para empezar a conversar lo que puede ser hecho. Ya dije a Lugo lo mismo que le decía a (ex presidente Duarte Frutos) Nicanor: cambiar el tratado significa hacerlo pasar por el Congreso Nacional y no pasa. En el Parlamento brasileño no aceptará discutir esa cuestión. Hay otras formas en que Brasil puede ayudar a Paraguay. Los brasileños tenemos que asumir que tenemos responsabilidades con Paraguay.

Hay una propuesta del presidente Rafael Correa de que el ex presidente Néstor Kirchner presida el Unasur ¿Brasil apoya?

Estamos de acuerdo.

Usted dijo que para que Brasil y Argentina inviertan en Bolivia se necesitan seguridades jurídicas internacionales ¿Qué significa eso en el contexto actual de problemas internos bolivianos?

Cualquier inversión que podemos hacer en Bolivia no tiene ninguna implicación en la disputa política interna de ese país. Estoy convencido que cualquier país tiene más chances de progresar y de crecer económicamente si estuviera tranquilo y en paz. Si uno gasta la mitad de las energías para los conflictos internos, tendremos menos capacidad productiva para pensar un futuro para nuestro país.

Hubo dificultades con Bolivia…

Cuando Evo asumió, tuvimos problemas con él. Pero no hubo ninguna reacción de nuestra parte a no ser las concesiones que Evo quería. Porque los conservadores brasileños querían un Brasil duro con Evo Morales. Entre tanto, él quería la refinería y se la vendimos. Quería aumentar los impuestos y nosotros aceptamos. No olviden que yo nací en la política creyendo que las riquezas del suelo y del subsuelo son de soberanía del país. En aquel momento sugerí a Evo: “Mira compañero, no es suficiente con hacerse cargo de los lugares, es preciso tener tecnología para explorar porque si se queda sentado encima del gas, él no produce riqueza para nadie”. Fue entonces que fui a La Paz e hicimos un acuerdo de inversiones y lo vamos a cumplir. Es obvio que cualquier empresario argentino que fuera invitado a invertir en Brasil, en Bolivia, en Venezuela y en Ecuador, va a realizar la pregunta de rigor: ¿cuál es la garantía?. Un empresario que va a invertir quiere un retorno de su inversión. Creo que Evo Morales tiene todas las posibilidades de conducir Bolivia para una política que no existió en todo el siglo pasado: de más justicia social, de ayudar a la parte más pobre de la población. Ahora, es preciso combinar esa voluntad y esa determinación con la política de desarrollo del país porque si no, usted no tiene qué distribuir.

Brasil, que tiene un desarrollo tan pujante ¿podría jugar un papel al estilo de Alemania en la Unión Europea, con Bolivia o ahora Paraguay donde resuena la inestabilidad y denuncias de golpismo?

Déjeme decirle una cosa. Ustedes siguieron la crisis brasileña de 2005 y nunca me oyeron hablar de golpe. Nunca. Yo tenía claridad de lo que querían los conservadores de este país. Sabía que una pequeña parcela de la elite brasileña no se conformaba con que yo hubiera llegado al poder. Tenía claridad sobre lo que querían los partidos de oposición y en vez de quedarme diciendo que era un golpe fui completamente político con ellos. El resultado es que nosotros estamos aquí y Brasil vive el mejor momento histórico. Es casi un momento mágico, donde se combina crecimiento económico con distribución de renta, donde mejoró la calidad de vida de los pobres y muchos se elevaron a la condición de clase media. Por otro lado tenemos reservas en el Banco Central de más de 200.000 millones de dólares y no le debemos nada más al FMI. O sea, yo diría que estamos viviendo un momento glorioso. A las inversiones contratadas de obras planificadas. habrá que sumar inversiones por causa de la Copa del Mundo de 2014. En marzo de 2009 hacemos la licitación del tren bala que vincule Río, San Pablo y la ciudad de Campinas. Brasil había pasado 22 años sin construir un nuevo polo siderúrgico; ahora vamos a construir 5. Brasil no tenía desde hace 18 años una nueva fábrica de cemento; ahora tenemos 10 grandes y varias pequeñas en construcción.

Y alguna en Argentina….

También alguna en Argentina para que Brasil pueda adquirir el excedente y Argentina exportar para Brasil. Todo lo que deseo en la vida es que Brasil y Argentina crezcan cada vez más y uno pueda vender para el otro.

El Mercosur está buscando una asociación con Africa, ¿por qué el objetivo en ese continente?

Miren, Africa tendrá en 30 años 1.300 millones de habitantes. Y si el continente continúa pobre como hasta hoy, no habrá océano Atlántico que evite la inmigración. No tenemos que aceptar que nos pase en el futuro lo que ocurre hoy en Europa, que no deja entrar a nadie que no tenga ojos verdes. Porque si sigue así, dentro de poco argentinos y brasileños no querremos que negros africanos visiten nuestros países. Pero además, fíjense que Angola crece a 20% anual, todos los países africanos están creciendo. Y nuestros empresarios precisan descubrir los nichos de oportunidades. Mientras miramos a Europa y Estados Unidos, los chinos ocupan Asia. No hay un único país en el mundo donde usted va donde no encuentre chinos en los hoteles, en las calles, en los bares y restaurantes. No hay lugar que tenga materia prima donde el presidente de China no haya estado. Y nosotros estamos parados.

¿Qué se debería hacer?

Precisamos hacer lo mismo que hicieron nuestros descubridores: buscar nuevos socios de nuestros mercados y vender lo que producimos a quienes nos puedan comprar. No vamos a vender máquinas en Alemania porque este país tiene más tecnología que Brasil. Argentina tampoco puede vender sus máquinas en Francia. Pero sí podemos vender en Angola, Africa del Sur, Mozambique, Ghana, en el Congo, en Argelia, en Nigeria. Lo que nosotros precisamos es hacer el papel del turco que va casa por casa vendiendo sus productos hasta que la dueña de casa decide comprar. Argentina también tiene que hacer eso. Yo le dije a la presidenta Cristina: tenemos que hacer dos grandes ferias por año, una en Buenos Aires y otra en San Pablo, con música, comida, teatro. Nosotros estamos muy distantes.

¿Cómo se logra eso en el poco tiempo que tienen los presidentes para ejercer mandatos?

Un mandato de presidente es muy corto. Parece largo para la oposición, pero para el oficialismo cuatro años pasan muy rápido. Por eso, no hay tiempo que perder. Es preciso trabajar con mucho ahínco. Por eso, tenemos que trabajar para que haya acuerdos entre los bloques asiáticos, africanos y el Mercosur. Tenemos que tener mucha urgencia, porque las cosas demoran en ser aprobadas por los Congresos. Yo no me conformo con llegar a un país pobre de Africa, que está más cerca nuestro que de EE.UU. o de Japón, y sin embargo ellos compran autos norteamericanos. Eso es porque no les vamos a vender, no insistimos. El desafío no es quedarnos esperando que nos vengan a comprar.

23/04/2008 - 10:38h Negociação difere da disputa com Bolívia

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DA SUCURSAL DE BRASÍLIA – FOLHA DE SÃO PAULO

A disputa com o Paraguai em torno da tarifa de Itaipu é diferente da enfrentada com a Bolívia por conta do preço do gás natural boliviano.

As diferenças começam com a propriedade da riqueza. No caso do gás, o recurso natural fica em território boliviano e é, portanto, uma propriedade do país vizinho explorada por uma empresa brasileira (Petrobras). No caso da hidrelétrica de Itaipu, a energia é gerada na fronteira por uma empresa que pertence ao Brasil e ao Paraguai.

Na Bolívia, o governo modificou regras internas sobre tributação e propriedade dos recursos naturais. As novas regras diminuiriam a rentabilidade da Petrobras, que tinha contratos para a exploração de gás com a YPFB, estatal boliviana. Na ocasião, além da negociação política, havia uma negociação contratual entre as duas empresas estatais.

Não chegou a haver rompimento de contrato, o fornecimento de gás ao Brasil não foi suspenso, e a Petrobras concordou em mudar a forma como calculava o pagamento pelo gás, com o objetivo de repassar mais recursos à Bolívia.

Além disso, no caso da usina hidrelétrica de Itaipu, as regras estão definidas em um tratado internacional assinado pelos governos dos dois países e ratificado pelos respectivos Congressos. Para alterá-lo, só com a concordância de ambos e a posterior aprovação do Legislativo de cada país.

16/12/2007 - 11:46h ENTREVISTA: CANEK SÁNCHEZ GUEVARA Nieto del Che y editor

“Ahora se lleva al Che del altar del bien al del mal”

CARLES GELI – Barcelona El País

Ernesto Che Guevara

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Ernesto Che Guevara

Por su envergadura (alto, algo encorvado, corpulento), parece más pariente de Fidel Castro, pero la larga perilla rizada y su discurso le devuelve a su abuelo, Che Guevara. Hijo de Hilda, primogénita del comandante, Canek Sánchez Guevara (La Habana, 1974), acaba de editar, junto a Radamés Molina, Diario de Bolivia (Linkgua), anotaciones del revolucionario en su última batalla. La edición cuenta con 400 notas, de una objetividad casi contranatura. “No puedo hablar del Che como mi abuelito; mi madre tenía 10 años cuando murió; hay que encontrar siempre la distancia real”, afirma desde Barcelona, ciudad que alterna con Francia como residencia y donde hace de editor. El gen intelectual del abuelo es, adaptado a los tiempos, más notorio de lo que parece.

(mais…)

16/12/2007 - 11:41h ENTREVISTA: CANEK SÁNCHEZ GUEVARA Nieto del Che y editor

“Ahora se lleva al Che del altar del bien al del mal”

CARLES GELI – Barcelona El País

Ernesto Che Guevara

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Ernesto Che Guevara-

 

Por su envergadura (alto, algo encorvado, corpulento), parece más pariente de Fidel Castro, pero la larga perilla rizada y su discurso le devuelve a su abuelo, Che Guevara. Hijo de Hilda, primogénita del comandante, Canek Sánchez Guevara (La Habana, 1974), acaba de editar, junto a Radamés Molina, Diario de Bolivia (Linkgua), anotaciones del revolucionario en su última batalla. La edición cuenta con 400 notas, de una objetividad casi contranatura. “No puedo hablar del Che como mi abuelito; mi madre tenía 10 años cuando murió; hay que encontrar siempre la distancia real”, afirma desde Barcelona, ciudad que alterna con Francia como residencia y donde hace de editor. El gen intelectual del abuelo es, adaptado a los tiempos, más notorio de lo que parece.

Pregunta. ¿Qué idea quedó en su madre sobre el episodio de Bolivia?

Respuesta. De entrada, la de la muerte del padre, en cualquier sitio o circunstancia que fuese. En otro estadio, no puedo hablar por mi familia, pero creo que se valora como el triste resultado de una decisión apresurada.

P. ¿Y las causas? ¿Una traición de Fidel, un Che desengañado que optó por una acción suicida o una chapuza militar?

R. Incidieron los tres factores, con el protagonismo de Fidel: la obsesión del Che era la revolución, el ideal; la de Fidel, el poder, el pragmatismo; en algún momento tenía que haber un choque. Es evidente que había celos profesionales.

P. En Occidente se revisa ahora la figura de su abuelo, casi acusándole de ser el culpable del surgimiento de las dictaduras en América Latina.

R. Es un giro coperniquiano ridículo: se hace bajar al Che del altar del bien para llevarlo al del mal. Cierto que, a pesar del fracaso, con su postura dio el banderazo de salida de los grupos armados en América Latina, pero nadie les obligó a seguir ese camino. Ningún hombre es absolutamente bueno o malo, claro… El problema está en el mismo término: revisionismo. El revisionismo del Holocausto es la negación de las masacres; algo similar está sucediendo con el del Che. Es un error historiográfico analizar según qué con los parámetros de hoy; uno de los mitos de la posmodernidad es que la imparcialidad no existe; viendo cómo están las democracias actuales, no es de extrañar que se vean como extremismos cosas que antes eran naturalmente asumidas por la izquierda.

P. En parte de Oriente pasa al revés: Bin Laden es equiparado al Che.

R. Como en todo icono, al volverse símbolo pierde parte de su esencia, de su ser real y sólo quedan ciertos valores más o menos universales que pueden ser utilizados en cualquier contexto. Y eso es válido para iluminados, desde Bin Laden a Hugo Chávez.

P. Usted se marchó de Cuba en 1996 y no ha vuelto.

R. En los noventa Cuba estaba muy mal y a ese estado general se unió una crisis personal y laboral, una imposibilidad para hacer mi vida; siempre me moví en ámbitos contraculturales y ya se sabe en tiempos de crisis: primero, comer y luego, la poesía.

P. ¿Actuaba en una banda de heavy con una camiseta con la bandera americana?

R. No, pero sí es cierto que lo hacía con un billete de un dólar pegado en la guitarra… Era una broma personal. El rock estaba ya despenalizado, pero nunca fue legalizado del todo, siempre había un policía jodiendo.

P. Hace tres años atacó duramente a Fidel. ¿En qué ha traicionado la revolución?

R. La primera traición es que no se quería hacer tanto una revolución como recuperar la Constitución de 1940 y llegar a unas elecciones. Luego el proceso revolucionario se radicalizó, pero la propiedad privada pasó toda al Estado, que se convirtió en el nuevo patrón: los ciudadanos trabajan para el Estado, cobran del Estado y acaban gastando en el Estado; es el sueño de todo oligarca.

P. Sus críticas pueden servir a los grandes enemigos de la revolución cubana.

R. El acriticismo militante ha sido nefasto para la izquierda: sin ser crítico no se puede ir a ningún lado, se estanca y se reproduce lo peor; para mí, ser de izquierdas no significa estar en contra de la derecha, sino del poder, sea quien sea quien lo ejerza. Me costó mucho distanciarme de todo lo aprendido en Cuba… Quizá se acabó la lucha armada revolucionaria, pero no la lucha como tal.

P. ¿Existen canales para ello en las sociedades actuales?

R. Si no los hay, debemos crearlos. Existen organizaciones sociales, ONG y otras de carácter cívico-personales, como los colectivos lésbico-gays, o los antimilitaristas, que no aspiran al poder, pero que con su presión acaban forzando leyes.

P. ¿La lucha armada está ya descartada como vía?

R. Por ahora, sí. Por siempre sólo está la muerte. Hoy no forma parte de las obsesiones sociales.

P. ¿Qué siente cuando ve el merchandising sobre su abuelo?

R. Soy un iconoclasta, pero siempre impresiona ver que un hombre que eligió el capitalismo para ponérselo al frente como enemigo haya acabado así.

P. ¿Algún objeto especialmente hiriente?

R. Mi único choque visceral es con una camiseta con un rostro con la mitad de la cara de Jesucristo y la otra, la del Che. Soy ateo y esas santificaciones…

10/12/2007 - 12:08h Seis presidentes criam o Banco do Sul


La entidad, cuyo objetivo es financiar el desarrollo económico y social de los países de la región, es respaldada por Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Paraguay y Ecuador. Uruguay lo suscribirá mañana. El acto de lanzamiento se realiza en Casa de Gobierno. Lula dijo que era “un paso decisivo en la integración de América del Sur.

Fonte Clarín

25/11/2007 - 16:20h Brasil toma las riendas en Latinoamérica

Lula da Silva y Hugo Chávez

AmpliarLula da Silva y Hugo Chávez- REUTERS

Nuevas reservas de gas y crudo reafirman su papel de potencia regional y le permiten desmarcarse de Chávez y Morales

J.M. – EL PAÍS

Ni el petróleo de Venezuela ni el gas de Bolivia. Con dos anuncios casi simultáneos el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha colocado a Brasil como la principal potencia energética de Latinoamérica a medio plazo tanto en la mirada de sus vecinos como de la inversión internacional. Brasilia ha revelado el descubrimiento de una reserva gigante de gas y petróleo frente a la costa del Estado de São Paulo y al tiempo ha decidido descolgarse del proyecto del venezolano Hugo Chávez de construir un gasoducto desde el Caribe hasta el Río de la Plata, el pilar sobre el que descansaba el proyecto energético -y político- del presidente de Venezuela para la región.

Brasil nunca ha ocultado que considera a Suramérica su área de influencia estratégica, y los acontecimientos sucedidos en los dos últimos años en torno a los proyectos populistas en países de la zona como Venezuela y Bolivia habían despertado las alarmas en el Ejecutivo y la diplomacia brasileños. Y no tanto por el carácter político de los Gobiernos de Caracas y La Paz, que ha sido bien manejado por Lula, como por la dependencia energética en la que se estaba sumergiendo el gigante suramericano, que importa el 50% del gas que a diario consume su industria de Bolivia y se había comprometido en el supergasoducto propuesto por Chávez que de construir colocaría a Venezuela en una posición de preeminencia en la política energética del subcontinente.

“Dios es brasileño”

Por eso no es de extrañar que esta semana Lula declarara eufórico “está comprobado que Dios es brasileño” al comentar el hallazgo de unas reservas de crudo ante la costa brasileña que no sólo consagran la ya lograda en 2006 autosuficiencia petrolífera del país carioca sino que lo convierten en un exportador potencial. Itamaraty, el nombre de la sede de la potente diplomacia brasileña, evalúa incluso pedir una solicitud de ingreso en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

El descubrimiento del yacimiento de Tupí, situado frente a la ciudad costera de Santos, supone que Brasil ha encontrado en una sola zona el 50% de todo el crudo que ha tenido disponible en los últimos 50 años. Las prospecciones señalan que en Tupí hay entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de petróleo. A día de hoy Brasil extrae 1.800.000 barriles diarios, con unas reservas calculadas -y en las que no entra el nuevo yacimiento- de 12.500 millones. “Ahora me llaman magnate del petróleo”, bromeaba Lula con la presidenta electa argentina Cristina Kirchner, durante la visita que ésta hizo a Brasilia esta semana.

El fin de la dependencia energética ha sido una política de Estado brasileña y una prioridad llevaba con un bajo perfil político por la Administración de Lula. No hay que perder de vista que Brasil se halla a la cabeza de la producción y explotación de biocombustibles. En el país no se vende ni un litro de gasolina que al menos no lleve biocombustible en un porcentaje en torno al 20%, y el mismo mandatario brasileño trata de exportar este modelo al resto del continente. Un proyecto en el que tiene por socio a EE UU. Desde hace décadas se está multiplicando la superficie destinada al cultivo de caña de azúcar, de la que se obtiene el etanol, y sólo en los próximos tres años Brasilia invertirá 15.791 millones de euros en ciencia y tecnología, donde la producción energética tiene un papel clave.

El Gobierno no ha relativizado en lo más mínimo lo que supone el hallazgo del petróleo para su política nacional, y el ministro de Defensa, Nelson Jobim, ya ha pedido que la capacidad militar de Brasil sea incrementada. “En el momento en el que se tiene una gran riqueza nacional en el área del Atlántico, tenemos que estar en condiciones de defenderla”. Jobim anuncia que el país tendrá submarinos de propulsión nuclear. La defensa de la riqueza natural es la misma línea de argumentación empleada para justificar la construcción de bases militares en la frontera amazónica, decisión que despierta recelos en Bolivia.

En paralelo, y tratando de no dar trascendencia al anuncio, la petrolera estatal Petrobras se ha descolgado del proyecto de construir un complejo gasístico denominado Mariscal Sucre, pieza indispensable en el megaoleoducto que apadrina Chávez. “No es atractivo para nosotros”, reconoció su presidente, Sergio Gabrielli.

A nadie se le escapa que, como el mismo Lula ha declarado, “Petrobras es Brasil y Brasil es Petrobas”, y que su Gobierno ha hallado una manera no traumática de descolgarse de un proyecto faraónico con un presupuesto de 23.000 millones de dólares, un desembolso inicial de 8.000 millones, grandes complicaciones técnicas, y una ventaja relativa para el país que debía albergar la mayor parte de los 7.000 kilómetros de tubería.

Brasilia pretende que la desactivación práctica del proyecto de Chávez le produzca los mínimos roces con Caracas, y así el martes el ministro de Exteriores, Celso Amorim, salió en defensa de la integración de Venezuela en el Mercosur ante las críticas de la oposición brasileña. Hace dos meses el presidente venezolano protagonizó uno de sus habituales duelos de declaraciones, esta vez con el Senado brasileño, a quien acusó de “repetir como un loro” las críticas de Washington hacia su régimen.

Por el contrario, el Gobierno de Lula es amistoso en las formas con su homólogo venezolano, pero a nadie se le escapa que ambos persiguen el objetivo de convertirse en referente energético regional y están en un rumbo de colisión que tarde o temprano se producirá. Lula y Chávez tienen previsto reunirse en diciembre, en una cumbre trimestral ordinaria, para tratar sobre energética. Lula acudirá al encuentro en una posición muy diferente y de mucha más fuerza que en el pasado.

Redes tendidas en la vecina Argentina

Apenas horas después del anuncio de la gran reserva de petróleo en la costa atlántica, Brasil ya ha comenzado a cortejar a algunos de sus vecinos para atraerles a la esfera de influencia de su proyecto energético. Así Marco Aurelio García, el influyente consejero en política internacional del presidente Lula da Silva, ha revelado que los técnicos brasileños estiman que en aguas argentinas también hay unas reservas semejantes a las encontradas y ha pedido la colaboración en el proyecto de la brasileña Petrobras con la empresa argentina pública Enarsa. En otro detalle no menor que indica el interés brasileño en la alianza con Argentina, fue Lula en persona quien adelantó personalmente la noticia del hallazgo del yacimiento brasileño al presidente Néstor Kirchner durante la pasada Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile.

Como parte de la misma política, Petrobras va a anunciar esta semana importantes inversiones en una central térmica cercana a Buenos Aires que aumentará para 2010 en más de un 30% su capacidad de producción. Esta inversión supone un fuerte gesto hacia la Administración argentina -y en particular hacia Cristina Kirchner, quien se ha reunido con Lula antes de jurar como presidenta, el próximo 10 de diciembre-, enfrentada a una crisis energética casi crónica debido al fuerte aumento de la demanda y a la deficiencia de las infraestructuras.

El próximo paso de la alianza energética entre Brasilia y Buenos Aires se dará previsiblemente en la cooperación nuclear, una tecnología que ambos países se han declarado dispuestos a desarrollar y un campo en el que Argentina tiene ya experiencia de exportación de reactores nucleares, como el inaugurado este mismo año en Australia. El Gobierno de Kirchner reactivó el Plan Nuclear Argentino en agosto de 2006. Venezuela se ha mostrado interesada en adquirir un reactor argentino, sin que se haya producido respuesta concreta por parte de Buenos Aires.

08/10/2007 - 19:45h Castañeda: cabe à História julgar Che Guevara

 
Pablo E. Chacón
De Buenos Aires

AFP

O guerrilheiro Che Guevara na Bolívia, em 1967
 
 

Jorge Castañeda nasceu na Cidade do México em 1953. Formou-se em filosofia e fez doutorado em História Econômica pela Universidade de Paris I. No momento, é professor da Universidade Autônoma do México e da Universidade de Nova York, nos Estados Unidos. Colunista do “El País”, de Madri, do jornal mexicano “Reforma”, do “Los Angeles Times” e da revista “Newsweek”, foi durante muitos anos militante do Partido Comunista mexicano, o que o levou a estabelecer uma relação de amizade com Fidel Castro.

Acusado em diversas ocasiões de trabalhar para a Agência Central de Inteligência (CIA) norte-americana, Castañeda jamais desmentiu as alegações. A vitória do direitista Vicente Fox nas eleições presidenciais o levou ao posto de ministro do Exterior do México, em 2000. Sua renúncia, em 2003, surgiu porque ele discordou do apoio mexicano à invasão do Iraque pelos Estados Unidos.

Publicou livros como “Nicarágua: contradicciones en la revolución” (1980) e “Somos Muchos: ideas para el mañana” (2004). Conversou por telefone com Terra Magazine, de Nova York, sobre a figura de Ernesto Che Guevara. Leia a seguir a entrevista:

Terra Magazine: Alguns anos depois da publicação de “La Vida em Rojo”, sua biografia de Che Guevara, e tendo em vista os novos documentos e arquivos descobertos a respeito do tema, o senhor acredita que haveria algo a acrescentar ao seu trabalho?
Jorge Castañeda –
Acompanho sempre com muito interesse tudo o que surgiu depois da publicação de meu livro, essa onda de biografias, elogios póstumos, agressões, homenagens etc, mas temo que nada que tenha sido publicado nos últimos anos acrescente algo essencial ao que escrevi.

Com certos ajustes de dados, e acrescentando alguns textos inéditos, a imagem de Guevara que tentei oferecer e que ninguém conseguiu refutar desde então não seria muito alterada. É claro que existem pessoas que têm outra imagem de Che, e têm todo o direito de expressá-la. E acredito que isso tenha acontecido.

O senhor se refere às biografias escritas por Anderson, Pierre Kalfon, Paco Ignacio Taibo II…
Sim, e a outras memórias que foram publicadas recentemente, como as de Régis Debray, além de livros de entrevistas com Fidel Castro em que ele expressou uma espécie de interpretação canônica da vida e da morte de Guevara, do martírio de Guevara e do exemplo de Guevara. Mesmo assim, essa interpretação não evitou – e não creio que alguém deseje evitar – que Che se tenha transformado, hoje mais que nunca, em um rótulo, um pôster, um objeto de merchandising contracultural. E isso até mesmo em Cuba.

Há muita insistência sobre a idéia de que sua biografia não é mais que uma interpretação pessoal sobre Guevara, e que ela deixa pouco espaço ao mito, à lenda.
Bem, essa era uma de minhas idéias iniciais ao desenvolver o trabalho. Mas sua questão parece implicar que exista alguma coisa como neutralidade na interpretação dos fatos, e está bem provado, até nas ciências exatas, que não há abordagem quanto a um objeto que prescinda de teoria prévia, nesse caso uma teoria da História, da luta armada, das condições que tornariam possível uma luta armada, da importância do carisma nas operações políticas latino-americanas. Não ocultei o fato. Pus as cartas na mesa e encarei o desafio e as críticas. Não creio que deva me queixar. Foi a escolha que fiz. Meu trabalho foi muito criticado em Cuba e, para falar a verdade, não muito defendido em qualquer outro lugar.

O mito de Che é tão forte que praticamente não deixa fissuras, espaços para hipóteses, dúvidas, perguntas. É estranho, porque em vida Guevara detestava isso, o culto à personalidade – um dos problemas que ele teve com os soviéticos, e algo que repercutiu em Cuba – e era um homem que, apesar de sua moderação e de sua lealdade orgânica a Castro, se permitia avaliar hipóteses, perguntar, duvidar, questionar e dissentir.

Ele questionava especialmente a relação, que em determinado momento se transformou em dependência quase absoluta, entre Cuba e a União Soviética. Mas é claro que não se tratava de alguém disposto a ventilar publicamente as fraturas surgidas no grupo que havia tomado o poder na ilha. Preferiu seguir seu caminho e mudar de ares. Ele não queria causar tropeços a Fidel, mas estava claro que não concordava com diversas das medidas que a revolução cubana havia tomado, nos campos de política cultural e econômica.

Devemos esclarecer, igualmente, que em momento algum Castro o reprova; ele se limitava a sugerir a Che a conveniência ou inconveniência de tais e quais medidas; além disso, Fidel não o abandonou na Bolívia, na selva boliviana. Foi Che mesmo quem se abandonou, por assim dizer, talvez involuntariamente.

O que é certo é que existem três ou quatro episódios que me parecem cruciais e que não consegui desvendar. O material referente a eles deveria estar nos arquivos dos serviços soviéticos de informações, mas infelizmente não está. E tampouco está disponível nos arquivos da Biblioteca Nacional, em Washington. Os arquivos secretos da elite que dominava o poder na antiga Tchecoslováquia não estão abertos a ninguém, até hoje. Talvez lá existam alguns dados novos. Mas, para ser sincero, duvido disso.

Não foi uma decisão premeditada, não creio que tenha sido uma decisão contra mim; o que quero dizer é que essa é uma política atual da República Tcheca: bloquear o acesso de todos os estudiosos a esses arquivos.

O que o senhor supõe poderia haver nesses arquivos, e que episódios o senhor gostaria de pesquisar mais a fundo?
Trata-se de três pontos. O primeiro é uma conversação secreta que Castro teve com Alexei Kosiguin, um dos líderes soviéticos, em Havana, em julho de 1966, quando Guevara já tinha partido para a Bolívia.

A conversa foi em parte divulgada, por fontes externas mas não pelas pessoas envolvidas, e seria possível dizer, como uma hipótese plausível mas não sustentada, que os soviéticos, representados por Kosiguin, fizeram saber a Castro que não concordavam com o aventureirismo de Guevara, coisa de que todos estavam muito bem informados àquela altura. Aliás, eles já haviam informado Guevara mesmo a esse respeito antes de ele partir para Angola, mas naquela região do planeta a União Soviética não tinha negócios importantes, nos anos 60. E, na América do Sul, sim.

De qualquer forma, nem Castro, nem Kosiguin, nem seus assessores mais próximos revelaram qualquer coisa sobre a conversa, ou se limitaram a expor o que revelei acima. Mas creio que pode ter havido algo mais.

O que poderia ser?
Algo como abandonar Guevara completamente à sua sorte, na selva, uma ordem que teria sido transmitida aos partidos comunistas de toda a região, que de fato jamais apoiaram Che. Monje, o secretário geral do Partido Comunista boliviano, negou apoio a ele, seguiu as ordens de Moscou.

A mim restam dúvidas sobre um suposto desinteresse de Castro pela sorte de Guevara. Àquela altura dos acontecimentos, a CIA e os militares bolivianos já sabiam que Guevara estava na Bolívia, e a ordem de assassiná-lo já havia sido dada. Era questão de tempo.

Mas é preciso matizar essa interpretação: não estou dizendo que Castro tenha traído Guevara, mas sim que, em determinado momento, não houve tentativa (ou mesmo intenção) de retomar o contato com ele; Che fazia parte de um grupo improvisado, que estava perdendo forças em uma selva sobre a qual nem mesmo os mapas de que eles dispunham eram exatos. Se hoje Castro decidisse contar o que transcorreu naquelas horas de conversa com Kosiguin, creio que seria preciso interpretar essas declarações à luz dos fatos expostos acima. Portanto, não há saída.

O que o senhor esperava encontrar nesses arquivos, então?
Os documentos que o lado soviético decidiu liberar sobre o assunto.

Mas o que o senhor diz é bastante eloqüente.
Eloqüente? Talvez possa ser considerado eloqüente simplesmente porque estou revelando a sombra de uma dúvida, nada mais. É certo que Castro pediu a Che que voltasse, e que manteve comunicações com ele enquanto pôde, mas em algum momento elas foram perdidas.

A segunda dúvida que restava como saldo de minhas pesquisas foi a conversa entre Guevara e os irmãos Castro, Fidel e Raúl, quando Che voltou da Argélia, onde havia pronunciado um discurso incendiário, em Argel.

Ninguém sabe o que foi dito entre eles, mas estou certo de que foi a primeira discussão forte entre os três, entre nosso homem, de um lado, e os irmãos Castro, depois que estes tomaram o poder. A demonstração de força de Guevara na Argélia havia sido uma provocação direta à União Soviética e à ideologia da monocultura. Quando ouvimos Fidel ou seu irmão falando sobre o episódio, hoje, o que dizem não faz muito sentido.

Outro ponto de interesse seria estudar seriamente a história de Tania, a única mulher que acompanhou Guevara à Bolívia. Ela morreu na selva, e foi sepultada em local secreto. Quando conheceu Che? Foi em Cuba, como a história oficial propõe? Ou em Praga, onde ele estava se preparando para voltar a Cuba depois do fracasso de seus planos em Angola? Era argentina ou uma agente infiltrada pela Stasi, o serviço de segurança da Alemanha Oriental? Dizem que ela estava perdidamente apaixonada por Guevara, mas isso é dito sobre todas as mulheres próximas dele.

E, por fim, mas isso já é outra questão que não me interessa tanto aprofundar, qual era a competência real de Guevara para comandar o Ministério da Indústria, em Cuba? Ao que parece, muito pouca, ou nenhuma. Se levarmos em conta o critério de “estímulos materiais”, e não o de “estímulos morais”, Cuba nunca teve pior resultado em termos de inflação e da colheita de cana-de-açúcar do que no ano em que Che esteve no posto. Enfim, ele talvez fosse melhor guerrilheiro que político, mas isso cabe à História julgar.

Terra Magazine

06/10/2007 - 19:42h San Ernesto

La última leyenda del Che Guevara. En el camino que une La Higuera con Vallegrande, en Bolivia, el lugar que lo vio morir, el Che Guevara se ha convertido en “San Ernesto”: le rezan en las calles y en la Iglesia, le dedican altares y hasta dicen que ha concedido milagros.

Por Andrés Schipani
Para LA NACION


VALLEGRANDE/LA HIGUERA.- Hay misas, se le reza y nos hace milagros”, dice Susana Osinaga mientras camina por las polvorientas calles de Vallegrande, un pueblo que parece suspendido en el tiempo. Pero ella no habla de Jesús ni de algún santo, habla de Ernesto “Che” Guevara, el guerrillero argentino que hace 40 años fue ejecutado a 60 kilómetros de aquí, en La Higuera, por el Ejército de Bolivia, después de su fallida aventura revolucionaria en la selva.

Bajo una inscripción en la que se lee “nadie muere mientras se lo recuerde”, Osinaga dice, conmovida: “Era como Cristo”. Exactamente cuarenta años atrás, ella fue la enfermera encargada de lavar el cuerpo de Guevara. Hoy, en el mismo lugar donde fue limpiado y expuesto, con los ojos abiertos y la barba tupida en la lavandería del Hospital Nuestro Señor de Malta, ella cuenta con emoción que desde aquel día se ha vuelto devota de “San Ernesto” y le reza en un pequeño altar, entre una imagen de Jesús y otra de la Virgen María, en su humilde casa-quiosco en Vallegrande, la ciudad en la que, desde 1967 hasta hace 30 años, permanecieron enterrados de forma oculta en una fosa común los restos del Che Guevara.

Desde aquel día, el de la muerte, muchos de los lugareños, como Osinaga, han “beatificado” sin necesidad de trámites a este personaje que aquí se ha vuelto sempiterno. Para los pobladores está siempre presente, pero presente de un modo distinto al que se observa en el resto del mundo, en donde ha permanecido o bien como inspiración política, o bien como ícono de consumo en la industria del entretenimiento. Aquí, como en La Higuera, la imaginación popular ha hecho de él presencia santa.

Eusebio Tapia, un hombre de origen aymara que hace décadas peleó junto a Guevara en la campaña boliviana, explica: “Sí, mucha gente en Bolivia tiene al Che como inspiración, se ha convertido en un ícono, un mito”. Y agrega: “Pero existe otro mito, mucho más fuerte: el que ha construido la fe de la gente que lo tiene como si fuese un Cristo, como un santo”.


Para los locales, en el camino de 60 kilómetros que une Vallegrande con La Higuera, el Che es simplemente “milagroso”. Es allí donde nació el mito de “San Ernesto”, ése que, aquí por lo menos, está por encima de cualquier controversia ideológica. Si para muchos de sus seguidores alrededor del mundo, el Che representa un ícono progresista y revolucionario y para sus críticos “una máquina de matar”, para los lugareños de este rincón boliviano es completamente otra cosa. Para ellos es una “fuerza que protege y provee”.



Después de describir, casi como una poseída, de qué forma “el alma del Che” -transformado en perro guardián- protegió a una amiga suya una noche en su humilde casa de Vallegrande, Ligia Morón cuenta que al ver a Guevara por primera vez, aquel 9 de Octubre en la lavandería, la imagen del guerrillero quedó “dibujada en mi alma”. En su comedor, bajo una foto del Che, dice convencida: “Aquello que nosotros vemos que en la vida es imposible, para Dios y el Che no lo es”. Al igual que muchos de sus vecinos, Ligia siente que el hecho de que Guevara fuera ejecutado aquí le dio una dimensión especial que “sobrepasó todo lo conocido” y terminó convirtiéndolo en una especie de predicamento bíblico: “El ha dado la vida por un ideal, luchando por nosotros aquí, al igual que Cristo ha dado la vida por nosotros”.

La devoción por los dos, el “andar con los dos”, Jesús y el Che, se repite una y otra vez en el camino que va de Vallegrande a La Higuera. Entre las curvas sinuosas y el olor a zorrino, la veneración por Guevara se ve en las piedras pintadas con estrellas rojas, marcas de “La Ruta del Che” que parecen emular el Camino de Santiago, donde la ruta que va desde Santiago de Compostela a Roncesvalles está marcada con vieiras, símbolo del santo patrono de España.

En La Higuera, un pequeño pueblito de no más de 100 habitantes, reina un silencio sepulcral, casi de convento, sólo interrumpido por los cerdos y las gallinas. Las paredes de las escasas construcciones están revocadas con imágenes del Che en diferentes formatos y colores, en paredes, piedras y altares. Las inscripciones dicen “Ernesto, tu lucha es el camino”, o “Tú vives por siempre Che, Comandante amigo”. Sentado bajo una de ellas, Melanio Moscoso cuenta que él le reza, y que “es milagroso: todo lo que le pedimos siempre se cumple, el Che es una fuerza presente en La Higuera que nos da salud y fuerza para seguir”. Para ellos, “San Ernesto nació en La Higuera”, y hoy, en el pueblo rebautizado como La Higuera del Che, el espacio central es ocupado por un altar donde una cruz cristiana y una gruta con una Virgen comparten escenario con un gris busto del Che. Pintadas en la piedra que los sostiene, banderas argentinas, bolivianas, cubanas y venezolanas flamean junto a la inscripción: “Tu ejemplo alumbra un nuevo amanecer”.

De acuerdo con los habitantes de La Higuera que estuvieron allí el día en que Guevara fue ejecutado, lo que sobrevino luego de las ráfagas de ametralladora que lo fulminaron fue un silencio desolador. “Todavía se siente ese silencio”, dice Manuel Cortés, entonces vecino de la escuelita. “Yo escuché el ratatatatá y después otro ratatatatá”, dice, y cuenta que él sintió mucho dolor aquella vez, como un temblor, ya que desde el día en que lo conoció, muy cerca de La Higuera, le había caído muy bien. Pero Manuel es también consciente de que desde aquel día el lugar y el Che cambiaron: “San Ernesto nació aquí, en La Higuera, y yo lo llamo así, santo, porque él es milagroso y nos protege, desde aquel día nos protege”, asegura. Pero su vecino, Cleto Zárate, se siente extranjero en su propia casa. No admite devociones: “No sé por qué tanta devoción por el Che, si el Che no hizo nada por ellos. El vino a saquear y a matar. No entiendo por qué tanta devoción por el Che”, dice y repite, mirando con desprecio el busto del guerrillero.

Son sin duda dos visiones irreconciliables. Por teléfono, desde su casa en Suecia, el pintor mendocino Ciro Bustos -quien acompañó al Che en la campaña de Bolivia y fue capturado al separarse del grupo junto al filósofo francés Régis Debray- trata de explicar el fenómeno de la devoción desde una perspectiva escéptica: “La izquierda trabaja sobre los sueños y la Iglesia sobre el miedo. Los íconos sirven para manipular mejor ambas ilusiones y, de paso, aparentar hacer algo”. Para algunos, esta parece ser la razón por la cual, a 40 años de la muerte del Che, su imagen sigue dando la vuelta al mundo, presente en manifestaciones y claustros universitarios, mientras que aquí en Bolivia uno puede encontrar una especie de beatificación casi sacrílega para muchos, a la que la Iglesia local no parece oponerse.

“No se puede hacer nada, para ellos él es como cualquier otra alma a la cual se reza”, dirá el cura de Vallegrande, el padre Agustín, quien suele recibir de sus feligreses oraciones que incluyen invocaciones a San Ernesto. Pero Bustos agrega: “Al parecer, los seres que auténticamente se entregan a una causa se transforman en símbolos, que son expresión de deseos frustrados, en realidad reprimidos, de la multitud. El ser humano es devoto de sus íntimos deseos, solamente”. De hecho, siguiendo los últimos trazos del Che, muchos piensan que sus íntimos deseos lo llevaron a pelear y morir en un lugar donde el fracaso de su campaña era casi inevitable. En los últimos días de aquella campaña boliviana, según recordó el cubano Daniel Alarcón, lo que el Che expresaba día a día era la idea de que lo único que quedaba por delante era la muerte. Quizás sabía que lo esperaba cierta inmortal devoción, pero no esta forma de fervor religioso o el hecho de que, para muchos aquí, su figura se transformara en una fuerza mística y poderosa.

Pero esta fuerza mística no está desprovista de claros y oscuros: los milagros de unos han sido maldiciones para otros. O al menos así lo dice la leyenda. Para quienes tuvieron algo que ver en su captura y posterior muerte, el permanente y sepulcral silencio de La Higuera se tornó un llanto de tragedia, algo así como la maldición del Faraón Tutankamón. Muchos de los militares que participaron en su captura sufrieron destinos trágicos, lo que dio vida al mito de la “maldición del Che”, en contraposición al mito de “la santificación del Che”. La lista de los marcados incluye al entonces presidente de Bolivia, el General René Barrientos, quien murió en un misterioso accidente de helicóptero dos años después de la muerte del guerrillero argentino. También su mano derecha y sucesor, el General Alfredo Ovando, que fue testigo de la muerte de su propio hijo en un accidente de avión, cayó en una profunda depresión y murió poco después. Más tarde, Joaquín Zenteno, comandante de la división a cargo de la captura del Che y la persona que tuvo a su cargo transmitir la orden de su ejecución, fue baleado en París por un llamado Comando Che Guevara. La misma suerte corrió, en su oficina de Cónsul de Bolivia, en Hamburgo, Roberto Quintanilla, quien quería decapitar el cuerpo del Che. A su vez, el Coronel Andrés Selich, uno de los encargados de vigilar a Guevara en la escuelita de La Higuera y quien burlonamente tiraba de su barba mientras éste estaba esposado, fue linchado por miembros de su propio regimiento en La Paz. Y el Capitán Gary Prado, jefe de un pelotón que capturó al Che en la escarpada Quebrada del Churo, recibió una bala perdida en su columna que lo obligó a vivir los últimos 35 años en una silla de ruedas.

“No quiero hablar del Che nunca más, cada vez que hablo del Che me trae problemas -le dijo Prado a LA NACION-; cuarenta años con el Che a mis espaldas es demasiado. Estoy cansado del Che”. Pero ésta también fue la suerte sufrida por soldados rasos. En Santa Cruz de la Sierra, el hijo de Edilberto Mariscal recuerda cómo su padre murió en forma trágica al caer misteriosamente de un auto en marcha, luego de una reunión con los compañeros que habían capturado al Che en Punata de Cochabamba. “Nadie sabe cómo se abrió esa puerta, pero él cayó y murió casi al instante”, cuenta Mariscal. Y agrega que algunos de sus compañeros sufrieron una suerte similar.

De vuelta en Vallegrande, las palabras del poeta Cubano Nicolás Guillén resuenan en la radio, como un aviso, casi un presagio, cantadas por el trovador español Paco Ibáñez: “Pero aprenderás seguro soldadito boliviano, que a un hermano no se mata, que no se mata un hermano”. Pero lo mataron, y le ofrecieron así una plataforma de lanzamiento inmejorable para todos los mitos de santificación y maldición del Che Guevara.

Se cuenta que, herido, apoyado sobre una piedra en la Quebrada del Churo, Guevara dijo: “No disparen, soy el Che Guevara y valgo más vivo que muerto”. Al parecer no estaba en lo cierto: para bien o para mal, más allá de los pósters, las remeras y los cantos de protesta, su figura ha trascendido como mito y como símbolo. Y para algunos, aquí donde halló la muerte 40 años atrás, también como santo obrador de milagros.