25/10/2009 - 19:06h Amor+muerte=?
El deseo sexual desde una mirada tanto masculina como femenina, el voyeurismo y el exhibicionismo, el fetichismo, lo homosexual y lo heterosexual, lo religioso y lo prohibido se despliegan a lo largo de la muestra que analiza la resistencia de los mitos grecorromanos ligados a Eros y la simbología ligada a algunas bíblicas en la creación artística, desde el Renacimiento hasta la contemporaneidad.
Lágrimas de Eros se organiza temáticamente y resalta la irrupción en la obra de artistas de épocas y tendencias distintas a través de motivos comunes, esos que hablan, a cómo de lugar, de la vida y de la muete: enfrentadas, juntas, aliadas o superpuestas.
Obras de Rodin y Gustave Courbet, se contraponen con imágenes más actuales de artistas como Man Ray o Andy Warhol en un intento de “diálogo” entre los grandes maestros del pasado y artistas del siglo XX. Y en un intento de aunar modernidad y erotismo, el Thyseen venderá una caja con tres preservativos con la imagen de Adán y Eva procedente del cuadro Eva y la serpiente de Jan Gossaert al precio de 3,5 euros, según indicaron a Europa Press fuentes del Thyssen.
La muestra se abre con la musa erótica por excelencia, Venus recién nacida, diosa de la belleza, que esconde la más horrible trasgresión, segun cuenta Hesíodo, la diosa surgió del semen de Urano, castrado por su hijo Cronos.
La siguiente sala, titulada ‘Eva y la serpiente’, está protagonizada por las serpientes que cubren los cuerpos de Nastassja Kinski y Rachel Weisz, fotografiadas por Richard Avedon y James White, respectivamente.
La segunda parte de la muestra, que se desarrolla en la sede de Caja Madrid, explora los peligros mortales de Eros, en donde es la muerte misma la que se ve erotizada.
En esa sección es donde se incluye un vídeo de David Beckham durmiendo, realizado por Sam Taylor-Wood.
El vídeo se enmarca dentro de la sección dedicada al mito de ‘Endimión’, un joven cazador que dormía una noche en el monte Latmos, cuando la diosa de la Selene miró hacia la tierra y se enamoró de él. Ella le pidió a Zeus que sumiera a Endimión en un sueño eterno, para poder contemplarle eternamente.
Paseá por la exposición en este especial propuesto por El País.
Publicado por Cristina Civale