04/09/2008 - 17:04h As divas de Manuel Puig

Las divas de Manuel Puig

Sus divas fueron dos: las de carne y hueso y las películas, y a las dos, junto al mismo Manuel Puig, se les rinde homenaje en estos días.

Así es, el Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina arrancan mañana con un ciclo que promete: Los ojos de Manuel Puig. Tendrá lugar en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avenida Corrientes 1530) hasta el 14 de septiembre.

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Greta

El ciclo incluye diez films del período clásico de Hollywood que sirvieron de disparador al genial Manuel Puig para escribir su novela The Buenos Aires Affair, publicada por primera vez en 1973.
“Desde chico, Puig desarrolló una cinefilia voraz que se veía sujeta a los títulos -en su gran mayoría películas hollywoodenses- estrenados en su General Villegas natal.

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Bette

Este ‘cine de la transparencia’ y la excelente memoria del escritor para recordar escenas y diálogos -afirma el crítico Luciano Monteagudo, director de la Sala Lugones- fueron utilizados por Puig para encabezar cada capítulo esta novela tan controvertida y perseguida por la censura de su época”.

The Buenos Aires affair fue el desencadenante para el exilio definitivo del escritor.

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Rita

Como complemento del ciclo se proyectará también Felices juntos rodada enteramente en Buenos Aires por Wong Kar Wai, quien afirma haberse basado en la novela de Puig para su realización.

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Marlene

El ciclo es, además, una excusa oportuna para celebrar los 35 años de la edición de esta obra clave y de ruptura en la literatura argentina contemporánea.

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Joan

Toda la info sobre el ciclo la podés encontrar aquí.

25/08/2008 - 19:37h Gordos famintos

gordos hambrientos

Civilización & Barbarie de Cristina Civale

Cuando investigaba uno de los capítulos de mi libro sobre el abuso infantil, me topé con una contradicción flagrante que sucedía en el East Harlem, en plena New York, el barrio habitado por latinos y negros.

Allí el 60 por ciento de la población infantil sufría de obesidad pero esa misma población también padecía hambre. El mismo fenómeno se reproduce en otras megalópolis, desde San Pablo a Nápoles, desde Nueva Delhi a Tijuana. Las franjas más pobres de la población sólo pueden consumir, mayoritariamente, comida chatarra y aún así hasta cierto día del mes. Luego del 20, cuando se acaba el efectivo, empieza el hambre. Así se van formando las nuevas generaciones en el reparto de la comida: generaciones pobladas de gordos hambrientos.

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Acaba de publicarse en España a través de Ediciones del Lince, Obesos y famélicos: El impacto de la globalización en el sistema alimentario mundial (Stuffed and Starved: the Hidden Battle for the World Food System), una obra que ya araña los primeros puestos en el ranking del New York Times.

Su autor es el inglés Raj Patel, tiene 36 años y vive en San Francisco.

Con una pluma desaforada y una tenacidad de militante, este graduado en Matemáticas, Filosofía, Política y Economía por Oxford y doctor en Sociología del Desarrollo por la prestigiosa Universidad de Cornell, narra con ímpetu y datos bien concretos (más de 100 páginas están dedicadas a las fuentes en las que basa sus afirmaciones) por qué sucede esta aberración en nuestra aldea global. No se queda en la descripción del fenómeno, también aporta las soluciones para que la comida alcance para todos, la buena comida, la que evita tanto la obesidad como el hambre, muchas veces habitantes de un mismo cuerpo.

Aquí la introducción de Stuffed and starved.

Una contradicción muy gorda

La humanidad produce actualmente más alimentos que en toda su historia, y sin embargo una cifra superior al diez por ciento de la población padece hambre. El hambre de esos 800 millones de personas ocurre al mismo tiempo que otro récord histórico: mil millones de seres humanos sufren hoy en día sobrepeso.

El hambre y el sobrepeso globales son síntomas de un mismo problema. Es más, el camino que podría conducirnos a erradicar el hambre del mundo serviría de paso para prevenir las epidemias globales de diabetes y afecciones cardíacas, y para hacer frente a un montón de males medioambientales y sociales. Los obesos y los famélicos están vinculados entre sí por las cadenas de producción que llevan los alimentos desde el campo hasta nuestra mesa. Guiadas por su obsesión por los beneficios, las grandes corporaciones que nos venden comida delimitan y constriñen nuestra forma de comer y nuestra manera de pensar sobre la comida. En los puntos de venta de la comida rápida es donde con mayor claridad se ven las actuales limitaciones, pues allí apenas podemos elegir entre el McNugget y el McMuffin. Pero aun cuando creemos encontrarnos lejos del ámbito de Ronald McDonald también hay limitaciones ocultas y sistémicas.

Incluso cuando queremos comprar algo sano, algo que nos mantenga alejados del médico, estamos atrapados por el propio sistema que ha creado las “Fast Food Nations” [Países de Comida Rápida, en alusión al libro homónimo de Eric Schlosser].

Intente, por ejemplo, comprar manzanas. En los supermercados de Norteamérica y de Europa, las elecciones están restringidas a media docena de variedades: Fuji, Braeburn, Granny Smith, Golden Delicious y quizá un par más. ¿Por qué éstas? Porque son atractivas: nos gusta su piel lustrada e inmaculada, y tienen un sabor que, para la mayoría del público, es inobjetable; pero también porque soportan ser transportadas a través de largas distancias y su piel no se daña si son sacudidas en el trayecto desde el huerto hasta la góndola; además, toleran las técnicas de lustrado y los compuestos que permiten el transporte y que las mantienen atractivas en los estantes, son fáciles de cosechar y responden bien a los pesticidas y a la producción industrial. Éstas son las razones por las cuales nunca encontraremos manzanas Calville Blanc, Black Oxford, Zabergau Reinette, Kandil Sinap o las antiguas y venerables Rambo en los estantes. No somos nosotros los que elegimos por nuestra cuenta porque, ni siquiera en el súper, no elaboramos nuestro menú a partir de lo que nosotros elegimos, o de la estación o el país en que nos encontramos, ni por la amplísima variedad de manzanas existente, ni por la amplísima gama de alimentos y sabores existentes, sino sometiéndonos al poder de las empresas de la alimentación.

Los intereses de las empresas que producen alimentos tienen ramificaciones que van mucho más allá de lo que nos ofrecen los estantes del súper. Son esos intereses lo que huele a podrido en el corazón mismo del sistema alimentario actual. Demostrar que la habilidad sistémica de unos pocos afecta a la salud de la mayoría requiere una investigación global que implica viajar desde los “desiertos verdes” de Brasil hasta la arquitectura de la ciudad contemporánea, y moverse a través de la historia desde la época de los primeros cultivos hasta la batalla de Seattle. Es una pesquisa que descubre las verdaderas causas de las hambrunas en Asia y en África, por qué hay una epidemia mundial de suicidios entre los agricultores, por qué ya no sabemos qué contiene nuestra comida, por qué en Estados Unidos los afroamericanos presentan mayor tendencia al sobrepeso que los norteamericanos blancos, por qué hay vaqueros en el sur de Los Ángeles y cómo el movimiento social más grande del mundo está descubriendo maneras, a mayor o menor escala, de que pensemos y vivamos de un modo distinto respecto a la comida.

La forma de comer alternativa a como lo hacemos actualmente promete solucionar el tema del hambre y las enfermedades relacionadas con la dieta mediante una manera de nutrirnos y de cultivar alimentos ecológicamente sostenible y socialmente justa.

Entender qué problemas plantea el modo en que se cultivan los alimentos y cómo se ingieren también ofrece la clave para una mayor libertad y un camino para recuperar el placer de comer. Tan urgente es la tarea como enorme el premio.

En todos los países, las contradicciones entre la obesidad, el hambre, la pobreza y la riqueza se están agudizando cada vez más. Por ejemplo, la India ha destruido millones de toneladas de cereales permitiendo que se pudran en silos mientras que la calidad de los alimentos que comen los indios pobres es la peor desde la independencia, en 1947. En el año 1992, en los mismos pueblos y aldeas donde la malnutrición había comenzado a atacar a las familias más pobres, el gobierno indio permitió que se colaran en su sistema económico, hasta entonces muy protegido, los fabricantes de refrescos extranjeros y multinacionales de la alimentación. En el plazo de una década, la India ha logrado la mayor concentración de diabéticos del mundo: personas -muy a menudo niños- cuyos cuerpos se han quebrado bajo el peso del consumo excesivo de alimentos inadecuados.

La India no es el único país que padece estos contrastes. Son globales, y están presentes incluso en el país más rico del mundo. En 2005, en Estados Unidos 35,1 millones de personas no sabían si iban a poder pagarse la siguiente comida. Y esto coincide con el momento en que hay en Estados Unidos más comida que nunca en su historia, y también mayor número de personas aquejadas por dolencias relacionadas con la alimentación.

Resulta fácil acostumbrarse a esta contradicción; su versión cotidiana sólo provoca una desazón pasajera cuando, de camino a los supermercados llenos de comida a reventar, nos cruzamos con carteles que nos hablan de gente “hambrienta” y “sin techo”. Hay excusas morales que sirven para calmar a una conciencia atormentada: los pobres tienen hambre porque son perezosos, o los ricos son gordos porque comen alimentos que engordan. Esta clase de sabiduría popular es muy antigua. De alguna forma, todas las culturas han comprendido que nuestros cuerpos son libros contables donde queda registrado el catálogo de nuestros vicios privados. Sin embargo, las frases inculpatorias no nos sirven para comprender las razones por las cuales hemos llegado a una situación inédita en la que hambre, abundancia y obesidad son más compatibles que en toda nuestra historia.

La condena moral sólo funcionaría si los afectados hubiesen podido hacer las cosas de forma diferente, si hubiesen tenido opciones. La prevalencia del hambre y de la obesidad afecta a la gente con demasiada regularidad y en demasiados lugares distintos como para que sean consecuencia de algún defecto personal. En parte, nuestro juicio yerra de forma tan notable debido a que todavía interpretamos los cuerpos a la manera antiintroducción gua, sin darnos cuenta de que los tiempos han cambiado. Aunque en algún momento fuese cierta, la suposición de que tener sobrepeso es ser rico ya no es válida: la obesidad no puede explicarse exclusivamente como la maldición de la opulencia individual. Hay rasgos sistémicos que marcan la diferencia. Por ejemplo en México, un país en desarrollo con unos ingresos medios de 6.000 dólares anuales, hay más adolescentes gordos que nunca, aunque el número de mexicanos pobres aumenta. La riqueza individual no explica por qué los hijos de algunas familias son más obesos que otros: el factor crucial no son los ingresos, sino la proximidad con la frontera de Estados Unidos. Cuanto más cerca viva una familia mexicana de sus vecinos del norte y de sus hábitos de comida procesada rica en grasas y en azúcar, más sobrepeso sufrirán los niños de esa familia. Que la geografía tenga tanta importancia desmiente la idea de que la elección personal es la clave para prevenir la obesidad o, del mismo modo, prevenir el hambre. Y sirve para retomar el lamento de Porfirio Díaz, el dictador de México a finales del siglo XIX: “¡Pobre México! Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.

Uno de los efectos perversos del modo en que nos llega la comida a la mesa consiste en que ahora existe la posibilidad de que padezcan obesidad personas que carecen de los medios necesarios para comprarse alimentos. Los niños que se crían mal nutridos en las favelas de São Paulo, por ejemplo, sufren mayor riesgo de obesidad cuando llegan a adultos. Sus cuerpos, afectados por la pobreza de la niñez, metabolizan y almacenan mal los alimentos, por lo que presentan mayor riesgo de retener como grasa la comida de mala calidad a la que tienen acceso. A lo largo y ancho del planeta, los pobres no pueden permitirse comer bien, y esto es cierto incluso en el país más rico del mundo: en Estados Unidos son los niños quienes sufren las consecuencias. Un equipo de investigación indicó recientemente que, si persisten los actuales modelos de consumo, los niños norteamericanos de hoy vivirán cinco años menos, debido a las enfermedades relacionadas con la dieta a las que estarán expuestas en el transcurso de sus vidas.

En cuanto consumidores, se nos incita a pensar que un sistema económico basado en la elección individual nos salvará de los males comunes del hambre y la obesidad. Sin embargo, es precisamente la “libertad de elección” la que ha incubado estos males. Aquellos que pueden dirigirse al súper se quedan pasmados ante la posibilidad de escoger entre cincuenta marcas de cereales azucarados, media docena de tipos de leche que sabe a tiza, estantes de panes tan saturados de productos químicos que nunca se pudrirán y estantes repletos de productos cuyo ingrediente principal es el azúcar. Por ejemplo, los niños británicos tienen la posibilidad de escoger entre veintiocho marcas de cereales para el desayuno cuyo marketing está dirigido directamente a ellos. El contenido de azúcar de veintisiete de éstos excede las recomendaciones del gobierno. Nueve cereales para niños tienen un contenido de azúcar del 40 por ciento. Así pues, no es para nada sorprendente que en Reino Unido el 8,5 por ciento de los niños de seis años y más de uno de cada diez chicos de quince años sean obesos. Y los niveles están aumentando. El ejemplo de los cereales para el desayuno es un signo de un rasgo sistémico más amplio: las corporaciones que producen alimentos tienen todos los incentivos para vender comida sometida a un procesamiento que la hace más rentable, aunque menos nutritiva. Por cierto, esto también explica por qué hay a la venta muchas más variedades de cereales para el desayuno que de manzanas.

Nuestras opciones tienen límites naturales. Por ejemplo, la gente está dispuesta a comer un número limitado de frutas, hortalizas y animales disponibles en la naturaleza. Pero incluso en este caso, un poco de publicidad nos puede persuadir a expandir el alcance de nuestras opciones. Pensemos en el kiwi, que hace mucho era conocido como la grosella china: para adecuarse a los prejuicios de la guerra fría la empresa de Nueva Zelanda que lo lanzó al mercado a finales de los años cincuenta le cambió el nombre. Era un sabor con el que nadie se había criado, aunque ahora parece que siempre haya existido. Y mientras agregan lentamente nuevos alimentos naturales a nuestros menús, la industria alimentaria suma todos los años decenas de miles de nuevos productos a los expositores, algunos de los cuales se convierten en elementos indispensables hasta tal punto que, después de una generación, no se puede pensar en vivir sin ellos. Esto es un signo de cuán limitada puede ser nuestra imaginación gastronómica, y también de que no estamos totalmente seguros de cómo, de dónde o por qué ciertos alimentos llegan a nuestra mesa.

©Raj Patel y Libros del Lince
Publicado por Cristina Civale

04/07/2008 - 18:55h Faunos

Dice Julio Sánchez, curador de la muestra del artista Gabriel Perrone, que hoy se inaugura en la galería porteña Isidro Miranda:

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“El pasto aplastado lo confirma, había faunos descansando en el bosque. Se los puede espiar sin que se den cuenta; uno de ellos duerme, deja caer su mano inerte sobre el pecho, los dedos le rozan la piel. Muestran sus cuerpos lampiños, apenas dorados por el sol, seguramente por estar más acostumbrados a la noche que al día; carecen de adornos, excepto por aquel que lleva un anillo en su dedo pulgar, o por los cuernos de carnero que nacen en la sien, algunos incipientes –suponiendo que es un fauno joven-, otros más fuertes y replegados sobre sí mismos. Ellos viven en una dimensión impenetrable para el mortal y sólo la pintura de Gabriel Perrone nos permite acceder de a partes a ese universo.

Como aquellos cronistas de Indias que dibujaban las maravillas y monstruosidades de un continente desconocido, Perrone se permite pintar aquellos seres de fantasía y apunta al alivio del músculo, a los ojos recién abiertos mientras la cabeza descansa todavía sobre el antebrazo. Nuestro pintor no los retrata a la manera de Rubens, en una descomunal correría, sino en el sosiego de la siesta y en la atmósfera particular de estos seres que no parecen concentrarse en ninguna tarea más que el propio acontecer, cautivos de su propia existencia. El lugar y el mundo es para ellos una misma cosa.

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La quietud de los cuerpos contagia a los arbustos y a los pastos, pero algo hace suponer que la correría ya tuvo lugar, que aquellas criaturas míticas se dispersaron en el bosque en busca de regocijo y cayeron en la tierra para tumbarse sobre el pasto fresco y abundante. Si están juntos, parecen ignorase uno al otro, como si una larga convivencia los hubiera ido cerrando a sí mismos, como si se hubieran olvidado uno del otro. Quizá por esta razón, Perrone -el cronista de este Edén- es medido en la descripción y abundante en la sensación. ¿Qué idioma hablan los faunos? Según la pintura de Perrone, pareciera que no necesitan palabras, que la mansedumbre de aquellos ojos fuera suficiente para entenderse e interrogarse. Lo mismo sucede con el gesto de las manos, que caen sobre los cuerpos con despreocupación infantil, abandonadas, dispuestas a dejarse moldear.

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Las pinturas que presenta Perrone se reservan la libertad de desafiar las leyes del mundo de los mortales y de vivir una vida diferente a la de los demás, la vida de un fauno, y de esa diferencia emana una especie de bondad. Nuestro artista retrata cuerpos de faunos, pero sobretodos las cosas, los vestigios de un paraíso indescriptible”.

Bonus track: el sábado 5 la revista Ramona invita a una conferencia dramatizada con la presencia de Gustavo Marrone Y la ausencia de Javier Peñafiel. Será en la sede de la Fundación Start, Bartolomé Mitre 1970 5ºB a las 7.30pm.Fonte Cristina Civale - Civilización & Barbarie

30/05/2008 - 16:25h A vingança de Amy Winehouse

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Amy, talentosa, viciosa y sobre todo una voz de trueno

Dice la agencia EFE que dice The Guardian que tres temas interpretados por la cantante Amy Winehouse serán estudiados por los alumnos de la Universidad de Cambridge en la materia de cultura inglesa.

El trabajo implica la comparación de la obra de la chica rebelde con la obra del poeta, navegante y guerrero isabelino Walter Raleigh (1552-1618).

Lo curioso es que sólo uno de los tres temas propuestos es de Amy, Love is a Losing Game. Los otros dos pertenecen a Bob Dylan y Bilile Holiday: Boots of spanich leather y Fine and Mellow, respectivamente.

Amy, a quien se le negó la entrada a Estados Unidos para participar en la gala de los premios Grammy donde arrasó con cinco premios, tiene aquí su pequeña venganza al entrar por la puerta sagrada de la academia inglesa.

Este es el tema que deberán analizar los estudiantes:

For you I was a flame Love is a losing game
Five story fire as you came
Love is a losing game

One I wish I never played
Oh what a mess we made
And now the final frame
Love is a losing game

Played out by the band
Love is a losing hand
More than I could stand
Love is a losing hand

Self professed… profound
Till the chips were down
< …know you’re a gambling man
Love is a losing hand

Though I’m rather blind
Love is a fate resigned
Memories mar my mind
Love is a fate resigned

Over futile odds
And laughed at by the gods
And now the final frame
Love is a losing game

27/05/2008 - 18:57h Programa vip para colecionadores de arte, em Buenos Aires

Mientras los mercados financieros se desmoronan por la llamada crisis de las hipotecas, el mercado de arte contemporáneo atraviesa uno de sus mejores momentos, superando en ventas a obras de período moderno, situación realmente inédita.

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Coleccionistas extranjeros disfrutando del programa Vip

arteBA, la feria de arte contemporáneo de Buenos Aires y la más importarte de América Latina, se inaugura oficialmente mañana mientras lanza sus armas para que el fenómeno mundial tenga eco aquí en el sur.

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Más coleccionistas

Desde estel jueves que abre al público y hasta el 2 de junio, galeristas y artistas esperan con ansias y una descollante puesta en escena, la llegada de los coleccionistas locales y extranjeros. Todos quieren recibir el calor de este maravilloso verano.

Pero a qué se debe este fenómeno. En un excelente suplemento publicado el último fin de semana por el Financial Times llamado “Collecting”, el periodista y escritor Peter Aspden, entrevistó al responsable europeo de la prestigiosa casa de subastas Christie’s, Jussi Pylkkanen, y le preguntó sobre este peculiar fenómeno.

Se encontró con esta respuesta. Cito: “El mercado de arte no sigue generalmente lo que sucede en el mercado financiero o en otras inversiones del mercado y, frecentemente, cuando hay síntomas de baja en ciertas economías, el mercado de arte es el lugar en el que los inversores buscan esconderse con el capital líquido que todavía poseen”. La entrevista no tiene desperdicio y si te interesan estos vericuetos del mercado, podés leerla entera aquí.

Desde el comienzo de la década del 90 se esperaba un fenómeno como este y es quizá por eso que arteBA inventó su llamado programa VIP de Coleccionismo , un tour para coleccionistas y compradores de museos guiado por especialistas. Exactamente se trata de esto:

Para mimar y hacer que conozcan a fondo el mundo del arte contemporáneo argentino, arteBA creó este programa que terciariza a través de la empresa de gestión cultural Maravillarte* dirigida por Kenia Mihura y Marina Reynal, no sólo expertas en markenting sino también laureadas en historia del arte. Un combo perfecto y probablemente imbatible.
(more…)

06/04/2008 - 15:46h Generación Y: un blog cubano premiado con el Premio Ortega y Gasset

Acaban de ser anunciados los prestigiosos premios periodísticos Ortega y Gasset.

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Yoani Sánchez, autora del blog

El blog cubano Generación Y fue el premiado en la categoría Periodismo Digital.

La mexicana Sanjuana Martínez obtuvo el premio a mejor periodismo de investigación con su seria de notas sobre Pederastía Clerical, la revista Zeta de Tijuana lo obtuvo como mejor trayectoria y el español Gervasio Sánchez como fotógrafo.

Así presenta la ganadora, Yoani Sánchez, su blog: “Generación Y es un Blog inspirado en gente como yo, con nombres que comienzan o contienen una “y griega”. Nacidos en la Cuba de los años 70s y los 80s, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración. Así que invito especialmente a Yanisleidi, Yoandri, Yusimí, Yuniesky y otros que arrastran sus “y griegas” a que me lean y me escriban.

Sánchez es Licenciada en Filología, vive en La Habana y combina su pasión por la informática con su trabajo en la Revista Digital Consenso.

Aquí uno de sus posts más recientes, sobre el revolucionario Antonio Mella, amante de la fotógrafa Tina Modotti:

“Creo que fue ese joven –extremadamente sensual- de la foto de Tina Modotti, el que dijo: ‘todo tiempo futuro tiene que ser mejor’.

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Mella, en una foto tomada por la Modotti

Llevo años dándole vuelta a ese axioma de Julio Antonio Mella, sin lograr reconciliarlo con mi vida. Miro, comparo, y no hay manera que éste presente se vea tan halagüeño como él lo vaticinó. Tal pareciera que la vida no quiere darle la razón a quien una vez fue el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria.

Como si todos, insubordinados ante sus palabras, hubiéramos decidido hacer del presente una continúa y acelerada involución.

La calle donde nací es uno de esos ejemplos que niega el optimismo de Mella por el mañana. Donde una vez hubo asfalto, ahora se extiende una accidentada superficie de baches, polvo y piedras. En la esquina, la carnicería exhibe sus oxidados garfios, desde los que no cuelga un pedazo de carne hace mucho tiempo. La bodega fue entregada a los habitantes de un solar que no soportó los vientos de algún ciclón, mientras el parque infantil es sólo una bola de hierros retorcidos, cubiertos de maleza.

La marcha atrás es más llamativa en las personas, que pastan en una abulia salpicada de marginalidad y desencanto. Cada uno se mueve de espaldas, no al tiempo, sino a los sueños, los valores y los proyectos. Para ellos, el futuro terminó siendo lo que nunca previeron, acabó por demostrarles que Mella, se equivocaba”.

Publicado por Cristina Civale

04/03/2008 - 23:03h Lo que se ve: Adriana Lestido, disparos desde el corazón

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El próximo martes a las 7 de la tarde se inaugura en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires una retrospectiva de la fotógrafa argentina Adriana Lestido, Lo que se ve, la primera fotógrafa de nuestro país en ganar la prestigosa beca Guggenheim y más allá de los laureles una de las miradas más poderosas y sensibles en la histoira de la fotografía argentina, quizá la primera que se atrevió a bucear en las tramas del género conjugado en femenino.

Lestido estuvo dos años trabajando en esta muestra monumental.

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De la serie Amores difíciles

Trabajó como reportera para la agencia DyN y para los diarios La Voz y Página 12.

La exposición es una retrospectiva que abarcará la producción de Lestido a lo largo de casi treinta años -1979 y 2007-.

Ciento sesenta fotografías propondrán un recorrido cronológico, enlazando los diferentes ensayos que la autora realizó a lo largo de su carrera con imágenes únicas. Estas últimas, con pequeños textos, llevarán el hilo conductor de la muestra.

“Amores difíciles” (historias de madres e hijas), “Mujeres presas con hijos”,” Madres adolescentes” y “Hospital Infanto – Juvenil” son sus ensayos fotográficos.

Su obra personal fue publicada y comentada en numerosos libros y revistas especializadas. Ha sido convocada como curadora en varias oportunidades y como jurado por la Fundación Nuevo Periodismo dirigida por Gabriel García Márquez (Cartagena, Colombia).

En el marco de la exposición, los domingo 30 de marzo y 20 de abril, Adriana Lestido brindará una visita guiada por la sala.

El miércoles 9 de abril, a las 18.30, en el CeDIP la artista dará una charla abierta junto a Juan Travnik y Gabriel Díaz, curadores de la muestra.

Este texto nos regala Adriana sobre su muestra:

“¿Cuál es el fundamento del “ver”?
Quizás esta pregunta disparó la necesidad de hacer esta retrospectiva.
Ya pasaron muchos años de mirar y plasmar la mirada en imágenes. En 1979 la fotografía me tomó como medio y aquí estoy. Comunicando algo a través de imágenes. Sé que tiene sentido porque es necesario para mí. Pero quizás llegó el momento de dar una vuelta. Hacia atrás y hacia delante. Volver a comprender para poder vaciarme una vez más.
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De la serie Mujeres presas con hijos

¿Qué vi?
Quizás la trama. El espejo. Aquello que permite ser en el otro. Y que otro sea en la mirada.
El objetivo de esta retrospectiva es profundizar en el sentido de mi mirada. Enlazar los distintos ensayos que realicé a lo largo de mi camino como fotógrafa -Hospital Infanto-Juvenil, Madres Adolescentes, Mujeres Presas, Madres e Hijas, El Amor, Villa Gesell 2005/2007) - y combinarlos con imágenes únicas y textos.Llegar a expresar el hilo conductor que une toda mi obra. El sentido de mi vida, quizás. La raíz”

La muestra podrá ser visitada de martes a viernes de 14 a 21. Sábados, domingos y feriados de 10 a 21 .

Fotografías Adriana Lestido ©

23/02/2008 - 18:34h O mercosul das artes

Laboratorio para artistas: una experiencia única en Buenos Aires

por Cristina Civale, Civilización & Barbarie, de Buenos Aires

Comienza su segundo año el LIPAC, Laboratorio de Investigación para prácticas artísiticas, coordinado nuevamente por la artista visual Alicia Herrero.

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Autoretrato de Sophie Calle, artista de lujo invitada al LIPAC

Tendrá lugar en el Centro Rojas de la Ciudad de Buenos Aires y se seleccionarán 35 proyectos. La inscripción está abierta hasta el 19 de marzo.

Se pueden presentar los siguientes proyectos de todas partes del mundo:

Artísticos: artistas visuales (cualquiera sea la disciplina, soporte o medio: dibujo, video, fotografía, pintura, net-art, instalaciones, performances, esculturas, prints, collages, objetos, otras).

Curatoriales y críticos: historiadores, artistas, comunicadores sociales, filósofos, poetas, escritores, sociólogos, antropólogos.

En el marco del desarrollo de los proyectos seleccionados se contará con la presencia de Invitados Internacionales tales como Catherine David (curadora – Paris), Ricardo Basbaum (artista – curador- Rio de Janeiro), Sophie Calle (artista – Paris), Raimond Chaves (artista – Lima - Barcelona- Bogota), Nina Montmann (curadora-escritora - Hamburg), entre otros.

Los participantes podrán presentarse de forma individual o colectiva, artistas, curadores y críticos de cualquier nacionalidad, sin límite de edad.

En caso de presentarse como colectivo deberán designar a un representante del mismo.

Para seleccionar los proyectos se asignó una comisión de selección compuesta por Ricardo Basbaum (Rio de Janeiro), Raimond Chaves (Lima-Barcelona-Bogotá), Belén Gache, Alicia Herrero, Gustavo Romano y Jorge Macchi por Argentina.

El Centro Cultural Rojas proveerá alojamiento para los seleccionados que residan fuera de Buenos Aires y Gran Buenos Aires.

Los interesados deberán enviar al Centro Cultural Ricardo Rojas, Av. Corrientes 2038, CP 1045, 4º piso, Programa Cursos de Cultura por correo o personalmente de lunes a viernes de 10 a 19 hs. la siguiente documentación:
Dossier del autor o colectivo:
* currículum vitae (200 palabras)
* un statement o breve descripción de su trabajo (100 palabras)
* hasta 10 imágenes de sus producciones en CD
* trabajos audiovisuales en DVD
* un proyecto: título /resumen/ descripción (1000 palabras)
* este formulario impreso y firmado por el interesado

El plazo para la presentación de la documentación finaliza el 19 de marzo de 2008.

Consultas: admincultura@rec.uba.ar / lipac@rec.uba.ar

Fonte Cristina Civale