02/09/2009 - 15:36h Lula ou Obama? Apoio presidencial pode definir sede olímpica

http://maragao.com.br/wp-content/uploads/2008/11/logo_jo2016.jpg

Roger Thurow, The Wall Street Journal, de Chicago – VALOR

http://madrilenhas.files.wordpress.com/2009/03/obama-lula.jpg

Depois de gastar US$ 50 milhões para promover Chicago e percorrer o mundo para confraternizar com os potentados esportivos do planeta, os organizadores da campanha da cidade americana para sediar a Olimpíada de 2016 estão ansiosos em relação a um último detalhe: será que o primeiro cidadão de Chicago, o presidente Barack Obama, vai viajar à Europa no mês que vem para a tentativa final de convencer o Comitê Olímpico Internacional?

Embora os méritos técnicos de uma candidatura olímpica – o tráfego ao redor do estádio que abriga a cerimônia de abertura, a textura da areia para o vôlei de praia, as correntes de ar-condicionado no ginásio do tênis de mesa – possam ser mais importantes para uma organização bem-sucedida dos jogos, a campanha pessoal dos chefes de Estado se tornou crucial para se conseguir de fato o evento.

Depois que um escândalo de corrupção balançou o COI anos atrás, a prática antiga das cidades candidatas de cobrir a centena de membros do comitê com presentes foi proibida. Agora é a adulação que vale mais.

Na escolha da Olimpíada de 2012, o primeiro-ministro Tony Blair foi mais persuasivo que o presidente francês Jacques Chirac, e Londres bateu Paris. O lobby pessoal de Vladimir Putin ajudou a garantir os Jogos de Inverno de 2014 à obscura cidade russa de Sochi, em detrimento de Salzburgo, na Áustria, o conhecido berço de Mozart e da “Noviça Rebelde”.

“É importante para o COI (…) que você lhes dê o respeito”, diz John Bitove, um empresário canadense que comandou a fracassada campanha de Toronto para 2008, vencida por Pequim.

As rivais de Chicago já anunciaram que seus líderes estarão em Copenhague para a escolha, em 2 de outubro: o presidente Luiz Inácio Lula da Silva em favor do Rio, o rei Juan Carlos para Madri e o príncipe e a princesa do Japão para Tóquio. O prefeito Richard Daley tem sido o principal promotor da candidatura de Chicago, mas a cidade espera que Obama compareça. A Casa Branca informa que nenhuma decisão foi tomada.

A votação quatro anos atrás para a Olimpíada de 2012 estabeleceu o precedente para o confronto de estadistas. Nas semanas que antecederam a decisão, Paris era considerada a favorita, à frente de Londres e Nova York. Mas Blair chegou à sessão final do COI três dias antes e se encontrou com uma multidão de membros do comitê. Chirac chegou tarde. O presidente americano George W. Bush, preocupado com a guerra no Iraque, nem apareceu.

Londres ganhou de Paris por quatro votos. Nova York foi eliminada numa rodada anterior. O voto é secreto, mas uma série de membros do COI disse depois que o lobby de Blair foi provavelmente decisivo.

Chirac também pode ter perdido votos quando, na companhia de outros líderes, ironizou a culinária britânica: “Depois da Finlândia”, disse, “é o país com a pior comida.” A Finlândia tinha dois membros no COI durante aquela eleição – talvez os votos que tenham feito Londres ganhar.

A língua solta também pode ter derrubado Toronto. A cidade era considerada forte candidata para 2008, até que seu prefeito disse, antes de uma viagem à África, que temia acabar num caldeirão de água fervente, cercado por índios. Em vez disso, ele foi provavelmente queimado pelos membros africanos do COI, que muitas vezes dão votos decisivos na escolha das sedes já que o continente raramente apresenta uma candidatura.

O comitê de avaliação das candidaturas a 2016 deve divulgar seu relatório técnico sobre os méritos de cada uma das quatro finalistas hoje. Especialistas acreditam que a geografia reduziu a disputa a Chicago e Rio. O COI gosta de fazer uma rotação de continentes, de modo que os últimos jogos em Pequim são vistos como desvantagem para Tóquio. O fato de a Europa sediar em 2012, com Londres, é considerado um ponto contra Madri.

Os EUA não sediam os jogos desde 1996, em Atlanta. A América do Sul nunca foi sede.

Em discursos em vídeo para recentes reuniões de membros do COI, tanto Obama quanto Lula os exortaram a fazer história com seus votos.

A delegação do Rio estudou os poderes persuasivos de Obama durante sua campanha eleitoral e afirma que vai moldar sua candidatura olímpica com ecos do slogan favorito do presidente americano. Carlos Roberto Osório, o secretário-geral do comitê da candidatura Rio 2016, diz: “Representamos a esperança, a mudança, o ‘Sim, nós podemos’.”

04/12/2008 - 15:17h “He tenido miedo toda mi vida”

Tommie Smith

ENTREVISTA: TOMMIE SMITH Ex atleta y símbolo del ‘black power’

 

JUAN MORENILLA – Madrid – El País

Pocos gestos han dicho tanto en el deporte. El de los estadounidenses Tommie Smith y John Carlos en los Juegos de México 68 se convirtió en emblema de la lucha contra la segregación racial. Aunque, como recuerda 40 años después el oro olímpico, destruyera algo más que su carrera.

Tommie Smith mira fijamente al hablar. En sus ojos no hay odio. Sí una mezcla de tristeza y orgullo por lo que ha sido su vida. Su gesto en lo alto del podio tras ganar el oro en los 200 metros (19,83s) en los Juegos Olímpicos de México 1968, su puño enfundado en un guante negro en defensa de la igualdad de las razas, es uno de los símbolos universales del deporte. Aquella mano derecha cerrada (como la izquierda de John Carlos) representaba la lucha contra la segregación racial que siempre sufrió en Estados Unidos. Era el black power. Pero también fue una condena para el resto de su vida. Este tejano de 64 años, que ayer recogió en Madrid el premio del diario As a los valores universales del deporte, todavía se emociona al ver aquella imagen.

Pregunta. ¿Qué recuerda de su infancia?

Respuesta. Soy el séptimo de 12 hermanos. Crecimos en el campo. Mis padres eran granjeros. Cultivábamos la tierra de unos blancos en su granja y parte de la cosecha era para nosotros. Cuando tenía seis años, nos mudamos a California y seguimos trabajando en el campo, pero ya cobrando. Recuerdo una buena ética de trabajo. Era una vida muy religiosa. Íbamos mucho a misa. Los niños blancos, por supuesto, se burlaban de mí en el colegio porque llevaba ropa de pobre.

P. ¿Qué marginación sufrían?

R. No podíamos hacer casi nada porque nos veían como personas de segunda categoría. No podíamos andar por la misma acera que los blancos. Si veías un blanco, inmediatamente tenías que saltar de la acera. Tampoco podíamos compartir los servicios públicos. Había baños para los blancos, muy limpios, y para los negros, muy sucios. No había igualdad en ningún sentido.

P. ¿Era el deporte una evasión?

R. Era la única forma de divertirse en el colegio: correr, jugar al béisbol… Y se convirtió en parte de mi vida. Yo no crecí, ni mucho menos, aspirando a ser un atleta olímpico. Más adelante lo utilicé, a partir de los 15 años, para hacernos oír. Mis padres me dijeron: ‘Mientras ganes carreras, no tienes que trabajar los sábados’. Era fantástico para mí. Empecé a ganar y me saltaba el trabajo. Claro que no teníamos dinero ni para zapatos. Nos los daban. Había una organización benéfica que nos daba ropa y zapatillas. No tenía ni chándal, sólo un pantalón corto y una camiseta.

P. Así llegó a ser en México el primero en bajar de los 20s en los 200 metros y su récord de 19,83s se mantuvo durante 11 años. ¿Cómo se convirtió en uno de los mejores del mundo?

R. Con mucho trabajo. Tenía la bendición de Dios para dedicarme al atletismo: la estatura, el cuerpo, la velocidad. Así me hice fuerte, peleándome con mis hermanos, trabajando a todas horas en el campo. Fue así como pude convertirme en alguien. No teníamos nada, así que en mi vida no he tenido otra posibilidad que luchar. Ni siquiera tenía tiempo para entrenarme. Yo no me he entrenado como un atleta. Mi preparación ha sido únicamente el trabajo en el campo. Cuando en otoño volvía al colegio, los chicos me preguntaban: ‘¿Cómo eres tan rápido? ¿Has hecho pesas?’. Yo no entendía lo que decían. Sólo había estado trabajando en el campo. Llevaba unas botas muy pesadas y cargaba con todas las herramientas, como las palas, que pesaban mucho. Hasta que fui al instituto no empecé a trabajar en serio como un atleta.

P. Allí unió el deporte y la lucha contra la segregación racial.

R. Vi tantas injusticias que no podía quedarme sin hacer nada. Aquel gesto del 68 no lo hice por moda, sino por cambiar algo. Los atletas afroamericanos organizamos el OPHR [Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos]. Nuestra idea era boicotear los Juegos, pero no fue así y decidimos que cada uno organizara su protesta como quisiera. A mí me llegó el turno en los 200 metros. La carrera fue increíble. Me reservé para la última recta, pero no tenía ni idea de lo que podía pasar en la ceremonia, cómo me iba a sentir en el podio, qué haría… No lo supe hasta el último momento, hasta que John Carlos [bronce] me lo contó en el túnel de salida.

P. Su mujer había comprado ya unos guantes negros.

R. Sí, algo estaba previsto, aunque no sabíamos muy bien qué. Fue un gesto de un impacto mundial. No era sólo el grito de dos negros por el color de su piel, sino que lo hicimos por los derechos de la humanidad.

P. Convencieron al australiano Peter Norman [plata] para llevar la pegatina del OPHR.

R. Sí, pero yo no quería que un hombre blanco la llevara. El Proyecto era para todas las personas del mundo, negras o blancas, y yo no quería que nadie tuviera problemas por eso. La idea de que Norman la llevara fue de John Carlos y él también quiso llevarla sobre el escudo del comité australiano. Yo conocía la historia de Australia sobre cómo habían tratado a los aborígenes. Sabía que eso podía ser un problema para él porque se interpretaba que estaba de parte de los negros de Estados Unidos. Y eso fue lo que sucedió. Como a nosotros, le echaron de la Villa Olímpica, abusaron de él en su país, le apartaron socialmente.

P. ¿Tuvo miedo cuando cerró su puño y lo alzó?

R. He tenido miedo toda mi vida. No es una cosa que se preparase en dos o tres años. Los jóvenes afroamericanos, incluso hoy, son dianas en Estados Unidos, así de sencillo.

P. ¿No ha cambiado nada?

R. Claro que sí, muchas cosas. Nuestro presidente electo, Barack Obama, es afroamericano. Y eso no ha sido una cosa que nos haya ocurrido en un día. Hemos luchado por una mejora y, como consecuencia de esa lucha, ahora hay un presidente negro. Ha sido un proceso muy lento. Eso no quiere decir que todo vaya bien. Pero, gracias a la forma en que piensa Obama respecto al cambio social, la lucha no ha terminado. Sólo acaba de empezar.

P. ¿Cómo le cambió la vida después del gesto?

R. Todo cambió para siempre. Recibimos amenazas de muerte, cartas, llamadas… Después de los Juegos Olímpicos, todos mis amigos desaparecieron. Tenían miedo de perder sus amistades blancas y sus puestos de trabajo. Yo tenía 11 récords del mundo, más que cualquier persona en el mundo, y el único trabajo que encontré fue lavando coches en un aparcamiento. Y me echaron porque mi jefe dijo que no quería que nadie trabajara conmigo. No quería que alguien que defendía la igualdad de derechos estuviera en su plantilla.

P. ¿Nadie le ayudó?

R. Todo el mundo tenía mucho miedo. A mis hermanos les echaron del colegio. A otros, en el equipo de fútbol de la universidad, les prohibieron competir por lo que yo hice.

P. Ha llamado estúpidos a los miembros del COI. ¿Nadie le ha pedido perdón?

R. No, nunca. En privado me dicen: ‘Estuvo muy mal lo que te hicieron, fue una pena…’. Mentiras. Destruyeron mi vida, la de John, la de Norman… La esposa de John se suicidó, yo me divorcié… Todo, por pedir que las personas seamos iguales. Todo eso lo consintió el COI y el comité estadounidense no hizo nada por pararlo.

P. ¿Todavía ve racismo en el deporte?

R. Siempre que exista al hombre existirá el racismo. Tenemos un presidente negro y hemos caminado mucho, pero eso no quiere decir que todo lo negativo se haya eliminado.

P. Cuando mira atrás, ¿se siente orgulloso de su vida?

R. Muy orgulloso. Mis padres lucharon mucho para sacarnos adelante trabajando. Mi fortaleza viene de mi origen. Mi fuerza nace de mi trasfondo personal y familiar. Nadie puede destruir cómo me siento.

P. ¿Todavía corre?

R. Sí, tengo un gimnasio en mi casa. Salgo a correr en el parque de Georgia. Hay muchos senderos que eran el lugar donde se reunía el Ku Klux Klan. Los negros no podíamos pisar esos parques en el sur de Estados Unidos y yo hoy vivo ahí. Ahora vivimos donde queremos y no donde nos plantan. Y viajo por todo el mundo para contar mi vida.

P. ¿Qué supone Obama?

R. Necesitábamos un cambio así. No porque sea negro, sino por lo que representa, la lucha de toda mi vida.

09/08/2008 - 14:53h Olimpíadas: Lula ‘aumenta temperatura’ na briga por 2016, diz jornal

A imagem “http://img.estadao.com.br/fotos/BB/96/D8/GBB96D8FCF33A438AA95DBC58BD9F0187.jpg” contém erros e não pode ser exibida.
Jonne Roriz/AEO

ginasta brasileiro Diego Hypólito executa exercício durante competição de Ginástica Artística masculina
no Estádio Nacional Indoor, em Pequim, na China. 09/08/2008

Reportagem do ‘Chicago Tribune’ fala da disputa entre Rio, Chicago, Madri e Tóquio para sediar a Olimpíada

BBC Brasil – Estado.com

PEQUIM – Uma reportagem publicada neste sábado pelo jornal americano Chicago Tribune afirma que o presidente Luiz Inácio Lula da Silva “aumentou a temperatura” na disputa para sediar a Olimpíada de 2016. O jornal é baseado em Chicago, que disputa com Rio de Janeiro, Madri e Tóquio pelos Jogos de 2016.

“Sentado na modesta biblioteca dentro das paredes amarelo cor-do-sol da embaixada da sua nação, Lula aumentou a temperatura na sexta-feira na corrida com Chicago e outras duas cidades para sediar as Olimpíadas de 2016.” O jornal afirma que Lula se tornou o primeiro chefe de Estado a fazer campanha aberta pela sua cidade para sediar Jogos de 2016.

A reportagem destacou que no passado a estratégia deu resultado no caso do britânico Tony Blair – na vitória de Londres como sede dos Jogos de 2012 – e do russo Vladimir Putin – a cidade russa de Sochi sediará os Jogos de Inverno de 2014. O Chicago Tribune, junto com a BBC, foi um dos cinco órgãos estrangeiros de imprensa que entrevistou Lula na sexta-feira.

Bush e Chicago 2016

A reportagem também cita uma entrevista com o diretor do Comitê Olímpico Americano, na qual ele elogia Lula e a campanha brasileira. Segundo Peter Ueberroth, Lula é “um líder dinâmico e popular” e a campanha do presidente brasileiro é “uma novidade, mas adequada”.

O jornal também destaca a presença em Pequim do presidente americano, George W. Bush, e do prefeito de Chicago, Richard Daley. “Bush veio à Pequim para a cerimônia de abertura, e a equipe de Chicago 2016 tem esperança que ele vai expressar seu apoio pela campanha na medida em que ele se encontra com pessoas aqui”, afirma a reportagem. “Mas a abordagem deve ser casual, segundo Patrick Sandusky, porta-voz da campanha de Chicago.”