05/10/2008 - 13:40h “Experimentemos que somos eternos”, “ponto por ponto”

Alain Badiou

Badiou. Piensa que se debe construir una nueva política a partir de la idea de que hay un solo mundo, donde todos debemos convivir
 Foto: Soledad Aznarez

 

 

La filosofía y una vida más fuerte que la vida

A propósito de su nuevo libro, Lógicas de los mundos (Manantial), segunda parte de su obra mayor, El ser y el acontecimiento, el filósofo francés habla del platonismo, el nuevo período de la “hipótesis comunista” que abrió Mayo del 68 y la política de Sarkozy que busca instaurar muros de miedo, como los que existen entre México y estados Unidos, y entre Israel y los palestinos. Además se refiere a lo que el hombre trasciende al hombre y comenta su frase “La Historia no existe”

Por María del Carmen Rodríguez de la Redacción de LA NACION

El arte -escribe Alain Badiou en su “Esbozo para un primer manifiesto del afirmacionismo”- “debe estar tan sólidamente ligado como una demostración, ser tan sorprendente como un ataque nocturno y tan elevado como una estrella”. El tono contundente de esta afirmación es uno de los tantos con que el máximo exponente de la filosofía francesa contemporánea, orador sin par, suele sumir en el más atento de los mutismos a todos sus oyentes. Lo recuerdan, sin duda, quienes asistieron en 2003 -para atenernos sólo a los eventos locales más recientes- a sus charlas y a su seminario “El cine como experimentación filosófica” (publicado en G. Yoel, comp., Pensar el cine 1 , Manantial, 2004) o a sus conferencias de 2004, entre ellas, las dictadas en Rosario (publicadas en Justicia, filosofía y literatura , Homo Sapiens, 2007). Lo disfrutarán quienes se acerquen a escucharlo en la primera semana de diciembre, cuando Badiou nos visite para hablarnos -entre otros temas- de “Filosofía y matemática” y de “Filosofía y política”, y para presentar el segundo tomo de su obra mayor, El ser y el acontecimiento (1988; Manantial, 1999), publicado en Francia en 2006 y cuya traducción, Lógicas de los mundos (Manantial), está disponible en librerías desde hace una semana.

Más allá del tono, la afirmación de Badiou con respecto al arte podría trasponerse a su propia obra filosófica, cuya novedad y cuya complejidad exigirán una lectura atenta, lápiz en mano, a los lectores deseosos de un pensamiento fuerte. En cuanto a la variedad de sus tonos y a la versatilidad de su lengua, cabe recordar que este gran filósofo cuya obra, por su sistematicidad y su consistencia, podría compararse con la de Hegel, es a la vez matemático, novelista, dramaturgo, militante de terreno y (¿por qué no decirlo?) hombre de armas tomar.

Alain Badiou nació en Rabat (Marruecos) en 1937 y pasó gran parte de su infancia y de su adolescencia en Toulouse. Se instaló en 1956 en París, donde hizo sus estudios de filosofía en la École normale supérieure (allí preside hoy el Centre international d étude de la philosophie française contemporaine) y entró de lleno en las primeras manifestaciones universitarias contra la guerra de Argelia, preludio de otras tantas en las que participaría en su tenaz militancia política, entre ellas -por supuesto- las de Mayo del 68, acontecimiento en cuyas consecuencias sigue trabajando. En la etapa decisiva de su formación filosófica tuvo tres maestros: Sartre, Lacan y Althusser. Publicó dos novelas antes de 1969, año en que apareció su primer libro de filosofía, El concepto de modelo, y otra a fines de los años noventa, década en la que desplegó su obra de dramaturgo. Desde 1969 y hasta 1999 fue profesor en la Universidad de París VIII, donde se cruzó más de una vez en los pasillos con Gilles Deleuze, con quien mantuvo una relación alternativamente hostil, amistosa o evasiva sobre la cual se extiende en el primer capítulo de Deleuze, “El clamor del Ser” (1997; Manantial, 2002).

El punto de contacto y de cortocircuito entre ambos filósofos supone puntos en común nada desdeñables: ambos permanecen indiferentes al anuncio del “fin de la filosofía” y no rehúyen los desafíos de la metafísica; ambos construyen -cada uno a su modo- una filosofía potente y afirmativa, lo cual los confrontó abiertamente con un enemigo común: los denominados “nuevos filósofos” (entre ellos, Bernard-Henri Lévy y André Glucksmann), mediáticos y consensuales, cuyo pensamiento Deleuze supo calificar de “nulo”. Lo que los separa lleva más lejos y remite -como señala Badiou- a dos grandes tradiciones de la filosofía francesa: Deleuze es el portavoz de la tradición “vitalista”, que parte de Bergson y en la que se incluyen, digamos, Foucault y Simondon; Badiou, por su parte, se enlista de buen grado en la tradición del idealismo matematizante de Brunschvicg, en la que se eslabonan también, de maneras disímiles, Althusser y Lacan. Si remontamos más lejos, basta con recordar que el proyecto de Deleuze -en la estela de Nietzsche- es “invertir el platonismo”, y que Platón es, para Badiou, un referente mayor.

Que los medios galos se refieran a Badiou como “nuestro pensador faro de la izquierda radical” marca otro tono: su radicalismo afirmativo, tanto en la acción como en el pensamiento. En esas arenas lidió con otros grandes filósofos (Derrida y Lyotard, por ejemplo) que poblaron, desde los años setenta, el fecundo campo de las ideas en Francia, y que en Petit panthéon portatif (”Pequeño panteón portátil”, 2008) se ven hoy cálidamente homenajeados -junto a quienes fueron sus maestros o amigos-, “elevados como estrellas” en esa constelación mallarmeana que reaparece, intermitentemente, en esta obra en que el suelo y el cielo forman más de una conjunción.

Alain Badiou concedió generosamente a adn CULTURA esta entrevista, robándole tiempo a su tiempo para responder a algunas preguntas por correo electrónico, y en el punto de llegada de cada respuesta parecía entreverse su inmensa figura cuando el campo de batalla, o la amistad, llama.

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29/09/2008 - 19:55h Volta de Kavafils e trailer do filme sobre o poeta grego

Volta, poema de Konstantinos Kavafis na voz de Elli Lambeti

Volta mais vezes e toma-me,
amada sensação volta e toma-me.
Quando desperta a lembrança do corpo
e o desejo antigo inflama o sangue,
quando os lábios e a pele recordam
e as mãos querem agarrar de novo

Volta mais vezes e toma-me na noite,
quando so lábios e a pele recordam…

Cenas do filme grego Kavafis sobre a vida do poeta realizado por Iannis Smaragdis, com música de Vangelis

21/09/2008 - 18:53h Uma maior solidão

Edward Hopper, Nighthawks, Noctambules, Noctâmbulos, Noctámbulos, 1942

nighthawks.jpg

por Fernando Pessoa

Uma maior solidão
Lentamente se aproxima
Do meu triste coração.

Enevoa-se-me o ser
Como um olhar a cegar,
A cegar, a escurecer.

Jazo-me sem nexo, ou fim…
Tanto nada quis de nada,
Que hoje nada o quer de mim.

Fernando Pessoa, 23-10-1931

07/09/2008 - 16:17h Paul Verlaine

PAUL VERLAINE
(1844-1896)

A Charles Morice

Antes de qualquer coisa, música
e, para isso, prefere o Ímpar
mais vago e mais solúvel no ar,
sem nada que pese ou que pouse.
E preciso também que não vás nunca
escolher tuas palavras em ambigüidade:
nada mais caro que a canção cinzenta
onde o Indeciso se junta ao Preciso.
São belos olhos atrás dos véus,
é o grande dia trêmulo de meio-dia,
é, através do céu morno de outono,
o azul desordenado das claras estrelas!
Porque nós ainda queremos o Matiz,
nada de Cor, nada a não ser o matiz!
Oh! O matiz único que liga
o sonho ao sonho e a flauta à trompa.
Foge para longe da Piada assassina,
do Espírito cruel e do Riso impuro
que fazem chorar os olhos do Azul
e todo esse alho de baixa cozinha!
Toma a eloqüência e torce-lhe o pescoço!
Tu farás bem, já que começaste,
em tornar a rima um pouco razoável.
Se não a vigiarmos, até onde ela irá?
Oh! Quem dirá os malefícios da Rima?
Que criança surda ou que negro louco
nos forjou esta jóia barata
que soa oca e falsa sob a lima?
Ainda e sempre, música!
Que teu verso seja um bom acontecimento
esparso no vento crispado da manhã
que vai florindo a hortelã e o timo…
E tudo o mais é só literatura.

Canção do Outono

Os soluços graves
dos violinos suaves
do outono
ferem a minh’alma
num langor de calma
e sono.

Sufocado em ânsia,
Ai! quando à distância
soa a hora,
meu peito magoado
relembra o passado
e chora.

Daqui, dali,
pelo vento em atropelo
seguido,
vou de porta em porta
como a folha morta,
batido…

Tradução de
Alphonsus de Guimaraens

CHANSON D’AUTOMNE

Les sanglots longs
Des violons
De l’automne
Blessent mon coeur
D’une langueur
Monotone.

Tout suffocant
Et blême, quand
Sonne l’heure,
Je me souviens
Des jours anciens
Et je pleure.

Et je m’en vais
Au vent mauvais
Qui m’emporte
Deçà, delà,
Pareil à la
Feuille morte.

05/09/2008 - 18:35h Poemas, e.e.cummings

e. e. cummings 0

e. e. cummings - nome

nalgum lugar em que eu nunca estive,alegremente além
de qualquer experiência,teus olhos têm o seu silêncio:
no teu gesto mais frágil há coisas que me encerram,
ou que eu não ouso tocar porque estão demasiado perto

teu mais ligeiro olhar facilmente me descerra
embora eu tenha me fechado como dedos,nalgum lugar
me abres sempre pétala por pétala como a Primavera abre
(tocando sutilmente,misteriosamente)a sua primeira rosa

ou se quiseres me ver fechado,eu e
minha vida nos fecharemos belamente,de repente,
assim como o coração desta flor imagina
a neve cuidadosamente descendo em toda a parte;

nada que eu possa perceber neste universo iguala
o poder de tua imensa fragilidade:cuja textura
compele-me com a cor de seus continentes,
restituindo a morte e o sempre cada vez que respira

(não sei dizer o que há em ti que fecha
e abre;só uma parte de mim compreende que a
voz dos teus olhos é mais profunda que todas as rosas)
ninguém, nem mesmo a chuva,tem mãos tão pequenas

( tradução: Augusto de Campos )

e. e. cummings 1

e. e. cummings - nome

minha especialidade é viver - era a legenda
de um homem(que não tinha renda
porque não estava à venda)

olhar à direita - replicaram num segundo
dois bilhões de piolhos púbicos do fundo
de um par de calças(morimbundo)

( tradução: Augusto de Campos )

e. e. cummings7

agora ar é ar e coisa é coisa:traço

nenhum da terra celestial seduz
nossos olhos sem ênfase onde luz

a verdade magnífica do espaço.

Montanhas são montanhas;céus são céus -
e uma tal liberdade nos aquece
que é como se o universo uno,sem véus,

total,de nós(somente nós)viesse

- sim;como se, despertas do torpor
do verão,nossas almas mergulhassem
no branco sono onde se irá depor
toda a curiosidade deste mundo
(com júbilo de amor) imortal e a coragem

de receber do tempo o sonho mais profundo

( tradução: Augusto de Campos )

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Fonte O Poema

31/08/2008 - 20:07h Velho Tema II

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Vicente de Carvalho

Eu cantarei de amor tão fortemente
Com tal celeuma e com tamanhos brados
Que afinal teus ouvidos, dominados,
Hão de à força escutar quanto eu sustente.

Quero que meu amor se te apresente
- Não andrajoso e mendigando agrados,
Mas tal como é: risonho e sem cuidados,
Muito de altivo, um tanto de insolente.

Nem ele mais a desejar se atreve
Do que merece: eu te amo, e o meu desejo
Apenas cobra um bem que se me deve.

Clamo, e não gemo; avanço, e não rastejo;
E vou de olhos enxutos e alma leve
À galharda conquista do teu beijo.

 

 

Vicente Augusto de Carvalho, o “Poeta do Mar”, nasceu em Santos (SP), em 05/04/1866, lá falecendo no dia 22/04/1924. Poeta, contista, advogado, jornalista, político e magistrado, por motivos políticos mudou-se para a cidade de Franca (SP) e tornou-se fazendeiro. Em 1901, regressou a Santos, dedicando-se à advocacia. Mudou-se para São Paulo (SP), em 1907, onde foi nomeado juiz de direito. Em 1914, passou a ministro do Tribunal de Justiça do Estado. Foi grande artista do verso, da fase criadora do Parnasianismo. No fim da vida, cansou-se do jornalismo, mas continuou em contato com seus leitores através dos versos que publicava nas páginas da revista “A Cigarra”. Ocupou a Cadeira 29 da Academia Brasileira de Letras, tendo sido eleito em 1º de maio de 1909, na sucessão de Artur Azevedo.

OBRAS:

Ardentias (1885);
Relicário (1888);
Rosa, rosa de amor (1902);
Poemas e canções (1908);
Versos da mocidade (1909);
Verso e prosa (1909);
Páginas soltas (1911);
A voz dos sinos (1916);
Luizinha, contos (1924);
Discursos e obras políticas e jurídicas.

Poema extraído do livro “Poemas e canções”, Ed. Saraiva - São Paulo, 1965.

26/08/2008 - 18:09h Amargura de mulher

Para Maria de Bourbon, a mulher
que eu amo estonteantemente,
de um amor sincero e eterno!

Guilherme Sachetti

Ninguém queira experimentar
De uma mulher sua amargura
É tão forte quanto à tormenta
E angustiante como a selva escura.

E como é malvada a mulher amada
Quando então amargurada…
Crava um punhal no peito
E antes disso prepara com alfinetadas.

Foge insana pela rua afora
Quando se não pelo mundo
Vinga-se de forma clássica
Sem perder sua postura.

O sol então se ofusca
O dia escurece em pleno verão
E os ventos assoviam
Nas tristes casas com vãos.

Naturalmente as lágrimas descem o rosto
Como se a terra as atraísse
Para que descansem no solo
Lágrimas do eterno amante triste.

Sem mais a amada,
Eterna ferida
Sem o encanto do amor
Sem mais vida.

E-mail: guilhermesachetti@hotmail.com

Guilherme Sachetti (1987) afirma que escreve por paixão. Não tem, até o momento, trabalhos publicados.

Fonte Blog Releituras

http://www.french.pomona.edu/msaigal/classes/FR102/Spring99/Jason-Molly/bride.jpg

Noiva (Bride) de Max Ernst

17/08/2008 - 19:34h Eu levo o seu coração comigo

A imagem “http://www.releituras.com/biofotos/eecummings.jpg” contém erros e não pode ser exibida. e. e. cummings

eu levo o seu coração comigo (eu o levo no
meu coração) eu nunca estou sem ele (a qualquer lugar
que eu vá, meu bem, e o que que quer que seja feito
por mim somente é o que você faria, minha querida)

tenho medo

que a minha sina (pois você é a minha sina, minha doçura) eu não quero
nenhum mundo (pois bonita você é meu mundo, minha verdade)
e é você que é o que quer que seja o que a lua signifique
e você é qualquer coisa que um sol vai sempre cantar

aqui está o mais profundo segredo que ninguém sabe
(aqui é a raiz da raiz e o botão do botão
e o céu do céu de uma árvore chamada vida, que cresce
mais alto do que a alma possa esperar ou a mente possa esconder)
e isso é a maravilha que está mantendo as estrelas distantes

eu levo o seu coração ( eu o levo no meu coração)

(Tradução: Regina Werneck)

e. e. cummings, poeta norte-americano, nasceu em 1894 e morreu em 1962. Conquistou, ainda em vida, um lugar permanente entre os maiores poetas de nosso tempo. Ainda se comenta muito das suas inovações em tipografia e pontuação, que foram, por alguns, mal entendidas como meros “efeitos”, mas o leitor cuidadoso verá que elas são um aspecto de sua busca pela expressão mais pura e clara de seus pensamentos e sentimentos. Uma maneira de renovação da linguagem que só os grandes poetas conseguem. cummings era único dentre os poetas de seu tempo, pois era igualmente extraordinário na sátira e no sentimento e lutava vigorosamente contra a pomposidade e a pretensão. É considerado um dos poetas que escreveu os mais emotivos poemas de amor de todos os tempos. O poema acima foi lido numa das cenas finais do filme “In her shoes”, de Tony Scott, pela personagem interpretada por Cameron Diaz. Esse filme passou no Brasil com o nome de “Em seu lugar”.

Outros livros do autor: “The enormous room (1922), “Him” (1927), “Eimi” (1933), “Santa Claus” (1946), “I:six nonlectures” (1953), “Poems 1923-1954” (1954), “A miscellany (1958), “73 poems” (1963) e “e. e. cummings: A selection of poems” (1965).

Extraído do livro “95 poems”, Hartcourt, Brace & World, Inc. – New York, 1958, pág. 95.

Fonte Blog Releituras

15/08/2008 - 16:27h Mulheres Malditas

A imagem “http://weblogs.clarin.com/antilogicas/archives/briullov113.jpg” contém erros e não pode ser exibida.
Obra de Karl Brulloff (1799-1852)

 

 

por Charles Baudelaire

Como um gato pensante e na areia deitadas,
Voltam os olhos seus ao mais longe do mar,
E seus próximos pés e suas mãos coladas
Têm langor de sorrir e tremor de chorar.

Umas, o coração cheio de confidência,
Num bosque em que a cantar os ribeiros se movem,
Vão soletrando o Amor da ingênua adolescência,
O ramo a descascar de algum arbusto jovem;

Outras, são como irmãs, andam lentas e flavas
Das rochas através, plenas de aparições,
Onde viu Santo Antônio arderem como lavas
Os rubros seios nus de suas tentações;

Outras há, que ao fulgor da líquida resina,
No silêncio abissal de velho antro pagão,
Chamam para aliviar a febre que alucina
Baco, o deus que adormece o remorso e a ilusão!

E outras, cuja garganta ama os escapulários,
Sabem em sua roupa um chicote esconder,
E misturam na noite, em bosques solitários,
As lágrimas da dor e a espuma do prazer.

Ó monstros do martírio, ó sombras virginais!
Almas a desprezar a pobre realidade,
Com sexo e devoção, o infinito buscais,
Estrangulada a voz de lamento e saudade,

Que na cripta infernal tanto buscou minha alma,
Pobres irmãs a um tempo eu vos amo e respeito
Por vossa sede em vão e por vossa dor calma,
E estas urnas de amor que vos enchem o peito.

Fonte: www.geocities.com

12/08/2008 - 20:25h “Hoy cualquier imbécil en la tele puede llegar a millones de personas ¿y un libro a cuántos?”, pregunta el escritor italiano Antonio Tabucchi

 

 

adncultura*com

SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (Madrid) (EFE).– El escritor italiano Antonio Tabucchi considera que la voz crítica de los intelectuales queda apagada en la actualidad “por el inmenso poder de los medios de comunicación”.

La obra de Tabucchi es objeto esta semana de análisis en un curso de la Universidad Complutense en El Escorial y, en una entrevista concedida a EFE, se confesó “escéptico” respecto a la capacidad de intervención de la literatura o de los intelectuales en la sociedad contemporánea, frente a la influencia de los medios.

“Estadísticamente hablando es imposible luchar contra las cuatro o cinco horas que, por ejemplo, pasan los italianos frente al televisor. Hoy cualquier imbécil en la tele puede llegar a millones de personas ¿y un libro a cuántos?”, se pregunta el escritor.

Autor de una docena de títulos, entre ellos “Sostiene Pereira”, “Requiem” y “La cabeza perdida de Damasceno Monteiro”, Tabucchi (Pisa, 1943) se ha caracterizado siempre por su conciencia crítica al firmar todo aquello que reivindique derechos y libertades y por reflexionar acerca de la literatura.

El curso que le dedica la Complutense sirve para recordar a Tabucchi su condición de literato: “La verdad es que estos actos me obligan a pensar que soy escritor, y que tengo que decir cosas inteligentes porque se deben de pensar que lo soy - comenta entre risas-, pero quiero decir que aunque esto me es muy grato yo reivindico constantemente la vida”.

“Si hoy no escribes una hoja no pasa nada, la puedes escribir mañana; sin embargo, lo que hoy no vivas ya no lo podrás vivir mañana, eso seguro, y el mundo está lleno de vida, de complicaciones. Hay que experimentarlas y luego, eso sí, si puedes contarlas”.

Tabucchi habló hoy en este seminario de sus libros y su relación con la historia, y reivindicó la necesidad de la memoria.

“La memoria se mantiene contando las cosas”, y para ello es muy importante la voz. La voz es vida, el silencio nada, y la escritura es el mineral que después queda”.

Este amante de los relatos más que de las novelas, cree que una de las características que debe tener el escritor es la paciencia: “Primero se pone la semilla y luego va saliendo la flor pero hay que tener paciencia”, aconseja.

Amante de Portugal, Tabucchi dice que empezó a escribir por un poema de Fernando Pessoa, de quien es un gran experto y traducto; está además preparando una edición de sus obras completas.

Tabucchi Vive a caballo entre Lisboa y París porque en Italia ya no tiene familia, pero aún así está muy atento a todo lo que pase en su país de origen.

“En Italia son más necesarias las leyes que los intelectuales, porque son las leyes las que tienen que decir al señor (primer ministro Silvio) Berlusconi que no se puede ser presidente de un país, ser el dueño de tres televisiones y también tener el control absoluto de la televisión nacional, pero el Parlamento es así. Él ganó democráticamente”, dice.

Cuando el viernes acabe este seminario, Tabuchhi volverá a la búsqueda de su soledad para seguir escribiendo un libro de relatos que tiene entre manos, con el concepto del tiempo como protagonista, y seguir tomando el pulso a la salud del mundo.

Carmen Sigüenza

28/07/2008 - 18:19h A uma senhora que me pediu versos

machadodeassis.jpgMachado de Assis

Pensa em ti mesma, acharás
Melhor poesia,
Viveza, graça, alegria,
Doçura e paz.

Se já dei flores um dia,
Quando rapaz,
As que ora dou têm assaz
Melancolia.

Uma só das horas tuas
Valem um mês
Das alma já ressequidas.

Os sóis e as luas
Creio bem que Deus os fez
Para outras vidas.

Soneto de Machado de Assis

20/07/2008 - 10:53h Antonio Candido, o mestre (III)

Foto: ALAN RODRIGUES

As lembranças, os marcos e as principais obras do professor

Um olhar sobre a carreira, das leituras da adolescência à redefinição da crítica literária no Brasil

O Estado de São Paulo

Frases

“Eu diria que depois da minha família e da USP, a terceira grande coisa na minha formação foram meus amigos do grupo de Clima. Nós temos plena consciência de nos termos formado uns aos outros.”

“Vendo as coisas de hoje, percebo que desde logo tive o pendor crítico, não apenas porque sempre gostei de ler os críticos, mas porque assumi instintivamente a atitude crítica. Dos 12 aos 14 anos eu fazia antologias próprias, em cadernos escolares: copiava trechos e depois compilava dados biográficos e apreciações sobre os autores.”

“Nunca tive um método de trabalho. Sou intermitente em matéria de escrita e flutuante em matéria de leitura. Há estações em que trabalho intensamente, outras em que fico na maior inércia. Acho que algumas das coisas que me ajudaram na vida intelectual foram justamente a flutuação, a dispersão, a leitura onívora.”

“Eu não desgostava das ciências sociais e a certa altura passei a gostar mais de antropologia que de sociologia, mas gostava muito mais de literatura. Mas a sociologia foi fundamental na minha formação, na medida em que condicionou a minha visão da sociedade e a minha reflexão política.”

Cronologia

1918
Antonio Candido de Mello e Souza nasce no Rio, mas passa a maior parte da infância em Santa Rita de Cássia, Minas Gerais

1928
Faz sua primeira viagem à Europa, onde permanece por dois anos

1939
Ingressa na Faculdade de Direito da USP. Cursa, ao mesmo tempo, Filosofia

1941
Lança, ao lado de Decio de Almeida Prado, Lourival Gomes Machado, Paulo Emilio Salles Gomes, Ruy Coelho e Gilda de Moraes Rocha, com quem se casaria, a revista Clima

1945
Publica críticas literárias nos jornais Folha da Manhã e Diário de São Paulo

1956
Circula o primeiro número do Suplemento Literário do Estado, caderno idealizado por Antonio Candido

1957
Torna-se professor de literatura brasileira em Assis, no interior de São Paulo, onde fica dois anos

1959
Publica Formação da Literatura Brasileira

1961
Inaugura a cadeira de Teoria Literária na Universidade de São Paulo

1980
Participa, ao lado de intelectuais como Sergio Buarque de Holanda, da fundação do Partido dos Trabalhadores

1998
Recebe, dias antes de completar 80 anos, o Prêmio Camões, o mais importante da língua portuguesa, concedido anualmente
pelo governo de Portugal

2003
Recebe o prêmio Professor Emérito - Troféu Guerreiro da Educação, entregue pelo Centro de Integração Empresa-Escola (Ciee) e o Estado a professores que se destacam no exercício
do magistério

Os livros

FORMAÇÃO DA LITERATURA BRASILEIRA: Estudo do Arcadismo e do Romantismo, considerados pelo autor decisivos para a formação do que denomina “sistema literário”, a articulação de autores, obras e públicos de maneira a estabelecer uma tradição.

PARCEIROS DO RIO BONITO: Reconstrução histórica da sociedade caipira, abrange desde as relações sociais básicas até os meios elementares de subsistência, com intuito de analisar como a expansão da economia capitalista descaracteriza a vida rústica tradicional.

LITERATURA E SOCIEDADE: Aqui, o autor defende que a obra literária deve sempre ser estudada como objeto estético e analisa como as possíveis relações entre a literatura e a sociedade em que se insere podem interferir na definição do papel do crítico literário.

INICIAÇÃO À LITERATURA BRASILEIRA: Repassando desde o século 16 a produção brasileira, o autor mostra como a literatura foi-se formando como atividade regular e instituição de cultura, dada a articulação progressiva de elementos que a tornaram atividade configurada.

TESE E ANTÍTESE: No livro, são analisadas as “personalidades divididas” e contraditórias na obra de romancistas que pertencem a diferentes literaturas, como o francês Alexandre Dumas, o polonês Joseph Conrad e os brasileiros Graciliano Ramos e Guimarães Rosa.

Entre coletâneas e edições originais, a maior parte da obra do professor Antonio Candido continua em catálogo. Abaixo, uma lista de títulos, publicados pela editora Ouro Sobre Azul, com apenas algumas exceções:

Um Funcionário da Monarquia
O Método Crítico de S. Romero
O Observador Literário
Teresina Etc.
O Albatroz e o Chinês
Brigada Ligeira
O Discurso e a Cidade
A Educação pela Noite
Ficção e Confissão
Na Sala de Aula (Ática)
Florestan Fernandes (Fundação Perseu Abramo)
A Personagem de Ficção (Editora Perspectiva)
Recortes
Vários Escritos
O Estudo Analítico do Poema (Editora Humanitas)

12/07/2008 - 21:33h Sobre o tédio

ANTONIO CICERO

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Uma pessoa que esteja sempre entediada não pode deixar de ser, em 1º lugar, entediante

EM CERTO ponto do romance “O Vermelho e o Negro”, de Stendhal, um dos personagens -o príncipe Korasoff- censura a tristeza do herói, Julien Sorel, explicando-lhe que “o ar triste não pode ser de bom tom; o que é necessário é o ar entediado. Se você está triste, há alguma coisa que lhe falta, alguma coisa que você não conseguiu. É mostrar-se inferior. Se você está entediado, ao contrário, o que é inferior é aquilo que em vão tentou agradá-lo”.
É sem dúvida por essa razão que o ar blasé é tido por muitos como sinal de superioridade.
Não vejo superioridade nenhuma na pessoa cronicamente entediada. Se alguém, para parecer superior, precisa fingir estar entediado, é porque, na verdade, se sente inferior. Seu ar entediado é uma tentativa de se vingar dessa inferioridade. Por outro lado, uma pessoa que esteja sempre ou quase sempre genuinamente entediada não pode deixar de ser, em primeiro lugar, entediante: ela é entediada exatamente porque entendia a si própria.
Refiro-me aqui, é claro, às pessoas livres, isto é, àquelas que podem dispor, em medida considerável, do seu tempo. O que digo não se aplica, por exemplo, a enfermos, a prisioneiros ou a trabalhadores forçados.
E todos nós estamos sujeitos a momentos de tédio, como, por exemplo, quando nos encontramos, sem material de leitura, numa fila de banco, ou numa cerimônia da qual, por alguma razão, não conseguimos deixar de participar.
Fora semelhantes casos, porém, quase todos os nossos tédios são, como diz o poeta Paul Valéry, “nossa criação original”. Difamar o mundo -e o mundo é sempre o mundo contemporâneo-, chamando-o de tedioso, diz muito sobre o difamador e nada sobre o mundo. Este não pode ser classificado nem de tedioso nem de interessante, pois é nele que se encontra tudo o que pode haver de interessante e de tedioso. Por isso, ele é entediante para quem é entediante, superficial para quem é superficial, profundo para quem é profundo, e interessante para quem é interessante.
Assim é que, por exemplo, com um estado de espírito oposto ao do difamador do mundo, Montesquieu anotou num caderno que quase nunca tinha tristeza, e menos ainda tédio. Na mesma página, escreveu também: “Acordo de manhã com uma alegria secreta; vejo a luz com uma espécie de arrebatamento”. Esse, sim, é um sentimento verdadeiramente superior.
Contudo, não ignoro que haja pessoas livres, com saúde, e até interessantes, que às vezes se entediam exatamente quando têm lazer, isto é, quando poderiam, por exemplo, não digo nem viajar, mas simplesmente ler um grande romance, escrever uma carta ou um poema, ou não mais que andar na rua, apreciando a paisagem ou o movimento, ou, quem sabe, a passagem dessa ou daquela promessa de felicidade. Nem ignoro que qualquer uma das atividades que acabo de citar -ou qualquer outra que se imagine- seria capaz de lhes sugerir exatamente o cúmulo do tédio. Por quê? Como é possível ser tediosa a vida de uma pessoa que dispõe do seu tempo?
Creio que a resposta é que o tédio costuma acometer qualquer um que tenha orientado tudo na sua vida por uma única causa final.
A pessoa para quem o tédio se dá desse modo é aquela que tem um interesse obsessivo por uma só coisa. Nesse caso, encarando todas as demais coisas como meros caminhos ou obstáculos para a consecução do seu objetivo, ela as destitui de qualquer interesse intrínseco.
À medida que, em vez de facilitar o avanço dela rumo a esse ponto final, algo possui uma espessura e opacidade própria, à medida que exige atenção para si mesmo, passa a ser um obstáculo. Sendo assim, o tempo que, a contragosto, tal pessoa é obrigada a lhe dedicar, passa a ser um tempo de desvio, tempo que gostaria de ver passar o mais rapidamente possível, abrindo-lhe novamente caminho para a retomada da corrida rumo à finalidade última. Tal é o tempo do tédio, que ela tenta “matar”, como se o tempo não constituísse a própria substância da vida.
O ponto final pode ser, por exemplo, uma paixão devoradora, que atropele tudo o mais. Digamos que uma pessoa vá a uma festa esperando ver o objeto de sua paixão e, lá chegando, não o veja. Então a festa que, não fosse por essa frustração, poderia ser uma delícia, torna-se, para ela, o mais puro tédio. Sem ganhar o objeto da paixão, ela perde o mundo. Eis uma das razões pelas quais tantos filósofos -inclusive Epicuro, que elogiava o prazer- apreciam o amor e a amizade, mas desconfiam da paixão.

06/07/2008 - 15:11h Um Escritor na Periferia: a Argentina em Borges

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Beatriz Sarlo e Jorge Luis Borges

Antonio Gonçalves Filho - O Estado de São Paulo


Os críticos, de forma geral, quase sempre ignoraram que a questão da literatura argentina é central na obra de Jorge Luis Borges, mas não a ensaísta Beatriz Sarlo, uma das vozes mais lúcidas de seu país. Segundo a professora de Literatura, que lança no Brasil seu livro Jorge Luis Borges: Um Escritor na Periferia (Editora Iluminuras, tradução de Samuel Titan Jr., 160 págs., R$ 35), não existe escritor mais argentino que Borges. Cosmopolita e universal, sua obra, segundo Beatriz Sarlo, é perturbada pela tensão entre a mistura e a nostalgia por uma literatura européia que ele não poderia viver integralmente. Como ler Borges sem remetê-lo a Martín Fierro, a Sarmiento ou a Lugones?, pergunta Beatriz Sarlo, que concedeu ao Estado a entrevista abaixo e faz amanhã, às 19h30, uma palestra no encontro Fronteiras do Pensamento Copesul Braskem, em Porto Alegre.

Mais forte que a literatura argentina, Borges quase perdeu a nacionalidade. Não ocorreria a nenhum crítico dissociar Balzac e Baudelaire da literatura francesa. Borges, ao contrário, navegou, segundo Beatriz Sarlo, na corrente universalista da ”literatura ocidental”. Qualquer citação biográfica de Borges passa necessariamente pelo fascínio por Chesterton ou Kipling ou pela influência da literatura de Kafka, mas quase nunca por nomes como os de José Hernández, Evaristo Carriego, Macedonio Fernández ou Sarmiento, como se Borges tivesse ignorado sua dívida com a tradição literária argentina. O livro da professora argentina lembra que Borges não apenas escreveu ensaios sobre o Martín Fierro, obra maior da literatura argentina, como foi obcecado pelo poema de José Hernández. E, sobretudo, foi um autor que construiu sua originalidade por via da citação, da cópia.

Borges considerava infundada a opinião de que os escritores argentinos estavam desconectados do passado, ou seja, que houvesse uma ruptura entre eles e a Europa, porque, justamente por ser um país novo, haveria um grande sentido de tempo na Argentina. Por que a crítica insiste em tratar Borges como um escritor que nada deve à tradição literária argentina?

Não é essa a posição da crítica nas últimas décadas. Ricardo Piglia, anteriormente, sublinhou a conexão borgiana com a tradição nacional, num ensaio publicado na revista Punto de Vista. Por essa época também escrevi um artigo cujo título era Borges no Sul, um Episódio do Formalismo Criollo, acentuando a localização argentina de alguns temas de teoria literária suscitados por textos de Borges e publicados nos primeiros anos da revista que dirigia com Victoria Ocampo. Mas, mesmo antes, a professora María Teresa Gramuglio tratou da questão na leitura do livro de Borges sobre Evaristo Carriego, poeta menor que o primeiro usa quase como pretexto para expor uma teoria do bairro de Palermo. De modo que o Borges ocupado com labirintos e espelhos, ou seja, o Borges da primeira leitura crítica e das leituras européias, desde o fim dos anos 1970, adquire um novo rosto, como leitor e reescritor de alguns textos fundamentais da tradição argentina.

A senhora define Borges como escritor da periferia, um cosmopolita à margem, mas, nos capítulos finais de seu livro, apresenta o lado político-filosófico do escritor em termos universais. Há algum projeto de desenvolver esse aspecto particular num próximo livro sobre ele?

Creio, com efeito, que meu propósito de reinscrever criticamente Borges na literatura argentina, como matriz formal e ideológica dessa mesma literatura, como o escritor que inventa ou descobre a centralidade do marginal, só quase no final do livro que está sendo lançado no Brasil considera as figurações borgianas com respeito à ordem, em especial no capítulo sobre O Informe de Brodie. Nesse momento, já acertadas as contas com o Borges fundador das margens ”criollas” de Buenos Aires, parece-me que poderia voltar a contos como O Imortal para ver de que modo outras imagens da cidade, mais abstratas e universais, podem ser representadas na literatura. Precisamente é esse o conto que estou relendo neste momento, ao lado de Abenjacán, el Bojari Muerto en Su Laberinto.

Um dos temas mais interessantes de seu livro é a construção da originalidade de Borges, paradoxalmente por meio da cópia, da reescrita de textos alheios. Essa seria uma insinuação de que a veracidade literária representaria uma ficção para Borges, considerando seu pouco apreço pela literatura realista?

A idéia de veracidade é, em si mesma, uma idéia a que estamos acostumados a encontrar nas poéticas realistas, vale dizer, nos textos que se propõem uma representação cujas origens seriam exteriores à literatura: ou seja, uma representação heterônoma. Borges, ao contrário, está profundamente convencido da autonomia do literário, de sua independência a respeito dos referentes sociais diretos. O literário, em Borges, entra em relação com o social por meio da própria literatura, numa cadeia que vai de texto a texto. A dimensão social da literatura não provém de sua relação direta com uma exterioridade social, mas de uma trama social de discursos, geralmente literários, mas não apenas literários. Ou seja, para ele, a relação é sempre entre discursos, ficções. A verdade dessas ficções não responde nem a uma lógica da verossimilhança realista nem à lógica da acumulação de referências ”verdadeiras”, mas a uma lógica mais abstrata, por um lado de grandes categorias e, por outro lado, de argumentos cuja estrutura seja perfeita e fechada. Nesse sentido, a literatura fantástica de Borges é sempre racionalista, diferentemente, por exemplo, da literatura de Cortázar.

A representação de Buenos Aires por Borges, a partir de sua invenção da periferia, é um aspecto pouco analisado pela crítica internacional. Por que a descrição de Borges tende a retratar Buenos Aires com ares do passado, uma cidade impermeável à modernidade, ao contrário da Buenos Aires de Arlt?Borges pretendia fazer uma nova leitura da tradição ou simplesmente tinha nostalgia do século 19?

Borges lembra da cidade de sua infância e, quando volta a Buenos Aires no começo dos anos 1920, frente a uma cidade real em processo de modernização, coloca em seu lugar uma cidade lembrada e imaginária sem vestígios dessa modernidade. Sabe, contudo, que essa cidade está desaparecendo e que, portanto, há que buscá-la nas figuras do bairro e da periferia urbana. Como muitos modernos, Borges não tem vocação futurista, diferentemente de Roberto Arlt. A tecnologia, que para Arlt define a época, não desperta o menor interesse em Borges. Ele, ao contrário de Bioy Casares em A Invenção de Morel, jamais escreveu algo que pudesse evocar as tramas da ficção científica. São sensibilidades diferentes. É mais provável que um escritor da elite tivesse uma perspectiva nostálgica; e que um escritor filho de imigrantes como Arlt seguramente pudesse se ligar melhor ao radicalmente novo. É admissível essa hipótese sociológica, mas, de todas as maneiras, não explicaria o gosto de Borges por ficções cujo motor narrativo fossem as invenções técnicas.

06/07/2008 - 15:06h Um Escritor na Periferia

Martín Fierro, regional e universal

Escritor sustentava que no poema épico argentino, assim como na Odisséia, estavam resumidas todas as histórias possíveis

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Martín Fierro e Borges

Antonio Gonçalves Filho - O Estado de São Paulo


Na continuação da entrevista, a ensaísta Beatriz Sarlo, autora de Jorge Luis Borges - Um Escritor na Periferia , fala da relação de Jorge Luis Borges com a modernidade européia dos anos 20 e com a cidade de Buenos Aires.

Borges transforma Martín Fierro e subverte o clássico da literatura argentina ao parafrasear e recontar sua história. Isso significa que Borges não concebia Martín Fierro como obra autônoma da tradição ”criolla”, tendo de misturar essa tradição com a herança literária européia?

Borges disse certa vez que no Martín Fierro e na Odisséia estavam todas as histórias. A frase, um pouco hiperbólica, dá a Martín Fierro uma centralidade na tradição ocidental reconhecível apenas por Borges. Contudo, a frase não é hiperbólica na tradição argentina, cujos dois grandes textos do século 19 são Martín Fierro e Facundo, bastante próximos da época de Borges e separados apenas por quatro ou seis décadas. Sobretudo, estavam muito próximos das tradições culturais da família de Borges, que desaprovava Martín Fierro, em especial pelas idéias políticas de seu autor, José Hernández, e também pelo caráter briguento e valentão de seu personagem, indigno de representar o ideal ”criollo” para muitas pessoas do fim do século 19. Ao optar por Martín Fierro sem renunciar à simpatia por outros poemas gauchescos, Borges faz uma escolha determinada pela qualidade do texto, que obriga um escritor argentino das primeiras décadas do século 20 a adotar uma posição frente à alcançada por Hernández. Como diria Harold Bloom, para Borges, é o ”poeta forte” que se precisa corrigir ou completar para conjurar o perigo da influência.

Borges escreveu que Buenos Aires precisava de fantasmas, o que explicaria sua preocupação com a pobreza mítica da cidade e a ameaça da perda de sua identidade por conta do avanço da modernidade. Essa busca por mitos ancestrais seria resposta a uma certa desilusão com a modernidade européia que acabara de testemunhar na Europa dos anos 1920?

Com efeito, como muitos modernos, Borges é um antimoderno: está contra as democracias de massas, qualquer que seja sua linha, e contra a vulgaridade de um capitalismo que já havia arrasado com todos os valores tradicionais. A reação contra a modernidade é um capítulo importante da própria modernidade e Borges, sem dúvida, ocupa um lugar nesse capítulo. O mundo desencantou-se - não há fantasmas nem mitos, acredita Borges, sem observar a emergência de novos mitos e fantasmas; a ordem foi aniquilada; a sociedade tornou-se plebéia e desordenada. Frente a esse diagnóstico, o liberalismo conservador é, finalmente, o continente ideológico dentro do qual Borges se inscreve, ainda que sempre pareça impossível inscrevê-lo em alguma parte.

Seu livro termina com uma análise de O Informe de Brodie, mas, a despeito da comparação entre Swift e Borges, o último teria sido irônico com a expedição do missionário escocês. Borges pretendia mostrar que a saída para a nossa civilização da desordem estava na razão?

Borges acreditava que havia uma saída na razão e que essa saída poderia tornar-se um pesadelo. Borges é sempre agnóstico e pessimista. Talvez por isso, pela ausência do otimismo histórico, seja sempre inteligente, como muitos pessimistas. Se há algo distante do ethos de Borges é a idéia da consolação e reconciliação.

O que é

Publicado no fim do século 19, Martín Fierro é um poema épico em que o autor José Hernández protesta contra as tendência europeizantes do presidente Domingo Faustino Sarmiento. Em duas partes, a obra evoca a colaboração dos gaúchos (argentinos da região dos Pampas) na luta pela independência do país.

Os primeiro versos do Martín Fierro

1

Aquí me pongo a cantar
Al compás de la vigüela,
Que el hombre que lo desvela
Una pena extraordinaria
Como la ave solitaria
Con el cantar se consuela.

2

Pido a los Santos del Cielo
Que ayuden mi pensamiento;
Les pido en este momento
Que voy a cantar mi historia
Me refresquen la memoria
Y aclaren mi entendimiento.

3

Vengan Santos milagrosos,
Vengan todos en mi ayuda,
Que la lengua se me añuda
Y se me turba la vista;
Pido a Dios que me asista
En una ocasión tan ruda.

4

Yo he visto muchos cantores,
Con famas bien obtenidas,
Y que después de adquiridas
No las quieren sustentar:
Parece que sin largar
Se cansaron en partidas.

5

Mas ande otro criollo pasa
Martín fierro ha de pasar,
Nada la hace recular
Ni las fantasmas lo espantan;
Y dende que todos cantan
Yo también quiero cantar.