06/04/2008 - 15:46h Generación Y: un blog cubano premiado con el Premio Ortega y Gasset
Acaban de ser anunciados los prestigiosos premios periodísticos Ortega y Gasset.

Yoani Sánchez, autora del blog
El blog cubano Generación Y fue el premiado en la categoría Periodismo Digital.
La mexicana Sanjuana Martínez obtuvo el premio a mejor periodismo de investigación con su seria de notas sobre Pederastía Clerical, la revista Zeta de Tijuana lo obtuvo como mejor trayectoria y el español Gervasio Sánchez como fotógrafo.
Así presenta la ganadora, Yoani Sánchez, su blog: “Generación Y es un Blog inspirado en gente como yo, con nombres que comienzan o contienen una “y griega”. Nacidos en la Cuba de los años 70s y los 80s, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración. Así que invito especialmente a Yanisleidi, Yoandri, Yusimí, Yuniesky y otros que arrastran sus “y griegas” a que me lean y me escriban.
Sánchez es Licenciada en Filología, vive en La Habana y combina su pasión por la informática con su trabajo en la Revista Digital Consenso.
Aquí uno de sus posts más recientes, sobre el revolucionario Antonio Mella, amante de la fotógrafa Tina Modotti:
“Creo que fue ese joven –extremadamente sensual- de la foto de Tina Modotti, el que dijo: ‘todo tiempo futuro tiene que ser mejor’.

Llevo años dándole vuelta a ese axioma de Julio Antonio Mella, sin lograr reconciliarlo con mi vida. Miro, comparo, y no hay manera que éste presente se vea tan halagüeño como él lo vaticinó. Tal pareciera que la vida no quiere darle la razón a quien una vez fue el presidente de la Federación Estudiantil Universitaria.
Como si todos, insubordinados ante sus palabras, hubiéramos decidido hacer del presente una continúa y acelerada involución.
La calle donde nací es uno de esos ejemplos que niega el optimismo de Mella por el mañana. Donde una vez hubo asfalto, ahora se extiende una accidentada superficie de baches, polvo y piedras. En la esquina, la carnicería exhibe sus oxidados garfios, desde los que no cuelga un pedazo de carne hace mucho tiempo. La bodega fue entregada a los habitantes de un solar que no soportó los vientos de algún ciclón, mientras el parque infantil es sólo una bola de hierros retorcidos, cubiertos de maleza.
La marcha atrás es más llamativa en las personas, que pastan en una abulia salpicada de marginalidad y desencanto. Cada uno se mueve de espaldas, no al tiempo, sino a los sueños, los valores y los proyectos. Para ellos, el futuro terminó siendo lo que nunca previeron, acabó por demostrarles que Mella, se equivocaba”.
Publicado por Cristina Civale