04/12/2008 - 15:17h “He tenido miedo toda mi vida”

Tommie Smith

ENTREVISTA: TOMMIE SMITH Ex atleta y símbolo del ‘black power’

 

JUAN MORENILLA – Madrid – El País

Pocos gestos han dicho tanto en el deporte. El de los estadounidenses Tommie Smith y John Carlos en los Juegos de México 68 se convirtió en emblema de la lucha contra la segregación racial. Aunque, como recuerda 40 años después el oro olímpico, destruyera algo más que su carrera.

Tommie Smith mira fijamente al hablar. En sus ojos no hay odio. Sí una mezcla de tristeza y orgullo por lo que ha sido su vida. Su gesto en lo alto del podio tras ganar el oro en los 200 metros (19,83s) en los Juegos Olímpicos de México 1968, su puño enfundado en un guante negro en defensa de la igualdad de las razas, es uno de los símbolos universales del deporte. Aquella mano derecha cerrada (como la izquierda de John Carlos) representaba la lucha contra la segregación racial que siempre sufrió en Estados Unidos. Era el black power. Pero también fue una condena para el resto de su vida. Este tejano de 64 años, que ayer recogió en Madrid el premio del diario As a los valores universales del deporte, todavía se emociona al ver aquella imagen.

Pregunta. ¿Qué recuerda de su infancia?

Respuesta. Soy el séptimo de 12 hermanos. Crecimos en el campo. Mis padres eran granjeros. Cultivábamos la tierra de unos blancos en su granja y parte de la cosecha era para nosotros. Cuando tenía seis años, nos mudamos a California y seguimos trabajando en el campo, pero ya cobrando. Recuerdo una buena ética de trabajo. Era una vida muy religiosa. Íbamos mucho a misa. Los niños blancos, por supuesto, se burlaban de mí en el colegio porque llevaba ropa de pobre.

P. ¿Qué marginación sufrían?

R. No podíamos hacer casi nada porque nos veían como personas de segunda categoría. No podíamos andar por la misma acera que los blancos. Si veías un blanco, inmediatamente tenías que saltar de la acera. Tampoco podíamos compartir los servicios públicos. Había baños para los blancos, muy limpios, y para los negros, muy sucios. No había igualdad en ningún sentido.

P. ¿Era el deporte una evasión?

R. Era la única forma de divertirse en el colegio: correr, jugar al béisbol… Y se convirtió en parte de mi vida. Yo no crecí, ni mucho menos, aspirando a ser un atleta olímpico. Más adelante lo utilicé, a partir de los 15 años, para hacernos oír. Mis padres me dijeron: ‘Mientras ganes carreras, no tienes que trabajar los sábados’. Era fantástico para mí. Empecé a ganar y me saltaba el trabajo. Claro que no teníamos dinero ni para zapatos. Nos los daban. Había una organización benéfica que nos daba ropa y zapatillas. No tenía ni chándal, sólo un pantalón corto y una camiseta.

P. Así llegó a ser en México el primero en bajar de los 20s en los 200 metros y su récord de 19,83s se mantuvo durante 11 años. ¿Cómo se convirtió en uno de los mejores del mundo?

R. Con mucho trabajo. Tenía la bendición de Dios para dedicarme al atletismo: la estatura, el cuerpo, la velocidad. Así me hice fuerte, peleándome con mis hermanos, trabajando a todas horas en el campo. Fue así como pude convertirme en alguien. No teníamos nada, así que en mi vida no he tenido otra posibilidad que luchar. Ni siquiera tenía tiempo para entrenarme. Yo no me he entrenado como un atleta. Mi preparación ha sido únicamente el trabajo en el campo. Cuando en otoño volvía al colegio, los chicos me preguntaban: ‘¿Cómo eres tan rápido? ¿Has hecho pesas?’. Yo no entendía lo que decían. Sólo había estado trabajando en el campo. Llevaba unas botas muy pesadas y cargaba con todas las herramientas, como las palas, que pesaban mucho. Hasta que fui al instituto no empecé a trabajar en serio como un atleta.

P. Allí unió el deporte y la lucha contra la segregación racial.

R. Vi tantas injusticias que no podía quedarme sin hacer nada. Aquel gesto del 68 no lo hice por moda, sino por cambiar algo. Los atletas afroamericanos organizamos el OPHR [Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos]. Nuestra idea era boicotear los Juegos, pero no fue así y decidimos que cada uno organizara su protesta como quisiera. A mí me llegó el turno en los 200 metros. La carrera fue increíble. Me reservé para la última recta, pero no tenía ni idea de lo que podía pasar en la ceremonia, cómo me iba a sentir en el podio, qué haría… No lo supe hasta el último momento, hasta que John Carlos [bronce] me lo contó en el túnel de salida.

P. Su mujer había comprado ya unos guantes negros.

R. Sí, algo estaba previsto, aunque no sabíamos muy bien qué. Fue un gesto de un impacto mundial. No era sólo el grito de dos negros por el color de su piel, sino que lo hicimos por los derechos de la humanidad.

P. Convencieron al australiano Peter Norman [plata] para llevar la pegatina del OPHR.

R. Sí, pero yo no quería que un hombre blanco la llevara. El Proyecto era para todas las personas del mundo, negras o blancas, y yo no quería que nadie tuviera problemas por eso. La idea de que Norman la llevara fue de John Carlos y él también quiso llevarla sobre el escudo del comité australiano. Yo conocía la historia de Australia sobre cómo habían tratado a los aborígenes. Sabía que eso podía ser un problema para él porque se interpretaba que estaba de parte de los negros de Estados Unidos. Y eso fue lo que sucedió. Como a nosotros, le echaron de la Villa Olímpica, abusaron de él en su país, le apartaron socialmente.

P. ¿Tuvo miedo cuando cerró su puño y lo alzó?

R. He tenido miedo toda mi vida. No es una cosa que se preparase en dos o tres años. Los jóvenes afroamericanos, incluso hoy, son dianas en Estados Unidos, así de sencillo.

P. ¿No ha cambiado nada?

R. Claro que sí, muchas cosas. Nuestro presidente electo, Barack Obama, es afroamericano. Y eso no ha sido una cosa que nos haya ocurrido en un día. Hemos luchado por una mejora y, como consecuencia de esa lucha, ahora hay un presidente negro. Ha sido un proceso muy lento. Eso no quiere decir que todo vaya bien. Pero, gracias a la forma en que piensa Obama respecto al cambio social, la lucha no ha terminado. Sólo acaba de empezar.

P. ¿Cómo le cambió la vida después del gesto?

R. Todo cambió para siempre. Recibimos amenazas de muerte, cartas, llamadas… Después de los Juegos Olímpicos, todos mis amigos desaparecieron. Tenían miedo de perder sus amistades blancas y sus puestos de trabajo. Yo tenía 11 récords del mundo, más que cualquier persona en el mundo, y el único trabajo que encontré fue lavando coches en un aparcamiento. Y me echaron porque mi jefe dijo que no quería que nadie trabajara conmigo. No quería que alguien que defendía la igualdad de derechos estuviera en su plantilla.

P. ¿Nadie le ayudó?

R. Todo el mundo tenía mucho miedo. A mis hermanos les echaron del colegio. A otros, en el equipo de fútbol de la universidad, les prohibieron competir por lo que yo hice.

P. Ha llamado estúpidos a los miembros del COI. ¿Nadie le ha pedido perdón?

R. No, nunca. En privado me dicen: ‘Estuvo muy mal lo que te hicieron, fue una pena…’. Mentiras. Destruyeron mi vida, la de John, la de Norman… La esposa de John se suicidó, yo me divorcié… Todo, por pedir que las personas seamos iguales. Todo eso lo consintió el COI y el comité estadounidense no hizo nada por pararlo.

P. ¿Todavía ve racismo en el deporte?

R. Siempre que exista al hombre existirá el racismo. Tenemos un presidente negro y hemos caminado mucho, pero eso no quiere decir que todo lo negativo se haya eliminado.

P. Cuando mira atrás, ¿se siente orgulloso de su vida?

R. Muy orgulloso. Mis padres lucharon mucho para sacarnos adelante trabajando. Mi fortaleza viene de mi origen. Mi fuerza nace de mi trasfondo personal y familiar. Nadie puede destruir cómo me siento.

P. ¿Todavía corre?

R. Sí, tengo un gimnasio en mi casa. Salgo a correr en el parque de Georgia. Hay muchos senderos que eran el lugar donde se reunía el Ku Klux Klan. Los negros no podíamos pisar esos parques en el sur de Estados Unidos y yo hoy vivo ahí. Ahora vivimos donde queremos y no donde nos plantan. Y viajo por todo el mundo para contar mi vida.

P. ¿Qué supone Obama?

R. Necesitábamos un cambio así. No porque sea negro, sino por lo que representa, la lucha de toda mi vida.

23/11/2008 - 11:46h Ações afirmativas aumentaram elite negra nos EUA

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Jesse Jackson e Obama, o primeiro abriu o caminho para um presidente negro nos EUA

Para pesquisadora, carreira de Obama “deve muito” às conquistas dos movimentos pelos direitos civis

FABIANO MAISONNAVE – FOLHA SP

EM BOSTON

Em artigo publicado logo após a eleição de Barack Obama nos EUA, o colunista Dennis Byrne relembrou no jornal “Chicago Tribune” um episódio de 1967, quando era professor para alunos negros num curso supletivo no Estado sulista da Geórgia. Depois de dizer a eles que poderiam ser “o que quisessem”, viu uma aluna arrancar risadas dos colegas ao anunciar ironicamente que seria procuradora-geral.

Para Byrne, a aluna estava certa há 40 anos -hoje, não. Ecoando uma visão crescente nos EUA, ele crê que a eleição de Obama comprova que as políticas de ações afirmativas implantadas a partir da Lei dos Direitos Civis, em 1964, cumpriram o papel de assegurar igualdade de oportunidades aos negros e, portanto, deveriam deixar de existir.

“Como sabemos quando os tipos de desequilíbrios impostos por alguns programas de ação afirmativa não são mais necessários? Se um dos sinais de que devemos estar indo nessa direção não é a eleição de um presidente afro-americano, então o que é?”, escreveu Byrne.

Promulgada pelo presidente democrata Lyndon Johnson sob forte pressão do movimento negro, a Lei dos Direitos Civis proibia a segregação em escolas, espaços públicos e no trabalho. Entre outras medidas, determinou que as instituições que recebem fundos públicos, como universidades privadas, eliminassem toda forma de discriminação racial.

Desde então, os processos de seleção universitários e de trabalho passaram a criar mecanismos -ações afirmativas- para que o ambiente escolar ou de trabalho refletisse a composição racial norte-americana, onde os negros representam 12%. Ao contrário do que se pensa no Brasil, não há cotas nos EUA -estão proibidas pela Suprema Corte desde 1978.

Nova elite

Desde então, afro-americanos passaram a ocupar cargos cada vez mais altos nos setores público e privado e aumentaram sua presença nas universidades, mas as estatísticas mostram que o abismo entre brancos e negros continua em áreas como renda e educação. De acordo com o Departamento de Educação, 19,5% dos negros entre 25 e 29 anos tinham diploma superior em 2007, contra 35,5% dos brancos.

A última grande discussão sobre ações afirmativas nos Estados Unidos ocorreu em 2003, quando, por 5 votos a 4, a Corte Suprema manteve a constitucionalidade dessas políticas.

Na decisão, houve o entendimento de que a Universidade de Michigan pode fazer “uso estrito de raça” para “obter os benefícios educacionais que emergem de um corpo estudantil diversificado”, mas com a ressalva de que é um recurso com tempo de vida limitado.

Dentro desse discurso da “diversidade”, onde fica Obama, filho de um queniano com uma norte-americana branca nascido no Havaí e casado com uma afro-americana?

“A sua história certamente não é a de uma afro-americano crescido no Sul”, afirma a cientista política afro-americana Melissa Nobles, do MIT (Massachusetts Institute of Technology). “Mas a sua carreira profissional se deve muito às conquistas do movimentos pelos direitos civis. E ele nunca teria vencido se Jesse Jackson não tivesse introduzido a idéia de um presidente negro”, completa, lembrando que Obama trabalhou por vários anos na comunidade negra de Chicago.

Para brasilianistas especialistas em relações raciais ouvidos pela reportagem, um fenômeno similar ao de Obama dificilmente ocorreria no Brasil num curto prazo. Entre os motivos está a trajetória ainda pequena das ações afirmativas em comparação com os EUA.

Na avaliação do cientista político americano branco Seth Racusen, do Anna Maria College, o movimento negro brasileiro teve um enfoque inicial concentrado no racismo como um problema principalmente criminal, tendência que vem sido revertida nos últimos anos.

Há mais de 30 anos estudando relações raciais no Brasil, o ganense Anani Dzidizienyo, da Universidade Brown, vê dificuldades para reconhecer o que chama de “racismo institucional”. “No Brasil, a discussão sobre ações afirmativas provoca reações histéricas, existe certa inabilidade para reconhecer o racismo institucional.”

Dzidizienyo completa: “A ironia é que este país racista produziu um Obama. Nem vou começar a pensar se isso é possível no Brasil; está completamente fora de cogitação”.

Leia o caderno especial sobre a questão racial no Brasil na Folha SP

21/11/2008 - 08:20h Lula defende que feriado de Zumbi seja nacional

 

Maiá Meneses e Ana Claudia Costa – O Globo

Lula na inauguração da estátua / Foto: Marcelo Carnaval

RIO – O presidente Luiz Inácio Lula da Silva veio ao Rio no feriado de Zumbi , nesta quinta-feira, para inaugurar a estátua de João Cândido, o “almirante negro”, na Praça Quinze, no Centro, no lançamento do Projeto Memória, da Fundação Banco do Brasil. Na solenidade, que contou com a presença do ministro da Igualdade Racial, Edson Santos, o presidente defendeu que o feriado fosse nacional.

- No Brasil, há 350 cidades que já adotaram o feriado. Possivelmente, seria importante transformá-lo em feriado nacional, já que em 2006 eram 225 e hoje são 350 os municípios que adotaram a homenagem. E certamente são essas as cidades mais importantes do país – disse Lula, durante discurso na Praça XV, no Rio de Janeiro.

O presidente disse ainda que o Brasil é formado hoje por uma raça segundo ele perfeita. Para o presidente, a mistura de raças e a vinda nos negros africanos para o Brasil aperfeiçoou o perfil do brasileiro.

(Veja mais fotos das comemorações do Dia da Consciência Negra no Rio)

Festa e desfile pela manhã

Durante a manhã, cerca de 400 pessoas marcaram presença na comemoração do Dia da Consciência Negra. Mais de 200 alunos da rede estadual de educação desfilaram em frente ao monumento de Zumbi dos Palmares. A programação começou com um ritual de oferendas, roda de capoeira, lavagem do monumento e o hino nacional. Os colégios Barão do Rio Branco, Operário São Vicente e Tenente Otávio Pinheiro, além do Ciep Mário Tamboridegui e do Instituto de Educação Roberto Silveira, apresentaram suas bandas de fanfarra.

Desfile cívico no Centro do Rio

Apresentações de grupos folclóricos e de capoeira, jongo, maculelê e caminhada em homenagem aos 100 anos de uma banda marcaram a data. Os festejos começaram cedo, por volta das 7h. Durante o evento, o vice-governador, Luiz Fernando Pezão, destacou a importância do feriado e a tentativa de erradicar o racismo do país.

- Nosso governo já deu o pontapé para o fim do racismo quando institucionalizou o ensino da história africana nas escolas. Esse segmento da sociedade dá em muito a sua contribuição na cultura. Temos que valorizar – disse o vice-governador.

Durante o evento da comemoração sobre o Dia da Consciência Negra, em frente ao monumento de Zumbi, na Avenida Presidente Vargas, um grupo da “Ação da Cidadania” tirava documentos como carteira de trabalho e identidade de quem procurasse as tendas. Exposições de artesanato e barracas com comidas típicas também fizeram parte do dia de comemorações.

A festa pelo Dia da Consciência Negra começou às 7h e somente terminou na noite de ontem com um show do cantor Martinho da Vila, na Praça Quinze. Devido à interdição parcial da Avenida Presidente Vargas, o trânsito ficou lento nos acessos à avenida na manhã de ontem, devido à motoristas desavisados que tentavam entrar na Presidente Vargas. Por volta da 11h, no entanto, o trânsito fluía sem problemas na Presidente Vargas e ruas transversais.

Saiba quem foi o Almirante negroJoão Cândido Felisberto foi o militar brasileiro que, em 1910, liderou a Revolta da Chibata. O motim, que durou cinco dias, teve a participação de militares de baixa patente, que tomaram navios da Marinha na Baía da Guanabara e ameaçaram bombardear o Rio, reivindicando o fim dos castigos físicos a marinheiros. João Cândido, que ficou conhecido como Almirante Negro, acabou expulso das forças armadas e viveu como estivador e ambulante no centro do Rio. Ele morreu em 1969, aos 89 anos.

Nos quinze anos em que permaneceu na Marinha, foi castigado em nove ocasiões, ficou preso entre dois e quatro dias em celas solitárias e, por duas vezes, foi rebaixado de cabo a marinheiro. Sua ficha registra ainda dez elogios por bom comportamento, o último feito três meses antes da revolta. A memória do Almirante Negro foi resgatada na década de 1970 pelos compositores João Bosco e Aldir Blanc, com o samba “O mestre-sala dos mares”. Em 22 de Novembro de 2007, no aniversário de 97 anos da Revolta, foi homenageado com uma estátua, que ficou durante dois anos nos jardins do Museu da República e, agora, pode ser visitada na Praça Quinze. A estátua, criada pelo artista plástico Walter Brito, traz o “almirante negro” segurando um leme e apontando para o mar.

20/11/2008 - 10:00h Prefeitura RJ: lei cria cota racial para cargos de confiança


Medida valerá nos órgãos da prefeitura, que destinarão 20% das vagas para os negros

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Eduardo Maia – O Globo

O sistema de cotas raciais chegou aos cargos de confiança dos órgãos da administração direta e indireta do Rio. A Câmara Municipal derrubou anteontem o veto do prefeito Cesar Maia ao Projeto de Lei 1.268/2007, que determina que 20% das vagas dos cargos comissionados em todos os órgãos da prefeitura sejam destinados a afro-descendentes.

O texto especifica que 10% das vagas sejam para negros e 10% para negras.

A lei entra em vigor imediatamente após sua publicação na Casa. Segundo o autor, o vereador Roberto Monteiro (PCdoB), a lei vale para todas as esferas dos poderes Executivo e Legislativo municipais. Os órgãos que ainda não tiverem esses percentuais mínimos deverão se adequar.

— O veto foi derrubado dois dias antes da comemoração da Consciência Negra. Acho que é uma oportunidade de incluirmos os negros nos níveis mais altos da sociedade, o que ainda não aconteceu totalmente 120 anos após a abolição da escravidão no Brasil.

Não estamos falando de concursados e sim de pessoas capacitadas para cargos de confiança.

Não é tão difícil encontrar negros capacitados para exercerem essas atividades por aí — disse o vereador.

Cesar: questão será decidida pelo futuro prefeito A lei vale ainda para empresas que participam de disputas de contratos para prestação de serviço com o Município.

— A partir da publicação da lei, todas os contratos de licitação da administração municipal deverão exigir essa cota mínima. A empresa que não cumprir, inclusive entre o contingente de funcionários destinados a trabalhar nesses serviços contratados, estará fora da lei — acrescentou Roberto.

Cesar já afirmou que a prefeitura pode recorrer da decisão na Justiça, mas que deixará a questão para ser decidida pela próxima administração municipal.

Em viagem de férias com a família à Europa, o prefeito eleito Eduardo Paes não se pronunciou sobre a nova lei.

20/11/2008 - 09:15h Escolas pagas têm só 1,3% de alunos negros

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Jornal da Tarde

De 1,8 milhão de estudantes matriculados em 2007 na rede particular em São Paulo, 23 mil são negros. No Brasil, o porcentual também é ínfimo: 1,7%; MEC reconhece falhas pedagógicas

Maria Rehder, maria.rehder@grupoestado.com.br

Apenas 1,28% dos quase 1,8 milhão de alunos matriculados nas escolas particulares de educação infantil ao ensino profissionalizante no Estado de São Paulo é de negros. O porcentual de pardos é de 6,12%. Os dados, inéditos, são do Censo Escolar 2007, divulgados pelo Inep – órgão do Ministério da Educação – a pedido do Jornal da Tarde.

No País, o porcentual também é bem favorável aos brancos. Dos 6,5 milhões de matriculados na rede paga, 112,8 mil, ou apenas 1,72%, são negros. Os pardos somam 758.118, o equivalente a 11,6%.

Pesquisa Seade/Dieese feita no ano passado ajuda a explicar essa realidade. O levantamento mostra que o trabalhador negro ganha, em média, cerca da metade do não-negro na Grande São Paulo. E quanto maior o nível de escolaridade, aumenta a diferença de rendimento.

João Bosco Coelho, coordenador do Movimento Brasil Afirmativo, também aponta a desigualdade socioeconômica para explicar a exclusão dos negros da escola particular. “O jovem de família negra é que tem de trabalhar para ajudar em casa. Isso o afasta do ensino.”

É nesse contexto que professores das colégios particulares vivem diariamente o desafio de cumprir a lei federal 10.639, de 2003, que prevê a inclusão da história da África e das questões raciais na grade curricular. O MEC reconhece que muitas escolas particulares não cumprem a lei por falta de orientações claras para colocá-la em prática e promete lançar no início do ano um documento que vai trazer diretrizes para o tratamento racial em sala de aula.

Segundo o secretário de Educação Continuada, Alfabetização e Diversidade do Ministério da Educação (Secad), André Lázaro, muitos cursos de pedagogia – que formam educadores – não trazem o cumprimento da lei como prioridade. Ele diz que a criação do documento surgiu de demanda dos próprios colégios particulares. “Essa lei não é só para negros. Se a escola não compreender o desafio de formar o cidadão não racista, vamos reproduzir as mesmas práticas de exclusão adotadas hoje no futuro.”

Autodeclarado pardo, o professor João Gomes, de 53 anos, descendente de indígenas e portugueses, trata a questão racial em sala de aula desde o início da carreira, há 27 anos. Hoje, ele dá aulas de história e filosofia no Colégio Mackenzie e diz que os negros são minoria em suas aulas. O maior desafio, segundo ele, é fazer com que os alunos de classe social mais alta convivam com a realidade de miscigenação do País. “Tem aluno que parece viver em outro mundo. Mas a função do professor é tratar a diversidade em aula, mostrar outras realidades.” Anualmente, Gomes organiza excursões com seus alunos de ensino médio do Mackenzie para áreas pobres como o interior do Alagoas. “Lá eles convivem com uma realidade social bem diferente. É importante o professor garantir que a escola dê abertura para esses projetos. Esse tipo de convívio, além do debate em aula sobre a diversidade, é o que garante que os alunos respeitem as diferenças.”

A professora da Faculdade de Educação da USP Silvia Colello ressalta que não é fácil para o professor pôr em prática os conceitos de igualdade em um espaço sem diversidade. “É por isso que as escolas, universidade e poder público têm de se organizar para dar subsídios ao professor, para que ele trate com segurança essa temática em aula.”

Ver uma criança negra de 4 anos se negar a sentar ao lado de uma branca foi o que levou a professora Ellen Souza, de 24 anos, afrodescendente, a conquistar essa “segurança” para trabalhar a questão racial com os pequenos da educação infantil no Colégio Orbe, em Marília, interior de São Paulo. “ Tive de driblar a ignorância não-intencional de pessoas da escola que chegaram a questionar se o boneco na cartolina preta não ficaria feio. Chegaram a sugerir até para eu colocar palha de aço no cabelo do boneco.”

17/08/2008 - 15:23h Educação: O boletim das cotas raciais

Cotistas da UnB têm rendimento melhor do que os demais alunos na área de Humanas, mas suas notas são piores em Exatas

 

Ana Beatriz Magno – Correio Braziliense

Fotos: Edilson Rodrigues/CB/D.A Press
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Felipe, da engenharia mecatrônica, tem dificuldades para acompanhar o terceiro semestre do curso

 

 

 

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Depois de reprovar no sistema universal, Lucas optou pelas cotas para passar em relações internacionais

 

 

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Laila Antunes, da enfermagem, não sente vergonha de ser uma cotista: “Minhas notas são boas”

 

 

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Lúcio, da engenharia mecânica, vincula o desempenho na UnB à qualidade da educação fundamental

 

 

 

Laila Ramos Antunes cumpre na pele a sina de seu nome. “Laila significa negra como a noite”, diz a moça de 21 anos, aluna do terceiro semestre de enfermagem na Universidade de Brasília. “Entrei pelas cotas e não tenho vergonha disso. Não tive o privilégio de estudar em colégios particulares caros nem venho para o câmpus de carrão”.

Ela vai e volta de ônibus, mora no Guará, usa óculos espelhados, tem cabelo de trançinhas rastafári e convive com uma vontade engasgada de estudar medicina. “Eu tentei três anos e não passei. Desisti, entrei na enfermagem e estou conseguindo entender as aulas com alguma tranqüilidade. Minhas notas são boas”, explica.

A dificuldade de Laila para entrar na UnB e sua facilidade em acompanhar o curso retratam o resultado de uma pesquisa inédita coordenada pelo professor Jacques Velloso, da Faculdade de Educação. Ele compara o desempenho acadêmico dos estudantes cotistas e não-cotistas desde 2004, quando o programa de cotas raciais foi criado, e mostra que a performance dos alunos varia de acordo com a faculdade escolhida.

As notas dos estudantes da área de Saúde, por exemplo, não têm cor. Cotistas e não-cotistas empatam. “São cursos muito disputados no vestibular. O nível de quem entra é muito alto independentemente das cotas e, por isso, durante a faculdade as notas são muito parecidas”, explica o educador Jacques Velloso. “Esse empate ocorre em um terço dos 62 departamentos da UnB”.

Os cotistas empatam com os não-cotistas na Saúde, ganham nas Humanidades e perdem nas Exatas. “Nas Exatas, o aluno precisa de base forte em matemática e física.Essa base ainda é fraca nas escolas públicas de onde vem a maioria de quem entra pelas cotas”, analisa a pedagoga Claudete Batista Cardoso, 27 anos. “Já nos cursos de Humanas, os alunos cotistas podem usar sua experiência social e cultural para obter um bom rendimento acadêmico”, completa Jacques Velloso.

Velloso orientou a dissertação de mestrado de Claudete defendida em maio passado sobre as chamadas políticas de ação afirmativa — aquelas que pretendem compensar séculos de exclusão social, com a concessão de alguns benefícios. Podem ser por raça, por renda familiar, por local de estudo.A UnB optou pelo programa de cotas raciais e há quatro anos garante 20% das vagas no vestibular para afrodescendentes.

Todos têm que comprovar suas raízes. As facilidades, no entanto, acabam no momento da matrícula. “No meu trabalho tentei mostrar que não basta criar o programa de cotas para a entrada na universidade”, analisa Claudete, integrante da equipe de pesquisa de Jacques Velloso. “Os dirigentes da UnB precisam dar mais atenção a esses estudantes depois que eles entram, justamente para ajudar os que têm as notas menores e sofrem pela falta de base no ensino fundamental.”

Felipe Guimarães de Oliveira, 20 anos, morador de Samambaia, sofre para acompanhar o terceiro semestre de engenharia mecatrônica — curso difícil de entrar e dificílimo de terminar: menos de 10% dos alunos conseguem atravessar os cinco anos de faculdade sem ser reprovado em alguma matéria pelo menos uma vez. Felipe bombou já no primeiro período. Foi reprovado em cálculo 1, o bicho-papão dos calouros de Exatas.

“Eu ralo muito. Sempre estudei em colégio público. Era bom aluno, mas já nas primeiras semanas de UnB percebi que eu estava muito distante dos meus colegas. Meus hábitos de estudos eram fracos, me faltava disciplina. Estou tentando me adaptar”, diz Felipe. “Meus pais não têm curso superior. Sou uma exceção aqui dentro. Não é só na cor. É em tudo”.

O rapaz viaja duas horas de ônibus para ir e voltar do câmpus, não fez cursinho nem tem laptop. “Isso tudo influencia. Acho que a universidade deveria ter um programa de reforço acadêmico para nós, cotistas. Às vezes, a reitoria manda umas cartinhas, mas é só isso”, lamenta.

A direção da UnB reconhece que há falhas no programa de cotas. “Estamos tentando reestruturá-lo. Antes, ele era ligado ao gabinete do reitor. Agora, queremos vinculá-lo ao Decanato de Graduação”, explica o professor Luiz Gonzaga Motta, secretário de Comunicação da universidade. “O programa de cotas não pode ser uma jóia política do reitor. Tem que ter finalidades acadêmicas”, emenda Motta.

Humanidades

Se nas engenharias, as notas dos cotistas perdem até dois pontos em relação aos não-cotistas, em várias cursos de Humanas o resultado é inverso. “As diferenças não são tão grandes como na engenharia, mas mostram que o estudante de cota pode se superar quando tem a chance de entrar na universidade”, analisa a socióloga Maria Francisca Coellho, professora do departamento de sociologia. “Isso é bom, democratiza a universidade e investe num valor que vai além da competição.”

Lucas Augusto Santos Batista achou que não conseguiria ganhar a árdua competição para entrar no curso de relações internacionais. Tentou uma vez sem o apoio do programa de cotas. Não conseguiu. “Fiquei com medo de ser reprovado mais uma vez e me inscrevi como cotista. Sou negro, mas não sou pobre. Moro no Plano Piloto e sempre estudei em colégio particular”, diz o rapaz de 18 anos, no terceiro semestre de relações internacionais. “Quero ser diplomata. Não estou com dificuldades na faculdade.”

As pesquisas do professor Velloso mostram que o temor de Lucas não é despropositado.Sem as cotas, um jovem negro teria menos da metade das chances de entrar na faculdade do que com as cotas. “É inegável que o programa tem seus méritos, mas mesmo assim eu discordo das cotas. Só está entrando uma elite negra na universidade, o que desperta uma rivalidade racial dentro do câmpus”, pondera o professor de relações internacionais Paulo Nascimento. “Acho muito mais interessante um programa que beneficie os alunos das escolas públicas, independentemente de suas raças.”

“Lógico que também seria interessante se tivéssemos cotas para os colégios públicos, mas não podemos descartar o que já conquistamos em matéria de democratização do acesso com as cotas raciais. Elas melhoraram a universidade”, rebate a socióloga Maria Francisca.Em matéria de dedicação dos estudantes, os números a apóiam. Os alunos cotistas abandonam menos os cursos. Em 2005, por exemplo, enquanto a evasão dos não-cotistas ficou em 16%, a dos cotistas não passou de 10%.

“Mas no geral, os dados mostram que as cotas correspondem a uma correção necessária para melhorar o acesso à universidade, porém seus resultados são muito pequenos para corrigir as desigualdades sociais e raciais do país”, conclui o educador Jacques Velloso. “Sou de cota, mas sou bom. Sou bom porque tive uma educação fundamental boa. Isso é uma exceção para os cotistas, mas não é um problema dos cotistas. É um problema do Brasil”, ensina o futuro engenheiro mecânico Lúcio Gomes Nascimento, de 19 anos.

APROVEITAMENTO Em um terço dos 62 cursos da UnB não há diferença entre o rendimento acadêmico de cotistas e não-cotistas

EVASÃO ESCOLAR 16% dos estudantes que entraram na UnB sem cotas em 2005 abandonaram o curso. Entre os cotistas esse percentual foi de 10%

HUMANIDADES As notas dos cotistas em 2005 superaram as dos não-cotistas em 18 cursos CHANCES Em 2006, as chances de um aluno negro entrar num curso de ciências humanas sem cotas eram de 9% com as cotas, as chances pularam para 20%

CIÊNCIAS EXATAS Em 2006, as chances de um estudante negro entrar num curso de ciências exatas sem cotas eram de 7% Com as cotas, as chances pularam para 20% ENGENHARIA Numa escala de 1 a 5, a média dos estudantes não-cotistas de engenharia civil em 2006 foi 3,6 entre os alunos cotistas, a nota foi 2,5

SAÚDE Em 2006, as chances de um estudante negro entrar num curso de ciências da saúde, eram de 10% com as cotas, as chances pularam para 20% MEDICINA Em 2006, o rendimento dos estudantes cotistas no curso de medicina foi igual ao dos não-cotistas

16/06/2008 - 09:11h Sonhos

Seria realmente ótimo se o Brasil fosse esse paraíso mestiço que os nãoracialistas apregoam

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NEI LOPES – O GLOBO

Contrariando expectativas que já duram mais de cem anos, no Brasil, “país com maior população afro-descendente fora da África”, “negros e pardos vão superar o número de brancos neste ano” de 2008, conforme afirmações textuais do jornalista Ivan Martins, em reportagem publicada na edição do último de junho da revista “Época”, publicação semanal da Editora Globo. As afirmações, acompanhadas da constatação de que o país “não tem um único político negro de projeção nacional”, vem a propósito da candidatura do senador Barack Obama à Presidência dos Estados Unidos.

No momento em que o Congresso Nacional prepara a votação do Estatuto da Igualdade Racial, um grupo de intelectuais e artistas lidera a corrente contrária à aprovação do texto, colocandose contra a “grave ameaça” de secessão da sociedade brasileira em “negros” (pretos e pardos) e “brancos” (louros e “morenos”), como se essa divisão, em termos de poder e capital, já não fosse a grande característica desta sociedade.

Invocam, agora, esses arautos da “desracialização”, no calor da discussão sobre o problema social brasileiro, o suposto exemplo de Obama, o qual, em pura retórica de campanha, afirmou num discurso que “não existe uma América branca, uma negra, uma asiática, uma hispânica: e sim os Estados Unidos da América”. E os “desracializadores” invocam o candidato americano, nos apontando o dedo, como se dissessem: “Estão vendo? Ele não exibe a cor da pele como uma arma ou um escudo!” Para nós seria realmente ótimo se o Brasil fosse esse paraíso mestiço que os não-racialistas apregoam.

Se além dos mulatos “no sentido lato”, como diz a canção, também aqueles no sentido estrito (com a indisfarçável fenotipia dos majoritariamente afro-descendentes), como o autor destas linhas se vê e considera, tivessem as possibilidades de poder e influência que tem o afro-americano Barack Obama. Mas esta, infelizmente, não é a nossa realidade.

Atrasados em pelo menos cinqüenta anos com relação às conquistas sociais do povo negro nos Estados Unidos, no Brasil, nós, herdeiros do mesmo brutal despojamento que plasmou a sociedade norte-americana (e do qual Obama, esclareça-se, não é vítima direta), vimos sendo, há mais de 120 anos, forçados a acreditar que neste país “alegremente mestiço e desracializado” nunca houve segregação nem ku-kluxklan, e que nossa inferioridade se deve apenas a problemas econômicos e pode ser zerada com boas escolas e boas merendas para todos.

Mas aí vem o jornalista Ivan Martins, da “Época”, e, depois de dar a palavra ao idealizador e diretor da paulista Universidade Zumbi dos Palmares, “gerida por negros, subsidiada e voltada para as classes mais pobres”, pergunta, na reportagem mencionada: “Quanto tempo, porém, será necessário para que se produza um líder como Obama no Brasil?” Enquanto isso não ocorre, meu amigo Martinho da Vila segue cantando seus belos sambas-enredo.

Principalmente, o “Sonho de um sonho”, com que sua escola chegou em segundo lugar (empatada com mais duas) no disputado carnaval de 1980.

14/05/2008 - 09:04h Ipea: trabalhador negro ganha 53% menos que o branco

Mantida a tendência atual, igualdade de rendimentos só seria atingida no Brasil dentro de mais de três décadas

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Geralda Doca – O Globo

BRASÍLIA. A população negra, composta por brasileiros pretos e pardos, será maioria ainda este ano. Porém, o Brasil está longe de ultrapassar de vez as barreiras da desigualdade. Segundo estudo inédito do Ipea, divulgado ontem, as políticas públicas em andamento (programas de transferência de renda e ações específicas, como as cotas) não têm compromisso com a questão racial e mantêm longa a jornada rumo ao fim das disparidades.

Mantidas as tendências atuais, o Brasil levaria 32 anos para igualar a renda dos trabalhadores: os negros ganham hoje, em média, R$ 558,24, 53% menos do que o rendimento médio dos brancos: R$ 1.087.
Ontem, foram celebrados os 120 anos da Abolição da Escravatura.

Mas as distorções provocadas pela falta de uma política pública, quando os escravos foram libertados, ainda se manifestam. Diretor de Cooperação e Desenvolvimento do Ipea, Mário Theodoro, autor do estudo, defendeu duas linhas de atuação para superá-las.

A primeira é a adoção de outras políticas universais, além da educação, que assegurem direitos e condições de vida, como acesso à moradia e urbanização.

Ela é apoiada, também, no crescimento econômico, que reduz a informalidade, maior entre negros. A segunda é que essas e outras políticas e programas incorporem o foco racial como estratégia do Estado.

Apesar da importância do Bolsa Família, que ajuda a redizir a pobreza, Theodoro disse que o modelo do programa está esgotado em sua capacidade de promover a igualdade entre negros e brancos, porque a maioria da população mais pobre já foi contemplada.

— Temos muitas dúvidas se essas tendências vão continuar.

O Bolsa Família está chegando ao limite e não terá mais capacidade para reverter o problema da desigualdade entre brancos e negros — disse Theodoro, citando também “o caráter assistencialista do programa”.

Theodoro exemplifica com a educação. Ao se compararem indicadores básicos, como os de alfabetização, vê-se que o Brasil avançou muito em 30 anos. Em 1976, 92% dos brancos sabiam ler e escrever, contra 78% dos negros. Atualmente, a proporção é de 99% e 97%, respectivamente.

Isso deve-se à universalização do ensino fundamental.

Mas estes números não melhoraram as oportunidades dos negros — tanto que a distância entre o número de brancos e negros nas universidades se ampliou no mesmo período: de 4 pontos percentuais para 12,1.

Negros são maioria entre empregados domésticos A pesquisa aponta ainda outras disparidades existentes entre as duas raças no mercado de trabalho: há quase um milhão de negros a mais à procura de emprego na comparação com os brancos. Além disso, a população negra é maioria nas ocupações sem remuneração, sem carteira assinada e domésticas.

No mercado formal, os negros superam os brancos em setores que pagam mal, como agricultura e construção civil.

Em 2010, os negros serão maioria absoluta, mais de 50% dos brasileiros, porque as negras estão tendo mais filhos do que as brancas. Em 2006, 49,7% dos brasileiros se declararam brancos, ao passo que 49,5% se disseram negros. Trinta anos antes, a distribuição era 57,2% e 40,1%, respectivamente.

13/05/2008 - 12:52h IGUALDADE RACIAL: “Falta muito para inserir o negro na sociedade”

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DA REPORTAGEM LOCAL FOLHA DE SP

Militante do movimento negro desde os anos 70, o negro Carlos Alberto Medeiros, 60, é um dos signatários do documento que será entregue hoje no STF. Presidente do Centro Brasileiro de Informação e Documentação do Artista Negro, ele é um entusiasta da política de cotas raciais. “Já conquistamos, do ponto de vista das leis, direitos iguais para os negros. Está consagrado na Constituição de 1988″, diz. “Mas ainda falta muito para a inserção real do negro na sociedade. O negro que freqüenta uma boa escola, por exemplo, ainda é barrado pela discriminação do mercado de trabalho”, afirma.

Segundo Medeiros, os adversários das cotas, signatários do manifesto “113 cidadãos anti-racistas contra as leis raciais”, servem de fachada para interesses egoístas e racistas. “Nós não podemos mais nos restringir à denúncia de discriminação contra os negros. É preciso apontar formas reais de superação.”

Medeiros lembra que, quando o Movimento Negro Unificado foi fundado, em 1978, havia o caso de quatro atletas negros de uma equipe mirim que haviam sido proibidos de entrar no Clube de Regatas Tietê por causa da cor da pele. “Se a diretoria aceita um sócio de cor e ele entra na piscina, na mesma hora, cem sócios deixam o clube”, chegou a declarar um conselheiro do clube. “Hoje, ofensas como essa são raras porque os negros adquiriram consciência de seus direitos e o preconceito se sofisticou”, diz.

“Se demos grandes saltos, porém é impossível deixar de reconhecer que, entre um trabalhador negro e outro branco, com igual qualificação, a vaga de emprego tem grandes chances de acabar com o branco. Combater a discriminação exige enfrentar a questão racial. Não fazê-lo só serve para os verdadeiros racistas manterem tudo como está”, diz Medeiros.

13/05/2008 - 12:48h IGUALDADE RACIAL: Rio estuda aprofundar política de cotas

Lei estadual de 2003 passa por uma revisão e principal ponto é preparar estudantes para mercado de trabalho

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Roberta Pennafort – O Estado de São Paulo

O universitário Cyro Garcia Júnior, de 26 anos, chega em casa diariamente perto de meia-noite. Janta e vai logo dormir, já que acorda bem cedinho. Às 5h50, ele tem de estar pronto para mais um dia em que se dividirá entre o curso de filosofia na Universidade do Estado do Rio de Janeiro (Uerj) e o trabalho. Horário para estudar? Praticamente inexiste.

“Aproveito para ler no ônibus e no trem. Durmo 4 horas por noite, mas não dá para cochilar, porque essa é a hora que tenho para estudar”, conta Cyro, que chegou ao ensino superior graças à reserva de vagas para negros.

Melhorar a vida de jovens como Cyro é um dos objetivos da comissão da Procuradoria-Geral do Estado do Rio designada para rediscutir a Lei das Cotas. A legislação estadual entrou em vigor em 2003 e uma revisão depois de 5 anos já estava prevista. Se a meta inicial era garantir o acesso à universidade a estudantes negros ou de baixa renda, agora o foco maior é o preparo dos cotistas para o competitivo mercado de trabalho que os espera depois da formatura.

“A idéia é aperfeiçoar a lei, sem alterar sua essência. É preciso preparar o estudante para o mercado. Por exemplo, dando prioridade a cotistas na seleção para estágios no serviço público estadual”, explica o procurador Augusto Werneck, que coordena a comissão. Ela preparou um anteprojeto que será entregue hoje, Dia da Abolição da Escravatura, ao governador Sérgio Cabral (PMDB). Ele, por sua vez, terá de enviar um projeto de lei à Assembléia Legislativa para que as novas regras valham já para o vestibular de 2009.

O anteprojeto prevê a manutenção das cotas em 20% para negros, 20% para alunos de escolas públicas e 5% para deficientes, indígenas e filhos de policiais mortos em serviço. Também mantém o pagamento de bolsa-auxílio durante todo o curso, o que já deveria valer, mas não vem sendo aplicado na Uerj, por falta de verba.

Outros itens são o combate rigoroso à fraude na autodeclaração dos inscritos e a extensão do período de revisão da lei para dez anos. “Cinco anos é muito pouco tempo para avaliar os efeitos na sociedade. Nos Estados Unidos, figuras como Barack Obama e Condoleezza Rice só surgiram 30 anos depois das primeiras ações afirmativas”, argumenta Werneck.

DEMANDAS

Fundador da ONG Educafro e militante pela inclusão de jovens afrodescendentes no ensino superior, frei David dos Santos acha fundamental o aperfeiçoamento da lei. Ele diz que entre as demandas dos cotistas estão o cumprimento da extensão da bolsa-auxílio durante todo o curso e não só nos primeiros anos, o fim das duas fases eliminatórias na Uerj (com o restabelecimento de uma primeira, eliminatória e de uma segunda apenas classificatória), a extensão da isenção da taxa do inscrição no vestibular para todos os alunos de escolas públicas e o aumento no número de livros disponíveis nas bibliotecas.

“Tem curso com 40 alunos e dois livros. Isso é desonesto, porque os livros são caros. O problema está em todos os cursos, mais especialmente de direito e odontologia”, diz frei David. Ainda mais importante, para ele, é sensibilizar a instituição de ensino. “As cotas estão caminhando sem o envolvimento da universidade”, critica. “Se os professores fossem um pouco mais empolgados, os cotistas se sairiam ainda melhor. Eles não motivam os alunos.”

13/05/2008 - 12:46h IGUALDADE RACIAL: ONG premia defensores da inclusão de negros

Afrobrás entregou medalhas a personalidades como Marta Suplicy, ministra do Turismo e Edson Santos, secretário de Igualdade Racial

Ministra do Turismo recebe Medalha do Mérito Cívico Afro-Brasileiro

RICARDO WESTIN – FOLHA DE SÃO PAULO

DA REPORTAGEM LOCAL

O aniversário da abolição da escravatura foi lembrado ontem à noite em São Paulo num evento em que a ONG Afrobrás entregou medalhas a mais de uma dezena de personalidades que foram importantes para a inclusão dos negros na sociedade. Entre os homenageados, estiveram a ministra Marta Suplicy (Turismo) e o secretário nacional Edson Santos (Igualdade Racial). Ambos defenderam o sistema de cotas para negros, adotado em diversas universidades públicas.
“Há polêmica na questão das cotas”, disse Santos, referindo-se às várias ações na Justiça contra esse sistema. “Mas o governo não vai baixar o nível. Tenho certeza de que tanto os negros como toda a sociedade brasileira ganharão com isso.”
Logo em seguida, Marta lembrou a época em que era estudante nos EUA. “Foi há quase 40 anos. Me puseram numa classe dos primeiros cotistas americanos negros. Eles ingressaram na universidade graças à cota. Também não foi fácil lá. Houve muita resistência. Depois desses 40 anos, fui vendo como os cidadãos americanos negros, graças às cotas, foram ocupando lugares de prestígio. E hoje há um pré-candidato negro à Presidência.”
Marta, que é a possível candidata do PT à Prefeitura de São Paulo, lembrou que, em seu mandato, o 20 de novembro tornou-se o feriado do Dia da Consciência Negra na cidade.
A cerimônia da entrega das medalhas do mérito cívico afro-brasileiro foi realizada na sede da Unipalmares (Universidade da Cidadania Zumbi dos Palmares), na zona oeste. A universidade, a primeira no país voltada para a inclusão dos negros no ensino superior, tem a Afrobrás como mantenedora.
Também receberam a medalha o ator e cantor Toni Tornado, a atriz Neuza Borges, os desembargadores Ericksson Gavassa Marques e Otávio Augusto Toledo e a secretária estadual da Educação, Maria Helena Guimarães Castro , entre outras personalidades.
O governador José Serra (PSDB) e o prefeito Gilberto Kassab (DEM) também foram homenageados, mas não compareceram.

13/05/2008 - 12:38h IGUALDADE RACIAL: atos retomam discussão sobre cotas para negros

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DA SUCURSAL DE BRASÍLIA – Folha SP

A questão das cotas para negros em universidades ganhou fôlego nos últimos dias em razão de manifestações de grupos favoráveis e contrários à política.
As ações se concentram na Câmara dos Deputados, onde tramita projeto de lei que institui a política de cotas, e no STF (Supremo Tribunal Federal), que vai julgar duas ações diretas de inconstitucionalidade sobre o tema.
Hoje, defensores das cotas vão à Câmara pedir a aprovação do projeto -sem ele, são as universidades que decidem se adotam ou não o sistema, o que dá margem a contestações judiciais.
À tarde, eles entregam um manifesto com mais de 400 assinaturas ao presidente do STF, ministro Gilmar Mendes, em que pedem a rejeição das ações contra as cotas. Entre os signatários estão o arquiteto Oscar Niemeyer e o ator Lázaro Ramos.
As ações contestam as cotas no ProUni (Programa Universidade para Todos) e em vestibulares de universidades estaduais do Rio de Janeiro.
O julgamento começou no dia 2 de abril, mas foi interrompido por um pedido de vista do ministro Joaquim Barbosa. O voto do relator, Carlos Ayres Britto, foi a favor das cotas.

Contrários
No dia 30, um grupo de oito pessoas entregou ao presidente do STF um documento contra as cotas.
Intitulado “Cento e treze cidadãos anti-racistas contra as leis raciais”, o documento tem entre os signatários Caetano Veloso e ex-primeira-dama Ruth Cardoso.
O texto diz que a política de cotas, defendida pelo Ministério da Educação, cria uma falsa divisão entre negros e brancos.
Para os favoráveis às cotas, a reserva de vagas segue o princípio constitucional que coloca entre os objetivos fundamentais do Brasil “erradicar a pobreza e a marginalização e reduzir as desigualdades sociais e regionais”.

04/04/2008 - 14:06h Segregação presente, mas sob outra roupagem

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Marília Martins – O Globo

Correspondente

NOVA YORK. Quando alguém pergunta sobre as conquistas e as frustrações do movimento pelos direitos civis nos Estados Unidos, a professora Lillian Williams costuma responder citando sua própria trajetória pessoal como exemplo.
Ela é hoje coordenadora de estudos afro-americanos na Universidade Estadual de Nova York, em Buffalo. Nos anos 60, a área de estudos afro-americanos simplesmente não existia e o posto de pesquisadora universitária era praticamente impossível de ser alcançado por mulheres negras.

Lillian Williams reconhece que, nos últimos 40 anos, a sociedade americana mudou radicalmente.Mas a professora não considera que a pauta de reivindicações do movimento pelos direitos civis esteja esgotada.

Ao contrário, para ela ainda há muito por fazer para reduzir as tremendas desigualdades raciais que ainda persistem nos EUA. Segundo a acadêmica, nestes 40 anos muita coisa mudou, como o surgimento de uma classe média negra, que antes não existia. Ela cita as leis sobre os direitos civis, de 1964, e sobre a garantia do direito de voto, de 1965, como fundamentais para que estas mudanças acontecessem, assim como as ações afirmativas dos anos 70, que garantiram, por exemplo, cotas para professores e estudantes de minorias raciais nas universidades.

Apesar disso, a acadêmica mantém suas ressalvas.

— Mas mesmo assim, 40 anos depois do assassinato de Luther King, não se pode dizer que os EUA sejam uma democracia racial. Não é verdade.

As escolas de ensino fundamental, por exemplo, tornaramse ainda mais segregacionistas, e as oportunidades em termos de trabalho, educação e saúde não são iguais. As minorias raciais ainda são segregadas economicamente — analisa ela. — Chegamos a um ponto em que não se trata mais de conquistar direitos legais, e sim de garantir a implementação dos direitos existentes.

O conflito agora é econômico, e nesse sentido se pode pensar numa coalizão ampla de todas as minorias.

Bairros pobres ainda são guetos para moradores Um dos aspectos que chamam a atenção é o fato de as escolas públicas fundamentais serem, nos EUA de hoje, mais segregacionistas que as dos anos 60. Lillian explica que o sistema escolar público americano divide as escolas de acordo com a vizinhança: escolas de bairros negros têm hoje apenas alunos negros, e assim por diante. Há pouca mistura de alunos de raças diferentes na mesma classe porque as cidades americanas têm divisões raciais que são superpostas a divisões geográficas.

Por isso, os bairros pobres continuam a ser guetos para seus moradores, sem oportunidades de educação e de trabalho que se equiparem aos bairros ricos, onde mora a maioria branca. O mesmo acontece com as universidades.

Para a professora, as cotas facilitaram o acesso de alunos negros aos cursos universitários, mas não resolveram o problema da discriminação.

Ela explica que as universidades estaduais têm menos verbas para ensino do que as ricas universidades particulares, ainda redutos da elite branca.

— É verdade que universidades ricas, como Harvard, têm programas de inclusão social e de diversificação do seu quadro docente, mas os centros de decisão ainda permanecem nas mãos de uma elite branca, e por isso persistem as desigualdades de oportunidades — critica Lillian Williams. — Outra vez voltamos ao ponto que é central no debate racial de hoje nos EUA: é preciso garantir a todos oportunidades iguais de educação e de trabalho, e nisto os EUA ainda estão longe de ser uma democracia racial.

Como a pesquisadora, muitos lembram que o movimento dos direitos civis nos EUA ganhou uma outra realidade com o aparecimento, nos anos 90, de uma alta classe média negra, antes inexistente.

Segundo o Censo americano, 25% dos domicílios de famílias negras são hoje de classe média, mas nos números que revelam a ascensão social dos negros ainda há forte índice de concentração: apenas 5% dos negros americanos têm renda superior à de 85% dos domicílios de famílias brancas. Nomes como o da apresentadora de TV Oprah Winfrey ou o do primeiro CEO negro americano, Stanley O’Neal, da Merrill Lynch, tornaram-se símbolos desta nova possibilidade de ascensão social, que antes não havia.

Timothy Nelson, da Universidade de Harvard, considera que a abertura das universidades para os negros teve um papel importante nisso, permitindo a formação de um contingente de profissionais liberais que hoje disputa postos de trabalho com a elite branca.

Mas ele ressalta que ainda resta um largo contingente de negros, hispânicos, asiáticos e outras minorias raciais que permanecem à margem da sociedade, vivendo segregados em bairros que se transformam em guetos sociais.

— É possível pensar, hoje, em pontos comuns que unem todas essas minorias socialmente marginalizadas. Mas, para que esta realidade mude, seria preciso que houvesse uma nova maioria no poder interessada em priorizar a redução das desigualdades sociais. Num momento em que a economia americana caminha para a recessão, esta promessa parece difícil de ser alcançada — diz.

04/04/2008 - 13:59h O arquiteto da igualdade

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O Globo

Martin Luther King Jr. foi o principal nome do movimento pelo fim da segregação racial nos EUA nas décadas de 1950 e 1960, sendo conhecido tanto por sua opção por uma luta pacífica em meio aos conturbados protestos no país, quanto por ser um dos mais brilhantes oradores do século XX.

 FAMÍLIA: Nasceu em Atlanta, na Geórgia, em 15 de janeiro de 1929. Foi o segundo filho — o primeiro homem — do pastor Martin Luther King, de quem herdou o nome, e Alberta Williams King, cujo pai também era um pastor protestante.

 EDUCAÇÃO: Aluno brilhante, ele pulou a oitava séria do ensino fundamental e o terceiro do ensino médio. Entrou na Faculdade Morehouse com 15 anos, se formando em sociologia em 1948. Após três anos num seminário, iniciou um doutorado em teologia, na Universidade de Boston, formando-se em 1955.

 PASTOR: King foi ordenado pastor em 1948, com 19 anos, se tornando pastor assistente na Igreja Batista Ebenezer, em Atlanta. De 1954 a 1959, foi pastor em Montgomery, no Alabama.Neste ano, passou a dirigir a Conferência da Liderança Cristã do Sul, em Atlanta. De 1960 até sua morte, foi o copastor de Ebenezer com o pai.

 BOICOTE: Martin Luther King se tornou conhecido nos EUA a partir de meados dos anos 1950. Como membro da Associação de Aprimoramento de Montgomery, ele foi o líder da campanha de boicote ao sistema de transporte público da cidade.
Os brancos que entravam nos ônibus deveriam sentar-se nas primeiras fileiras e continuar a preencher os lugares do início para o fim. Os negros, faziam o inverso. Quando um branco entrava, toda uma fileira de negros deveria se levantar. Em 1ode dezembro de 1955, Rosa Park se recusou a deixar o lugar, e foi detida e multada. Quatro dias depois, os negros passaram a boicotar os ônibus, exigindo a revogação da lei. Dezenas de negros foram presos, inclusive King (a primeira de mais de 30 detenções que sofreu). O caso ganhou atenção nacional e, em 13 de novembro de 1956, a Suprema Corte decidiu que a lei local era inconstitucional. O boicote acabou, em 20 de dezembro.

 DIREITOS CIVIS: Após a vitória, ele passou a liderar o movimento pelos direitos civis dos negros, baseado em desobediência civil não violenta. Em 63, comandou uma marcha em Washington, coroando-a com o discurso “Eu tenho um sonho”.
Em 64, se tornou o mais jovem ganhador do Nobel da Paz.

 MORTE: Em 4 de abril de 1968, King recebeu um tiro disparado por James Earl Ray, quando estava na sacada do motel Lorraine, em Memphis, onde estava para apoiar protestos por melhores condições para trabalhadores do sistema de água e esgoto. O presidente Lyndon Johnson decretou um dia de luto nacional. Ray foi condenado a 99 anos de prisão.

04/04/2008 - 13:54h O sonho não se realizou*


Senador Edward W. Brooke, primeiro senador negro dos Estados-Unidos – Bill Crandall for The New York Times

*Edward W. Brooke – O Globo

Os Estados Unidos têm muito sobre o que refletir com os 40 anos de eventos inter-relacionados como a Comissão Kerner, o assassinato de Martin Luther King e a onda de protestos que ocorreram depois do crime em mais de cem cidades em todo o país. Ouvimos o inteligente discurso do senador Barack Obama sobre a questão da raça, e as reações que ele provocou. Hoje, infelizmente, o sonho do Dr. King ainda não se realizou.

O ex-senador Fred Harris e eu somos os únicos membros ainda vivos da Comissão de Aconselhamento sobre a Desordem Civil (o nome do grupo liderado pelo governador Otto Kerner) do presidente Lyndon Johnson. Ela concluiu que a frustração dos negros cresceu a partir da sub-representação no sistema político, na polícia, na mídia e em todos os aspectos da vida americana. Exortamos novos investimentos em empregos, escolas e habitação.

Declaramos que a pobreza, a desigualdade e a segregação no gueto racial criaram um ambiente destrutivo desconhecido para a maioria dos americanos brancos. Dissemos que a América branca criara e mantivera o gueto e que fazia vista grossa. Foram palavras duras, mas a verdade precisava ser dita.

Pensei que o presidente Johnson aplaudiria nossa análise e apoiaria nossas recomendações.

Mas o presidente que tanto fizera para os direitos civis se distanciou das descobertas.

Não nos convidou à Casa Branca para o lançamento do relatório, como era costumeiro, nem acolheu nossas recomendações.
Retrospectivamente, vejo que o relatório era forte demais para ele aceitar: sugeria que suas conquistas — a Lei dos Direitos Civis, o programa antipobreza — eram só um começo.

Pedimos, num ano eleitoral, que ele endossasse a idéia de que a América branca tinha grande responsabilidade pela rebelião negra.

A comissão dificilmente poderia prever os avanços que os afro-americanos fariam desde o relatório, ou o aumento populacional, o progresso e a influência dos hispânicos. Com a ascensão de um afro-americano na disputa presidencial, observadores imparciais poderiam engasgar com o quanto avançamos.

Ainda assim, apesar da visibilidade de afroamericanos e hispânicos bem-sucedidos e do progresso nas relações raciais, para os pobres dos EUA — aqueles que não sabem o que é assistência médica, porque, para eles, ela não existe; para quem a prisão é um futuro mais possível do que a faculdade; os que foram abandonados nos centros urbanos decadentes devido à fuga da classe média — o futuro é tão sombrio quanto nos anos 1960.

As condições-chave identificadas pela comissão são tão atuais, mesmo que não tão violentas, hoje como há 40 anos. A ausência de moradias e a falta de emprego ou de esperança no futuro confinaram um número ainda maior de cidadãos num mundo assustadoramente familiar, que não muito tempo atrás fez com que as cidades ficassem em chamas.

Realizar o sonho do Dr. King requer segurança econômica e de saúde, geração de empregos e educação de qualidade para a minoria pobre, para a negligenciada classe trabalhadora e para a ansiosa classe média.

*EDWARD W. BROOKE , republicano, foi o primeiro senador negro dos EUA

04/04/2008 - 04:47h Negro e branco, brilhante e flexível, Obama revitaliza King

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O Estado de São Paulo – Gilles Lapouge*

Barack Obama tinha 6 anos quando Martin Luther King foi assassinado em Memphis. Desde aquele 4 de abril de 1968, a história mundial tornou-se tão efervescente que esquecemos a face dolorosa dos EUA. A candidatura de Obama é um convite a nos lembrarmos dela. No entanto, se o eloqüente Obama é um herdeiro da epopéia de King, ele o é de maneira longínqua, imprecisa.

King, pastor na Geórgia, foi o representante exemplar dos descendentes de escravos africanos que viviam no sul, repelidos e desprezados pela maioria dos brancos. Obama vem de outra parte. Ou melhor, vem de todos os lugares ao mesmo tempo – e essa é a sua força. Ele é negro e branco. Nasceu no Havaí, de pai queniano e mãe branca de alta linhagem: entre seus ancestrais está Jefferson Davies, presidente dos Estados Confederados da América. Muito jovem, retornou ao Quênia. Estudou em uma escola muçulmana na Indonésia. Fez seus estudos superiores nos EUA. Tornou-se cristão e participou de uma igreja negra de Chicago. Nada disso lembra a história de King. Lembra mais a de um imigrante do que a de um negro americano.

Há outra diferença. King não se inscrevia no jogo normal dos EUA e de suas instituições. Ele não conduziu uma ação política. Era um pastor que a miséria e a injustiça vieram interpelar. Já Obama é um homem político. Seguiu todos os currículos. Sabe das dificuldades. Conhece todas as sutilezas. Assim, o combate que empreende não é exatamente o mesmo que o de King. É por isso que evitou tão ferozmente apresentar-se como o recuperador da bandeira de King.

Nem sempre foi fácil. Ele tinha um desafio sutil: não se passar por um representante natural da comunidade negra, mas sem negligenciá-la. Nesse caso também, ele precisava estar aqui e lá ao mesmo tempo: negro e branco, nem negro nem branco.

O fato de pertencer, se não à comunidade negra, mas pelo menos ao mundo mestiço, não conseguiu descarrilar sua carruagem em várias ocasiões em que isso poderia ter ocorrido. O momento mais perigoso foi no início de março, quando vídeos lembraram que o antigo pastor da igreja de Obama em Chicago, o reverendo Jeremiah Wright, era um inimigo dos EUA. Em 2003, Jeremiah, que foi uma espécie de guia espiritual de Obama, clamou: “Em vez de dizer ‘Que Deus abençoe os EUA’, é preciso dizer: ‘Que Deus amaldiçoe os EUA’, que tratam como subumanos alguns de seus cidadãos.” Pior: após os atentados de 11 de setembro de 2001, Jeremiah ousou dizer: “Surpreende-me que as pessoas se espantem de que tudo o que os EUA fizeram no estrangeiro seja jogado hoje em sua cara.” Diante desse terremoto, Obama reagiu com sangue-frio. Finalmente, ousou encarar de frente a questão racial, essa ferida dos EUA que ele até então evitava. Fez um discurso inspirado sobre o tema, à maneira de um Lincoln ou de King.

De fato, há algumas semelhanças entre sua luta política e a luta humana de King. Os dois homens, num dado momento, defrontaram-se com o mesmo inimigo: o ódio dos extremistas. Por volta de 1960, os negros americanos, constatando que a não-violência não dava resultado, distanciaram-se de King e cometeram excessos sangrentos. King assistiu, desesperado, a esse retorno do horror.

Obama também deparou com o mesmo tipo de excesso. Mas soube acalmar os ânimos. E exatamente por causa de sua personalidade ambígua, meio queniana e meio americana, meio negra e meio branca, um pouco religiosa, mas não muito. Ele tem uma suavidade, uma flexibilidade que King não podia conhecer. E ele tem outros trunfos. Além de seu charme e seu brio dialético, é um homem absolutamente novo. King era muito velho, dos inícios da história americana. Obama, com apenas 46 anos, é um homem livre em relação às tradições políticas asfixiantes às quais todos os seus concorrentes estão extremamente ligados.

O fato de ele pertencer à comunidade negra, longe de aliená-lo dos brancos, como ele próprio temia, é, ao contrário, aceito. Melhor ainda: muitos americanos brancos, desesperados ao constatar o desprezo, o ódio ou a aversão aos EUA no mundo todo, se perguntam se este homem brilhante, negro e ileso de todos os clichês americanos não poderia reconquistar o coração dos homens. A cor da sua pele não poderá fazer esquecer a imagem corrompida e despedaçada dos EUA de Bush?

*Gilles Lapouge é correspondente em Paris

24/03/2008 - 10:08h Obama, derrota anunciada?

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Blog de Marcelo Coelho

Pelas últimas pesquisas, a estrela de Barack Obama começa a declinar; a divulgação de alguns pronunciamentos do reverendo Jeremiah Wright Jr., líder da igreja a que Obama pertence, precipitou um fenômeno que o pré-candidato democrata vinha evitando com imensa habilidade e talento político. Tratava-se de diminuir o componente “racial” de sua candidatura; de apresentá-la como um caminho de união, não de conflito, para o povo americano. Muitas das falas de Jeremiah Wright vão no sentido oposto, e Obama faz o possível para se desvincular, agora, do reverendo –de quem emprestou, aliás, o título de um sermão para dar nome ao livro “A Audácia da Esperança”.Ganha interesse, nesse contexto, um estudo recém-publicado nos Estados Unidos: A Bound Man: Why We Are Excited About Obama and Why He Can’t Win [Um Homem Vinculado (?): Por que Estamos Excitados com Obama e Por que Ele não Pode Vencer], de Shelby Steele.O livro foi resenhado na New York Review of Books, na edição de 6 de março; aparentemente, a “Obamania” ainda estava em pleno curso, e Darryl Pinckney, que assina a resenha, tinha todas as razões para manifestar ceticismo diante do diagnóstico do livro. Três quartos da resenha se dedicam a contar a história de vida de Obama, e o quanto se desvincula do figurino clássico do militante dos direitos negros nos Estados Unidos. Para Darryl Pinckney, o livro sobre Obama é “esquálido e infeliz”. Steele acusa Obama de apresentar-se a si mesmo como uma voz de protesto entre os negros e de unificação entre os brancos. Mas quando Steele afirma que Obama não pode servir as aspirações de uma raça sem trair as da outra, é Steele, que faz acusações contra a “chantagem [moral] dos negros”, quem se mostra ultrapassado e ameaçadíssimo pela candidatura de Obama. Será o único? Será que as idéias que Obama “ultrapassa” não estão a ponto de pegá-lo na curva, agora?Uma teoria maluca que li recentemente afirmava que Obama seria o próximo presidente, porque seu perfil se assemelha ao de Pernalonga. Ao contrário de seu companheiro Patolino, Pernalonga sempre se mantém frio e superior nos embates mais decisivos. Foi o que aconteceu, segundo a teoria, com Kennedy vencendo Nixon, e com Reagan vencendo… quem mesmo?Mas a teoria “Pernalonga” pode se desfazer diante de outro conto, mais clássico, o da corrida entre o coelho e a tartaruga. A velocidade de Obama poderia se dar mal, então, diante da lerdeza de Mc Cain. Teorias, é claro, que não têm nada a não ser pesquisas (quanto valem?) para embasá-las. O fato é que, no momento em que a resenha contra Shelby Steele foi publicada na “NYRB”, as teses do livro resenhado se tornam mais interessantes do que era de esperar.

A edição feita pela Fox News dos pronunciamentos de Jeremiah Wright pode ser vista aqui. Sinceramente, com exceção do que ele diz a respeito da Aids, todas as suas críticas aos Estados Unidos, tachadas de antipatrióticas, são obviedades deste lado do Equador. Mas é claro que Obama não pode endossá-las sem risco de perder as eleições.

Escrito por Marcelo Coelho

03/03/2008 - 09:28h O segundo presidente negro

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Matthew Shirts – O Estado de São Paulo

Onde quer que eu vá, de uns tempos para cá, a pergunta é uma só: Barack Obama pode mesmo ganhar a Presidência dos Estados Unidos? Os brasileiros não acreditam. Estão abismados.

A resposta que parecem aguardar é ‘não’. Esperam eu dizer que ainda não foram contados os votos de alguma região onde se acredita que o homem defendeu a arca de Noé dos dinossauros com Winchesters, ou então uma longa explicação de como o Colégio Eleitoral pode tornar sua eleição impossível.

Não é que torçam contra o candidato. Não é isso. Tampouco são fãs da Hillary Clinton ou do John McCain. O problema é que se Obama for o próximo presidente, então seu entendimento anterior dos Estados Unidos e do mundo era equivocado. Pensavam outra coisa daquele país e do que era possível por lá. Talvez tenham de reconsiderar as coisas, o emprego, o casamento, tudo.

É um sentimento compreensível. A possibilidade de um negro, jovem, ser o próximo presidente dos EUA é mesmo surpreendente, sobretudo depois de oito anos de administração Bush. E mais: ele não é raivoso. E tem aquele nome, pelo amor de Deus, que não é nem de americano. (Um brasileiro amigo meu afirmou, dia desses, num momento de distração, que Obama nasceu no Haiti – foi no Havaí…)

Eu mesmo não teria acreditado se alguém me dissesse, há um ano, que ele estaria liderando a corrida pela indicação do Partido Democrata a esta altura do campeonato. O espanto não é privilégio de brasileiro (Nasci e fui criado nos Estados Unidos).

Como explicar o Obama? Não estava tudo preparado para a vitória da Hillary? Não era a sua vez? A máquina partidária não fora azeitada para isso? Ela é competente, afinal, inteligentíssima, experiente, à sua maneira, e traz ao baile, ainda, a novidade de ser mulher.

Há quem explique o fenômeno por meio da formação excepcional do Obama. É difícil, dizem, lutar contra o primeiro candidato negro plausível à Presidência dos Estados Unidos. Mais ainda contra um indivíduo que consegue ser de Kansas, Chicago, Havaí e Quênia, de mãe solteira pobre, filho de muçulmano com cristão, e de Harvard. É muita biografia. É muita coisa ao mesmo tempo. O resultado é carismático demais.

Mas não é só isso. Fiquei feliz ao ler, esta semana, que Obama não é um fenômeno isolado, por incrível que possa parecer. Faz parte de uma nova geração de políticos chamada pela revista New Yorker de ‘a ala Oprah Winfrey do Partido Democrata’. Para quem não sabe, Oprah, como é conhecida, é uma apresentadora de TV e empresária de incalculável influência na cultura americana. Seu apoio foi fundamental para a candidatura de Obama. E também para a eleição de outro negro, Cory Booker, este ao cargo de prefeito da cidade de Newark, em New Jersey, a dez quilômetros de Manhattan.

Guarde esse nome. Como Obama, Booker é negro e jovem, de apenas 38 anos. E como Obama, rejeita a política baseada no racialismo. Estudou, como Obama, em instituições de elite: Yale, Oxford e Stanford, onde jogou futebol americano. Já é apontado como presidenciável. Aposta seu futuro na reforma de uma cidade decadente e corrupta. Sua maior bandeira é a segurança pública. É conciliador, como Obama. Fisicamente, lembra um pouco Ronaldo, o fenômeno, quando este ainda era careca.

Booker inspira e comove pelo mesmo motivo do Obama: o desejo de uma era pós-racial na vida americana. É um sentimento forte. A política voltou a ter um componente utópico nos Estados Unidos. Amanhã, depois das primárias de Ohio e Texas, Obama pode definir a eleição do seu partido. Seja como for, o espírito da época já mudou. Para melhor.